¡Itadakimasu! –diálogo de los personajes

AU: Alternative Universe /Universo Alternativo

Espero que les guste. XD

Nota: Quinto aniversario en fanfiction, gracias a todos los lectores por seguirme leyendo y dejándome tan lindos reviews, les guardo un cariño sin igual. Este es un regalo para ustedes. Aclaraciones al final del capítulo.

Disclaimer: Yugioh! no me pertenece, (sino los hubiera hecho sufrir muaja.. jaja XD) sino que le pertenece a Kazuki Takahashi, yo solo utilizo los personajes para una linda historia.


"El Mundo de los Juguetes"

Capítulo III: "Susurros de Amigos Imaginarios"

A la hora de la cena, cerraron la panadería. La venta de ese día había sido muy buena. La encargada de despidió del pequeño y de su madre, yéndose a su hogar. Ambos, se dirigieron a la cocina, para comer unas porciones de tarta que habían quedado. Decidieron subirle un poco a Yami, quien a lo mas recibirlo, cerró la puerta sin decir nada.

Algo frustrados, se dirigieron a la habitación del pequeño, donde su madre le ayudaba a realizar sus deberes, ya mas tarde, le dejaba descansar. Apagó la luz viendo que su pequeño se había quedado dormido. A lo más cerrar la puerta, este se bajó de la cama, tanteó el suelo por debajo de la misma, encontrando su linterna. Riendo discretamente, se acercó a su cajón de juguetes, sacando a un pequeño soldado inglés, quien comenzó a moverse solo.

—Yugi sama, lo estábamos esperando –comenzó a canturrear el soldado

Los juguetes al oír la exclamación del soldado, saltaron de la caja para saludarle, Yugi les intentaba silenciar, pero estos no hacían caso. Una rana alzó su voz, callando a la multitud. Le entregó una llave que guardaba en su interior, este la tomó, levantando el tapete que estaba cerca de la pared lateral derecha. Había una puerta pequeña, donde pasaba él sin dificultades. Metió la llave y esta con un clic abrió la puerta, dejando ver un tobogán rojo. Se metió seguido de sus juguetes, cerrándose la puerta automáticamente tras ellos.

Yami había escuchado la bulla al lado del cuarto. Cosa que no duró demasiado, pero le provocó una curiosidad casi imperceptible. Debía ser el enano quien parloteaba solo durante las noches, pensó sin importancia. Pero luego un clic se hizo presente, pensó que había salido de su cuarto. Asomó su cabeza por la abertura de la puerta, pero no vio nada. Salió y abrió la puerta de ese cuarto, vio que todo estaba en su lugar. Era un niño ordenado al parecer.

Había caído en un ridículo sentimiento de matar su curiosidad. Entró de nuevo a su habitación, cerrando de un portazo. La próxima vez no se dejaría llevar.

Curiosamente, el día siguiente era domingo, así que no tuvo que levantarse temprano. Pero el ruido constante de bandejas, órdenes y demás, no le dejaron continuar en la cama. Aún en piyama, salió de su cuarto para encontrarse con su pequeño hermano, quien a diferencia suya, estaba arreglado y listo. ¿Para que?

—¡Buenos días! Yami –saludó desde la distancia, contento

-Buenos días –contestó secamente, pero esto no mató el buen humor del pequeño -¿Saldrás?

No es que le importara realmente, pero verlo vestido tan temprano (Seis de la mañana, en domingo es temprano), no hacía fácil ignorarlo.

—Hoy ayudaré a mamá en la panadería –dijo colocándose su delantal, era pequeño con una ranita sonriente al frente –Todos los domingos ayudo a vender pan y pasteles ¿Quieres venir?

—No gracias –pasó de largo, ¿Por qué no simplemente imaginó la respuesta? Se hubiera ahorrado todo ese teatro

El pequeño alzó sus hombros, bajando a la panadería. Desde las seis hasta las nueve de la mañana, atendieron. Yami se había colado por la puerta, observando todo discretamente. Vio que ya les conocían, las mas ancianas animaban al pequeño a convertirse en un buen panadero, respondiéndoles que así lo haría. Otras, parecían contarle los chismes de la semana, riendo entre cada noticia.

Simple, muy simple. Vida simple. Se repitió por mas de una hora. Reconociendo que se había divertido un poco al ver como se liaba el pequeño con las bolsas. Regresó a su habitación antes de que ellos se percataran de su presencia. La importancia de no importunar, era un hecho.

La tarde pasó tranquilamente, su madre le llevó su almuerzo, comentándole que podría comer con ellos cuando quisiera. Asintió y le agradeció por la comida. Esta vez era lasaña de pollo, cosa que le encantó.

De nuevo, la noche llegó relámpago. De nuevo la misma rutina, oía la bulla. Esta vez se percató de varias voces, como si hubieran mas personas en esa habitación. Decidido, salió de su habitación descalzo. Abrió un poco la puerta, para ver como el pequeño desaparecía tras el piso con un montón de juguetes siguiéndole. Cerró tragando saliva, abrió de nuevo y fue como si no hubiera pasado nada.

—Maldita imaginación la mia –dijo regresando a su habitación, repitiéndose así mismo que dejaría de ver estupideces en la televisión


Hola a todos!

Hoy traje un pequeño cap, muy pequeñito. La razón: Quería introducirlos a este paso del fic. Yugi irá a un mundo extraño o Yami se lo había imaginado? Además, vemos que Yami tiende a ser un poco curioso.

Tengo que dar una noticia: Con eso que estoy a punto de mudarme, pues aviso que no tendré internet desde el sábado o domingo, así que no podré publicar todos los días, así que les tengo esta propuesta: Cada semana iré publicando de dos a tres capítulos cada jueves (esos días tengo que mandar tarea asi que aprovechare), además de las otras historias que tengo atrasadas. Asi que no se me vayan a desesperar, que seguiré publicando, ahora si mas seguido. La inspiración ha llegado con violencia ajajajajaja

Gracias a todas por sus reviews, disculpen si no les contesto esta vez, pero aún debo de actualizar las otras historias, pero los he leído con detenimiento y les agradezco de todo corazón sus lindos comentarios, alimentan a la musa y ella alimenta mi inspiración. Nos veremos mañana para el siguiente capítulo, y de ahí hasta el jueves.

Que pasen una linda noche y día.

Ya ne!