Te llevo en mi corazón

Hope tenía apenas unos meses de nacer cuando el ultimo titan de la isla fue eliminado. Fue entonces cuando conocieron a Yelena y compañía.

Ellos les ayudaron y a cambio tendrían que acceder a las peticiones de Zeke Jaeger las cuales eran ser recibido en Paradai y conocer a su medio hermano Eren.

Tras varios debates y reuniones se terminó por acceder ante las peticiones. Hange fue la encargada de mandarle una carta resolutiva a Zeke donde se le informaba que sería recibido en Paradai, dispondría de dinero y una casa en Shiganshina, además de que con el tiempo podría conocer a Eren siempre y cuando esta reunión fuera vigilada.

Con la llegada de nuevos aliados incluso se hicieron varios avances en la tecnología. Al cabo de dos años habían logrado construir un puerto. Cuatro años más tarde se inauguró el tren que recorría todo el territorio de Paradai. Incluso muchas personas se animaron a construir fuera de los muros, ahora existían pequeñas aldeas alrededor de todo el territorio de la isla.

Hange se encontraba cultivando una planta mientras Hope jugaba en el pasto cuando la correspondencia llego. Hope fue la primera en verlo y sonrió, tomo la mano de su madre y ambas caminaron hasta el cartero.

-Buenos días comandante Hange, señorita Hope -saludo amablemente y le entrego las cartas a Hange, luego se retiró.

-¿Alguna es de Eren? -pregunto entusiasmada Hope. Eren había desaparecido apenas unas semanas atrás. Después de que todos fueran a la playa.

-No mi pequeña -contesto mientras observaba la correspondencia.

Desde que Hope había nacido, Eren siempre estaba a su lado, había sido su niñero y cada vez que la veía jugaba con ella durante toda la tarde.

Ambas ingresaron a la casa, Hope corrió a los brazos de su padre quien la cargo. Hange sonreía y entonces se sintió mareada, ella se apoyó en el mueble que tenía detrás dejando caer la correspondencia.

-¿Estas bien? -pregunto Levi.

-Si, el sol, eso fue todo -dijo restándole importancia.

Levi se agacho para recoger las cartas y noto un nombre conocido.

Comandante Zeke Jaeger

Mare

Y debajo venia la dirección del cuartel general de Shiganshina.

-¿Desde cuándo te mensajeas con este idiota? -dijo sin despegar la mirada del sobre.

-Soy la encargada de todo eso -dijo arrancándole la carta de las manos.

-Pensé que te comunicabas con ese mono por medio de Yelena -Levi no podía evitar dar a notar su disgusto.

-Es más seguro así Levi -dijo y se alejó para ponerle fin a la discusión. Solo que Levi no lo dejaría ir.

Hange se había quedado dormida mientras leía un libro a Hope la cual también se había quedado dormida. Levi llevo a Hope a su cama y la arropo. Hizo lo mismo con Hange, le quito los lentes y abrió el cajón de la mesa de noche para guardarlos, fue cuando vio la carta de unas horas atrás.

Ma chere Juliet.

¿Cómo está el clima? debe ser un paraíso. Aquí en Marley ha comenzado a llover. Odio esta lluvia incesante que no para, puedo verla desde mi ventana mientras bebo de mi taza de café y pienso en el poema de Davidson.

El día de hoy tendremos un baile, una mascarada, como si no fuera suficiente el tener que convivir con un montón de aristócratas extranjeros con sus máscaras todo el tiempo. Solo espero que tomes en cuenta que mientras dure esa velada me encontrare penando en ti mientras me llega el olor del jazmín.

Con todo mi afecto y devoción esperando el día de poder ver al fin tu dulce rostro Zeke.

Levi termino de leer la carta y una gran furia lo inundo, rompió la hoja por la mitad y estaba por romperla en cuatro pedazos cuando Hange le hablo.

-¿Qué estás haciendo Levi? -pregunto Hange quien apenas despertaba.

-¡¿Qué es esto?! -pregunto furioso mientras le enseñaba la hoja de papel rota.

-No voy a discutir contigo de eso -dijo ahora también enojada Hange.

-Ya veo, ni quiera intentaras negarlo ma chere.

Hange se levantó dispuesta a retirarse cuando Levi la sujeto del brazo con fuerza.

-¿Como puedes? ¡es el enemigo!

-Levi, me lastimas -se quejó Hange y al instante Levi la soltó, por muy furioso que estuviera jamás le haría daño a Hange.

Ambos se quedaron en silencio unos segundos y luego ella fue la que hablo.

-¿Has leído a Davidson? -pregunto y Levi la miro sin entender-. En uno de sus poemas compara la lluvia con las balas de la guerra -aclaro-. La carta tiene mensaje oculto -ella le quito los pedazos de la carta a Levi-. Juliet es mi nombre clave, si alguien intercepta la carta nunca imaginarían que está destinada a la comandante de la legión en Paradai, solo que va dirigida a una amante. La mención de la lluvia, del café y del poema es para informarme que Marley está en guerra. La información del baile es para saber que Marley está buscando aliados y cuando habla sobre el olor a jazmín está refiriéndose a nuestra amiga en común la señora Asumabito, el resto son solo decoraciones para hacer creer que le escribe a una amante -Hange hizo bola el documento y lo arrojo-. Quiero que entiendas algo Levi -ella camino hacia el aludido-. Tu eres la persona que amo, nada ni nadie puede cambiar eso.

Ella estaba por besarlo cuando la aparto.

-Me da curiosidad lo que escribes tú.

No quería imaginarse a la mujer que amaba escribiendo cartas románticas a su enemigo, ese hecho hacía que se le revolviera el estómago.

-Bueno -ella se giró y saco una hoja doblada del libro que estaba sobre la mesa de noche-. Aquí tienes -le extendió la carta y Levi no perdió tiempo en comenzar a leerla.

Comandante Zeke

Escribo para informarle que el pedido de pastelitos que ordeno sufrirá una demora, mis más sentidas disculpas, hemos tenido problemas de roedores en la panadería ya sin mencionar que mi amada esposa, la señora Cienta, continúa preocupada en la búsqueda de nuestra amada hija Princerina, agradecería que si llegara a tener noticias de ella nos informara a la brevedad posible. Sin más por el momento reciba un cordial saludo. Pastelería W.S.

-¿Qué mierda es esto? -pregunto Levi al terminar de leer la carta.

-¿Esperabas una carta romántica? -Hange no pudo esconder su sonrisa al ver el rostro de su esposo-. No amor, esas palabras son solo para ti -entonces soltó una carcajada-. El pedido hace referencia a la misión de ir a Mare ya que por si lo has olvidado, quedamos de enviar un emisario. Los roedores son los continuos barcos que llegan a Paradai y que debemos detener. Mi amada esposa Cienta eres tú -Levi frunció más el entrecejo-. Ya sabes, por el popular cuento infantil Cenicienta -aclaro- no es mi culpa que seas un loco de la limpieza -se quiso excusar-, solo que Zeke no sabe que eres mi esposo, él piensa que bromeo sobre eso, a menos que tenga contacto extraoficial con Yelena, en fin, creo que adivinas quien es la hija.

-A riesgo de equivocarme diría que Eren -dijo todavía serio y con cara de pocos amigos.

-Estas en lo correcto y bueno finalmente le pido que si llega a tener noticias de Eren nos lo haga saber.

-Solo tengo una duda ¿Por qué una pastelería? -pregunto.

-Bueno fue idea de Sasha -Hange se encogió de hombros.

-¿Porque él eligió escribirle a una amante y no a la pastelería?

-Comenzarían a sospechar, es decir ¿Quién le escribe a una pastelería?

-¿Y no sería raro recibir tantas cartas de una pastelería?

-No, a veces recibe cartas de su sastre, su amigo del colegio, un vendedor de tabaco y otro de té -comenzó a enlistar mientras hacía memoria-. Tengo que verme creativa -concluyo.

-¿Por qué no contestar como si fueras la amante? -Levi parecía todavía tener demasiadas preguntas.

-Porque no me sentiría cómoda escribiendo esas cosas, vamos me conoces, mi nivel de romanticismo es bajo y si tuviera la capacidad de profesar palabras de amor en definitiva no serían para Zeke, serían para ti.

-¿Porque no me lo dijiste antes?

-¿Para qué explotaras como hoy? -Hange le miro seria, Levi estaba por decir algo, pero ella no se lo permitió-. Además, soy la comandante, no tengo porque darte explicaciones capitán. Pero sabes, está bien -dijo cambiando su expresión seria a una sonrisa-, el día que me dejes de celar será el día en que sepa que me has dejado de amar.

-Eso nunca pasara -Levi tomo a Hange de la cadera y la atrajo hacia él para tenerla más cerca, ahora se sentía como un completo idiota.

Hange le beso, pero no dejaba de sentirse culpable por haberle ocultado ese tema a Levi, después de todo se suponía que no se guardaba secretos y todavía tenía un secreto más que rebelar.

-Por cierto -dijo en cuanto dejo sus labios-, estoy embarazada.

-¡¿Que!? -grito Levi furioso.

-Levi tranquilízate -Hange trataba de calmar a Levi quien caminaba de un lado a otro hecho una furia.

-¿Cómo paso?

-Bueno pues cuando una abejita…

-¡No me vengas con idioteces! -le grito furioso.

-Bueno pues a veces los accidentes pasan Levi, no entiendo porque enfureces tanto, cuando me embarace de Hope estabas contento y cuando… bueno tú sabes -Hange recordó que habían perdido años atrás a un hijo cuando seguía en el vientre de Hange a causa de un enemigo.

-Y fue precisamente por eso que juramos no tener más hijos, estamos en un punto donde nuestros enemigos aprovecharan cualquier debilidad. La legión te necesita, no puedes darte el lujo de quedar incapacitada. Mare nos atacara. Eren está desaparecido, tenemos enemigos en cada esquina y tu… tu…

-¿Y qué sugieres entonces?¿Que aborte? -pregunto furiosa.

-Esa ya no es una opción -dijo sin pensar.

Hange ya ni siquiera quiso continuar la discusión, sentía que moría con lo que Levi le había dicho.

-Vete -logro decir.

-Hange -Levi quería resarcir el daño causado por hablar sin pensar.

-¡Lárgate! -grito llena de enojo y dolor.

Levi decidió que era lo mejor, así que salió de la habitación y camino rumbo a la puerta de entrada. El aire libre le ayudaría a despejarse y meditar para encontrar la manera de encontentar a Hange.

-Levi espera -escucho la voz que tanto amaba pronunciar su nombre. Al inicio pensó que era su cerebro jugándole una broma, pero entonces sintió como lo abrazaban por la espalda y le llego el aroma a lavanda.

-Lo lamento, fui un idiota -se disculpó.

-Ya superaremos esto -hablo Hange.

-Hange hay algo que no te he dicho de mi pasado -comenzó a hablar Levi mientras veía el suelo-. Mi madre… tú sabes a lo que se dedicaba… ella cuando se enteró que estaba embarazada bueno… pensó en abortar, luego decidió que no a pesar de que su familia y amigos le decían que era una locura.

Hange daba gracias kuchel que no hubiera hecho eso, de ser así jamás hubiera tenido a Levi en su vida y no se imaginaba una vida sin él. Tampoco imaginaba como era que Levi se había enterado de eso.

-Ella tenía un diario, no anotaba todo, solo cosas importantes de su vida y cuando murió…

-Te amo -le dijo interrumpiéndolo-. Pase lo que pase te amo y te amare siempre Levi, aunque digas idioteces de vez en cuando.

Conforme habían pasado los años las cosas entre ellos habían cambiado. Ambos recordaban cuando por cualquier tontería discutían y se quedaban días sin hablarse, ahora tenían pleitos más graves y no podían pasar ni diez minutos furiosos.

-Yo también te amo. Creo que el envío sufrirá un retraso de nueve meses debido al pan en el horno.

-Técnicamente siete meses y medio -aclaro.

-Sabes que, ya ni siquiera voy a reclamarte por el hecho de no haberme dicho antes que estabas embarazada -dijo con resignación Levi.

.

Los siguientes meses fueron los más difíciles. Hange en lugar de lucir una hermosa barriga de embarazada, ella semana con semana lucia más flaca, como si la vida se le fuera. Sus ojos lucían siempre cansados y estaban acompañados de unas terribles ojeras. Sus manos se habían vuelto huesudas, a decir verdad, toda ella parecía un esqueleto andante. También se cansaba con facilidad y a pesar de que intentaba comer ningún alimento parecía permanecer el suficiente tiempo en el cuerpo de Hange para ser digerido y absorber los nutrientes necesarios.

-Tachemos de la lista el pan -dijo decaído Levi mientras tachaba otro alimento de la lista enorme que llevaba mentalmente.

Hange se encontraba vomitando en el baño de un lado, cuando regreso apenas y pudo mantenerse de pie. Luego se metió a la cama mientras hacia el esfuerzo por mantenerse despierta.

Ella miro a Levi quien tenía meses con la misma cara de preocupación marcada en el rostro.

-Ya encontremos algo Levi -le dijo tranquila y fingiendo una sonrisa. Entonces sintió una patada en el vientre lo cual le saco una sonrisa verdadera-. Levi dame tu mano

-pidió, pero él en su lugar se levantó dispuesto a retirarse y Hange no pudo evitar comenzar a sentirse triste-. No te entiendo -dijo en voz baja, aunque audible para Levi-. Cuando me embarace de Hope tampoco era el momento ideal, pero tu lucias contento y a medida que pasaban los meses tu entusiasmo aumentaba, pero con este pequeño pareces… odiarlo.

-No lo odio cuatro ojos, solo no tolero verte así y no puedo evitar tener pesadillas en las que mueres durante el parto…

-Levi eso no va a pasar -contesto rápidamente.

-No lo sabes, ese bebe te está matando y yo soy el culpable -él bajo la mirada.

-Oye, ambos somos los padres de este pequeño o pequeña -Hange no tenía la energía necesaria para levantarse y poder sostener la mano de Levi, aunque muriera de ganas de hacerlo, decirle que todo saldría bien, pero tampoco estaba segura de eso-. Ven léeme algo, mi vista no está del todo bien -dijo palpando en la cama a un lado suyo.

Levi suspiro resignado.

-Tsk bien -camino hacia el librero y lo inspecciono-. ¿Cuál quieres?

-Madame Bovary -dijo contenta y contuvo la risa hasta que Levi se diera cuenta de la trampa.

-Veamos… -él inspecciono el librero y luego maldijo a Hange-. Maldita cuatro ojos ¡lo has escogido a propósito! -le grito al ver que estaba en la repisa superior, unos centímetros abajo del techo, lugar que Levi por su puesto no alcanzaba.

-Solo por eso tendrás que escuchar Cumbres Borrascosas -sentencio tomando el libro de pasta roja.

-¡No! -se quejó-. Odio a Heachcliff.

-Lastima, tú te lo has ganado -dijo con cara de pocos amigos.

-Por favor cualquier libro menos ese -continúo suplicando e hizo una nota mental o más bien un juramento, que a pesar del amor que le tenía a los libros, en cuanto tuviera energía quemaría ese libro maldito.

-Bien, te daré una segunda oportunidad.

-Quiero… -se quedó meditando un momento.

-Apresúrate, no tengo toda la noche -se quejó cruzado de brazos.

-Bien, quiero el retrato de Dorian Gray -dijo contenta con su decisión.

-Elige otro o te leeré Cumbres Borrascosas a pesar de mi odio hacia Catherine.

-¡Catherine era inocente! -alego.

-No voy a leer Dorian Gray -sentencio.

-¿En serio?¿ahora me vas a celar con un personaje de ficción? -Hange también cruzo sus brazos.

-Bien, no leeré nada, descansa cuatro ojos -Levi dio unos pasos lejos del enorme librero y Hange le detuvo.

-¡Espera! -grito y estiro su brazo-. Quiero Orgullo y Prejuicio.

Levi examino de nuevo el librero y tomo el libro. Luego se recostó junto a Hange y ella recargo su cabeza en el hombro de Levi.

-Es una verdad mundialmente reconocida que un hombre soltero, poseedor de una gran fortuna, necesita una esposa -comenzó a leer Levi-. Sin embargo, poco se sabe de los sentimientos u opiniones de un hombre de tales condiciones cuando entra a formar parte de un vecindario… -Continúo leyendo mientras los ojos de Hange se cerraban poco a poco conforme avanzaban con la historia-. Yo siempre he considerado que la poesía es el alimento del amor dijo Darcy. De un gran amor, sólido y fuerte puede. Todo nutre a lo que ya es fuerte de por sí. Pero si es una inclinación ligera, sin ninguna base, un buen soneto la acabaría matando de hambre dijo Elizabeth.

Levi medito con esa última frase y miro a Hange. Apenas iban en el capítulo 9 y esa cuatro ojos ya se había dormido así que cerro el libro y lo coloco a un lado. La miro detenidamente como lo hacía cada mañana al despertar.

Antes, cuando vivía en la ciudad subterránea, si le hubieran dicho que en unos años conocería al amor de su vida lo hubiera tomado por loco, pero más sin embargo ahí estaba, casado y con dos hijos, claro que todos los sueños tienen que terminar en un momento y la imagen de Hange se convirtió en pesadilla, ella lucia demacrada y le recordó a su madre en sus últimos días de vida. Entonces se inclinó y toco el vientre de Hange.

-Escúchame bien pequeño, tu y yo haremos un trato -dijo casi en susurro-. Tu cuidaras de tu mamá, la mantendrás con vida y vas a comer todo lo que te dé, a cambio yo te prometo que desde el momento en que nazcas, hasta mi último aliento, que te amare, cuidare y protegeré de todo aquel que quiera hacerte daño -Entonces sintió una patada y Levi lo tomo como señal de que habían cerrado un pacto.

Ese pacto pareció funcionar en las semanas siguientes, Levi era más cariñoso con su futuro hijo a pesar de los celos de Hope y Hange ahora comía más, poco a poco se recuperaba.

-Odio esto -se quejó y lanzo un vestido al aire, el cual termino en el suelo y el cual Levi levanto inmediatamente.

-No hagas un desorden -dijo furioso mientras levantaba el resto de la ropa tirada.

-Enflaque tanto que nada me queda, intente ponerme un vestido, pero me siento ridícula -se quejó cuando salía del closet mientras se amarraba la bata.

-Ponte cualquier cosa mañana, además no entiendo porque te preocupas tanto por la vestimenta.

-Es fácil para ti decirlo, no vas a pasar por lo que yo tendré que pasar -se quejó Hange.

-Es una simple reunión.

-No es solo eso -dijo fastidiada-. Es porque él estará ahí.

-¿Te refieres a…?

-Así es -ella asintió.

Ambos se quedaron en silencio unos segundos hasta que Hope ingreso al cuarto.

-¡Mami, mami! -llamo Hope mientras corría a los brazos de su madre-. Usa este -dijo enseñándole uno de sus vestidos.

-No creo que me quede cariño, pero gracias.

Hope entonces ingreso al closet y Hange sonrió, ese era el don de su hija, por muy triste o estresada que estuviera ella siempre lograba sacarle una sonrisa y de pronto todo parecía tener una solución. Entonces miro con amor el vestido que le había llevado.

-Mami usa esto -dijo entusiasmada Hope y le mostro un vestido azul.

-No, claro que no, esa cosa me la regalo Historia en navidad y la verdad no pienso usarla -se negó en cuanto lo vio.

-No tienes opción, los pantalones te quedan enormes -sentencio Levi-. Además, es una reunión extraoficial, no puedes usar tu uniforme de la legión.

Hange hizo una mueca de fastidio.

Así que termino usando el vestido azul con el cual se sentía ridícula.

-¿Que tal me veo? -pregunto a Hope y dio unas vueltas.

-Hermosa mami -dijo aplaudiendo y sonriendo-, solo una cosa -Hange se acercó a su hija y ella le soltó el cabello.

-¿Lista cuatro ojos? -pregunto Levi mientras ingresaba a la habitación aunque se quedó sin palabras cuando vio a Hange.

Con forme iban llegando las personas a la reunión ella parecía ponerse más nerviosa.

-¡Ah Hange! -saludo Pixis quien ya estaba borracho.

-Comandante Pixis -saludo Hange.

-Nada de Comandante, esta es una reunión social donde conoceremos a hip nuestro enemigo, lo tendremos cara a cara -dijo tambaleándose y se agarró de Levi el cual no parecía contento con la situación.

-Comandante, le dije que no tomara tanto -regaño la asistente de Pixis y se lo quito a Levi de encima-. Lo lamento tanto capitán -se disculpó avergonzada mientras se retiraba con su superior.

-No puede ser, apenas inicia esto y ya está más borracho que de costumbre -se quejó Levi.

-Comandante, capitán -saludo Armin quien parecía alterado y agitado de tanto correr- Ellos… ellos…

-Están aquí -anuncio Onyancopon acompañado de Yelena.

Todos caminaron rumbo al puerto dejando la fiesta atrás con el objetivo de recibir a su aliado y anteriormente enemigo.

Una balsa se acercaba y de ella bajaron tres hombres, dos eran desconocidos y el otro hubiera sido preferible nunca conocerlo.

-Saludos -saludo Zeke y se ajustó los lentes.

Bueno hasta aquí este capítulo ¿Qué sorpresas le aguardan a nuestra querida pareja durante la fiesta? Y finalmente el nacimiento de Erwin Ackerman-Zoe.