Corregido y mejorado; espero les agrade esta nueva parte

No, aun no heredo los derechos :(


3. La Regente.

Apenas pude dormir esa noche, recordando las caricias y los besos dulces y no me sorprendió estar despierto y listo antes del primer cuerno, Hilda estaba de pie temprano también, y llamaba a reunión a primera hora, no me sorprendió.

Traté de no ser indiscreto, ni parecer ansioso por lo que ya sabía, me forcé a permanecer estoico como siempre. Y tuve que fingir sorpresa cuando Hilda dio su anuncio esa mañana sobre declinar en favor de su hermana su posición como avatar. Alegó que el mismo Odín la había visitado en sueños la noche anterior, diciéndole que había encontrado a su hermana aun mas digna que ella a sus ojos.

La mas sorprendida por todo esto fue por supuesto Flare quien solo atinó a dejarse caer en una silla demasiado impactada; Hilda le dijo que sabía que ella lo haría mejor, y que no tenía porqué preocuparse; ella estaría ahí siempre para guiarla; y que no se preocupara por nada, aun vería de vigilar sus tierras y ver por su pueblo, Flare solo debería cumplir con sus deberes como avatar. Le pidió que se retirara a hacer oración y ayuno, porque a la noche la envestiría oficialmente.

Hagen miraba todo con la boca abierta, como el resto. Miró alternativamente a Flare y a Hilda, pero luego resignadamente me siguió junto con el resto de los Dioses Guerreros a sus labores, tenía que disimular mi sonrisa de victoria o alguien la notaría, alguien como el pretencioso de Alberich.

Así que en lugar de gritar como hubiera querido fui a consolar a mi amigo fingiendo estar tan desconcertado como todos, sin haber sospechado nada de eso y prometiéndoles a todos que trataría de hablar con la avatar para saber porqué había hecho semejante cosa. En realidad solo quería verla a solas para besarla y abrazarla de felicidad

Hagen era el más impactado por el asunto, pero había perdido su oportunidad, desde que la princesa Flare entro en edad casadera no había hecho más que espantarle pretendientes, pero jamás le había insinuado algo. Me despedí de mis compañeros para luego hablar con Flare, tenía que aparentar de menos un par de días para que no hablaran mal de mi amada.

Esperaría lo menos posible, mientras tanto iría preparando todo para el gran día, daría todo lo que poseía como dote si fuera necesario.

Flare estaba tan impactada que no atinaba a hacer o decir nada; miraba con grandes ojos a todos los que se le acercaban y la felicitaban y le daban palabras de aliento y apoyo.

"¿Esta bien, princesa?" le pregunté en mi oportunidad sentándome frente a ella. Flare parpadeó un par de veces y luego asintió, aunque mas por cortesía que otra cosa.

"¿Qué tiene mi hermana, Siegfried?" me preguntó con un tono preocupado, "Ha estado actuando tan diferente... tengo miedo" Me dice pero yo la tranquilizo dándole palmadas en su mano. Le explico que es porque tiene muchos problemas y por eso Odín le ha dado esta nueva orden, le digo que debe ayudar a su hermana orando para que ella pueda ocuparse por completo de defender a Asgard

Le digo que ahora con su posición de avatar podrá orar por ella frente al mismo Odín, que no se preocupara por nada, que si su hermana no la quisiera, no le estaría dando el puesto más importante de todo Asgard, se que sospecha, pero es lo único que puedo hacer por cuidarla ahora. Yo me encargare de que Hilda vuelva a ser como era antes.

Ella asiente un poco más segura esta vez. "No sé si este lista para tanta responsabilidad" la verdad me da pena verla tan asustada, pero si ella supiera lo que me habían pedido antes de esto... ahora estará bien, estará segura en su casa con los que la quieren, de otra forma... De otra forma estaría exiliada, viviendo sola en un lugar desconocido siempre triste y melancólica. Es lo mejor para todos, no quiero sonar egoísta, pero ahora que tengo la oportunidad de ser feliz al lado de la mujer que amo no la desperdiciare.

He servido a mi patria desde que tengo uso de razón, y he callado todos mis sentimientos por años, y ahora que mi amada me necesita a su lado mas que antes no la puedo defraudar; Flare hará un buen papel, se que aprenderá a querer su nuevo puesto, se sentirá útil y nos traerá el favor de los dioses... Hilda y yo nos encargaremos de que no tenga ningún problema, aplastaremos cualquier rebelión, traeremos prosperidad a la tierra... le daremos descendencia a su familia, las manos me tiemblan solo de imaginar lo glorioso que será reinar a su lado. Y siendo sinceros, Flare en teoría debería de hacerse cargo del gobierno del país y no lo hace, deja que todo lo haga su hermana, así que es mejor así. Que se dedique a complacer a los dioses, su carácter dulce, noble e inocente no es el adecuado para manejar una nación.

En cambio Hilda tiene todo el carácter de una guerrera, sabe como manejar todos los asuntos con inteligencia y bondad, sin en el peso de tener aparte que mantener sus deberes de avatar podrá dedicar mas tiempo a resolver los problemas que nos aquejan... y no estará mas sola, aun recuerdo su mirada cuando me invitó anoche a su habitación, se que se siente tan sola como yo.

Puedo sentir el cosmos de Hagen, furioso y frustrado, entrenaré en las cuevas de magma hasta que caiga exhausto. Siento un poco de pena por ello, pero si en 8 años que tiene de poder pretenderla, no lo ha hecho, dudo que lo intentara con el paso de los años. Si yo hubiera sabido que aprovecharía su oportunidad no le hubiera sugerido la idea a Hilda, pero Hagen esta en esa posición porque así lo ha querido él... si yo hubiera tenido las oportunidades que ha tenido él, estaría ya desposado de mi amada Hilda hacía años

Me pongo a las órdenes de Flare que es ahora la cabeza del país y le digo que daré mi vida con gusto por ella, que sabrá ayudar a nuestro pueblo y que cuando me necesite estaré ahí para luego retirarme y dejar que los demás vengan a rendirle pleitesía.

Ella me agradece con una sonrisa algo triste y yo salgo a buscar a Hilda, necesito verla y que me diga que estamos haciendo bien porque no quiero flaquear justo ahora. Me dicen que ha salido a los jardines; que la encontraré ahí y me apresuro a ir a buscarle, esperando poder encontrarla a solas

Veo que Alberich es el que entra después de mí, veré que ese taimado no trate de embaucar a la princesa Flare después. Cuando llego con ella sigo los mismos pasos protocolarios, aunque con la regente de Asgard no es necesario arrodillarse, al menos no con mi rango.

Hilda me sonríe al verme, y se apresura a tomarme del brazo para ir por el jardín, su mirada tiene ese brillo algo malicioso que me causa escalofríos, pero sus palabras dulces y tiernas me reconfortan inevitablemente. "Siegfried, que bueno que vienes.... tengo tantas cosas que contarte" me dice deslizando su mano suavemente por mi brazo, mientras me lleva sin que yo oponga resistencia por los laberínticos pasillos de uno de los jardines. Va sola, hace días que no quiere que la acompañen en sus paseos... ahora me alegro de ello

Le sonrió y dejo que sea ella quien me lleve por los jardines, todo el palacio esta en shock por la noticia, así que dudo que ni siquiera nos noten, todos quieren hacer puntos con Flare. La dejo que me cuente sus planes, me dice que ahora que estaremos unidos, podríamos unir nuestras respectivas provincias, para presentar un frente mas fuerte y unido, me dice que los celtas que nos han causado tanto daño todos estos años ahora lo pensaran en atacarnos... mas aún, podríamos someterlos y terminar de una vez con todos esos problemas.

Hilda toma mi mano y entrelaza sus dedos con los míos, esta emocionada con todos nuestros planes, lo que me hace sentir encantado

Le digo que si, que ya sin la presión como avatar cuando mi patria forme lazos fuertes con la capital, podríamos comenzar con una campaña para reunir a las provincias y formar algún campamento base en la frontera con gente de todo el país.

Sus planes me emocionan, yo no nací para ser un capataz, sino para ser guerrero y ella comparte mis ideales, somos el uno para el otro, lo se, y se que todo estará bien. Cuando llegamos a la parte mas alejada del jardín, lejos de curiosos y mirones ella se alza en puntillas para robarme un pequeño beso en los labios, parece como si supiera que lo había estado anhelando toda la mañana.

Yo solo la abrazo apretado, mientras estoy al pendiente de que no haya curiosos mirándonos. Estoy tan feliz, todo ira bien. Juntos levantaremos al país, terminaremos con las guerras internas y nos alzaremos contra nuestros enemigos. Hilda me habla de la grandeza de Asgard en susurros cerca de mi cuello, me dice que superaré al Siegfried legendario y que mis hazañas se contarán por generaciones sin fin... solo debo estar a su lado y cumplir mi promesa de cuidarla... como si necesitara recordármela.

Le robo un par de besos más antes de regresar a una parte visible en el jardín para evitar habladurías, toda la mañana la hemos pasado elaborando planes, incluso me dice que le gustaría acompañarme en algunas de las campañas.

Yo le digo que sería todo un honor aunque me preocupa su seguridad, pero ella me dice que no tenga cuidado, que sabe cuidarse y que a mi lado nada malo podrá pasarle nunca. Parece tan segura que me contagia, veo que no le importa que nos vean paseando juntos por el jardín, tiene una actitud más desenfadada y mucho más confiada que antes, y me agrada

Cerca del mediodía me dice que debe irse para preparar el cambio de envestiduras y la ceremonia, que nos veremos en la noche con un pícaro guiño de ojo que me hace sonrojar un poco. Yo mientras debo comunicar la noticia en casa, necesito que todo se vaya preparando.

No deseo enviar un mensajero, se como se corren los chismes en este palacio, así que seré yo mismo el que vaya a casa; iré a anunciarles que muy pronto he de desposarme, que preparen una dote digna de una reina y que en cuanto pueda volveré a darles detalles, eso mantendrá a mi familia ocupada y yo estaré aquí de regreso antes del anochecer para la ceremonia Mi caballo es veloz, podré regresar a tiempo y todo estará listo para que cuando Flare sea avatar y pase un tiempo razonable, llegue yo, no como Dios Guerrero, sino como príncipe de la provincia del Este para pedir la mano de la princesa.

Será un día glorioso, apenas puedo esperar. Me pregunto cuánto tiempo será propicio mientras pido mi caballo en las caballerizas; ¿una semana? ¿un mes? aunque he esperado ya tantos años que un poco mas no me quitará el sueño, no si Hilda me permite seguir viéndola a solas como ha pasado ya dos veces

Supongo que un mes, quizás dos... preguntare a algún familiar sobre el tiempo que se necesita para pedir la mano de una mujer en duelo. Supongo que será mas o menos el mismo.

Espoleo mi caballo para ir a toda velocidad hacia Xanten, apenas puedo esperar para ver las caras de mis familiares cuando les diga que por fin me desposaré, estoy tan contento que podría brincar de alegría. Ni siquiera pongo atención en el camino mientras imagino lo hermoso que será todo una vez que Flare sea avatar e Hilda la regente, mi esposa. Juntos seremos imparables. Con estos pensamientos quiero evitar esa voz en el fondo de mi alma que me dice que todo esto no es correcto, que Hilda no es ella misma y yo debería hacer algo para traer de vuelta a la antigua Hilda. Pero no la escucho, no puedo.

Cuando llego a casa y les doy la noticia mi tía casi se desmaya, todos están maravillados y quieren saber el nombre de la afortunada, pero me limito a decirles que el afortunado seré yo... les pido que preparen todo, que necesitaré una gran dote, digna de una reina y que apenas pueda, volveré con mas noticias. Quieren que me quede ahí un par de días al menos, pero les digo que hay un asunto muy importante que debo atender en el palacio esa misma noche, Flare debe estar ahora mismo siendo arreglada para la ceremonia, lo mismo que Hilda, me pregunto como lucirán ambas...

Flare lucirá la vestimenta de los Godar e Hilda un vestido formal pero como de cualquier mujer de la nobleza. La verdad me alegra que Flare ascienda al puesto de avatar, me han llegado reportes de que el nivel del mar ha estado subiendo; dicen que los grandes glaciares comienzan a desmoronarse y que los ríos en nuestras tierras aumentan sus caudales rápidamente; no quiero saber lo mal que se pondría todo si el nivel del agua siguiera subiendo, aunque hemos tenido días cálidos últimamente es un precio algo elevado. Flare podrá dedicarse de lleno a orar por los hielos, mientras Hilda y yo ampliamos nuestro país y reconquistamos las tierras descubiertas por nuestros ancestros, tierras más verdes y más fértiles para el cultivo, así nuestro pueblo no sufrirá mas por los fríos inviernos y la falta de alimentos; entiendo a Hilda, aunque aun no comprendo porqué su cambio radical, puedo ver lo que piensa y se que sus ideas son buenas, nunca debí dudar de ella.