HOLA A TODAS Y A TODOS ESPERO QUE ESTE NUEVO CAPITULO SEA DE SU AGRADO JEJEJE, SIN MAS PREAMBULO A LEER SE HA DICHO.

SAILOR MOON Y TODOS SUS PERSONAJES PERTENECEN A LA GRAN NAOKO TAKEUCHI, NOSOTRAS SOLAMENTE LOS TOMAMOS PRESTADOS PARA CREAR ESTA HISTORIA SIN AFAN DE LUCRO.

SACRIFICIOS DEL CORAZON

EN EL CAPITULO ANTERIOR

-Espera a donde crees que vas??-

-Tengo que verla, quiero saber por que esta así, que fue lo que le dijiste para que saliera en ese estado-

-No Darien, no he sido yo quien la ha puesto en ese estado, acaso no te has dado cuenta que es por ti por lo que ella esta así???-

-Como dices??-

-Lo que has oído, así que te pido, no mas bien te exijo que la dejes en paz ya no quiero que esa niña siga sufriendo, no quiero volver a ver sus ojos llenos de lagrimas y en lo que respecta a lo que nos comunicaste acepto tu decisión, pero que te quede claro que lo hago solo por ella-

Las palabras dichas por su padre se agolpaban una a una en su cabeza, dejándolo estático en aquel lugar, ya que había confirmado lo que Zoi había dejado escapar en la tarde, fue tanto su asombro no se percato cuando sus padres salieron rumbo a la casa Tsukino.

CAPITULO 3

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Después de salir huyendo de la casa de los Chiba Serena se encerró en su habitación, estuvo pensando en todo lo sucedido en la noche mientras, aun no sabía por que había ayudado a Darien a convencer a Mamoru aun no sabia que le había llevado a decirles tales cosas al que consideraba su tío, pero era algo que ya no podía contener y que simplemente había dejado escapar de su ser. No paso mucho tiempo para que escuchara las suplicas de sus padres del otro lado de la puerta y es que era de esperarse que Mamoru les hubiera contado todo lo que ella le había dicho.

-Sere, hija por favor abre la puerta- se escuchaba decir una y otra vez a Ikuko

-Sere, princesa por favor hazle caso a tu madre- continuo Kenji, ante lo cual Serena solo contesto a todo pulmón

"Princesa" aquella palabra había bastado para desencadenar el otro sentimiento del que había sido presa la rubia desde hacia un rato, y es que en esos momentos todos los que la rodeaban eran culpables de su sufrimiento sobretodo sus padres y aquellos a los que consideraba como sus tios, por lo que no pudo reprimirse más tiempo y exploto en un arranque de ira

-NO ME VUELVAS A LLAMAR ASI, NO QUIERO QUE NADIE ME LLAME ASI DE NUEVO-

-Sere, por favor tranquilízate y ábrenos la puerta, hija- dijo una tercera voz la cual pertenecía a Setsuna

-YO NO SOY TU HIJA-

-Sere, por favor- volvió a pedir Ikuko la cual se encontraba al borde de las lagrimas

-QUE NO LO ENTIENDEN USTEDES TIENEN LA CULPA, SI NO FUERA POR SUS TONTERIAS YO NO ESTARIA SUFRIENDO DE ESTA MANERA- las palabras de Serena hicieron que la sangre de los cuatro se helara.

-Pero Serena- intento hablar Kenji, pero la voz de Serena se volvió a hacer presente

-DEJENME EN PAZ, QUIERO ESTAR SOLA-

-Serena, tal vez lo que necesitas es hablar con alguien que no seamos nosotros o tus amigos, así que aquí te dejo los datos de Lita, tal vez ella pueda ayudarte- dijo Setsuna mientras deslizaba la tarjeta por debajo de la puerta.

-Creo que es mejor dejarla sola, ya verán que mañana será la misma de siempre- dijo Mamoru mientras descendía las escaleras en compañía de su esposa y amigos.

-Yo lo dudo- dijeron al mismo tiempo Setsuna e Ikuko

-Será mejor que nosotros nos retiremos- dijo Mamoru, a lo que Setsuna solo asintió, momentos después el matrimonio Chiba se encontraba en su hogar

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Mientras esto sucedía en la mansión Tsukino, Darien se encontraba sin saber como actuar ante esta situación, siempre creyó que las insinuaciones de sus padres y de los Tsukino nunca habían hecho efecto en Serena, era cierto que alguna vez esa idea a él mismo le había agradado años atrás cuando ambos eran adolescentes pero siendo 2 años mayor que ella decidió que él no la presionaría a sentir algo por el como lo hacia el resto de sus conocidos, y con el paso del tiempo en verdad había llegado a verla como su hermana pequeña; todos los acontecimientos de esa noche le resultaban un verdadero caos y sin más que hacer decidió subir a dormir porque a pesar de querer saber como se encontraba Serena, sabia muy bien que ni sus padres, ni los de ella aceptarían que él se acercara a la joven y tenían razones de sobra para mantenerlo alejado, subió hasta su habitación y se encerró en ella, se sentó sobre su cama aún rodeado por la penumbra , estaba a punto de recostarse cuando la tenue luz del cuarto de enfrente llamo su, encendió la lámpara que se encontraba sobre el buró al lado de su cama, y se encamino hasta el balcón, por un momento se quedo pensando si trepar aquel árbol que muchas veces les había servido como puente para llegar a la recamará del otro era una buena idea, así que sin dudarlo más se atrevió a hacerlo trepando ágilmente y una vez cerca salto hacia el otro balcón e intento entrar al dormitorio pero sus intenciones fueron frenadas por los sollozos ya sin reprimenda alguna de la rubia la cual se encontraba a los pies de su cama dándole la espalda a la ventana, por lo que decido regresar a su propia habitación.

Las horas pasaban despacio para Darien el saber que Serena se encontraba sufriendo por su culpa era un verdadero suplicio, no fue hasta muy entrada la madrugada que pudo conciliar el sueño, sin saber que aquella rubia que ocupaba sus pensamientos acababa también de ser vencida por el cansancio, la mañana llego iluminando las rosadas cortinas de la habitación, por un momento Serena creyó que todo que había sucedido no era más que una horrible pesadilla, pero basto con ver como estaba vestida para volver a la dolorosa realidad, las lagrimas avisan dejado de fluir de sus ojos, en ese preciso momento se escucharon pequeños golpes en la puerta de su habitación seguidos de cuatro voces que la joven conocía a sobremanera

-Serena-

-VAYANSE DEJENME SOLA -

-Pero…- intento decir Rei, pero fue interrumpida por Serena

-DIJE QUE SE FUERAN-

-Serena sabemos como te sientes pero…- intento decir Molly

-NO…, NO LO SABEN COMO ME SIENTO ASÍ QUE LARGENSE -

-Creo que debemos dejarla sola chicas- dijo Amy, mientras se encaminaba a las escaleras, ante lo cual las otras tres chicas asintieron y se alejaron del lugar

-Perdónenla, esta muy afectada y nosotros en lugar de ayudarla la hemos puesto peor- dijo Ikuko la cual había escuchado las palabras de su hija

-No se preocupe por nosotras Ikuko, sabemos que no lo ha dicho en serio, es solo que no sabe como deshacerse de su sufrimiento-

-Amy tiene razón, debemos darle tiempo- comento Molly

-Será mejor que nos retiremos, si ocupa algo no dude en llamarnos- dijo Rei

-No importa la hora nosotras vendremos- dijo Mina

-Gracias chicas, yo les llamo si se ofrece algo- dijo Ikuko mientras las despedía desde la puerta de la casa

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Media hora después al otro lado de la ciudad una joven castaña se encontraba sentada en la barra de una cafetería

-Te digo Unasuki, que en verdad me dolió el sufrimiento de esa chica-

-Vamos Lita, no es para tanto-

-Es que sufría por amor, de eso no me queda duda…-

-Te hizo recordar lo sucedido hace dos años verdad??-

-Sí, pero dejemos de hablar tonterías y abramos de una vez, mira ya tienes clientes- dijo mientras señalaba un grupo de cuatro jóvenes

-Ah, pero si aun no es hora- dijo sin prestarles atención

-Entonces supongo que quieren hablar contigo- dijo al tiempo que se escuchaba como golpeaban el cristal, lo que hizo que la pelirroja alzara la vista, reconociendo a sus amigas, a las cuales les indico que la puerta estaba abierta

-Que pasa, por que están aquí tan temprano?? Y con esas caras díganme que ha pasado- Ninguna de las recién llegadas reparo en la presencia de la castaña

-Darien va a entrar a un seminario, y Sere esta destrozada, nos ha corrido de su casa- dijo Molly

- Nos grito que nosotras no sabíamos lo que sentía, y nos corrió - se quejo Mina

-Es en serio???- pregunto Unasuki, ante lo cual todas asintieron

-Pensamos que tal vez tu nos puedas ayudar, en alguna de nuestras platicas nos comentaste que tu hermano es seminarista, talvez a ti Serena si te quiera escuchar- dijo Amy

-Yo no…creo ser la adecuada pero conozco a alguien que sabe como se siente Serena en estos momentos- dijo volteando a ver discretamente a Lita.

-Crees que ella quiera hablar con Sere- dijo una muy preocupada Rei

-Pues tengo que preguntarle…-

-Lo haré Unasuki- dijo la castaña, por lo que todas centraron su atención en ella

-Chicas ella es Lita Kino, Lita ellas son Molly, Amy, Mina y Rei-

-Mucho gusto- se escucho decir a las cinco jóvenes a un mismo tiempo

-No es por tenerte desconfianza Lita, pero que le puedes decir tu a nuestra amiga??-

-Mina!!!- la reprendieron las otras tres chicas

-Discúlpala, por favor –

-No te preocupes Amy, y contestando a tu pregunta Mina, yo se lo que su amiga esta sintiendo en estos momentos, por que yo lo viví en carne propia-

-Ya que todavía es temprano, me gustaría ir a ver a Serena ahora mismo, claro si no te incomoda Lita-

-Claro que no, vayamos de una vez-

Así las seis chicas salieron del lugar y tomaron rumbo a la casa de Serena. Faltaba poco más de media cuadra cuando Lita empezó a reconocer el lugar y al llegar a la reja de la casa pudo reconocer a una de las mujeres que se encontraban platicando en el jardín de aquella casa.

-Señora Ikuko- dijo Molly para llamar la atención de ambas mujeres

-Oh, chicas han vuelto pensé que esperarían hasta que Sere se tranquilizara-

-Decidimos ir a buscar a otra amiga, ella es Unasuki Furuhata, su hermano esta en el seminario-Aquellas palabras hicieron que Setsuna le prestara más atención a las visitas de Ikuko, y entre ellas reconoció a la chica de la noche anterior, a la cual le pidió que se acercara.

-Ah, ya veo con que tu eres Unasuki, Sere me a hablado mucho de ti-

-Gusto en conocerla señora Tsukino-

-Ya veo es normal que no me recuerdes, sin embargo yo si te recuerdo pequeña-

-Nos conocemos???-

-Claro tu madre es una gran amiga mía, sabes te pareces mucho a ella, a diferencia de Andrew el es más parecido a tu padre, pero bueno has venido a ver a Sere no a platicar sobre tus padres, por que no pasan-

-Gracias-

-Lita??-dijo Unasuki que se acababa de percatar de la ausencia de la castaña

-Oh, aquí estoy es que no vas a creerlo Unasuki, pero fue en la casa de al lado en la que ocurrió lo que te comentaba hace un rato y pues la señora Chiba al reconocerme me pidió que me acercara para pagarme lo del pastel-

-Lita sabes a quien hemos venido a ver???- Lita solo negó- su nombre es Serena Tsukino-Ante las palabras de Unasuki, Lita no pudo más que guardar silencio y seguir los pasos de las jóvenes que acababa de conocer las cuales se detuvieron frente a una de las puertas del segundo piso en la que se encontraba un conejo del cual colgaba el nombre de Serena, fue Unasuki la que toco la puerta

-YA TE DIJE QUE QUIERO ESTAR SOLA MAMA-

-Sere soy Unasuki, por favor abre la puerta para que podamos hablar-

-No quiero déjame sola-

-Pero Sere lo que necesitas es hablar- intervino Amy

-Si, pero no con ustedes-

-Tal vez quieras platicar con alguien que sepa lo que sientes- dijo una voz que le resultaba desconocida, pero al mismo tiempo algo familiar –No se si me recuerdas soy Lita, Lita Kino-

-Que quieres???-

-Hablar contigo-

-Tú tampoco sabes lo que siento-

-Te equivocas, yo se lo que se siente amar a un hombre que ha decidido convertirse en sacerdote- Las palabras de Lita hicieron que la rubia corriera abrir la puerta, aunque solo la dejo pasar a ella.

Una vez dentro de la habitación Lita pudo constatar que la rubia estaba en un estado deplorable, su cabello se encontraba todo revuelto y aun permanecía con la ropa de la noche anterior, por todo el cuarto había indicios de objetos faltantes, los cuales se encontraban a los pies de la cama de Serena.

-Todas esas cosas fueron obsequios de él???-

-Sí-

-Y que piensas hacer tirarlos todos y hacer de cuenta que nunca lo conociste????- Serena solo asintió-No funcionara, esto no lograra que lo olvides-

-Entonces que hago???- dijo Serena mientras empezaba a llorar una vez más

-Antes de buscar una solución, por que no intentas desahogarte por completo-Fue en ese momento cuando Serena volvió a lanzarse a los brazos de Lita como lo había hechota noche anterior, ahora la única diferencia es que ambas lloraban amargamente, cada una intentando sacar su propio dolor.

Afuera de la Habitación

-Creo que esta de más que nos quedemos aquí, no creo que reciba a nadie más- dijo Unasuki- además de que tengo que ir a abrir el Crown

-Tienes razón Unasuki- dijo Mina

-Pero que va a pasar con Lita??-

-No te preocupes Amy, le diremos a la señora Ikuko que ella se quedara con Serena- contesto Unasuki

-Bien si no hay más que podamos hacer vamos-Así las cinco jóvenes se dirigieron a la planta baja

-Saben tengo una excelente idea-

-Y ahora que se te ocurrió Mina- dijo Rei burlonamente

-Que les parece si organizamos una fiesta de despedida para Darien, después de todo no creo que lo veamos muy pronto-

-Normalmente estoy en contra de tus ideas pero creo que esta no esta del todo mal- dijo Amy después de analizar un poco las cosas

-Bien entonces avisémosle a los chicos, al fin ellos son los que van a pagar todo- Ante las últimas palabras de Mina, a sus acompañantes solo se limitaron a suspirar mientras se les escurría una enorme gota de la cabeza.

-Ay Mina, tu nunca cambiaras- dijeron a coro

En la habitación

-Perdóname, apenas te conozco y es la segunda vez que termino llorando entre tus brazos-

-No te preocupes, a mi no me molesta- dijo limpiando sus propias lagrimas

-Lo que me dijiste hace rato es verdad???-

-Sí, dime conoces al hermano de Unasuki- Serena solo negó con la cabeza- Bien yo conozco a ambos desde hace mucho tiempo, los señores Furuhata me ayudaron cuando fallecieron mis padres, veras en aquel entonces yo tenia siete años y desde el momento en que llegue a vivir a aquella casa, me convertí en una hija más para Motoki y Monica Furuhata, Andrew siempre nos cuidaba y al pasar el tiempo me fui enamorando de él, hace dos años disidió convertirse en seminarista y yo en un intento desesperado por no perderlo le confesé mis sentimientos el día que ingreso al seminario aun recuerdo lo que me contesto…

-----------FLASH BACK---------------

Una jovencita de castaños cabellos se hallaba en el pequeño invernadero que se encontraba en el jardín de la casa que la vio crecer, como era su costumbre cuando estaba triste se encontraba acariciando las hojas de una de las plantas que se encontraban ahí, aquellas plantas que habían sido cuidadas con esmero por los que consideraba sus hermanos y por ella misma, se encontraba tan ensimismada en sus pensamientos que no se percato de que ya no se encontraba sola.

-Que haces aquí Lita???- pregunto muy tiernamente el recién llegado

-Yo…-

-Acaso no piensas acompañarme al seminario, solo te estamos esperando a ti-La joven movió negativamente su cabeza, para después perderse en la contemplación de las planta que se encontraba frente a ella, pensando que tal vez si no veía a los ojos a su acompañante las lagrimas que se empezaban a agolpar en sus ojos, se quedarían dentro de si – Por que Lita??, Por que no vas a acompañarme??, Te sucede algo???, Puedo ayudarte???- La joven entendió entonces que si en verdad quería que él se quedara a su lado debía confesarle sus sentimientos, y armándose de valor se decidió a hacerlo

-Andrew, yo… yo te…amo- Aquella confesión dejo estático al joven que no se imaginaba aquella confesión por parte de la joven, después de unos momentos de silencio fue él quien tomo la palabra.

-Lita tu eres como mi hermana, ya se que tu y yo no llevamos la misma sangre, pero yo no puedo verte como nada más este es el camino que he elegido seguir- Las lagrimas hasta el momento retenidas se hicieron presentes en el rostro de la joven – no llores, se que en estos momentos te estoy causando un gran dolor, pero algún día comprenderás que fue mejor decirte las cosas de esta manera, te lastimaría más si te diera alguna esperanza por más pequeña que esta fuera- La joven no dijo nada solo salió corriendo del lugar.

-------FIN DEL FLASH BACK-------------

-Me sentí morir Serena – a lo que la rubia solo asintió ya que sabía a la perfección lo doloroso de la situación que acababa de escuchar- Pero me dolió aun más dejarlo marchar sin tener la oportunidad de arreglar las cosas entre nosotros-

-No lo has vuelto a ver???-

-Al principio creí que eso sería lo mejor, por eso poco tiempo después de que el ingresara al seminario, yo también me fui de la casa, decidí regresar al departamento en que vivía con mis verdaderos padres, tanto Mónica como Motoki apoyaron mi decisión, supongo que Andrew les comento sobre el incidente del invernadero, pero alrededor de un año después Mónica enfermo de gravedad y como era natural, ninguno de los tres nos separamos de su lado hasta que se recupero, el volver a convivir con Andrew me hizo comprender que en verdad extrañaba tenerlo cerca, en todo el tiempo que estuvo al lado de su madre no tuve el valor de decirle que él tenia razón que me había lastimado pero que eso no significaba que deseaba perder nuestra amistad-

-Entonces que hiciste???-

-Aun espero el momento adecuado para decírselo, por eso me atrevo a aconsejarte que no permitas que te pase lo mismo que a mi, es horrible vivir con la incertidumbre de si algún día podrás recuperar aquella valiosa amistad-

-Todavía lo amas??-

-Sí, aunque me di cuenta que es inútil aferrarme a aquel sentimiento, no puedo olvidarlo del todo-

-Y aun así deseas recuperar su amistad???- Lita solo asintió ante la pregunta de la rubia

- Yo no se si deseo seguir siendo amiga de Darien-

-Darien???,es el joven que te acompañaba anoche verdad??-

-Sí-

-Mira Serena yo no te puedo decir que es lo que debes hacer, por que eso solo tú lo puedes decidir, solo te pido que lo pienses muy bien, para que después no tengas de que arrepentirte- Tras estas palabras Lita se puso dirigió a la puerta – Cuando tomes tu decisión no dudes en hacérmela saber, y un consejo más no alejes a las personas que te quieren y se preocupan por ti- dijo para después salir de aquella habitación dejando a una muy pensativa Serena.

Ya fuera de la habitación Lita se percato que las demás chicas se habían marchado, y era de esperarse ya que pasaban de la una de la tarde, se dirigía rumbo a las escaleras cuando la señora de la casa se hizo presente en aquel pasillo llevando consigo una charola en la que distinguió dos raciones de comida.

-Oh, pensé que todavía estarían platicando, así que les había traído de comer a ambas-

-Permítame ayudarla- dijo la castaña mientras tomaba la charola entre sus manos, permitiendo que Ikuko pudiera tocar a la puerta de la rubia

-Sere, hija he traído algo para que comas- después de un momento de silencio, la rubia abrió de par en par la puerta, dejando que su madre pasara seguida de Lita

-Veo que te has cambiado de ropa- dijo la castaña viendo que Serena lucia ahora una pijama de conejitos, ante las palabras de Lita, la rubia asintió mostrando una ligera sonrisa, nada comparado con las que solía mostrar, pero para Ikuko que se encontraba observándola era el claro indicio de que su hija volvería a ser la misma, niña que alegraba con sus sonrisas todo su alrededor.

-Son dos servicios, eso quiere decir que me acompañaras a comer Lita??-

-Yo…no…-

-Vamos no tienes por que ponerte nerviosa hija, quédate a comer con ella hazle un poco de compañía- dijo Ikuko mientras se dirigía a la puerta

-Gracias señora Tsukino-

-Oh, no me llames así por favor dime Ikuko- Lita solo asintió- Bien estoy abajo por si ocupan algo-dijo la mujer para después salir de la habitación

-Sabes Lita- dijo la rubia poniendo la charola en la mesita que se encontraba cerca de la ventana-Siento que te conozco desde hace tiempo, pero no logro recordar de donde???-

-Que raro a mi me pasa lo mismo- Después de la comida Lita insistió en ser ella misma quien bajara la charola, y es que Serena le había comentado que su madre no era muy afecta a tener personal domestico, y definitivamente la chica no iba a permitir que la señora se desgastara en subir por la charola cuando ella misma la podía bajar de paso para marcharte, llego a la planta baja y se encamino tímidamente a la cocina, poco antes de llegar la voz de Ikuko la hizo frenar sus pasos.

-Lita, verdad???-

-Sí señora-Ikuko le sonrió a su visita

-No te hubieras molestado en bajar la charola-

-Es lo menos que podía hacer, después de que usted ha sido tan amable-

-Veo que Mónica no exageraba con decir que eras una niña especial-

-Conoce a mi… a la señora Furuhata-

-Si, conozco a tu madre-

-Ella no…-

-Lo se, pero eso no es importante, gracias Lita no se que le hayas dicho a Serena pero era justo eso lo que mi niña necesitaba escuchar, no se como agradecértelo-

-No he hecho nada, solo he platicado un poco con ella, eso es todo, con su permiso me retiro-

-Vuelve cuando quieras hija las puertas de esta casa siempre estarán abiertas para ti-

En los dias que siguieron Serena mantuvo su actitud de rechazo hacia todo, a excepción de las visitas de Lita, sin saber por que se sentía comprendida por aquella chica y hasta por momentos un poco alegre, entre las platicas que tuvieron Lita le platico sobre su aspiración de convertirse en chef y de las ganas que tenia de encontrar un chico guapo que se pareciera a Andrew, mientras que Serena cada vez que hablaba terminaba hablando de Darien y es que en sus dieciocho años de vida no tenia recuerdos en los que él no estuviera presente, por desgracia cada vez que lo nombraba la imagen de su rostro se hacia presente en su mente

al igual que las palabras que él dijera aquel día en el parque "quería que tú fueras la primera en enterarte que he decidió entrar al seminario"y eso hacia que aquellos ojos celestes se cubrieran de llanto.

Los dias pasaron pesadamente para Serena y Darien pero el tiempo algo que no se puede detener por más que se desee, por lo que el día domingo llego inevitablemente, las chicas se encontraban terminando de decorar el Crown ya que habían decidido que ese seria el mejor lugar para llevar a cabo la despedida de Darien, ya que al día siguiente el ingresaría al seminario y tal vez pasaría tiempo antes de todos se volvieran a reunir, no les había costado mucho trabajo el convencer a Unasuki de que les rentara el lugar, al principio ella se negó a rentarles el espacio ya que sus padres se encontraban en un viaje de negocios, pero después de consultarlo con su querido hermano que a pesar de estar en aquel lugar estaba muy al pendiente de cualquier problema que surgiera, acepto gustosa aquella idea.

Aunque las cosas no estaban como ellas hubieran deseado, lo que mas les preocupaba era la ausencia de su princesa y es que después de haber ido aquel día para tratar de hablar con ella y que las hubiese tratado de aquella forma no había querido saber de nadie, aun así llamaron a su casa para hacerle saber de dicha reunión dejando el recado con Ikuko.

-Saben chicas me preocupa que Serena aun se rehúse a hablar con alguna de nosotras- dijo Molly quien terminaba de acomodar el mantel sobre la mesa.

-Debemos ser pacientes, debe ser muy duro para ella toda esta situación- hablo Amy quien traía consigo algunos bocadillos

-Esa tonta se va a perder de los últimos momentos cerca de Darien solo porque no acepta la realidad-dijo Rei

-Sabes Rei yo creo que no tienes derecho de hablar así de ella, a ver dime tu que harías si tuvieras que alejarte de Jedite- dijo Unasuki interviniendo en la conversación

-……….-

-Ves lo que te digo no sabrías que hacer, esperemos que la compañía de Lita logre que salga rápidamente de ese estado-

-No te preocupes Unasuki ella es muy fuerte, además pronto nos dedicaremos a conseguirle un novio-

-MINA!!!!- fue el grito de todas las presentes, lo cual provoco que la rubia casi soltara los platos que llevaba en las manos, ante lo cual todas rieron divertidas por la expresión de su cara.

-Bueno será mejor que nos apresuremos a terminar de arreglar todo antes de que los chicos vengan con el festejado- expreso Amy

-Oye Mina y se puede saber en donde anda Malachite que yo recuerde solamente Zoizote y Jedite fueron por Darien, y Neflyte no ha llegado; tú y él eran los encargados de colocar los globos de la decoración

-Cálmate Rei precisamente acaba de ir por una escalera para hacerlo

-Y porque hasta ahora? eh se supone que ya debían de haber terminado desde hace rato- dijo maliciosa la pelinegra

-Bue…bueno es… es que…-

-Ya me imagino seguramente le has de haber quitado el tiempo verdad?-continuo atacando la pelinegra ante las miradas acusadoras de sus demás amigas

-No chicas como creen- dijo la rubia totalmente sonrojada , justo en el preciso momento en el que el susodicho hacia acto de presencia, aunque para la desgracia de la rubia todavía llevaba algo de su lápiz labial en la boca ante lo cual intento comunicarse con el por medio de señas, para que este borrara las huellas del delito pero todas las demás se percatan de ello por lo que una sonrisa burlona se forma en sus labios acción que hace sonrojar aún más a la chica, que estaba por acercarse a su novio para limpiarlo, aunque no tuvo suficiente tiempo ya que en ese instante apareció otro de los generales que al ver a su amigo y el rostro de su novia solo atino a soltar una carcajada.

-Se puede saber que te hace tanta gracia?

- Creo que ese color de labios no te va amigo-ante estas palabras comprendió las señas de la chica que en este momento solo deseaba que la tierra se la tragara al igual que a él y sacando un pañuelo del bolsillo de su pantalón termino por borrar todo vestigio de culpabilidad.

-Deja ya de reírte y ayúdame a terminar de poner los globos que pronto llegara el festejado- el recién llegado solo se encogió de hombros y se apresuro a darle una mano para terminar

Del otro lado de la ciudad dos chicos llegaban a la mansión Chiba por su amigo pues ante la actitud reúnete del pelinegro de llevar a cabo esta despedida decidieron que lo mejor era ir por él, aun les costaba creer todo lo que había sucedido días atrás con la joven princesa y por lo que sus novias habían estado comentando ella seguía enclaustrada en su propia habitación pero sabían que ya se encontraba mejor que el primer día de lo sucedido. Una vez que tocaron la campana de la entrada Setsuna los recibió

-Hola chicos, es bueno volver a verlos, pero pasen por favor-

-Gracias-dijeron al unísono

- Señora venimos por Darien -dijo el rubio

-Me parece que esta en su recamará, alistando su maleta para mañana, pero suban con él yo creo que le hará muy bien que ustedes hayan venido a verlo-

-Entonces con su permiso, subiremos a verlo-dijo Zoizote y con esto se apresuraron a llegar hasta la habitación del chico.

El ruido de la puerta hizo que el pelinegro saliera de sus pensamientos y es que desde aquel día se encontraba visiblemente preocupado por su pequeña amiga.

-Adelante- se oyó decir a la voz del otro lado, a lo que los visitantes ingresaron de inmediato al lugar.

-Vaya príncipe veo que te estas preparando para mañana- ante estas palabras el pelinegro volteo en dirección de la voz.

-Así es generales , pero díganme que hacen aquí?-

-Como que , que???, hemos venido por ti para tu fiesta de despedida-dijo Jedite- acaso ya no recuerdas que te hablamos para comunicártelo ayer?-

-Si lo recuerdo, pero sinceramente no tengo ánimos para despedidas,- dijo cabizbajo y dirigiéndose hacia el balcón con mirada melancólica, permitiendo que sus pensamientos se concentrarán de nuevo en ella.

-Aun no has podido hablar con la princesa cierto?-los dos chicos se acercaron a el posando una mano en cada hombro en señal de apoyo

-No Jed, he intentado pero me falta el valor suficiente para hacerlo y solamente he sabido de ella por medio de mamá-

-Por eso mismo necesitas distraerte un poco, sabemos que deseas hablar con ella, pero debes darle tiempo para que lo asimile ya veras que después todo se arreglara- dijo Zoizote

-Así que andando que el resto de sus guardianes lo esperan mi lord-

-Esta bien vamos- dijo resignado sabia perfectamente que por más que se negara ellos encontrarían la forma de llevarlo a esa reunión- Pero antes quisiera pasar a saber de ella por lo que quiero que me acompañen están de acuerdo-

-Esta bien vamos talvez entre los tres tengamos algo de suerte y puedas hablar con ella- así los tres jóvenes se encaminaron a la salida y a su paso se encontraron a Setsuna.

-Mamá voy a salir con los chicos regreso en un rato-

-Si, Darien es bueno que antes de irte compartas algún momento agradable con tus amigos, así que ve y disfruta su compañía-

-Si gracias, también quiero preguntarte sabes si Ikuko o Kenji están en casa?-

-Me parece que si ¿vas a visitarlos?-

-Si, es algo que tengo que hacer, después de todo lo que ha pasado ¿no crees?-

-Tienes razón, también quieres verla ¿verdad? –

-Si, bueno será mejor irnos, nos vemos en la noche-dijo al tiempo que le daba un beso en la mejilla

-Que tengas suerte hijo-le dijo Setsuna con una calida sonrisa- Y no regreses muy tarde-

-Adiós señora-

-Adiós muchachos-

Una vez que se encontraron fuera de la casa

-Es… este príncipe tendrás que llevarnos en tu auto- dijo Zoi

-Eh??, pues en que se habían venido-

-En taxi, lo que pasa es que nuestros autos los dejamos en el Crown estacionados, para que después no regresar en dos partes-

-Esta bien, déjenme sacarlo, vamos a casa de Serena y después nos vamos- después de estacionar el auto frente a la casa de los Tsukino los tres jóvenes llamaron a la puerta, esta ocasión el señor de la casa fue quien los recibió

-Hola señor Kenji-, esta demás decir que el Kenji estaba sorprendido por la forma en que lo saludo Darien.

-Hola señor Tsukino- dijeron los acompañantes de Darien-

-Hola muchachos, pasen por favor- dijo mientras se hacia a un lado para que los tres chicos entraran.

Una vez dentro el silencio se hizo presente pero de inmediato Zoizote decidió romperlo

-Señor podríamos intentar hablar con Serena?-

-Claro muchachos Ojala y puedan lograr que les conteste y salga de la habitación-ante este comentario Darien solo desvió la mirada

-Bueno será mejor apresurarnos- y así el rubio y el castaño subieron por las escaleras que dan al segundo piso dejando atrás a su amigo y al padre de su amiga

-Tú no vas a subir?-pregunto de repente Kenji

-No creo que me reciba, además quisiera hablar con ustedes primero-

-Ya veo, ven vamos al despacho en lo que ellos tratan de hablar con Serena- así fue como los dos se dirigieron a dicho lugar pero antes de entrar

-Podría estar presente la señora Ikuko también lo que tengo que decirles es importante.

-Déjame ir por ella, por lo mientras toma asiento- dijo Kenji para después salir en busca de su esposa, a la cual no le costo mucho trabajo encontrar ya que en ese momento iba pasando por el lugar - Querida ven por favor-

-Que sucede cariño,Quién era el que tocaba hace un momento?-

- Darien y dos de los muchachos, que han venido a visitar a nuestra hija-

-Como? Pero amor a caso el a sub…-

-No, no te angusties el necesita hablar con nosotros antes de intentar hablar con ella-

-Creo que eso es lo más conveniente para todos, vamos- y así la pareja regreso al lugar donde se encontraba Darien, el cual se hallaba contemplando a la nada con una mirada melancólica que jamás le habían visto, y sin titubear, se acercaron a él

-Darien-llamo Ikuko con una voz suave y dulce- Como has estado??

-Mal- contesto tajantemente- Por todo lo que sucedió, no había encontrado la forma de venir a disculparme con ustedes

-Darien nosotros no… -intento decir Kenji

-Por favor déjenme continuar se los suplico- ante estas palabras la pareja solo asintió

-Me siento muy culpable del estado en que se encuentra Serena, jamás fue mi intención lastimarla de esa forma, si tan solo lo que sentí por ella alguna vez se hubiera quedado aquí -dijo señalando su corazón- Esto no estaría ocurriendo, pero en el corazón no se manda y todo eso se transformo en un gran cariño de hermanos, se que pensaran que talvez estoy confundido, pero no es así y si decidiera hacer lo contrario solamente la lastimaría mas, por que nunca me perdonaría el no hacerla feliz como ella se merece

-Darien míranos por favor –suplico Ikuko tomando el rostro del joven entre sus manos– Te agradezco que seas sincero con ella y con nosotros, jamás te hemos culpado de lo que sucedió, por que nosotros tuvimos la mayor parte de culpa, si yo hubiera dejado que ese día ella se desahogara conmigo esto no estaría sucediendo, ahora lo único que quiero es que mi hija y mi sobrino sean felices siguiendo el camino que sus corazones escojan –dijo para después darle un abrazo muy maternal- Por eso somos nosotros los que debemos disculparnos y no tu-

-Tu tía tiene razón hijo, nosotros somos más culpables de esta situación que ustedes y con esto que nos has dicho confirmo que ya eres todo un hombre al saber enfrentar toda está situación, ahora ven y dame un abrazo a mi también- así Kenji y Darien se funde en un abrazo como si fuesen padre e hijo- Lo que si no quiero es que me vuelvas a tratar

con esa formalidad, pase lo que pase tu siempre serás como mi hijo entendiste?

-Si -

- Bien ahora dinos cuando te vas al seminario-

-Mañana por la mañana-

-Tan pronto??- dijo Ikuko- ni siquiera te vamos a poder despedir correctamente-

-No hace falta tía-

-Tan siquiera me hubiera gustado que hablaras antes con Serena-

-Eso mismo quisiera yo, tal vez pueda intentar hablar con Serena en estos momentos puedo???-

-Claro que si no tienes ni que preguntarlo - dijo la mujer para después salir en compañía de su esposo y sobrino rumbo al segundo piso, mientras los otros dos jóvenes se daban por vencidos, habían estado insistiendo a la joven de que les abriera, pero como no obtenían respuesta alguna de ella decidieron regresar a la sala para esperar a su amigo, y en ese preciso momento vieron salir del despacho a Darien, Ikuko y Kenji

-Hola muchachos –hablo Ikuko

-Hola señora-dijeron los dos aludidos

-Muchachos que paso mi hija les contesto-interrogo Kenji

-No señor, estuvimos insistiendo pero no obtuvimos respuesta alguna –dijo el rubio y al escuchar estás palabras el pelinegro entristeció nuevamente cosa que no paso desapercibida para Ikuko

-Esperen un momento dejen que yo lo intente- dijo Ikuko, cosa que dio esperanzas a Darien- Por favor chicos no se vayan a ir - y decida subió al segundo piso al llegar a la puerta de su hija comenzó a llamarla- Serena, Serena hija abre por favor, tienes visitas los muchachos han venido a verte y Darien está con ellos, tú y él necesitan hablar- dijo mientras tocaba la puerta con desesperación, al ver que no recibía respuesta alguna opto por abrirla con su llave y es que no era la primera vez que lo hacia pues desde que todo sucedió no bajaba a tomar ningún alimento por su propia voluntad, por lo que era necesario llevarle la comida a su habitación, introdujo lentamente la llave en la cerradura e ingreso a la recamará no hizo falta que la buscara ya que enseguida pudo distinguir que se encontraba tendida sobre la cama profundamente dormida, por lo que se dirigió nuevamente hacia la sala en donde la esperaban

-Que paso cariño lograste que te abriera??-

-No, tuve que abrir con la llave, pero la encontré profundamente dormida, lo siento mucho chicos-

-Por eso no nos respondía-dijo Zoizote- Entonces será mejor marcharnos los demás nos esperan en el Crown

-Si será lo mejor –dijo Darien- Antes de irme me gustaría pedirles que mañana junto con mis padres me acompañen hasta el seminario-

-Descuida que nosotros estaremos contigo para apoyarte- dijo Kenji

-A que hora nos vemos???- pregunto Ikuko

- Seria a eso de las 7:30 de la mañana, y ojala Serena también quiera ir, bueno es hora de irnos nos vemos mañana- dijo para después acercarse a la puerta

-Adiós muchachos-dijeron los Tsukino desde la puerta, viendo como los jóvenes subían al deportivo rojo de Darien.

La misma escena era vista desde una de las ventanas del segundo piso por la rubia que se había incorporado de la cama una vez que dejo de escuchar la voz de su madre, ya que en verdad no había estado durmiendo, había estado atenta tanto a las voces de sus amigos, como a la de su madre y al notar que esta intentaba abrir con ayuda de su llave decidió hacerse la dormida, ya que aun no encontraba el valor suficiente para afrontar una conversación con el pelinegro, mientras el deportivo desaparecía de su vista las palabras de sus amigos volvieron a hacerse presentes en su mente

------------FLASH BACK--------------

-Princesa por favor abre – decía Zoizote

-Nos tienes muy preocupados sobre todo a las chicas, nada nos gustaría más que todo fuera como antes –hablo Jedite

-Porque aun cuando el príncipe no nos deja del todo ya las cosas no serán iguales-

-Y creo que esta será la última oportunidad para estar todos juntos-

-Además el se encuentra allá abajo esperándote, para hablar contigo y que nos acompañes ya que hemos organizado una pequeña fiesta para despedirlo porque mañana se va-

-------FIN DEL FLASH BACK-----------

Las últimas palabras se agolpaban en su cerebro una y otra vez" MAÑANA SE VA", no esperaba que Darien se fuera a ir tan rápido y sin que pudiera hacer algo sus lágrimas volvieron a inundar sus ojos.

Los chicos llegaron hasta el Crown en donde ya los esperaban, Darien aparco su auto deportivo a fuera del lugar, le sorprendió muchísimo el saber que sus amigos habían reservado ese lugar para la ocasión, era un detalle que jamás olvidaría pues el Crown significaba mucho en su vida ya que siempre sus reuniones en ese lugar era muy amenas.

-Entremos que las chicas y nuestros amigos deben estar ya desesperados al ver que nos hemos tardado-el rubio y el castaño asintieron y siguieron rumbo al festejado

-Miren ya llegaron –grito la rubia al ver en la entrada a los recién llegados

-Hola a todos –dijo el moreno

-Bienvenido sea su alteza –dijeron todos al mismo tiempo y haciendo una reverencia

-Basta ya de ese juego no creen que ya estamos grandecitos para esto-dijo en una media sonrisa

-jajajajajaja –todos rieron abiertamente pues sabían muy bien que su amigo necesitaba liberarse de toda la tensión de los días anteriores

-Bueno y que esperamos para comenzar con la FIESTA!!!! –grito Mina por lo que a mas de uno le resbalo una gran gota de la cabeza

-Tranquila amor -dijo Malachite que se acerco a la rubia y esta situación dio pie para que los recién llegados se enteraran del poder que esos dos ejercían el uno sobre el otro

-Malachite ya ves como has dejado a Mina después de que te estuvo ayudando a terminar con la decoración –dijo Rei en un tono por demás sarcástico y que hizo a Neflyte soltara nuevamente la carcajada por lo que Jedite, Darien y Zoizote demandaron una explicación, la cual se les dio haciendo que todos terminaran con un ataque de risa, a excepción de los afectados que solo pudieron sonrojarse al recordar el numerito.

-Bien ahora que están enterados que tal si empezamos por comer algo- volvió a hablar la pelinegra de larga cabellera

Y así fue como empezaron a disfrutar de los deliciosos platillos que se prepararon para esta ocasión entre los que se encontraban el curry con carne, tepamyaqui, sushi, al terminar estos siguieron los postres.

-Bien chicos es hora de partir el pastel, pero antes Darien apagara la velita y pedirá un deseo-

-Pero Unasuki acaso eso no es para los cumpleaños –comento Molly

-Pues no se si sea solamente en los cumpleaños, pero pienso que esta ocasión es muy especial y se podría hacer, pero porque no que decida el festejado, ¿tu que opinas Darien?- las palabras de las pelirrojas lo sacaron de sus pensamientos y es que después de todo en aquella reunión hacia falta la alegría desbordante de Serena, sin duda su pequeña princesa era el alma alegre de aquellas incontables ocasiones, en que se habían reunido como esta vez.

-Por mi no hay problema –dijo Darien, pero en el momento en que Unasuki puso el pastel en la mesa Darien palideció por un instante pues las imágenes de aquella noche le llegaron de golpe, sobretodo aquella en la que los ojos de la rubia eran cubiertos por sus lagrimas, fue Neflyte quien lo noto y lo saco de sus recuerdos.

-Que sucede príncipe? –ante estas palabras todos los demás que mantenían conversación entre ellos voltearon de inmediato, a ver a Darien

-Eh??? –fue lo único que expreso el festejado para después mantener el silencio por unos minutos

-Sucede algo??? –hablo Malachite quien decidió romper el mutismo de su amigo

-Quisiera saber de donde viene este pastel, díganme chicas ustedes lo hicieron verdad? –esta demás decir que esta pregunta sorprendió a todos

-No Darien, lo hizo una conocida de Unasuki, porque nos lo preguntas? – dijo Rei

-Es que aquella noche antes de que todo sucediera Serena y yo estábamos en el jardín hablando y en ese momento nos interrumpió una chica que traía un pastel exactamente igual que le había encargado mi madre

-Y te recordó el momento verdad –aseguro Mina

-Si –dijo en voz casi audible y con lágrimas en los ojos – Me siento tan culpable por lo que esta pasando, aunque mis padres y los de ella digan lo contrario, se que tengo algo de culpa en toda esta situación –y ante esta situación las chicas y los chicos acompañaron al joven en el sentimiento que le embargaba el alma con pequeñas lagrimas que nacían desde sus corazones pero fue uno de los generales quien se atrevió a hablar nuevamente

-Darien yo creo que ellos tienen razón, no hay un culpable en todo esto, simplemente el amor no pide permiso para llegar a tal o cual persona –

- Zoizote tiene razón –apoyo Amy - Además tarde o temprano Serena volverá a ser la de antes-

-Y nos tendrá a todos nosotros para apoyarla –comento Molly

-Solamente debemos esperar a que asimile toda esta situación –hablo Jedite

-Si entiendo todo lo que ustedes me dicen, pero yo siento que debo hablar con ella antes de irme de alguna forma también podré liberar todo lo que llevo guardado-

-Pero, por desgracia por el momento eso es imposible, estuvimos ahí antes de venir para acá, incluso cuando nosotros subimos le dijimos sobre la fiesta, no es así Jedite -este solo asintió con la cabeza-y tu mismo escuchaste de su propia madre que estaba durmiendo en ese momento-

-"No estaba dormida eso lo se"-

-Ya veras que después arreglaran todo esto, así que arriba esos ánimos amigo –se dejo escuchar la voz de Neflyte

-Si debemos continuar con la FIESTA!!! -grito Mina por lo que todos rieron al escuchar a la rubia pues sabían que de alguna forma debían sacar de ese estado a su amigo cosa que resulto muy bien

-Gracias amigos no se que haría sin ustedes y confió en que la dejo en buenas manos-

-Bueno ya estuvo bien de pensamientos tristes, además Darien ni que te fueras a ir al fin del mundo, hay que partir el pastel de una vez–dijo Amy cosa que les extraño mucho a los demás y nuevamente una carcajada de los presentes no se hizo esperar lo cual ruborizo a la chica

-Bien entonces que Darien vas a pagar la velita y pedir un deseo???-pregunto Unasuki

-Claro que si – dijo Darien para después ver como Unasuki lo alistaba todo.

-Bien pide un deseo y apaga la vela-

-"Deseo que puedas perdonarme princesa por todo el daño que te he ocasionado y que encuentres la verdadera felicidad"- pensó para después apagar la velita que amenazaba con derramar su cera sobre el delicioso chocolate.

Una vez que la vela fuera retirada Darien les obsequio un poco de pastel a cada uno de los presentes los cuales aceptaron gustosos tanto el pastel como el helado que les ofrecía Unasuki, después comenzaron a bailar y ya que Darien era el festejado se vio obligado a hacerlo con todas las chicas y fue el único que se salvo de los pisotones de ellas pues los otros cuatro chicos en algún momento recibieron su respectivo recuerdo en los pies y es que ninguno de los presentes era especialista en el baile, pero Darien sabia defenderse de los pisotones y así continuo la fiesta hasta que llego el momento de regresar a sus casas

-Bien chicos gracias por todo pero creo que es el momento de irme, mañana muy temprano hay que partir al seminario-

-Si tienes razón amigo y nosotros debemos ir a dejar a las chicas a su casa, no es así amigos –a lo cual Malachite, Neflyte y Zoizote asintieron

-Pero antes queremos darte esto –exclamo Rei quien extendió una pequeña caja a Darien

-Ábrelo por favor –pidió Molly -Esperamos que te guste-

-Gracias chicas no se hubieran molestado –expreso el pelinegro y al tiempo que de aquella caja sacaba un precioso rosario hecho en cristal

-No es nada, pero de ahora en adelante te servirá de mucho –dijo Mina

-Además así nos llevaras contigo- dijo Amy

-Nosotros te deseamos lo mejor para esta nueva vida que emprenderás-dijo Neflyte y le dio un abrazo al igual que el resto de sus amigos y amigas

-Y recuerda que cuando te conviertas en sacerdote o le sacas a Mina el chamuco o la casas con Malachite –bromeo Molly y ante estas palabras Mina y Malachite se pusieron cual tomates maduros y los demás soltaron sonoras carcajadas a lo que Darien siguió el juego

-Pues creo que será más fácil que la case, lo otro es caso perdido- Ante esto los demás no pudieron mas que reír

-Bueno, bueno será mejor irnos Unasuki vienes con nosotros pregunto-Neflyte quien se había ofrecido a llevar a Molly a su casa

-Si no es mucha molestia-

Así todos se fueron en distintas direcciones, Darien conducía su deportivo rojo por las ya oscuras calles y avenidas de la ciudad, se había divertido con la fiesta que sus amigos habían organizado para despedirlo, y aunque ellos le dieron palabras de aliento respecto a lo sucedido a Serena sentía que era su deber hablar con ella, pues le dolía el hecho de haberle pedido que interviniera entre el y su padre aquella noche cuando este enfurecido se encerró en el despacho y no había querido saber nada acerca de su ingreso al seminario y ella aún con el dolor que llevaba dentro enfrento a Mamoru haciendo que este aceptara su decisión y le diera todo su apoyo. Con todos estos pensamientos llego hasta la entrada de su casa, encerró el auto y antes de entrar se dirigió hacia el jardín para contemplar una vez mas las rosas que cultivaba su madre, la blanca luz de la luna iluminaba a la perfección el jardín, he insito al joven a dirigir su vista hacia ella, pero en el inste en que levanto su mirada sus bellos ojos azules vislumbraron una tenue luz que provenía de la recamará de aquella chica con la cual deseaba hablar, así que sin perder ni un solo segundo corrió hacia su recamará pues esta era la oportunidad que tanto había deseado para hablar con ella, ya que desde hace días esa recamará siempre se encontraba en penumbras, por lo que no se atrevía a ir con ella como muchas otras veces lo había hecho

-"Serena por favor dame una oportunidad"-pensaba el chico al subir las escaleras, pero la voz de Setsuna lo distrajo por un momento en su carrera de llegar a su habitación

-Darien hijo, que bueno que llegas, tú padre y yo te estábamos esperando para cenar, pero como vimos que no llegabas ya lo hicimos, quieres que te prepare algo??-

-No te preocupes por mi mamá, yo ya he cenado con los chicos, ahora solo quiero descansar para mañana temprano-

-Esta bien cariño descansa, que mañana hay que irnos temprano, a propósito Ikuko y Kenji nos avisaron que irán con nosotros, hablaste con ellos?-

-Si mamá antes de irme con los muchachos pase a su casa a hablar con ellos y pedirles que me perdonarán por causar el estado en que se encuentra mi princesa y también les pedí que mañana me acompañaran pues ellos son parte de nuestra familia-

-Mi niño ya no te sigas atormentando por todo lo que paso, veras que muy pronto todo volverá a la normalidad- dijo Setsuna mientras lo abrazaba

-Tal vez, pero por ahora solo quiero descansar, hasta mañana –dijo besando la mejilla, al tiempo que salía de sus brazos

-Hasta mañana hijo-dijo esta en un susurro, para después verlo entrar a su recamará

Una vez dentro el joven no perdió tiempo en prender la luz, si no que se encamino directamente hacia su balcón y ocupando el árbol que se encontraba frente cual si fuera un puente se dispuso a llegar hasta el balcón de enfrente.

Mientras en aquel cuarto Serena estaba cepillando su dorado cabello, no sabía porque había encendió aquella pequeña lámpara en forma de luna creciente que se encontraba a un lado de su cama, en los días pasados al caer la noche no lo había hecho, pues temía que en algún momento el pelinegro pudiera llegar por la ventana como tantas veces lo había hecho, si veía la luz encendida y lo que menos deseaba en esos momentos era verlo, le dolía saber que todo lo que un día había soñado, jamás sería realidad.

Desde el árbol Darien noto como la sombra de la rubia se dirigía hacia la cama, pues sabía de memoria como estaban distribuidos todos los muebles dentro de aquella habitación en ese momento salto al balcón de la chica y con suaves pasos se acerco a las puertas de cristal del gran ventanal, las cuales encontró cerradas por lo que sintió frustración , en ese mismo instante la luz que iluminaba el interior de la habitación se apago, quiso tocar para que la chica le abriera pero considero que sería un nuevo error por lo que se encontraba con el dilema de cómo hacer para que su princesa le diera la oportunidad de explicarse y fue así como a su memoria llego una canción que hace tiempo había escuchado y sin dudarlo un segundo comenzó a cantar.

Siempre te ví como una amiga nada más

A quien llamar, con quien salir y conversar;

No sospeché que dentro de tu corazón

Iba creciendo sin querer un gran amor.

Perdóname sí te hice mal,

No imaginé la verdad;

Perdóname por ese amor

Que nunca fue de los dos.

La joven reconoció enseguida la voz de aquel que le robaba la respiración, la canción decía todo lo que en esos momentos sentían y a la rubia le dio un vuelco el corazón

Nunca pensé que aquella niña de cristal

Sintiera con la intensidad de una mujer.

Ahí estaba él, lo sabía no había lugar a dudas, cuantas veces ella le había pedido que le cantará, y el lo hacia únicamente cuando estaban ellos dos solos o ella se encontraba verdaderamente triste

Perdóname sí te hice mal,

No imaginé la verdad;

perdóname por ese amor

Que nunca fue de los dos.

Tenía que hacer algo, pero sentía que sus piernas no le obedecian

Perdóname si te hice mal,

No imaginé la verdad;

perdóname por ese amor

Que nunca fue de los dos.

-PERDONAME SERENA –exclamo Darien una vez terminada la canción

Había hecho todo lo que se encontraba a su alcance para que la joven le dejara explicarse, pero no había reacción alguna en aquella habitación que le indicara que ella le daría esa oportunidad, así que una vez terminada la última frase el pelinegro no pudo mas que emprender el camino de regreso a su habitación. En el interior la rubia pudo distinguir como la sombra de aquel hombre comenzaba alejarse y sin darse cuenta de cómo se vio a ella misma abriendo las puertas de aquel ventanal y sus ojos se dirigieron al chico que pretendía saltar hacia el árbol

-Darien –susurro Serena al tiempo que su delicada mano tocaba el hombro de él

Oír esa dulce voz nombrarlo fue lo único que necesito para desistir de volver hacía su propia habitación , lentamente volteo hacia ella con sus ojos llenos de lágrimas y en ese instante ambos se aferraron en un fuerte abrazo bajo la plateada luz de la luna.

-Se… Serena-

-Da… Darien- Las palabras a penas y salían de sus gargantas, fue en ese momento que el pelinegro se hizo de valor para hablar

-Serena lo siento mucho yo nunca quise causarte daño… - dijo mientras con su mano limpiaba las lagrimas que resbalaban por las mejillas de la rubia mientras ella hacia lo mismo con las suyas.

-No Darien tu no sabias que… -pero en ese instante la chica se estremeció por una pequeña ráfaga de aire por lo que el muchacho fue conciente de que el clima nocturno se empezaba a volver más frío

-Ponte esto princesa esta empezando a enfriar la noche -se quito el saco y se lo puso

-Gracias pero y tu?

-No te preocupes por mi , yo estoy bien… –dijo Darien mostrando una hermosa sonrisa

- Será mejor que entremos así ninguno de los dos pasara frío… además necesitamos hablar –dijo con una mirada de suplica a la que el pelinegro no se pudo negar

-Si haremos lo que tu digas princesa –así se encaminaron al interior de la recamará y una vez adentro Serena se dirigió a encender nuevamente la lámpara, el se quedo parado en las puertas del ventanal mirando el desorden que había en el lugar y se percato que al pie de la cama se encontraban todos los obsequios que le había dado a la rubia

-Darien yo lo siento tanto, no tenía derecho de reaccionar así –dijo mientras nuevos sollozos se hacían presente y se derrumbaba sobre la cama, y el sin dudar un segundo se acerco hasta ella para ponerse a su altura y acariciar su cabeza

-No, no tienes que pedir perdón de nada, yo soy el que tiene la culpa de lo que sucedió, no debí pedirte que hablaras con papá para que me escuchara sobre mi decisión-

- No es así –protesto la joven mientras se incorporándose de su postura, haciendo que sus miradas se encontraran – no fue solamente por ese motivo que paso todo esto, Da… Darien yo… yo necesito confesarte algo que desde hace tiempo quería que tú supieras, talvez después de esto ya no quieras seguir siendo mi amigo

-Sere yo no creo que eso llegue a suceder, además yo también necesito que me escuches…

-Por favor déjame continuar –pidió ella poniendo un dedo sobre los labios del chico y el asintió a la petición de ella con un suave movimiento de cabeza , la joven se separo de el y para tomar valor se dirigió hacia el gran ventanal para observar por unos instantes el hermoso cielo nocturno, y sin volverse a ver al joven empezó a hablar–Sabes Darien el día en que todo esto comenzó, recuerdas que tu me hablaste para decirme que tenias algo importante que decirme pues en ese momento mi corazón salto de alegría, pero en cuando me distes a conocer tu decisión todo lo que yo había soñado alguna vez se fue sin que pudiera yo evitarlo, simple y sencillamente se esfumo en un instante –nuevas lagrimas comenzaron a salir de sus celestes ojos- por que tú no me amabas como yo te amo a ti, ya se que esto que te estoy diciendo no tiene significado alguno para ti ,ni lo ha tenido, pero es que sencillamente no podía seguir ocultándolo, no te pido que lo llegues a entender ni que me correspondas, por que se tu ya decidiste el camino que ha de darte la felicidad y aunque en el no estoy yo, el que tu seas feliz me basta para serlo yo.

-Se… Serena yo…-

-No Darien no digas nada, te repito nuevamente que si me atreví a confesarte el amor que siento por ti, no es con el propósito de que tu hagas algo por mi, solo quería que lo supieras, ya se que fui una tonta en hacerle caso a lo que nuestros padres querían pero no pude evitarlo, pero te lo repito no espero que tu hagas algo, tu ya tienes pensado tu camino y yo… – a la joven se le corto la voz en ese momento Darien se acerco nuevamente hasta ella y tomándola delicadamente por los hombros la hizo dar media vuelta para quedar frente a frente

-Serena no quiero que sigas atormentándote con todo esto, debo confesarte que aquel día yo no sabía de tus sentimientos pero si lo sospechaba, es por eso que también yo necesito que me perdones porque aun no teniendo la seguridad de que esto fuera verdad mi actitud te lastimo mas que nada….-

-Pe… pero… -el joven no la dejo continuar pues tal y como ella lo hizo poso un dedo sobre sus labios

-No déjame continuar ahora a mi por favor, princesa si las circunstancias hubieran sido diferentes, si esta situación la hubiéramos vivido años atrás nada de esto estaría pasando porque yo también te llegue a amar mi linda princesa, pero éramos tan jóvenes que preferí callar hasta no saber si lo que sentía por ti era verdadero amor, pero con el paso del tiempo todo se fue aclarando para mi, se que con esto talvez te estoy lastimando nuevamente – y levantando su rostro con una mano para que no desvira su mirada- pero me dolería más engañarte en algo que jamás sentiré en la misma intensidad que tú y eso sería muy injusto para ti, porque tú te mereces a una persona que te ame con todo su corazón, que al estar lejos solo piense en ti, que desee solamente estar contigo y con nadie más –y la tristeza acudió nuevamente a sus ojos en forma de lágrimas – perdóname por favor-

-No Darien nada tengo que perdonarte, porque uno no elige de quien enamorarse, además con saber que algún día tu me amaste como yo a ti me es suficiente y en estos momentos lo único que deseo es que seas feliz, porque te aseguro que yo también lo llegare a ser – le dijo al hombre mientras le daba una calida sonrisa la cual les trajo a los dos un gran alivio a sus corazones- entonces seguimos siendo tan amigos como siempre???-

-Claro que si princesa jamás dejaremos de serlo, así sea que estemos a larga distancia nada podrá afectar esta amistad, ahora es mejor que me vaya para que descanses, te veo muy desmejorada y eso no esta bien para una hermosa dama como usted mi lady-dijo mientras hacia una pequeña reverencia, le daba un beso en la frente e intentaba emprender la marcha hacia su dormitorio pero nuevamente fue detenido por la joven

-Darien es cierto que mañana te vas?

-Si , mañana es mi ingreso al seminario, te lo dijeron tus padres?-

-No exactamente, en la tarde cuando tú y los generales vinieron yo no quise hablar con ellos y cuando mamá subió para avisarme que estabas abajo fingí estar dormida, lo mencionaron para hacerme entrar en razón-

-Comprendo fue por eso que decidiste hablar conmigo en estos momentos?-

-No ya lo había decidido pero tenía mucho miedo de lo que fueras a pensar de mi cuando supieras toda la verdad-

-No podría pensar mal de ti princesa-

-Pues si mañana te vas quisieras quedarte conmigo esta noche???, después de todo aunque vengas a visitarnos ya nada será como lo es ahora

-Pe… pero no creo que sea correcto….

-Por favor Darien di que si –dijo con unos ojos llenos de suplica a los cuales el pelinegro jamás se había podido negar, y esa ocasión no sería la excepción

-Esta bien cabeza de chorlito –dijo con una sonrisa

-DARIEN –grito ella al oír el sobrenombre que el utilizaba en algunas ocasiones solo para molestarla

-Shss guarda silencio o acaso quieres que tío Kenji me mate por estar a esta hora aquí contigo-

-jajajajaja –se reía Serena con la mano en la boca –dudo mucho que nos oigan recuerda que su recamará esta del otro lado del pasillo

-Si pero los padres siempre presienten el peligro de sus hijas y la verdad no quiero exponerme a su furia, suficiente tuve con todo esto-

-O vamos no seas payaso –dijo mientras le tiraba una almohada a la cara- no me digas que le tienes miedo a papá-

-No es miedo, es precaución y ahora veras me vengare por ese almohadazo ven acá pequeña bribona- dijo mientras la cargaba, para después dejarla caer sobre la cama y empezar a cosquillarla, no era la primera vez que se quedaba a dormir junto a la rubia, sin que nadie lo supiera muchas veces ambos se escaparon de sus dormitorios para adentrarse en los del otro, la mayoría de las veces era Serena la que cruzaba el árbol sobretodo cuando la noche prometía ser tormentosa o cuando su sueño era turbado por alguna pesadilla.

-jajaja, basta…jajaja- fue la suplica de ella mientras intentaba alcanzar de nuevo una de las almohadas

-Acaso intentas alcanzar esto para golpearme???- dijo el joven mientras tomaba la almohada y la aventaba lejos del alcance de la rubia, todo esto sin parar con su labor de hacerle cosquillas.

-Basta…ya… por favor- ante tal suplica el joven se detuvo, para después dejarse caer al lado de la rubia

-Sabes lo mucho que me gusta verte sonreír??- pregunto mientras la abrazaba y ella recargaba su cabeza sobre su pecho al tiempo que negaba- Pues me gusta mucho-contesto

-Entonces te prometo que sonreiré siempre Darien…… siempre- dijo mientras cerraba sus cansados ojos y se perdía en el mundo de los sueños, en el que él no tardo en hacerle compañía.

UNA VEZ MAS ESPERAMOS SUS COMENTARIOS Y GRACIAS DE ANTEMANO POR LEER, NOS VEREMOS EN EL SIGUIENTE CAPITULO RECIBAN UN SALUDO, BESO Y ABRAZO BYE.