Capitulo 3: Dos pájaros de un solo Tiro Finale.

Al día siguiente de haber reclutado a Kyoko, de buena mañana, Sayaka decidió llamar a Mami Tomoe, la cual fue básicamente su mentora.

-¡Moshi-moshi, Mami-San!- saludó Sayaka con bastante energía.

-Eh… moshi-moshi, Sayaka…- respondió la rubia algo somnolienta, pues a diferencia de Sayaka, ella seguía recostada en su cama.- ¿Por qué me llamas tan temprano?-

-Bueno, es que quería ver si nos podríamos reunir en mi casa más tarde. Hay algo importante que necesito contarte.-

-Esto, eso no será posible.- dijo Mami mientras trataba de no bostezar.- Hoy le prometí a Mr. Momoe que cuidaría a Nagisa-Chan.-

-¿Nagisa?- Sayaka entonces recordó que también necesitaba reclutarla a ella.- ¿Entonces qué te parece si voy yo a tu casa? Yo te puedo ayudar a cuidar de Nagisa.-

-¿Enserio? Bueno, yo estaba pensando en pedirle ayuda a Akemi-San, pero si tú te ofreces…-

-¡No hay problema!... ¡Oh! Y por favor no llames a Homura. La necesito tan ignorante de esto como me sea posible.- dijo Sayaka.

-Uh, vale, si tu lo dices…- respondió algo confundida.- La traen aquí a las 2:00 pm.-

-Allí estaré.-

Sayaka pasó el resto de la mañana preparándose para ir, pues no quería olvidarse de nada importante. Claro, lo único que realmente necesitaba era las semillas de Candeloro y Charlotte, pero eran demasiado importantes como para perderlas.

Por la 1:45 pm, mientras Sayaka tomaba el tren hacia el departamento de Mami, se preguntaba que podría estar planeando Homura en estos instantes, si es que planeaba nada. Aparte algo le parecía extraño. ¿Por qué tanto Kyoko como Mami planeaban estar con Homura? Es decir, Homura no era exactamente la chica más sociable, aún en este universo. Tal vez sea solo una coincidencia.

Apenas llegó a tiempo al edificio para poder ver a Mr. Momoe irse. Subió por el ascensor hasta llegar al piso donde Mami vivía.

-¡Konnichiwa, Mami-San!- dijo Sayaka una vez la rubia abrió la puerta.

-¡Konnichiwa, Sayaka-San!- respondió ella devuelta.- Muchas gracias por venir a ayudarme a cuidar de Nagisa.-

-No hay de qué. En todo caso, igual necesitaba reunirme contigo.-

-Bueno, no te quedes allí parada, pasa adelante.-

-Gracias.- dijo mientras entraba.- ¿Dónde está Nagisa?-

-Está durmiendo en mi habitación. Aparentemente se paso toda la mañana ayudando en los quehaceres de la casa.-

-Oh, eso lo hacer más fácil.-

-¿Más fácil qué?- pregunto la joven de ojos dorados.

Sayaka sacó la semilla con diseño floral de su bolsillo y la puso enfrente de Mami.- ¿Qué puedes decirme sobre esto?-

-Yo… esto…- No acabó de decir nada hasta caer hipnotizada por la pequeña figura, para repentinamente tomarla, causando una tormenta de oscuridad como las otras veces. Y como con Kyoko, Sayaka pudo ver imágenes de la vida de Mami. Imágenes de una pareja con su hija, que acabaron chocando repentinamente entre ellas, como si de un accidente de tráfico se tratase. De pronto un montón de lazos amarillos y blancos aparecieron del suelo y la envolvieron por completo. Tras unos segundos, estos se desenvolvieron, revelando a una Mami con un traje blanco, con un corsé marrón y una falda amarillenta, acompañada de un gorrito con pluma. La semilla se había tornado en una gema amarilla.

-¿Pero… qué ha pasado aquí?- dijo la rubia desorientada.- ¿Qué paso con Akemi-San y Madoka-Sama, Sayaka…?-

-Pues…-

-¿Qué es todo ese ruido?- dijo una joven e inocente voz que provenía desde la entrada de la habitación.

-¡Nagisa-Chan!- dijeron tanto Sayaka y Mami en unisón sorprendidas.

-Hola Sayaka-San, gusto en verte…- dijo somnolienta la pequeña Nagisa.- ¿Por qué esta Mami-San vistiendo eso?-

-Esto, Nagisa…- Mami trato de explicar, pero no tuvo tiempo de.

-Mira esto, Nagisa-Chan.- dijo Sayaka mientras le mostraba la semilla faltante.

-Uh…- Y cómo Mami antes que ella, Nagisa tomó la semilla, invocando una nueva tormenta de oscuridad. En esta, Mami y Sayaka pudieron ver imágenes de la pequeña Nagisa acompañando a una mujer en el hospital, hasta que las imágenes se retorcieron, cómo si alguien les estuviese quitando pedazos con una cuchara. De pronto, un torrente de leche cubrió a la joven, para de pronto convertirse en un pilar de queso, el cual se derrumbó revelando a la joven con un nuevo traje naranja y marrón, y una gema de color violeta claro.

-… ¿¡UH!?- grito Nagisa de golpe, habiendo la transformación acabado.- ¿¡DONDE ESTÁ ELLA!? ¿¡DONDE ESTA HOMURA-TRAIDORA-AKEMI!?-

-Eso es lo que iba a explicarle a Mami.- dijo Sayaka.- Verán…-

Y cómo la otra vez, Sayaka explicó lo que Homura había hecho, destronando a Madoka-Sama, y creando este nuevo mundo. También contó el plan que había hecho ella con ayuda de Hitomi, y como pensaban, aparte de ellas y Kyoko, también planeaba reclutar a Hiro.

-Vale, ¿Qué les parece el plan?- pregunto entusiasta Sayaka.

-¿Aparte del abismalmente obvio problema con él?- dijo sarcásticamente Mami.

-¿Qué problema?-

-El hecho de que estas poniendo demasiada confianza en Kyubey. El ya se ha aprovechado de nosotras en incontables ocasiones, ¿Y vas a usar el poder que él te dio?-

-Mira, sé que suena arriesgado, pero estoy segura de que Kyubey quiere acabar con el reinado de Homucifer tanto cómo nosotras.-

-Y también tengo problemas menores con el apodo ese.-

-¿Prefieres qué use Akuma Homura?-

-Preferiría que nos concentremos en el bendito plan en lugar de perder tiempo con apoditos infantiles.-

-Hey, preferiría que estuviésemos los cinco antes de planear el ataqué.-

-No me refiero al ataque. Me refiero al hecho de que quieras ir hasta América solo para reclutar a un chico de allá del cual no conozco nada.-

-Bueno, ¿El nombre "Adelia Durán" te suena a algo?-

-Adelia… Adelia… ¡Oh! Sí, ella fue mi pupila por un tiempo aquí. ¿Por qué la pregunta?-

-Bueno, si bien no se en el mundo reescrito, en el anterior Hiro y Adelia fueron grandes amigos, y el incluso la ayudo a superar un trauma que ella se tenía con un tal... esto…-

-Jeremías Hawthorne…- completó Mami mientras su seria expresión se dirigía al vacio.

-¡Sí, ese! El me había dicho que el tal Hawthorne trato de abusar de ella, y a pesar del sufrimiento y cómo ella se aislaba, él la ayudó.-

Mami se mantuvo pensativa por unos instantes, antes de finalmente responder.- Vale, está bien. Si tú dices qué el nos ayudara, entonces confío en qué lo hará.-

-Gracias, Mami-San.-

-Esto, Sayaka-San.- comentó la pequeña Nagisa.

-¿Si?-

-¿No crees que deberías enseñarle a Mami-San como invocar a Candeloro?-

-¡Oh, tienes razón!- comentó Sayaka, para luego dirigirse a la susodicha.- Mira Mami…

Tras repetir el proceso de enseñanza de la vez anterior, les tomó un poco encontrar en material necesario para la invocación: Porcelana.

"¡Yo te invoco, Candeloro!" pensó Mami mientras centraba su poder en su taza de té, permitiéndole invocar a la bruja… la cual cabía perfectamente en dicha taza de té.

-… Debo decir, qué estoy decepcionada.- dijo sin reparos Mami al ver a Candeloro, la cual parecía un monigote de papel maché.

-Te será más útil de lo que crees, confía en mí.- dijo Sayaka, justo antes de qué su teléfono empezara a sonar.- ¿Uh?- Contestó la llamada.

-¡Moshi-moshi, Sayaka-Chan!- dijo una voz masculina.

-¡Moshi-moshi, Kyosuke-Kun!- respondió Sayaka.- ¿Ocurre algo?-

-Esto… necesito qué le mandes un mensaje a Hitomi…-

-¿No puedes decirle directamente?-

-Podría, pero seguro se enojaría conmigo…-

-¿Eh?-

-Necesito qué le digas que no las podré acompañar a San Fransokyo.-

-¿Y eso?- respondió Sayaka confundida.

-Tengo unas clases de violín importantes, y no quiero perderlas…-

-Ah, ya veo…-

-¿Se lo dirás?-

-Sí, descuida, yo me encargo.-

-¡Muchas gracias, Sayaka-Chan! Bueno, ya tengo qué irme, adiós.-

-Adiós- Colgó Sayaka. Ella sabía qué Hitomi y Kyosuke habían tenido problemas debido a como él priorizaba tanto sus clases de violín, y no sabía cómo le iba a decir a su amiga sin que esta le matase.- Ya tendré tiempo de pensar en ello…-