¡Tercera parte del fic!

El mundo de HP y la gran mayoría de personajes que aparecen son propiedad de J.K. Rowling, pero las situaciones que aparecen y otros persanajes son de invención propia.

He aquí una lista de los alumnos que, por ahora, he creado para esta historia:

-Tomas (Tom) Gardiner: Alumno de 1º de Gryffindor; compañero y amigo de Oliver Wood y Percy Weasley. Hijo de muggles, cabello castaño claro, altura y peso normales y ojos marrones. Tímido, se emociona con facilidad en lo que antañe a la magia.

-Michelle: Alumna de 1º de Hufflepuff; se tragó un mosquito durante las lecciones de vuelo de Hooch. Castaña, con trenzas atadas por unos lazos rosas.

-Jack: Alumno de 1º; el más grueso de todos. Cayó encima de Percy en las lecciones de vuelo de Hooch después de que éste le pisase la capa. Rubio con el pelo rizado.

-Chicas del Club de Fans de Bill Weasley: Alumnas de cursos superiores; acosan a Percy para que les presente a su hermano.

-Luc Fine: Alumno del mismo curso que Bill; su amigo más inseparable. Muy muy muy alto, bastante guapo, a pesar de que no tanto como Bill, con el pelo negro y los ojos castaños, delgado. Confiado, encantador e irónico. Le gusta chichar a Percy desde que éste nació. Amigo de la familia de toda la vida.

¡Gracias por leerlo!


CÓMO PERCY INTENTÓ APRENDER A VOLAR

El silencio reinaba en la enfermería cuando Percy despertó, temprano y puntual, como un reloj. Pompfrey no se había despertado aún, como indicaban los leves ronquidos de su despacho.

El pelirrojo probó a moverse con cuidado y lo consiguió. Ese hecho le llenó de energía, ¡por fin! Había sido una noche un tanto pesada y la poción para unir fracturas era una de las peores cosas que había probado jamás, pero había valido la pena, volvía a estar fuerte como un roble.

Se levantó, sin saber que hora era, y buscó con la mirada sus pertenencias. Ahí, en una silla, alguien le había lavado su uniforme; los zapatos, debajo de la silla; en una mesilla, su reloj y las gafas, al igual que su varita. Suspiró al comprobar que nadie se había preocupado de conseguirle ropa interior limpia, tendría que aguantarse.

Como no sabía bien que era lo que debía hacer, decidió empezar a vestirse. Encontró, en un bolsillo de su túnica, una rana de chocolate. Sonrió. ''¿Bill?'' En efecto, acompañando a la chuchería una nota se lo confirmó:

Disfrútala y mejórate; a ver si Pompfrey no se equivoca y te veo en el desayuno.

Bill.

Agradeció mentalmente a Bill el presente y fue a por sus gafas:

-Oculus reparo.

Sus gafas azul marino volvieron a su forma original.

Al fin miró su reloj. Las manecillas doradas marcaban las 7 menos cuarto, por lo que pensó que podría irse a la sala común Probablemente Pompfrey, si no lo veía, ni se acordaría de su existencia.

Los pasillos estaban desiertos, como siempre; prefería madrugar y estar un rato en soledad.

Para llegar a la sala común debía pasar por el Vestíbulo, por lo que su estómago, al oler la maravillosa fragancia de un desayuno recién cocinado, le obligó a dirigirse al Gran Comedor.

Éste se encontraba prácticamente vacío, a excepción de un par de alumnos de Ravenclaw que se encontrarían en 4º o 5º curso. Percy les saludó con un ''buenos días'' recíproco por parte de los Ravenclaws.

Tenía un hambre voraz, pues no mentiría si decía que no había tomado nada consistente desde el desayuno del día anterior, por lo que arrasó con todo lo que estaba a su alcance, repitiendo en algunos casos. Bacon, huevos, cereales, embutido, zumo, fruta… no recordaba haber desayunado tanto jamás.

Un grupo de chicas de Gryffindor (las del club de fans de Bill) entraron a desayunar, por lo que Percy, intentando pasar desapercibido, decidió marcharse. Por supuesto, le vieron, así que, para evitar que le parasen, se limitó a esbozar una tímida sonrisa y cogerse la barriga como si tuviese ganas de vomitar. Funcionó; salió recibiendo tan sólo un ''hola''.

Se sentía totalmente empachado al llegar a la sala común de Gryffindor, por lo que subió a su habitación a cambiarse la ropa interior y tumbarse hasta las ocho y media.

Un ''¡bip, bip, bip…!'' le despertó de su siesta. Un reloj muggle sonó por toda la habitación. Percy se dio un buen susto y cayó de la cama. No fue el único. Wood se levantó dando un grito y Gardiner se golpeó la cabeza contra la pared al incorporarse tan bruscamente.

-¿¡Qué ha sido eso!-dijo Oliver, cogiendo su varita y apuntando hacia todas partes con cara asustada.

Tom se abalanzó hacia su mesilla y levantó, el que en efecto, había sido el causante de todo aquel lío.

-Malditos aparatejos muggles –murmuró Oliver.

Tomas parecía avergonzado:

-De verdad, no sé porqué ha sonado, desde el primer día de curso que lo tengo y nunca había pasado…

Wood bufó, dirigiendo una mirada irritada hacia Percy.

-Bueno, será porque a estas horas nunca estábamos en la habitación, por culpa de cierta persona…

El pelirrojo enrojeció, levemente, tiñendo sus mejillas de manera que desentonaban un poco con su pelo:

-Bueno… tenéis que aceptar que si no fuera por mi llegaríais tarde siempre y…

Por lo visto a Gardiner se le encendió la bombilla, interrumpiendo a Percy.

-Oye, Percy, ¿tú no estabas en la enfermería?

Percy encogiéndose de hombros dijo:

-No sabía que hacer, y, además, Pompfrey no estaba despierta… supongo.

-Entonces, -aventuró Wood- ¿estás ya bien?

El Weasley sonrió:

- Sí, y si os parece bien os acompaño al Gran Comedor a desayunar, que yo ya lo he hecho.

-De acuerdo –respondieron al unísono.

Tras esperar a que Tomas y Oliver se vistiesen bajaron juntos a la Sala Común, para dirigirse al Gran Comedor. ¡¿Cómo podía ser tan tarde? Percy tenía pánico de llegar los últimos a Encantamientos, pero ese miedo fue reemplazado por uno mayor, cuando avistó la pelirroja cabellera de Bill entre el resto de alumnos. De repente, recordó todo lo acontecido el día anterior, razón por la cual había pasado una angustiosa noche en la enfermería, recuperándose de sus fracturas.

Nervioso se dio la vuelta, e hizo señas a sus compañeros para volver a la Sala Común, intentando evitar llamar la atención de su hermano. Por desgracia Wood no era de los que solían entender que hacer espavientos como un loco señalando a Bill, a él y luego a la Sala Común quería decir: ''larguémonos, no quiero toparme con mi hermano'', por lo que dijo sin preocuparse de que los demás lo oyesen:

-¡Pero Percy, ¿qué te pasa? ¿Para qué quieres que volvamos? ¡Siempre quejándote de que vamos a llegar tarde y ahora quieres ir a la Sala Común!

Al Weasley se le cayó el alma a los pies cuando Luc Fine, el inseparable amigo de Bill, se giró y, al verlos, les dedicó una mirada socarrona e, inclinándose hacia Bill, le dijo:

-Oye, Bill, ¿no es ese nuestro querido Percy?

Exactamente al unísono se giraron los dos hermanos; el mayor, hacia la dirección que marcaba su amigo, el menor, de vuelta a la Sala Común, con vagas esperanzas de camuflarse entre el gentío. Su poblada cabellera pelirroja se lo impidió.

-¡Eh, hola Percy!-saludó con efusividad Bill.

El aludido se hizo el sordo, intentado volver sobre sus pasos, pero para desesperación suya un brazo le cogió fuertemente, le giró y, cogiéndole de los parietales, dirigió su cabeza hasta donde su hermano intentaba apartar a un grupo de alumnos de Ravenclaw para acercarse a él. Era totalmente imposible fingir que no lo había visto. Para colmo Oliver, que aún sujetaba su cabeza exclamó:

-¡Percy, mira, es tu hermano, te ibas sin saludarlo!

-Gracias...-murmuró su compañero, pero Oliver también era inmune al poco entrenado sarcasmo de Percy.

Luc y Bill llegaron a su altura y anduvieron junto a ellos. Tomas había enmudecido a raíz de su presencia; Oliver los miraba no sin cierta devoción y Percy… sólo rogaba que su hermano olvidara la descabellada idea de Charlie. Pero, obviamente, si Bill había llegado a Premio Anual no había sido por su amnesia…

-Oye Percy, ¿hasta que hora tienes clases?

Su hermano menor hizo como si pensara, a pesar de que lo sabía a la perfección.

-Bueno… hoy creo que tengo la doble hora de pociones por la tarde… pero no sé a que hora exactamente…

-Hasta las cinco -musitó un silencioso Tom.

Bill sonrió.

-¡Ah, perfecto! Nosotros también terminamos a las cinco. ¿Te acuerdas de lo de ayer? Tal vez podríamos quedar a las seis…

Percy intentó poner su cara de decepción más convincente:

-¡Oh, Bill, lo siento! Ya sabes que voy a estar ajetreadísimo esta tarde, me temo que esto de empezar curso no le ha sentado muy bien a mi tiempo de ocio… -mentir iba en contra de todos sus principios, pero aquella situación se le estaba yendo de las manos, precisaba de soluciones drásticas.

Pero, cómo no, estaba ahí Luc Fine para aguarlo todo.

-Venga Percy, no digas chorradas, que primero yo lo aprobé echándome una siesta de seis a ocho y media y garabateando un poco en Historia de la Magia…

Tranquilo, Bill, tu hermano está libre esta tarde.

Como siempre dibujó en su rostro una de sus sonrisas, algo encantadoras pero cargadas de ironía. ¿Desde cuándo le había pedido a Luc que fuese su secretario? Si no fuese porque lo conocía de toda la vida podría afirmar que Luc le odiaba…

Bill sonrió, mostrando sus blancos dientes, y Percy juraría haber oído un suspiro procedente de una grupito de alumnas de Hufflepuff y Gryffindor que se habían detenido sin razón alguna (vamos, que para ver al Weasley de cerca).

-¡Eso es fantástico, Percy! -¿fantástico?, ¿desde cuándo?.- Voy a ver a Charlie luego, yo le avisaré de que esté a las seis menos cuarto en la Sala Común, y que coja su escoba, que es más lenta…

Su hermano mayor parecía realmente encantado y, mientras decía eso, desapareció junto a la altísima figura de Luc entre la muchedumbre.

Percy se quedó quieto, sin saber que hacer, blanco como uno de los fantasmas que se habían acercado a curiosear.

-Estoy perdido… -dijo, realmente aterrado.

Y sin previo aviso se dirigió, cabizbajo, al aula de Encantamientos.

Oliver lo agarró de la túnica.

-¡Oye!, ¿adónde vas? Tom y yo aún tenemos que desayunar…

Pero su compañero le ignoró, pues sólo tenía oídos para sus lamentaciones.


Esta es la 1º parte del capítulo 3, que se me ha hecho muy largo y he decidido cortarlo. Cuando pueda subiré el 3x2/2 ^^ .

Perdón por ser taaaaaaaaaaaan lenta.

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