¿te… te gustan?
-Permíteme demostrarte cuanto me gustan.- le di un gentil beso en los labios, para después bajar mi rostro a la altura de su pecho y comenzar a explorar esas zonas. Deje un camino entre aquellos bellos montes. Para después dedicarme exclusivamente a atender entre uno y otro, primero fueron besos tiernos, pero no pude soportar mucho antes de comenzar a succionar de sus rosados y tierno pezones. Fui por tiempos, dedicando lo mismo al seno izquierdo que al seno derecho. Fui recompensado por una hermosa canción, pequeños gemidos y grandes suspiros que me indicaban si debía continuar o no.
-necesito…. Necesito…- ni siquiera podía formular una oración mi querida y pequeña lady.
.-¿Qué necesitas? Dime lo que quieres, todo, todo lo que quieras, te lo daré.
-Te necesito, quiero sentir tu piel en contacto con la mía,
Yo estaba sumamente preparado. Mi miembro estaba completamente rígido y pareció crecer más al escuchar esas palabras y recordando que todavía mi cuerpo tenia gran parte de ropa que estorbaba para ese momento, me despoje de todo, y quitando del camino lo que a ladybug le estorbaba. Cuando estaba a punto de despojarme de lo último, mi ropa interior, ella me detuvo, con sus delicada manos tomo el elástico de mis bóxer y los bajo ella misma.
Sentí que mi cuerpo entero explotaba a causa de su suave toque. Ella misma parecía osada, pero al mismo tiempo podía observar su temor, su miedo a la incertidumbre y lo desconocido, era también desconocido para mí. Por su reacción, supuse que ambos éramos novatos en esta arte, y sin embargo parecía que estábamos seguros de los movimientos, de las cosas que hacíamos el uno por otro, sin dudas, con pausas, con exigencias. Buscando complacer al otro, de alguna manera era el único motor que teníamos y al que nos aferrábamos para continuar, el placer del otro.
Me levante para permitir que mi lady siguiera con su labor, quitándome toda la ropa y quedando desnudo ante ella. Cuando acabo, su vista viajo de arriba abajo, no supe como sentirme en ese momento. Si cohibido o satisfecho de que su mirada fuera tan aprobatoria. Podría decirse que mi orgullo masculino estaba hablando en este sentido. Por su parte, una vez que pensé que era suficiente el tiempo, me abalance sobre ella, jalando todas las ropas arrugadas que tenía encima hacia abajo, dejando al paso de la tela un camino de besos húmedos y algunas pequeñas mordidas en ciertos puntos. Me estaba resultando casi imposible no hacerlo.
Ella solo suspiraba y de vez en cuando gemía audiblemente por las caricias que le daba a su cuerpo, indicándome que puntos eran más receptivos. La ropa quedo en el suelo, y su bella piel quedo completamente a mi vista, sus suaves senos, su vientre, el valle entre sus piernas, sus muslos. Era una diosa digna de adorarse.
-eres hermosa- entre más la veía, menos palabras tenia para describirle.
-ven aquí, gatito- de inmediato extendió sus manos hacia mí, yo gustoso me uní a ella. Sus labios y los míos comenzaron a explorarse mutuamente mientras nuestros cuerpos se comenzaban a reconocer.
Su suavidad no tenía comparación. De repente sentí sus manos bajar hacia mi pecho y mas allá, cuando llego a mi erección, sentí como si esta estuviera cobrando vida, hinchándose y poniéndose aún más duro. Solo pude dar un pequeño ronroneo. Mientras las manos curiosas de comenzaron a moverse arriba y debajo de mi eje. Sentí como el líquido pre seminal comenzaba salir y tuve miedo de llegar demasiado rápido. Era un adolescente, claro estaba, pero no quería quedar como un chico demasiado hormonal y emocionado, a pesar de que así estuviera, tenía algo de orgullo y ego que debía de mantener intacto. Un gruñido bajo pareció asustar a mi compañera.
-¿te lastime? Lo siento …. Yo …pensé….pensé que lo estaba haciendo bien.- detuvo su mano en la base y parecía que estaba a punto de retirarse cuando sujete su mano, cubriéndola con la mía, manteniéndola en el sitio.
-nunca podrías lastimarme- dije mientras la guie hacia la punta- de hecho, lo estabas haciendo muy bien.
Ella sonrío en contestación y dejo que le guiara en los movimientos y la velocidad. Jamás había pensado en ella masturbándome y mucho menos en mi siendo su guía, pero ahora no podía dejarlo, lo necesitaba, necesitaba todo de ella en estos momentos. Cuando tuve suficiente retire su mano suavemente, y paseé una mano desde su tobillo hasta su muslo interno. Doblando su pierna para un mejor acceso.
En ciertas revistas adolescentes había leído que la primera vez podía ser dolorosa si la chica no se encontraba lubricada y lo que menos deseaba era causarle dolor alguno. Cuando encontré aquella parte tan íntima de ella con los dedos apenas si la roce. Encontré un lugar cálido y un poco húmedo. Pero no sabía si era lo suficiente o no. Comencé los roces delicados pero firmes, mirándole para comprender sus reacciones y seguir o no mi trabajo.
La habitación tenia un hermoso eco de sus murmullos con palabras cortas que me animaban a seguir tocando. Cuando encontré su capullo de placer lo explote sin importar nada. Mis dedos parecían tener vida propia y saber que parte y en que momento debía tocar.
-necesito sentirte adentro- su frase entrecortada me hizo sentir más ansioso. Pero no quería acabar aun. Por lo tanto unte mis dedos con su humedad y primero introduje uno en su cavidad. De inmediato sentí su estrecho canal, y me pregunte como yo podría caber en un sitia así de apretado. Mejor aún, el imaginar cómo me acogería su cuerpo me hizo vibrar.
Bombee durante unos instantes solo con un dedo mío en su interior, deleitándome con mi nombre entre sus labios repitiéndole como un mantra. Después me atreví a meter un segundo dedo, y cuando creí que era necesario tres fueron los dedos que estuvieron acogidos en su interior. De repente le sentí apretarse aún más y su cuerpo se estremecía debajo del mío. Su espalda se arqueo y sus pechos se pegaron al mío mientras cerraba sus ojos y sus labios formaban una O casi perfecta.
La vista más sexy fue dada ante mis ojos en ese momento: mi lady acababa de tener un orgasmo en mis manos. Le deje descansar unos minutos, deleitándome con sus expresiones cargadas de erotismo y sensualidad. Esperando alguna señal que me dijera que podía continuar. No importaba que eso parecía ser obvio, si ella me pidiera parar en ese momento, aunque tuviera un problema de bolas azules le respetaría. Pero rogaba por que no se echara para atrás a estas alturas.
Mientras pensaba esto, pasee mis dedos por su cabello libre, mirando sus ojos cerrados a través del antifaz. Deseando poder quitárselo, pero sabiendo de antemano que era algo imposible, sin embargo el antifaz ya era algo insignificante comparado con todo lo que estaba ocurriendo en esos momentos. Sentí una fina mano tocar juguetonamente mis orejas gatunas y acariciar mi cabello despeinado. Posó su mano en mi cuello y me atrajo a sus labios, exigiendo un beso para volver a captar mi atención.
-¿estas segura?- fue lo primero que salió de mis labios cuando nos separamos- si no quieres, o si no estás preparadas podemos parar, una palabra y esto se….- sus dedos delgados acallaron mis labios y su sonrisa llena de confianza fue todo lo que necesite.
-no necesito parar algo que deseo con todo mi corazón- dijo mirándome a los ojos.
Me posicione encima de ella, abriendo sus piernas y colocándome sobre su entrada, estrecha y sumamente mojada ahora. Comencé los empujes delicadamente. Observado su rostro en todo momento. Al principio no expreso nada, pero pronto pude ver la molestia en sus facciones seguidos por el dolor. Cuando me encontré con un barrera supe que en realidad esa era su primera experiencia e internamente salte de alegría por ser su primer hombre, por ser la persona con quien compartiera aquella experiencia. Y me hice la promesa de que sería el único, porque después de ese momento, sabía que no importara nada, ella no podía alejarse de mi lado.
Con una embestida cruce esa barrera y al instante los ojos de ladybug dejaron caer lágrimas. De inmediato me apresure a besar las lágrimas, el sabor me pareció lo más dulce que podía probar en ese momento. Llegue hasta sus ojos y los bese con la adoración más ferviente, tratando de calmarla, de hacerla sentir bien, como ella me estaba haciendo sentir en esos momentos. Su calidez no tenía comparación, era estrecha y suave. Esperamos unos minutos. Tratando de que su cuerpo se amoldara al mío para provocar un daño minino. Cuando poso sus manos sobre mis glúteos entendí la señal para seguir el movimiento.
Con firmes estocadas comencé a salir y entrar de su cuerpo, besándole y acariciando cada curva que tenía para darme. Sus lágrimas cesaron cuando comencé a escuchar los gemidos que me indicaban que tan bien me sentía y que tan rápido necesitaba que me moviera. Yo no deseaba acabar, pero su vagina parecía exprimirme por completo, le sentía más cerrada y mas resbaladiza con cada embiste, y supe que mi cuerpo no duraría mucho.
Siendo de esa manera, aumente mi ritmo y le mire, grabando en mi mente sus expresiones. Su cuerpo se volvía a tensar, leyendo sus movimientos, seguí con mi trabajo exigiéndole de repente que me miraba- abre tus ojos, my lady, necesito ver tus hermosos ojos, por favor, cariño- no sé si fue la orden o la expresión afectuosa lo que le hizo obedecerme. Sus ojos estaban con el azul más profundo y fuerte que había tenido fortuna de observar. Dos embestidas más y ella llegó a su climax arqueándose y estirando sus pies debajo de mi. Yo solo necesite 5 estacadas más antes de explotar en su interior. Sentí como si me apretara para que más liquido saliera de mi e inundara su vientre.
Era una experiencia sumamente placentera y amaba sentirme de esa forma, pero de repente la realidad me golpeo como un balde de agua fría que estuvo a punto de echarlo todo a perder. Ni ella ni yo habíamos tomado la precaución de usar protección. No es como si hubiera planeado llegar a este punto o que pudiera quedar embarazada de nuestra primera vez, pero teníamos que haber sido cuidadosos. El climax fue demasiado rápido para mi y casi de inmediato me sentí menos duro. Me retire de ella aun cuando lady parecía seguir disfrutando los últimos momentos de su orgasmo.
Me alegre por ella, pero la cabeza no me dejada de dar vueltas con la falta de cuidado que habíamos tenido. Parecio que mi rostro era una expresión clara de lo que me atormentaba en ese momento. Lady se apoyo sobre su brazos y me miro descifrando el enigma que me tenia preocupado.
.¿qué sucede?- dijo al final, frustrada por no haberme leído
-nada…es solo que… yo…. Nosotros no nos…. Cuidamos- dije finalmente esperando ver su reacción.
- oh, eso- mientras se volvía a acortar me jalaba a su lado- no te preocupes en este momento, yo quería estar contigo y tu conmigo, ambos confiamos en el otro.
-pero- volvió a callarme con sus dedos- no hay pero, ambos lo queríamos así. Y si un bebé e lo que te preocupa, no hay problema, compre unas pastillas antes de encontrarnos.
Su sonrisa triunfal me mostro que ella si que había preparado para cualquier sorpresa de la noche. Le ataque a besos como venganza por su confianza excesiva. Al final nos quedamos mirando, ella perdida en mis ojos verdes y yo en sus profundos ojos azules.
-¿en que piensas?- dijo lady acunando el rostro de su dulce amante entre sus manos.
-nada, solo que a partir de hoy eres mía- dije abrazándome a su pecho- por siempre serás mi lady.- acentúe la palabra al final para que entendiera a lo que me refería. Nos cubrió con las sabanas, estando abrazados. Disfrutando la compañía del otro. Lady se durmió rápidamente y yo le observe hasta que sentí mis ojos comenzar a cerrarse.
Justo cuando mis ojos estaban casi por completo cerrados, me pareció ver un brillo en el rostro de mi lady ser despojado del antifaz, pero el sueño pudo más conmigo y justo cuando estaba a punto de cerrar completamente mis ojos me pareció ver una luz sobre el rostro de mi lady, justo cuando el mío se iba. La trasformación había terminado. Pero tenía demasiado sueño como para ver su rostro sin antifaz. Eso sería sin duda en la mañana, su regalo de navidad perfecto, el rostro de su amada lady bug.
Nota de la autora.
Y con esto termino esta historia espero que sea de su agrado, quiero ver muchos de sus comentarios, buenos o manos siempre se reciben todos.
