Capítulo 3: Un nuevo caso
Holmes se había quedado boquiabierto, Watson había decidido no volver mas a la vida del detective, ¿Cómo podía estar aquí?, entonces su mente empezó a funcionar.
Había bastantes probabilidades del motivo por el que Watson estuviera aquí.
El primer motivo y lo mas evidente para el detective, fue el del divorcio. Pero descarto la idea ya que el querido doctor, llevaba el anillo de casado en su mano izquierda y lo mostraba con gran orgullo, sería un poco extraño ver a un hombre divorciado con el anillo aun. Holmes en esos momentos quería arrancárselo y quemarlo, pero se contuvo.
El segundo sería pedirle a Holmes una prenda suya, como el abrigo en él que durmió u otro objeto de menor importancia. Entonces pensó detenidamente, él por su fama como un gran medico había obtenido bastante dinero, las apuestas que hizo con el detective le hizo ganar mayores cantidades. Entonces, sería muy extraño que el doctor fuera a pedirle algo que ya no tenía tanta calidad como, supone Holmes, de los abrigos u demás objetos de gran calidad que poseía actualmente Watson.
John se quedo pensativo mirando a Holmes, y sonrío por la manera en la que él le miraba, "Seguramente estará investigando el motivo por el cual estoy aquí" Pensó Watson. Acarició a su perro en las orejas, como a él siempre le gustaba. Miró de nuevo a Holmes, como lo había echado de menos. "¿Qué cosas pienso?". Decidió dejar de pensar en aquellos pensamientos que siempre le habían inundado la cabeza. Dio un golpe con su bastón y miro a Holmes.
-Joven, deje de intentar saber por el cual estoy de aquí y sírvame una taza de te, ¿quiere?. Dijo John mirando confundido a Holmes, por la manera en la que él le miraba.
-Por supuesto, viejo. Dijo sonriente el detective, alegre por tener al doctor otra vez, aunque corta, su estancia en su vida de nuevo.
Holmes se dirigió a la habitación de la señora Hudson, alegre aun por ver a su querido doctor de nuevo, tarareo una canción pegadiza de la época. Ya en la puerta de la habitación grito con entusiasmo.
-Niñera, sería mejor que abriera, el doctor esta impaciente por probar su té de nuevo. Holmes volvió a tararear la canción y bajó rápidamente las escaleras.
La señora Hudson, cuando escucho las palabras entusiastas del detective dejo corriendo lo que estaba haciendo, se dirigió rápidamente a la cocina y vio como si fuera un milagro al doctor sonriéndole como siempre hacía.
-Señora Hudson, me alegro de verla de nuevo. Dijo el doctor, abrazandola con tenura.
-Oh, señor Watson, yo también me alegro de verlo, esta casa se sentía muy vacía sin usted. Dijo la niñera con gran dulzura y abrazando al doctor.
-¿Se toma las medicaciones?, ya sabe, que debe siempre curar su salud. Dijo preocupado Watson.
-Si señor, siempre me las tomo, tranquilo doctor, la señora Hudson estará durante mucho tiempo. Dijo riéndose la señora.
-Espero que si. Dijo amablemente el doctor.
-Sabe, el señor Holmes nunca me lo perdonaría pero él le ha echado muchísimo de menos, tanto que he temido por que..bueno cometiera alguna locura. Dijo preocupada, mirando a Holmes, cantando la dichosa canción a Gladstone. Y la niñera se dirigió a la cocina a preparar el te.
John se quedo pensativo, sabía que su salida de la vida del detective había sido muy dolorosa para su querido amigo, pero él nunca habría imaginado hasta que punto había sufrido Holmes, ¿Tan fuerte había sido irse de la vida de el detective?
Para él había sido muy duro, no poder ver otra vez su sonrisa, su forma de hablar, de resolver los casos, no ver como tocaba el violín a las tres de la mañana, como se peleaban por distintos motivos, cuando hablaban de política, de nuevos casos por resolver..todo aquello era toda la vida del detective y del doctor.
Pero él había decidido irse de aquella vida, la vida al lado del detective, para hacer una muy diferente, una vida ordenada, tranquila y al lado de una mujer.
Odiaba aquella vida, pero sabía que tenía que hacerlo sino lo hubiera echo..
Ahora mismo estarían en una cama, besándose, prometiéndose amor eterno y disfrutando del uno al otro.
Pero no podían hacerlo, eso iba contra la ley, contra la moral, la religión, en fin con todo lo que Watson creía. Por eso decidió dejar 221B, por eso decidió casarse con alguien que no llego nunca amar del todo.
Sabía que Holmes lo amaba, mas de lo que él mismo puede llegar a imaginar.
¿Y ahora que le pide a el detective?, ¿Por qué ha venido?.
John Watson esta aquí para pedirle que le ayude a salvar a Mary.
Aquella persona que le arrebató lo que mas amaba.
Era un hipócrita, pero no podía dejar todo lo que había hecho, no podía dejar a su esposa en manos, de..quien sabe. Y acabar feliz en los brazos del detective, simplemente no podía hacerlo.
Aunque hubiera querido hacerlo.
Holmes sonriente olió el te recién preparado de la señora Hudson. Sonrío a Watson y le dijo con gran ilusión.
-Vamos querido Watson, como los viejos tiempos. He traído el periódico de hoy. Dijo Holmes dirigiéndose hacia la cocina.
Volvía ha ser como siempre había sido. Watson leyendo el periódico, tomando el te de la señora Hudson mientras Holmes miraba a su doctor mientras tomaba su otro te y fumaba su pipa.
Pero todo cambio cuando Watson comenzó ha hablar sobre porque estaba aquí.
-Holmes, estoy aquí por..
-Ya lo se amigo mío, estas aquí porque tu mujer te ha engañado, has hecho bien, Watson debes estar aquí conmigo.. Decía Holmes no convencido pero esperanzado por lo que hubiera dicho fuera cierto.
-Lo siento, Holmes pero tu deducción no ha sido acertada, mi esposa no me engañaría nunca. Dijo serio mirando a Holmes.
-Eso es lo que usted piensa mi querido Watson. Dijo Holmes burlonamente.
-Basta de tonterías Holmes, necesito tu ayuda para un caso. Dijo Watson muy serio y a la vez triste.
-Vaya, creía que eso de seguir con casos y aventuras, había acabado. Creía que ahora te dedicabas a estar con tu esposa, tener un bonito jardín, ir a fiestas y desear hijos. Pensaba que ahora estabas en tu aburrida vida, querido amigo. Todo lo dijo como una queja por el "abandono" de su doctor, mientras fumaba su pipa esperando la respuesta.
- Se trata de mi mujer Holmes, ha sido secuestrada y necesito su ayuda para encontrarla. Mientras hablaba, Watson notaba como Holmes abría los ojos de asombro.
Sherlock Holmes estaba indignado. ¿Cómo podía hacerle esto? ¿Cómo podía, su amor imposible pedirle que le ayudara a encontrar a la mujer que se lo había rebatado?. Acaso, no se da cuenta el doctor, cuanto lo ama, no se da cuenta que le hace gran daño oír todo aquello sobre su nueva vida..Acaso..¡No! No podía dejar que Watson se diera cuenta de su sufrimiento, decidió darle una falsa sonrisa y actuar como él solía hacer.
-Muy bien, obtendrá mi ayuda, cualquier cosa por usted querido amigo. Dijo un "alegre" Holmes.
Watson estaba sorprendido, pero decidió no pensar más en aquello y le dio al detective una carta.
-Gracias, Holmes. Ejem..Todo comenzó por la mañana..cu..
-¿Habían "hecho el amor" Watson?. Dijo Holmes enfadado.
-¡Como puedes decir esas cosas Holmes!. Dijo Watson tan sonrojado como un tomate.
-Querido Watson, sin datos no puedo hacer nada. Necesito..¡Datos, datos, datos! Decía Holmes mientras movía las manos de un lado al otro.
-No, Holmes aun no hemos hecho nada, Mary no esta preparada todavía. Dijo Watson sonrojado y mirando hacia otro lado.
El detective en ese momento quería reírse y hacer algún comentario gracioso. Pero solamente afirmo con la cabeza y se dedico a fumar su pipa.
John miro extraño a su antiguo compañero pero decidió seguir.
- Desperté solo en la cama, entonces me encontré una nota de ella diciendo que había ido a casa de sus padres. Mas tarde al volver de la casa del señor William, para darle unos medicamentos para la gripe. Volví a casa y no vi a Mary. Entonces fui a casa de sus padres y me dijeron que Mary no les había visitado. Poco después al volver a casa encontré una nota estaba mojada por la lluvia pero con suerte no se borró la tinta, la nota como puedes leer dice.."Hemos secuestrado a su esposa, tiene una semana para darnos todo su dinero o sino su esposa morirá." Y bueno aquí me tienes. Dijo Watson en estado de nervios por todo lo ocurrido.
Holmes vio a su amigo nervioso y se dirigió de nuevo a la escritura. La persona que lo escribió debió tener estudios ya que la caligrafía era exquisita. El secuestrador aunque muy hábil había dejado una pequeña marca en el papel. Una huella había sido marcada por error en la parte posterior del papel era muy pequeña, así que rápidamente, Holmes supuso que era de una mujer. Miro el sobre, no encontró nada raro en él, después empezó a olerlo. Se olía un gran olor a flores, jazmines, rosas, girasoles..Múltiples de olores. ¿Podría haber escrito esto en una perfumería? Oh simplemente.. ¿Dejo ese olor para confundir?. Debía encontrar mas pistas sobre el caso así que decidió hacer el siguiente paso.
-Watson, dirijámonos a su casa. Dijo Holmes emocionado por el caso.
-Vaya le veo muy emocionado, Holmes. Dijo Watson sonriente, pero a la vez nervioso.
- Este es nuestro próximo caso, Watson debería estar entusiasmado. Dijo Holmes, olvidándose por completo que había desaparecido la esposa de su amigo.
-Recuerde que es mi esposa quien ha.. Dijo Watson antes de ser cortado por Holmes.
-Vamos, querido, quería que desapareciera para poder estar juntos..¿Cree que no me he dado cuenta?. Dijo sonriente mientras cogía sus cosas y un gran paraguas.
-¡Holmes! Dijo Watson indignado y a la vez sonrojado.
-Vamos, Watson un nuevo caso va a empezar. ¡Debemos darnos prisa! Dijo Holmes ya en la calle, esperando un carro.
-Nunca aprenderás a ser paciente. Dijo riéndose por dentro, mientras caminaba junto a Holmes.
Después de que el detective y el medico se fueran, Gladstone miro hacia la calle, y por primera vez en mucho tiempo volvió a mover la cola.
Fin del Capítulo 3. Próximamente Capítulo 4 Nuevas pistas conducen a nuevos problemas.
Notas: Si es muy extraño que Mary no este preparada para semejante hombre pero..¿no os da pena Holmes? XD
Espero que les haya gustado. Por favor no dejen de expresar su opinión, es muy importante para mi.
Y gracias a Rosa House Wilson por apoyarme. Muchas gracias.
