Bleach y sus personajes son propiedad de Tite Kubo
Agradecimientos a: Yoruichi00, Akisa, layako, Kureimy: hola! Y gracias por la espera, en verdad lamento estas demoras y pues espero no tardar tanto. De Grimmjow no se sabrá por un momento, y Orihime no será la mala de esta historia o eso creo. Espero que les guste el capitulo
Tierna mariposa salvaje
Compras
El sol iluminaba poco a poco la habitación, hasta llegar a una cama con un bulto envuelto con las sabanas que, poco a poco se movía hasta dejar ver en l aparte superior el rostro somnoliento de una morena con un niño en su regazo.
Abrió los ojos en par al ver un lugar diferente al que miraba cada vez al despertar, las imágenes de la noche anterior la golpearon recordando a Grimmjow en el suelo, las luces de un auto y a un guapo joven de cabellera naranja. Minutos después de colocar suavemente en la cama su hijo se sentó en la cama estirándose enérgicamente, era la primera vez que dormía en una cama tan suave con almohadas acolchonadas.
Era su primer día de trabajo en una mansión y no sabía qué hacer, miro a todos lados la presencia de Momo encontrándose con su cama vacía. Se levanto de la cama lentamente sin hacer mucho movimiento para no despertar a Hayato y salió de la habitación encontrándose con el pasillo vacio
Sin recordar cómo llegar hasta el recibidor se guio por su instinto caminando sin rumbo hasta que llego un pasillo en el que una puerta se abría dejando ver una cabellera naranja, dejándola anonada al ver que era Ichigo Kurosaki con unos pantalones de mezclillas unos zapatos deportivos y su torso desnudo con una camisa enrollada en su cuello.
El peli naranjo al sentir una mirada sobre el fijo su mirada en aquella presencia arrugando el entre cejo al ver quién era. Aquella mujer a la que su padre tuvo la loca idea de meterla en la mansión. Al ver a la chica mirándolo fijamente o mejor dicho mirando su torso desnudo formo un gesto de repugnancia
La morena se percato de ese gesto, bajando su mirada al suelo, se había sorprendido tanto de esos bien formados músculos en aquel irresistible muchacho que había olvidado que él la odiaba. Y sin decir nada el peli naranjo se dio la vuelta dejándola sola en el pasillo.
El peli naranjo formo de nuevo un gesto de desagrado al escuchar pasos detrás de él, al parecer la morena le estaba siguiendo, al girar en otro pasillo ella también giro, al no resistir mas el chico se giro de golpe asustando a la morena
—que crees que estás haciendo?—colocándose la camisa pero aun así con molestia
—es que estoy perdida y…—pero él la interrumpió
—pues busca a alguien más, tu presencia cerca de mi me da asco—de nuevo haciéndola sentir dolida por sus palabras—no importa que lleves ropa limpia aun así vienes de la calle al igual que tu hijo…
—a mi hijo no lo insulta!—le grito dejándolo sorprendido iba a contestar pero ella le cayó, dejándolo aun mas sorprendido—se lo advierto, con mi hijo no se meta—el peli naranjo pudo verle a través de aquellos cabellos que la cubrían, sus ojos tenían un sorprendente azul-violeta que destellaban de ira…la ira de una madre protegiendo a su hijo
—Rukia!—escucho la voz de Momo a sus espaldas, causando que la morena perdiera aquel destello para ser la de mujer dulce de siempre
Momo pasó al lado del peli naranjo observándole mientras él se daba la vuelta con su ceño fruncido, tomo a la morena de la muñeca caminando hasta la habitación, tenía algo muy importante que decirle
—Rukia, hoy iras de compras—entraron al cuarto mirando a Hayato profundamente dormido
—que!? No tengo dinero para comprar y como que "iré"?—exaltada al sin entender nada se sentó en la cama apreciando a su hijo
—no iras sola, mi compañera Matsumoto Rangiku ira contigo, ella es una experta en moda—miro a la morena cuando iba a replicar—por el dinero, el señor Kurosaki se ofreció voluntariamente para ello, en verdad solo iba a pedirle permiso para salir y yo daría el dinero pero…se dio así
La morena solo le escuchaba expectante, no estaba de acuerdo era nueva en la casa y ni siquiera había empezado a trabajar y ya estaba recibiendo dinero de su jefe. Estaba a punto de hablar cuando escucho el azote de la puerta, al dirigir a su mirada distinguió la silueta de una mujer alta y de grandes pechos, cabellos castaños brillantes y ojos azules como el cielo
—Hola! Hola!—se escucho una voz muy aguda y femenina, esa mujer frente a ella era la viva imagen de lo que a ella le faltaba; era alta, voluptuosa, voz femenina y hermosa—oh! Ella es la chica de la que me hablaste Momo?—despertó de su admiración al verla frente a ella con su mano en la barbilla en pose de pensante
—sí, ella es Rukia—colocándose al lado de ella
La mujer le miraba expectante, observándola de pies a cabeza tocando sus brazos, mirando sus manos especialmente las uñas formando un gesto de desagrado; no le sorprendía sus uñas eran deformes, sucias y algunas de ella estaban arrancadas desde la raíz, luego se fijo en sus piernas y en las uñas de estos formando el mismo gesto; y por ultimo fino su mirada en su rostro cubierto por el cabello tocándolo.
—creo que comprar solo la ropa y la lencería no será suficiente—Matsumoto se giro caminando hasta el armario—andes de ir de compras la llevare al centro de belleza por un manicure y pedicura; y con su rostro y cabellos me encargo yo—mostrando en sus manos unos embases, cepillo de cabello y tijeras
Matsumoto camino hasta una de las mesillas de noche tomando una silla cercana a ella. Tomo a la morena del brazo y la sentó; y sin replicar la morena se dejo hacer a sus espaldas, lo único que podía sentir era el dolor de su cabello ser guiñado por el cepillo no lograba recordar cuando había sido la última vez que un cepillo para cabello surcaba por su cabeza.
Minutos después el cabello que estaba en su rostro comenzó a partirse en dos hasta dejarle ver por completo su entorno, y más tarde su cabello caía en el suelo, al verlo sintió un escalofrió en su espalda
—Momo trae un espejo ella es una obra de arte—le dijo a la chica quien estaba dentro del baño en busca del objeto—mmm…sin embargo—la mujer se giro a ella, la morena se tenso al verla tan cerca de su rostro-hay algo que hacer con esas ampollas
La morena se quedo en blanco, ampollas? Escucho los pasos de Momo quien cargaba con el espejo entregándoselo a Matsumoto y ella se lo colocaba frente a su rostro
—Dime que hacías anteriormente—le pregunto la mujer voluptuosa-porque no creo que sean barros, más bien parecer quemaduras-entonces la morena recordó
—yo cocinaba en un fogón de leños así que algunas chispas de fuego se acercaban a mi pero no sabía que le hacían eso a mi rostro—entonces aquella mujer le miraba como si le entendiese, no era lastima…era pena que es muy diferente ya que solo la gente pobre cocinaba con esos fogones—y porque tengo ese mechón?—decidió cambiar de tema, aunque su curiosidad por aquel trozo de cabello era real
—oh! No sé, pero cada vez que trataba de colocarlo en un lugar siempre volvía ahí—la morena lo observo le recordaba al mechón de la niña de sus pesadillas
—tomate un baño y luego nos iremos—le escucho decir a Matsumoto desde el armario
Rukia se tomo un relajante baño, salió del baño con la ropa siendo reprendida por la voluptuosa mujer por colocarse la misma ropa del día anterior. Después de explicarle el porqué usaba la misma ropa decidió levantar a su hijo pero Momo la detuvo
—no te preocupes, yo me ocupare de él—y guardando su preocupación se lo dejo en sus manos
Al salir de la habitación siguió por detrás a la voluptuosa mujer que, a diferencia de momo ella no usaba el uniforme aunque, quien llevaría su uniforme para trabajo cuando ira de compras. Al salir de la mansión caminaron por el camino del jardín hasta la salida.
En la ventana cerca del comedor Ichigo Kurosaki estaba parado aun lado sosteniendo la cortina observando la salida de las dos mujeres con su vista fijada en una de ellas. Aquella morena le había tomado por sorpresa hacia unos momentos. A decir edad era la primera mujer que le elevaba la voz e incluso le amenazaba o algo así
—Hijo deja a la chica en paz y ven a desayunar—escucho la voz de su padre desde el comedor
—cállate!—y se dirigió al comedor para sentarse e iniciar al comedor en silencio pero sin relajar su ceño fruncido
—oh! Aun sigues molesto por la conversación de anoche—mirándolo con ojos inocentes como si no hubiese pasado nada, irritando al peli naranjo
No quería recordar la conversación del día anterior más aun, cuando fue él quien inicio la discusión y fue él quien termino perdiendo
Flash back
Después de haber dejado a la recién llegada a la casa en manos de momo esperaron en el comedor la cena hasta que la joven regresara para servirles la cena. Pasaron minutos y el peli naranjo se sentía cada vez más molesto y hambriento. Fijo la vista en sus padres mientras hablaban sonrientes, acaso no les molestaba esperar la cena mas tarde de lo que es debido? y lo peor, es como podían estar tan tranquilos con una extraña en la mansión
—porque se comportan de esa manera después de haber metido a la mansión a una sucia de la calle y haber cancelado la reunión de hoy!—se levanto abruptamente de la silla golpeado el comedor
Sus padres lo observaron sorprendidos por su reacción, Masaki observo a su esposo quien suspiraba mientras le dirigía a su hijo una mirada seria y fría haciéndolo tomar asiento
—dime Ichigo…en verdad querías ir a esa reunión?—el peli naranjo se quedo en silencio arrepintiéndose de haber hablado—por tu cara creo que no...Considerando que sabes para que era esa reunión, no?
Quería que la tierra se lo tragase, la verdad es que no quería ir a esa reunión, estaba tan frustrado de pensar en aquella mujer que había invadido la mansión que, olvido el motivo de ese viaje y no quería en ningún momento que esa reunión se pospusiera para otra fecha
—tratas de que me retracte acerca de alojar a aquella muchacha que se te olvido el tema centrar de aquella reunión—Isshin Kurosaki se levanto de la silla-sabes que aun tienes tiempo para decidir antes de esa reunión mientras tanto—pauso—deja en paz a la chica es que no tienes corazón
—el que lo tenga o no, eso no excusa el que metieras esa tipa…
Splash!
Isshin abrió los ojos en par mientras observaba a su hijo caer sentado sobre el piso después de ver a su esposa darle una dolorosa cachetada. Por otro lado Ichigo estaba sudando frio en el suelo tocando su mejilla golpeada, era la primera vez que su madre le pegaba, fijo la mirada en su madre parada frente a él con sus manos empuñadas y rostro sombrío
—no puedo creer que mi hijo hable de esa manera-fijo su mirada en él, haciéndole saltar de impresión—ella es madre al igual que yo, que pasaría si yo estuviese en su lugar!
Aquella expresión lo golpeo emocionalmente, su madre siempre fue muy sensible y mable con las personas más aun con él, y al parecer había tocado su fibra sensible pero, no dejaba de sentirse como un idiota
—lo siento mama—se levanto del suelo mientras rodeaba con sus brazos a su madre, le diría que no volvería hablar así pero no podía asegurarle nada no, al estar cerca de aquella rara mujer.
Las tres personas se sentaron en sus lugares esperando a Momo, pero la tensión en esa sala era incomoda, Isshin le miraba burlón mientras que su madre no le miraba ni de reojo
—sabes que no elegiré a nadie antes de esa reunión y menos aceptare sus normas
Isshin iba a replicarle pero, la joven de cabellos castaños se apareció en el lumbral
Final flash back
—lo que sea—irritado Ichigo termino su desayuno y se dirigió a su cuarto—tengo mucho que hacer
Isshin lo observo subir por las escaleras y suspiro fingiendo depresión. Su hijo se tomaba muy apecho el estar al tanto de todo lo que se hiciese en la empresa publicitaria Kurosaki, a veces pensaba que el chico tendría problemas mentales después de darle su cargo como jefe de la empresa, pero preferiría que aun siguiese como vicepresidente…
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/
La morena estaba frente a un espejo mientras un hombre de extraño aspecto le observaba sus manos y pies. El hombre era de cabello negro hasta los hombros con unos raros accesorios en las cejas y pestaña
—qué opinas Yumichika?—el hombre le dejo de mirar las manos volteándose frente a la mujer
—es espantoso—la morena solo le escucho sin sentir nada por sus palabras, haciéndola sentir rara—con algunas uñas no tendré problema pero…—de nuevo fijo la mirada en las manos de Rukia—con las destrozadas de raíz solo seria limpieza y el uso de banditas hasta que le crezcan, al igual con las uñas de los pies. Y con su rostro…
—Su rostro está bien-interrumpió Matsumoto haciendo que Yumichika le mirara espantado—su piel es virgen a los cosméticos, es muy suave y fina así que, de su rostro se encargara otra persona, confórmate con arreglar sus uñas
La morena apretaba los ojos mientras sentía un ardor y dolor en sus dedos, siempre soñó en verse muy arreglada pero no se imagino que dolería tanto. Mientras aquel hombre se encargaba de sus manos sus pies estaban en recipiente de agua caliente.
Cuando al fin termino con la limpieza de pies y manos Yumichika le mostro un cartel donde observo distintos diseños de pintura para uñas, eligiendo el que más le llamo su atención, un copo de nieve con fondo color magenta
Al terminar, Matsumoto se encargo del pago de Yumichika mientras Rukia le esperaba en la puerta del salón admirando sus uñas excepto las vendadas.
Después de un viaje en autobús, se encontraba admirada delante de un centro comercial. Al entrar sus ojos brillaban al ver cada tienda con distintas cosas frente a un mostrador de vidrio. Matsumoto le miraba de reojo, al parecer era la primera vez de la chica en un centro comercial.
La mujer la tomo de la muñeca hasta la primera tienda, la e lencería. La morena estaba como sonrojada la ver en toda la tienda las pequeñas prendas con otras cosas incluidas y las que solo eran de una pieza
—bien! Escoge cual cuantas quieras y me las muestras para darte mi visto bueno—la morena asintió acercándose a los de una pieza
Observo detenidamente cada una de ellas hasta que encontró un modelo de bragas blancas de algodón y encaje. Rukia se las mostro a Matsumoto, asintiendo por su sencilla elección. La morena se dirigió hacia los sostenes y su vista se fijo en unos blancos con encaje rosado y al lado de la copa tenia dibujado un conejito.
Los ojos de la morena se le iluminaron más aun cuando el sostén no era tan grande apto para ella. La morena y la voluptuosa mujer tuvieron una pequeña discusión sobre su discusión pero, aun así la morena salió ganando, llevando una docena de bragas con otra docena de sostenes.
—tu gusto por la lencería es muy buena aunque muy adorable pero…—la mujer hizo un gesto de desagrado al ver las dos piezas de ropa que había elegido—para la ropa casual no eres muy buena—mirando la camisa color verde oliva con unos pantalones amarillos
Matsumoto le pidió que le esperase dentro del vestidor, mientras ella elija la ropa adecuada para ella. Después de minutos de espera la morena recibió un gran montículo de ropa
—que empiece la función!—le grito desde afuera esperando que Rukia hiciese su función
—es necesario?—a lo que no tuvo respuesta sabiendo que tenía que salir
Al salir la mujer soltó una grito de alegría al ver lo bien que se veía, un suéter rosa con una camisa de tirantes color blanca como fondo y unos pantalones cortos color negro. Después apareció con una camisa sport manga tres cuartos blanca con un pantalón azul. Y así la morena siguió modelando once veces hasta que Matsumoto decidió que se lo llevarían todo junto con dos pares de zapatillas negras; una con una hebilla en forma de mariposa y el otra con un lazo
—te doy un consejo—le dijo mientras viajaban en el autobús—combina la ropa blanca o negra con un color en especifico, así no serás un horror de la moda y así podrás usar calzado negro
Al llegar , Matsumoto le tomo de su muñeca atravesando la grama del jardín hasta rodear la mansión encontrándose con otro camino formado por enredaderas adornadas con flores. Hasta llegar hasta una silueta que estaba agachada escarbando en la tierra
—Oye Renji!—grito la mujer llamando la atención de aquel hombre
Rukia le observo mientras saludaba con una de sus manos sosteniendo una pequeña pala. Al llegar frente a ellas distinguió que era alto, de cabello rojizo y largo amarrado por una larga coleta y con un trozo de tela amarrado a su frente; unos extraños tatuajes que se notaban por su camisa manga corta café, guantes de cuero, unos pantalones de mezclilla azules pero un poco rotos y sucios y unas botas negras
—Renji ella es Rukia, una empleada nueva; Rukia él es Renji el jardinero de la mansión—la morena no supo como contestar ya que aquel hombre le miraba sorprendido pero reacciono al verle quitarse uno de los guantes y extenderle la mano
—es un gusto Rukia—le regalo una cariñosa sonrisa, lo que le animo un poco a la morena
—El gusto es mío—le respondió el apretón de manos
—Muy bien a lo que veníamos, miras su rostro verdad—la mujer le mostro el rostro de Rukia a Renji—tienes algo para curarle esas ampollas
La morena se quedo en blanco, porque le preguntaba eso a él en lugar de habérselo pedido al hombre del salón de belleza? Renji le miro detenidamente las ampollas haciéndola sentir incomoda hasta que él se incorporo
—lo mejor es una semana con terapia de aloe, espera aquí—el hombre entro a lo profundo del camino de enredaderas dejando a la chica con un atavismo de confusión
—porque…?—pero Matsumoto se le adelanto
—Renji es un experto en medicina natural, si alguien de la mansión se enferma se puede decir que él ayuda con el tratamiento, tiene un sinfín de plantas medicinales que rodean todas las manzanas de la mansión—dejando impresionada a la morena
—aquí esta—apareciéndose el de cabellos rojos con grandes cantidades de las hojas gruesas y puntiagudas de aloe-dos veces al día cúbrete el rostro con la baba del aloe, de preferencia que sea después de levantarte y antes de dormir
La morena formo un gesto de asco al decir que era baba y eso le hizo olfatear una de las hojas que estaban partidas sintiendo el fétido olor, haciendo reír a Renji que agradablemente le hizo reír. Después de despedirse de él entraron a la mansión pero no se espero ver algo.
*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*
Después de haber leído y editado algunos papeles todo el medio día, salió de su cuarto hambriento pero al llegar al comedor escucho unas voces provenientes de la cocina. Se dirigió hasta la puerta, y al entrar se encontró con Momo y el hijo de aquella mujer.
—está muy rico!—le escucho decir al pequeño con un plato de comida en sus manos
La joven de castaños cabellos le sonreía mientras estaba lavando los trastos pero su sonrisa se borro cuando el niño comenzó a ahogarse con la comida al ver a Ichigo frente a el
—Hayato!—Momo se acerco con un vaso de agua, dándole unas palmaditas
—Hayato?-con una ceja enarcada acerco a ellos mirando al pequeño de manera potente—llévalo a comer al comedor, Momo
Sin más, Momo obedeció llevando al nervioso niño al comedor mientras que el peli naranjo esperaba sentado de brazos cruzados. Al sentarse el niño siguió comiendo incomodo por la mirada expectante de Ichigo hasta que se digno a hablar
—eres igual que tu mama—le escucho decir, refiriéndose al cabello y a los ojos—ahora dime, que es lo que pretende esa mujer en esta mansión…dinero? Hospedaje gratis? O solo quiere seducirme para ser la dueña de todo?—recordando su mirada en su torso
El niño le miraba con sus pupilas dilatadas, estaba confundido, aquel hombre hablaba de su mama como si la odiara o como si su misma presencia le estorbara, o más bien le asqueara. En ese momento una silueta oscura apareció en mente, una silueta de un hombre que tomaba del cuello a su madre.
El peli naranjo le observaba confundido, el rostro de aquel niño se mostraba sombrío y claramente se miraba el apretar de sus dientes. Preocupado, se levanto del comedor, al acercar intento tomarle del hombro pero el niño tomo el plato de porcelana aventándoselo. El peli naranja solo sintió el aire del plato pasar al lado de su cuello mientras se estrellaba contra la pared causando un gran estruendo
—no dejare que toques a mi mama!—Hayato comenzó a gritar—no volverás a hacerle daño!—el niño brinco de la silla abalanzándose sobre él mientras tomaba le golpeaba a mano limpia las piernas
—espera! Oye… estas bien!?—intento tocar su cabecita para calmarlo pero una mano se lo impidió bruscamente, siendo empujado fuertemente hasta golpear la pared
—se lo advertí!—frente a él se encontraba la morena con un aspecto diferente que dejaba ver su rostro despejado dejando ver sus grandes ojos azules-violetas que destellaban esa ira que tanto le sorprendía—le dije que no se acercara a mi hijo!
—no le estaba haciendo nada! Se puso histérico de repente!—la ira de los ojos de la morena desaparecieron pero aun así sus ojos brillaban como esmeraldas en bruto.
La morena se sentía entre confundida y avergonzada, su hijo le tomaba de la falda ocultándose detrás de ella. Era imposible que su hijo se descontrolara con las personas siempre había sido cariñoso y amable
—es cierto Hayato? Atacaste al…joven Kurosaki—el niño solo apretó mas su falda. La morena lo tomo como un sí—lo siento, el no acos…
—no tienes porque darle explicaciones a papa! El siempre haba mal de ti!—la morena sintió un escalofrió en su espalda mientras escuchabas la palabras de su hijo.
Por otro lado Ichigo le miraba estañado aquel niño… "piensa que soy su papa…por hablar de aquella manera a su mama?"Miro a Rukia quien solo miraba en suelo pero, su mirada era de…miedo? Terror? En ese momento apareció su padre apareció junto a Matsumoto
—que es lo que sucede? Que paso aquí?—pregunto al ver el plato roto y luego mirar a su hijo junto a Rukia
—yo…lo siento, le prometo pagar el plato roto—tomando a su hijo en brazos salió de la habitación dejando a Isshin con la palabra en la boca, volviéndose a su hijo
—que fue lo que hiciste Ichigo?—Matsumoto se le adelanto a preguntar
—nada
Salió del comedor directo a su cuarto con su mirada en el piso pero con sus pensamientos en otro lugar; en la mirada aturdida de aquel niño, en la mida de ira de…Rukia y en su mirad de terror. Se detuvo en seco al ver que había llamado por primera vez por su nombre a aquella mujer. Todo ese día le había afectado así que después de tomar una ducha, aunque fuese aun de día se dispuso a dormir, asegurándose que descubriría que era lo que ocultaba Rukia… abrió los ojos en par; ni siquiera sabían cuál era su apellido
*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*
Espero que les haya gustado
En el siguiente capítulo: perdido
Me dejan un review si?
Nos vemos.
