Capitulo 3 Regresando a La Familia
Lemy tenía sus pensamientos en blanco, su rostro no expresaba nada, su tía lo llama repentinamente luego de 20 años, siendo que el evito volver a contactar a su familia a toda costa, le dice que mañana abra reunión familiar, una reunión entre sus hermanas, y la cereza del pastel, su madre y tías salen de la cárcel, así que por lógica la reunión es por ellas.
En ese segundo muchas voces invaden la cabeza del castaño, las voces de sus madres, la de sus hermanas….la de su padre. Cada segundo se hacían mas fuertes, gritos, gemidos, alaridos, lamentos, hasta que escucha su propio grito, un grito gutural que solo expresa rabia.
-Lemy?-
Y su cabeza vuelve en si
-Aquí estoy-
-Ok, solo quería decirte que sería genial que vinieras-
-Ya veo-
La rubia larga un suspiro
-Lemy se que te alejaste de todos por una razón, y se que también fue por mi culpa, solo te pido que nos des una segunda oportunidad si? A tus madres, a tus hermanas y a mi. Solo eso te pido-
-…..-
-Por favor Lem-Lem, háblame-
-Veré que puedo hacer-
Y el castaño corta, su mano aprieta el tubo del teléfono, demasiados recuerdos en unos instantes. Dejo de lado el teléfono y enciendo la cocina de vuelta, mientras se preparaba la cena podía recordar cual miserable era su vida antes.
Cuando se inicio el juicio a los Loud, todos los hijos fueron tomados de testigos, obviamente todas sus hermanas salieron en defensa de su padre, Leia, Lizy y Lulu como eran muy menores no formaron parte del juicio, aunque se tomó las evidencias de que Lincoln tuvo relaciones con Leia. Cuando subieron a Lemy al estrado, lo bombardearon de preguntas
-Es verdad que tu padre tenia relaciones con tus hermanas y/o primas?-
-Dime, tu ''madre''científica alguna vez experimento contigo?-
-Fuiste testigo de los actos sexuales que tu padre cometió con aquellas amigas de tus hermanas?-
-Tus ''madres'' y tu padre cometían actos sexuales frente de ti?-
Cada una lo hacia retorcerse en su asiento, para desgracia de la familia, el contesto que si a todas. Todas las preguntas hundían cada vez mas a los adultos, hasta que el abogado de la familia comenta:
-Objeción! El pobre niño no sabe de lo que ocurre, se le esta indicando bajo presión lo que debe contestar-
-Su señoría! No pretendo usar al niño como arma contra ellos. Quiero que se muestre la evidencia de como esta trastornada familia deformo y mutilo la inocencia de muchos infantes y adolescentes, INCLUSO LA DE ESTE NIÑO!-
El castaño recuerda el silencio que sucumbió el lugar aquella vez, un silencio espectral que indicaba el comienzo de un desastre.
-Explíquese abogado-
-Lemuel Albert Loud, dime la razón por la que peleas en tu escuela, en la calles, con cualquier persona que te topes-
-Objeción!-
-Déjenlo seguir-
-Es verdad que peleas para poder llamar la atención de tu familia? Que esta solo te ignora? Que incluso tu tienes atracciones sexuales hacia las femeninas de tu ''familia''?-
-CIERRA LA BOCA ABOGADO DE CUARTA!- grita Luna
-SEÑORITA LOUD LE RECUERDO QUE ESTA EN UN JURADO Y…-
-Si-
Todos se quedaron mirando al castaño, con horror en su rostro.
-Pero peleo por otra cosa-
-Cual es?-
-No soportaba vivir allí, odiaba estar allí, pero jamás me dejarían en paz. Yo…-
-Si?- pregunta el abogado acercándose a Lemy, para luego retroceder por la mirada del castaño, le dio un gran escalofrió en su espina. Este tenia una sonrisa de mejilla a mejilla con sus ojos llenos de lágrimas.
-Yo solo quiero morir-
Luego de decir eso, el lugar estalla en gritos, insultos y maldiciones. Los guardias y el juez tratan de retener al jurado y los testigos del juicio, mientras que el abogado que interrogaba a Lemy solo podía ver al niño llorar con esa sonrisa en su rostro, y aprieta sus puños de furia.
En el momento que se acabo su interrogación en el estrado el abogado lo llevo a un despacho, allí se recostó y espero. Luego lo despierta el abogado con noticias, los adultos Loud fueron declarados culpables, sus hermanas serian tratadas psicológicamente, el tuvo la misma suerte, solo que se centrarían que su problema de tendencia suicida, también le dijo que no podría ver a sus hermanas en un tiempo, le dio 2 opciones, ponerlo en adopción y tratarlo con evaluaciones psicológicas hasta que su tia Lily pueda ir a firmar sus papeles de tutor, o en ir a una institución militar mientras tratan su problema de ''legado incestuoso'' y cuando llegaría la fecha, su tia lo pasaría a buscar junto con sus abuelos.
Le gustaba mas la segunda opción, por lo menos estaría ocupado en el instituto hasta que su familia lo buscara y volviera con sus hermanas.
No fue fácil pero se adapto al lugar, logro hacerse amigos, compañeros que estaban casi en la misma situación de rechazo de la sociedad, drogadictos, ladrones, vándalos. Se sentía algo cómodo. Cumple los 11 años y la fecha para que su tia aparezca estaba cerca, cuando llego el dia el se preparó, vio como varios de sus amigos lograron marcharse junto con sus familias al rehabilitarse, y el definitivamente estaba mejor.
Que pena que su tia jamás llego, pasaron los días, los meses, esperando alguna llamada, pero nada. A partir de ese momento, el estaba solo en el mundo.
El castaño largo un gruñido al recordar eso, su cena estaba lista pero estaba perdiendo el apetito. decidió dejar de recordar y vivir su presente, además siempre fue de cocinar delicioso y esa pasta seria un desperdicio guardarla en el refri.
Al terminar de cenar, lava los platos, por su cabeza pasaba la reunión familiar del dia siguiente. No sabia si asistir y tener un nuevo comienzo, o no ir y seguir con su vida. Se sentía inseguro, débil y con miedo. Termino de lavar y se dirigió al teléfono de vuelta, busco un numero en su agenda y lo marca.
-Hola?-
-Hola Doc, soy Lemuel-
-Lemuel!, tanto tiempo como va tu vida?-
-Tranquila por suerte, en realidad acaba de pasarme algo y….. no se que hacer-
-….ya veo. Bueno te escucho-
-Mi…tia Lily….me llamo, me dijo que hay una reunión familiar mañana, y que mi madre y tias cumplieron su condena, creo que van a estar presentes. Yo….. no se que hacer-
-….. Es…algo difícil de procesar para ti, estoy en lo correcto?-
-Si, sinceramente no quiero ir, pero algo dentro de mi me dice que necesito esto. Me siento débil e inseguro sobre esto-
-*Suspiro* Mira Lemy, en mi opinión se te presento una buena oportunidad, se el rencor y desprecio que tienes hacia tu familia, y el daño que tienes por ello. Pero necesitas esto, es una forma de cerrar aquello que aun te marca. Recuerdo el dia que llegaste a mi consultorio, eras un niño muy herido, sinceramente pensé que en un simple soplido te desplomarías, pero me demostraste todo lo contrario, te paraste y enfrentaste tu problema y lo aceptaste, fue algo muy maduro para un niño. Pero aun tienes preguntas sobre esas heridas, cuyas respuestas no las tengo yo, las tiene tu familia.-
-….-
-Inténtalo, si sientes presión y pánico, es normal, pero en ti, se que lo enfrentaras tarde o temprano-
-Entiendo…..Gracias doc-
-Para eso estoy Lemuel, y llámame Clyde, hace tiempo que dejaste de ser mi paciente. Ahora soy tu amigo-
-De acuerdo, muchas gracias Clyde, buenas noches-
-Cuidate-
Y el castaño corta, ahora estaba aliviado, el doctor McBride siempre lo hizo sentirse mejor consigo mismo. Fue el psiquiatra que lo trato con su problema suicida, sus traumas y su ''legado''. Aun estaban presentes esos problemas, pero Lemy les hacia cara, los aceptaba y seguía con su vida, tal vez si se presentaba mañana y despejara varias de sus dudas, estos desaparecerían.
Luego recordó que lo que vivió de niño no fue lo único que le provoco problemas en su cabeza, varios de estos ocurrieron en sus años de servicio. Exactamente el dia que perdió su ojo.
Se levanto del sillón y decidido irse a dormir, mañana iría a hacer algunas compras para aportar al almuerzo en la reunión. También necesitaba descansar, se le venia un largo dia.
Al dia siguiente se levanta con tiempo, esta vez sin pesadillas. Se ducha y al salir decide vestirse bien, una remera negra pegada a su cuerpo, unos pantalones de mezclilla azules, unas botas de trabajo marrones y su bandana tapando su ojo, ahora se coloca sus viejas chapas de identificación militar, no las usa para presumir, pero se siente seguro al portarlas, al igual que su bandana. Desayuna algo ligero, toma el pequeño tarro de pastillas junto con sus nuevos anteojos, y marcha hacia el supermercado. Llega al lugar, estaciona su camioneta y entra otra vez, al ser domingo, este esta lleno de gente que compra lo necesario para la semana, el castaño odia esto, por que mas gente lo mirara por su extraño uso de la bandana, en especial los niños.
Compro carne, verduras, condimentos, todo lo necesario para un buen estofado, solo que el que el tiene en mente va a ser el que una vez preparo en el ejército, todos los soldados incluso los sargentos se llenaron la panza con aquel manjar, espera que a su familia les guste también. Se formo en la fila de la caja, mientras pensaba como se iba a presentar ante todos, luego noto como la fila no avanzaba y la gente empezaba a quejarse, al parecer una mujer estaba teniendo problemas para pagar, lentamente la gente comenzó a irse de esa fila, dejando al castaño como el siguiente en la fila. Se acerca y ve que una mujer rubia con una trenza larga renegaba con una tarjeta de crédito.
-Vamos por favor! Pásela de vuelta debe ser un error!-
-Lo siento señora, ya lo hice como 5 veces, la tarjeta esta anulada-
-Maldita sea!- dijo sin pensar en los niños presentes -Necesito esto! Mi madre llegara luego de mucho tiempo y quiero darle una buena comida! -
El castaño se compadeció por la mujer, parece que ambos tienen un domingo agitado. Revisa su billetera y ve su tarjeta de puntos del supermercado, recuerda que tiene una gran cantidad y nunca los usa, asi que decide acercarse a la caja.
-Disculpe, tengo mi tarjeta de puntos, no suelo usarla y creo que le alcanzara para sus víveres-
La cajera al verlo da una sonrisa, Lemy es alguien conocido en el lugar por ser amable con todos, incluso con los empleados cuando cometen errores, aunque esta nunca se animara a pedirle salir algún lado.
-No, gracias- dice la rubia con enojo, ni siquiera se esfuerza en verlo -No me interesa que me ayudes, y no esperes que te de mi número por eso-
El castaño queda sorprendido por la hostilidad, -je parece que alguien tiene peor humor que yo- pensaba
-No señorita despreocúpese!, el es un cliente muy conocido. Ayudo muchas veces a otras personas- comenta la cajera defendiendo al castaño
-Uhmmm, de acuerdo lo acepto-dice
-Je- solo dice el castaño
Los puntos de la tarjeta alcanza para cubrirle los gastos a al rubia, esta toma todos sus víveres en un par de bolsas y se va.
-Ni siquiera te lo agradece- comenta la cajera
-Déjala, debe tener un mal dia debido a esto-
Lemy le paga a la cajera, toma sus bolsas y se va, la cajera solo suspira con una sonrisa mientras lo ve marcharse. Sale del supermercado, camina hacia su vehículo, deja sus bolsas en la parte trasera, se apoya en la camioneta y suspira.
-Sabes odio que me sigan y mas cuando lo hacen pensado que están en silencio-
La rubia sale de entre los autos y camina hacia el.
-Solo quería disculparme, y también agradecerte. Estoy medio corta de fondos y necesitaba comprar esto-
-No hay problema. Acaso muchos hombres intentan seducirte pagando por tus víveres?-
-La mayoría lo hace con tragos o con alguna cerveza, tu fuiste el primero en comprarme comida- dice la rubia con una sonrisa
-Eso es por que no intentaba seducirte, solo soy amable-
-Lo se, y por eso vine a disculparme, oye por lo menos mírame cuando te hablo-
El castaño se voltea y la mira, tiene ojos azules bastante profundos, su trenza con forma de cola esta frente de ella, es una mujer bastante hermosa.
-Valla eres amable pero tu apariencia dice lo contrario-
-Lo que sea, me tengo que ir, también tengo un almuerzo al que asis…-
Lemy queda mudo, al voltearse para ir a su camioneta, logra ver la cintura de la mujer, había algo colgado….una gorra roja. Se da vuelta completamente y se apoya en su camioneta rápidamente, es gorra es fácil saber de quien es, jamás pensaría que la encontraría aquí. Su pequeña Lizy.
-Oye estas bien? Estas como temblando-
El castaño trata de recomponerse, pero el ver a su hermanita de vuelta le aprieta el corazón y le da pánico que ella sepa que es el…pero ella merece saberlo.
-La compra que te hice…..-
-Que sucede con ello?-
-…..tómalo como una disculpa de mi parte-
La rubia queda atónita, su cara ahora estaba llena de preguntas.
-Ok, si que eres raro, una disculpa por que?-
-Por no tomarte de la mano a tiempo, por dejar que te alejen de mi cuando tenías miedo-
La rubia no entendía nada, pensó en tomar sus bolsas y salir corriendo de aquel lugar y alejarse de aquel raro sujeto con una bandana en su rost… La rubia queda mirando la bandana, evitaba mirarlo por que cualquier persona se molestaría cuando alguien mirara su extraña apariencia, pero los colores de la bandana la llamaban, su cerebro le daba la alerta de no alejarse de aquel sujeto, que de alguna forma lo conocía. Su mente hizo CLIC al ver dibujo de cráneo de minotauro en la tela. Acaso esa persona era?
-L…..Lemy?-
El hombre se tensa ante esas palabras, larga un suspiro y se da vuelta otra vez, solo que ahora ambos se miran a los ojos. El ve como esos ojos azules profundos comienzan a llorar, como su rostro comienza a cambiar al de una niña, mordiendo su labio inferior de la alegría de verlo. Ella ve la bandana de completo, ese aspecto rudo, esos ojos verdes como los bosques llenos de vida, una sonrisa acogedora de un hermano mayor.
-Hola Lizy-Lizard-
La rubia al escuchar su apodo personal arroja sus bolsas al suelo y corre hacia el castaño y salta sobre el, ambos caen al lado de la camioneta, Lemy la abraza rápidamente y amortigua la caída de la rubia con su cuerpo. Y en unos segundos, se escucha un llanto de la mujer, esta tiene su rostro enterrado en el pecho del castaño. Este solo opta con tomarla enteramente con un brazo mientras que con el otro acaricia la cabeza de su hermanita. Tenerla entre sus brazos le dio mucha paz, por que sabe que ya no la dejaría sola otra vez.
Fin del Capitulo 3
