¡Hola!
¿Cómo habéis estado? Yo la verdad es que ando algo estresada con los exámenes, las ferias de mi ciudad serán en un mes así que los profesores comienzan a caer en la histeria...(suspiro largo y cansado) Aún así, aquí os traigo el capítulo :D
Bueno, no me enrollo más. Enjoy!
Disclamer: los personajes aquí descritos no me pertenecen, son propiedad de J. K. Rowling y el fic es original de RegulusBlackIsAHero yo sólo lo traduzco.
Los ojos de James cayeron a la piedra manchada de sangre. Se movió lejos de ellos, dándoles la cara, de una forma parecida a un cangrejo. Harry lanzó una mirada a Ron, aunque sabía que no era realmente su culpa. Luna chasqueó la lengua con tristeza mientras miraba a James. Hermione soltó otro grito desgarrador, causando que Ron se mordiera el labio para no gritar su nombre. Hizo una mueca ante el horrible sonido, escuchando la voz de Bellatrix que venía de arriba.
-¡Te lo voy a preguntar otra vez!¿De dónde sacaste esa espada?¿De dónde?-Hermione sollozó una respuesta incomprensible. Sorprendentemente, James reaccionó con el sonido.
-¿Quién es?-Ron se puso aún más pálido al escucharla gritar otra vez.
Harry tuvo que tragar varias veces para poder decir:
-Una de mis mejores amigas-en esa situación, si cualquier otra persona le hubiera preguntado, él no hubiera respondido. Sin embargo, este era su padre. No podía simplemente ignorarlo. Además, parecía que James estaba completamente convencido de que eran mortífagos, aunque también parecía estar tratando de acabar con esa parte de sí mismo. Hubo un destello en los ojos de James, que parecía indicar que sus instintos trataban de conseguir que confiara en ellos. Por otra parte, sus instintos también le habían hecho confiar en Pettigrew. Ron miró a Harry.
-¡Tenemos que salir de aquí, Harry!¡Tenemos que salvar a Hermione!
Desesperado, Harry comenzó a buscar algo en su mente, cualquier cosa, que pudiera ayudarlos. Finalmente, recordó el espejo de Sirius, donde había visto reflejados los ojos de Dumbledore. Lo sacó. James dejó escapar un grito agudo que parecía crepitar contra su garganta seca. Por fin, susurró:
-Ese es el espejo de Canuto-Harry encontró sus ojos, que le devolvieron la mirada.
Finalmente, los ojos de James se estrecharon, provocando que un fino corte de su cara se abriera y dijo:
-¿Lo robaste, mortífago?
Las palabras se clavaron en Harry con una dolorosa punzada. Dolía darse cuenta de lo cercano que había estado de Sirius alguien a quien no reconocía realmente. Una voz en su cabeza le decía que James sólo lo odiaría más cuando se enterara de que la muerte de Sirius era total y sin ninguna duda, culpa suya. Sacudiendo la cabeza para ayudarse a centrar su atención en la extrema situación en la que estaban, Harry miró el espejo y dijo desesperadamente:
-¡Ayúdanos!¡Estamos en el sótano de la Mansión Malfoy!¡Ayuda!-James inclinó la cabeza hacia un lado, el desconcierto cruzó por sus facciones un solo segundo antes de que negara con la cabeza y la expresión se desvaneciera. Sin embargo, no quitó sus ojos de Harry aunque su expresión estaba en blanco.
Bellatrix dijo algo en voz demasiado chillona para entender algo. Hermione sollozó una respuesta que desgarró el corazón de los muchachos. Entonces, la voz de Bellatrix les llegó claramente, una orden para que le llevaran a alguien ante ella.
-¡Una copia!¡Traed al duende! Él nos dirá si la espada es la original-pasos tambaleantes sonaron cerca del sótano.
Harry se volvió hacia el duende y le dijo con urgencia:
-¡Griphook!-Harry se enfrentó al duende que había salido de las sobras durante la diatriba de Bellatrix-. ¡Tienes que decirles que es falsa!¡No deben saber que es la verdadera! Por favor, Griphook-antes de que el duende pudiera responder, una voz resonó en la penumbra.
Era Draco Malfoy, aunque su voz parecía débil y vacilante. Después, Harry escuchó algo que jamás habría imaginado que vendrían del sangre limpia. Sus amenazas parecían falsas.
-¡Hazte a un lado! ¡Una línea contra la pared del fondo! No intentéis nada u os mato-James se rió ante la amenaza vacía y no hizo ningún movimiento para tratar de ir hacia la pared. Harry dudaba de que pudiese soportar algo más.
Ron, Luna y Ollivander estaban a su lado y otra figura salió de las sombras. Harry reconoció a Dean Thomas. Draco entró en la celda y le dirigió un patético intento de sonrisa vengativa a James.
-Creo haber dicho que os alineéis contra la pared del fondo-dijo arrastrando las palabras. Harry sintió su sangre hervir. Así que esta era la razón de que Draco supiese que Sirius era inocente. Sabía que James no estaba muerto.
-Será un día triste cuando comience a obedecer a aspirantes, bebé mortífago-Draco hizo un sonido de enfado con su garganta-. Eso es lo que eres, Malfoy junior. Eso es todo lo que siempre fuiste. Tan malo como Pettigrew. Debéis llevaros bien. Dos llorones bebés mortífagos-los ojos de Draco brillaron y levantó la varita, medio sollozando.
-¡Crucio!-James apenas se movió.
-Débil-murmuró con desesperación-. Tu padre podía hacerlo mejor en su tercer año. Los mortífagos que tu serpiente ha enviado aquí como prisioneros podrían haberlo hecho mejor-Harry y Ron se miraron el uno al otro. James se refería a ellos.
-¿Qué?¿Mortífagos?-de repente, Draco dejó escapar una carcajada-. Potty y la Comadreja, ¡tú piensas que son mortífagos!-Draco sonrió y fingió limpiar una lágrima de alegría de su rostro, luego se volvió hacia Harry y Ron-. ¡Muy bien, Potter! La única persona en todo el mundo mágico que piensa que eres un mortífago es tu propio padre-James parecía ahogarse en el suelo. Harry le devolvió la mirada, sus pensamientos consumidos sólo ante la idea de cuánto odiaba a Malfoy. Su tono se volvió más serio cuando continuó-. Oh, parece que no se lo has contado...Pobre Potty, finalmente encuentra a su padre y descubre que está completamente loco-James frunció el ceño, su mirada a la deriva por el suelo.
Estuvieron en silencio hasta que James habló en voz baja:
-No es verdad...no es la primera vez que algo como esto pasa...Mi único hijo está muerto-con un estremecimiento, Harry se dio cuenta de que James no estaba hablando con nadie. Hablaba consigo mismo. Era la primera vez que hacía algo que demostraba que estaba...demente. Cualquier persona que hubiese estado tanto tiempo bajo tortura, que pierde la voluntad de vivir, pero...¿Draco estaba en lo correcto? James Potter, el padre de Harry, ¿estaba realmente loco? No, no. Eso no podía suceder. Debían escapar; James iba a estar bien, ¿verdad? Una pequeña voz le recordó que en su tercer año también había pensado que todo iba a estar bien con Sirius. ¿Y dónde terminó entonces? Volando sobre un maldito hipogrifo.
Draco, después de pasar casi un minuto completo observando al padre y al demacrado hijo, ordenó:
-Duende. Ven aquí.
Poco a poco, Griphook se apartó de la pared y se acercó a Malfoy. Draco lo agarró del brazo bruscamente y salió de la celda. Detrás de él, la puerta se cerró de nuevo, bloqueando la salida. Los prisioneros podían escuchar claramente los pasos subiendo por la escalera, burlándose de ellos. Harry miró a James, que lo miraba con incredulidad y repugnancia. Tan pronto como se percató de que Harry se había dado cuenta, su expresión volvió a la nada en apenas un segundo. Bellatrix gritó algo y Griphook respondió. Harry sólo podía esperar que el duende le hubiese escuchado y le dijese a Bellatrix que era una falsificación. De pronto, como los prisioneros esperaban con ansiedad, hubo un fuerte crujido que resonó en todo el sótano. Ron se dio la vuelta y gritó:
-¡DOB...!-Harry golpeó su brazo para detenerlo. Ron rápidamente se calló, dándose cuenta de lo estúpido que habría sido gritar en un momento como ese. James tomó una bocanada de aire.
-¿Por qué has venido aquí? Pensé, después de que desaparecieras...
-¡Dobby fue liberado, señor! ¡Dobby ha venido a ayudar a Harry Potter y a sus amigos!-los ojos de James volvieron a fijarse en el suelo ante la mención de su, supuestamente vivo, hijo. Harry hizo una mueca ante el rechazo, pero no reaccionó. No era el momento ni el lugar. Otro grito de Hermione consiguieron que Harry superara el sentimiento.
Rápidamente preguntó:
-¿Puedes desaparecerte de este sótano?
Dobby asintió con la cabeza, sus ojos parpadeando de James a Harry y viceversa. Sorprendentemente, James expuso otro pensamiento:
-¿Puedes llevar a humanos contigo?
Los ojos de Dobby se volvieron hacia James plenamente. Asintió con la cabeza una vez más. Harry le dedicó una sonrisa tensa al elfo y luego dijo en un tono sencillo:
-Bien, Dobby. Quiero que tomes a James, Luna, Dean y al señor Ollivander y los lleves a...a...-Ron intervino rápidamente.
-Bill y Fleur. Shell Cottage, en las afueras de Tinsworth.
Harry asintió con la cabeza y añadió:
-Después vuelve. ¿Puedes hacerlo, Dobby?-Dobby sonrió.
-Por supuesto, Harry Potter.
Agarró la mano del señor Ollivander y les indicó a los demás que se acercaran. De mala gana, Dean y Luna dieron un paso hacia él antes de que Luna estallara:
-¡Harry, queremos ayudarte!
Dean agregó su propia opinión:
-¡No podemos irnos!
Harry les hizo señas, diciendo:
-¡Vamos, todos vosotros! Nos vemos en casa de Bill y Fleur-a regañadientes, agarraron la mano extendida de Dobby. Después, el elfo cogió la de James pero él entrecerró los ojos y se alejó unos pasos antes de decir:
-Todo esto es un truco, ¿verdad? Sois todos mortífagos, ¿no es así?-sus pupilas estaban dilatadas y los ojos muy abiertos, mirando a su alrededor casi histéricamente-. Probablemente le ordenaron a Dobby que hiciera esto.
-¡No es un truco, señor James!-Dobby lloró pero James sacudió la cabeza, delirante.
-¡No! No...-de repente, James dejó escapar una sonora y áspera carcajada-. Me llevaréis allí un momento. Vosotros...
-¿Quién es?-la voz de Lucius Malfoy sonó claramente por encima de sus cabezas-. Ese es Potter. Están haciendo algo ahí abajo. ¡Draco! No...llama a Colagusano. Haz que vaya y compruebe si pasa algo.
James actuó como si no hubiese oído a Malfoy.
-Sin embargo, tenéis puntos en creatividad. Nunca hicieron algo tan realista. ¡Me sorprende que vuestro amo no esté aquí para cruciarme cuando menos me lo espere!-una luz brilló en sus desquiciados ojos. Por primera vez desde que se había dado cuenta de que era James, Harry tuvo miedo de él. Miedo de que James parecía haberse ido realmente.
-¡Dobby, vete!¡Deja a James!-gritó Ron repentinamente. Dobby lo miró con los ojos abiertos, mientras Harry se daba la vuelta con enfado.
-No podemos...
Ron gritó:
-¡Tenemos que hacerlo!
No hubo crujido cuando Dobby desapareció. La risa de James cesó aunque la locura en sus ojos aún parpadeaba frenéticamente. Se escucharon pasos hasta que hubo un traqueteo en la puerta. Harry y Ron asintieron. Estaban dispuestos a llevar a cabo el plan.
-¡Haceros a un lado, alejaos de la puerta! Estoy armado.
Espero que lo hayáis disfrutado :D
Contesto reviews:
lunatica: entonces tenemos el mismo nick, o parecido! jaja Como ves, James no se cree que Harry sea su hijo y aún le va a costar un poco :( Pero bueno, es comprensible, fue torturado psicológicamente durante muchos años (¡Pobre James!) Besos!
HERMLILS: aquí tienes el capítulo :D Espero que te haya gustado! Dime qué te ha parecido. Besos!
Muchas gracias por vuestros reviews, favs. y alertas, ¡me encantan, seguid así!
Besos y hasta el sábado ;)
