Nuestro inventor caminaba por la calle algo nervioso, era un sentimiento extraño, sentía que alguien estaba siguiéndolo por detrás… para, se da la vuelta, no ve a nadie… respira hondo e intenta reanudar con su camino, aún sintiéndose algo… paranoico… sentía su cuello apretándole, casi cerca de formarse un nudo, se agita un poco, siente mareos, no sabe qué le pasa ni qué era ese… sentimiento de que algo malo le esperaba a la vuelta de la esquina…

—No… solo debe ser mi imaginación… —se dice en voz alta —A ver Lockwood, solo estás así porque Alice no está y te sientes acechado por Max. Sí, seguro es solo eso…

Sonríe nerviosamente con ello y sin convencerse completamente de ello. ¿Por qué siente que se siente acechado? No era que algún ente o algo parecido estuviera siguiéndolo solo para comérselo o asustarlo, no era para nada común tener esos sentimientos, mucho menos cuando se trataba de alguien científico… aunque teniendo en cuenta los acontecimientos recientes con cierta pequeña saiyajin, se da la vuelta preocupado, su corazón se acelera, mientras que su respiración empieza a volverse más pesada… oye pasos por detrás, alarmado se da vuelta para encontrarse solo, sus ojos se mueven como balas buscando la fuente del sonido…

Fuertemente aprieta los puños junto a esas santas ganas de gritar, tal vez no era nada, oye algo viniendo de un callejón, se acerca y un ratón sale de pronto, asustándolo, y haciéndole caer de espaldas, respira agitado, intenta regularse hasta que finalmente se calma, se pone de pie, pone una mano sobre su pecho, más preferentemente en la zona del corazón, el cual late a toda velocidad, retrocede dos pasos y siente que alguien está detrás suyo, pero antes de poder siquiera voltearse, alguien lo amordaza con una tela y rápidamente lo toma de los brazos…

Violentamente es colocado contra la pared mientras que estiran sus brazos para atrás, a la par que un pie era colocado sobre su espalda, unas lágrimas aparecen en sus ojos, no entendiendo nada de lo que estaba pasando, o por qué le estaba pasando eso a él… intenta concentrarse en buscar una salida, lo mejor que hace es forcejear, cosa que logra antes que lograran atar sus muñecas, cuando logra liberarse sale corriendo como Dios mandaba, quitándose la tela que estaba entre sus labios y la arroja a un lado, corre por su vida en teoría, da la vuelta a una izquierda, unas cuadras más adelante sale alguien frente a él, rápidamente frena y se desvía…

No entiendo… ¿qué demonios está pasando? ¿Por qué me persiguen…?

Su mente corría a miles de kilómetros por hora, se da la vuelta, ahora eran tres personas tras él, aprieta la marcha desesperado, para forzarse como podía, imaginó que no eran tres secuestradores quienes lo estaban persiguiendo, sino que era Maximus persiguiéndolo para golpearlo hasta la muerte… imágenes de cuando éste lo golpeaba en el estómago vinieron a su mente, un escalofrío recorrió toda su espina dorsal al recordar con la brutalidad con la que lo golpearon, al menos ese recuerdo que tal vez permanecería fresco en su mente por mucho tiempo estaba funcionando como gasolina para aumentar el ritmo de una vez.

Da la vuelta a la derecha, llegando a la calle principal, su corazón estaba acelerado al máximo, casi parecía incluso que no aguantaría la presión de ese momento, por suerte estaba muy cerca de su casa, ahora estaba entrando a una pequeña zona comercial que estaba cerca de la zona residencial, desde allí ya podía ver su laboratorio esperándolo, unas lágrimas aparecieron en sus ojos, estaba desesperado, solo quería llegar y estar a salvo… incluso tal vez no salir por varios días a ningún lado excepto la planta baja hasta que Alice regresara de lo que tenía que hacer…

Solo un poco más y estaré a salvo… ¡solo un poco más y estaré a salvo! —piensa con lágrimas de felicidad — ¡Creo que jamás estuve tan feliz de llegar con papá!

Llora más, se da la vuelta pero no encuentra más al grupo, posiblemente se alejó de ellos en su arremetida por salvarse de un destino desconocido, estaba cerca de salir de esa zona comercial para llegar a la residencial, entonces tropieza contra algo y cae rodando varias veces a la acera, siente su cabeza dar varias vueltas antes de colocarse nuevamente en su lugar, se siente débil al ponerse de pie, mareado y cansado, sus piernas tiemblan por el sobreesfuerzo que exigió a estos, reposa su espalda contra una pared buscando recuperar el aire, no se siente bien… su presión estaba debajo de sus límites…

Tiembla como una hoja, o como un perrito abandonado en la lluvia y siente frío, su corazón estaba empezando a ralentizarse, hasta parecía que estaba por fallar… la adrenalina ahora estaba dominándolo… hace un esfuerzo por seguir moviéndose, al menos llegar a esconderse en algún lugar como un callejón y en lo posible pasar la noche escondido hasta el día siguiente para denunciarlo con Earl, ya que tal vez él sería capaz de ayudarlo, llega hasta un callejón y se esconde allí, detrás de un contenedor de basura, donde cae de lleno al piso…

Silenciosamente trata de regular lo que es su respiración más su presión arterial… unas lágrimas caen de su rostro, tenía miedo, jamás en la vida le había pasado algo similar a eso, ¿qué querrían de él? Su padre no tenía dinero si eso buscaban, mientras que él era un simple adolescente que solo seguía su sueño de ser un gran inventor… justo debía pasar esto cuando Alice no estaba… un segundo, estaba pasando ahora que Alice no estaba en la isla… ¿y si no era casualidad? De pronto escucha pasos hacia allí se encoje de bolita mientras sostiene su respiración en un intento de hacer pensar que no estaba nadie por allí, además de ello pone su rostro entre sus piernas…

Hm… tal vez se fue por otra dirección… —un segundo, se fija un poco, viendo la figura de alguien robusto

Es Brent… ¡es Brent! piensa alegre — ¡Brent!

El joven sale de su lugar muy feliz de ver a alguien conocido, el rubio se da vuelta y lo observa confundido…

—Nerd, ¿qué haces por aquí…? —pregunta preocupado

—Oye, sé que no nos llevamos bien que Alice te golpeó y todo eso pero necesito ayuda… —dice desesperado, básicamente llorando —tres tipos me están persiguiendo no sé por qué y puede que sea una situación de vida o muerte y necesito que me escondas por favor antes que vuelvan a encontrarme… necesito llegar a casa… Alice no está y tengo miedo de lo que pase conmigo sin ella para ayudarme…

Cae de rodillas, básicamente suplicándole de esa forma que por favor le ayude con ello, él parece pensarlo un poco, pero al final acaba por aceptarlo, le indica que se escondiera en ese tacho de basura que al menos parecía nuevo y sin usar, hace lo que le indica, sacándole la tapa entra y se esconde, antes claro le agradece la ayuda aún con lágrimas… cuando la tapa se cierra todo queda dentro de una cierta oscuridad donde solo estaban él y sus pensamientos… estaba asustado, muy pero muy asustado… oye pasos y voces, luego algo pateando la parte de afuera y para el otro momento siente que todo el mundo da vueltas, lo único que supo fue que se dio un fuerte golpe que lo dejó inconsciente…

*Punto de vista de Flint*

Ugh… ¿qué me pasó…? Y ¿en dónde estoy…? ¿Pero qué-?

De pronto abro los ojos para encontrarme en un lugar desconocido, el piso era de piedra, al igual que las paredes, las paredes del techo tenían algunos tragaluces que me indicaban que era en alguna hora de la mañana… ¿cuánto habré estado inconsciente…? Solo recuerdo un fuerte golpe y luego nada, el lugar estaba completamente vacío, la razón de mi sorpresa no era el encontrarme allí, sino el encontrarme amarrado al piso, mis muñecas estaban detrás de mi espalda, mis brazos atados de dos maneras distintas a un pilar, unas cuantas cuerdas pasando sobre mi pecho y otras sobre mis brazos, mis piernas estaban atadas juntas, tobillos y rodillas, hice un esfuerzo por pedir ayuda, pero doy cuenta que estaba amordazado con cinta, lo único que podía emitir eran gritos ahogados…

¿Qué está pasando? ¿Por qué estoy aquí? ¿Qué quieren hacer conmigo?

No era un miedo común el que sentía, más bien era miedo por mi propia vida… no soy ignorante, a veces algunas personas secuestran a otras para extorsionar a sus familiares, torturar, hacer desaparecer… pensar en lo último hizo que me pusiera nervioso, más de lo que ya estaba, solo pensar en que de un momento a otro mi vida se extinguiría y encima sin haber cumplido ese sueño que tengo de ser inventor, o simplemente hacer creer a Alice que esto sería su culpa… suspiro en un esfuerzo de esos para tranquilizarme e intentar convencerme que todo estaría bien, hago lo que puedo para poder liberarme al forcejear con las cuerdas, pero siento que las cuerdas se aprietan más… allí simplemente me dispongo a dejar que las ideas vinieran a mi mente bajando la cabeza y cerrando los ojos… de pronto oigo pasos acercándose…

Por fin te despiertas estúpido…

Esa voz… antes que pudiera reaccionar siento que alguien me agarra de la cabeza con fuerza, haciendo que levantara la vista, cuando abro los ojos me encuentro con la mirada de Albert Shelbourne, quien me miraba con malicia y odio, una sonrisa siniestra estaba dibujado en su rostro… por largo rato no pude despegar mi vista de sus ojos, más porque su agarre tenía mucha fuerza, finalmente me soltó, simplemente intenté encogerme e intentaba no llorar de miedo… intentaba no parecer un cobarde… otra vez se acerca y me arranca la cinta de la boca… ¡eso duele!

— ¿Qué quieres de mí…? —pregunto tembloroso

—Qué buena pregunta escoria… —responde con el trozo de cinta en una mano

Da la vuelta a mi alrededor, iba a gritar por auxilio pero siento algo frío, fino y cortante pasando suavemente sobre mi piel, más bien dicho sobre mi cara… allí caigo en cuenta que era un cuchillo recién afilado, amplío los ojos asustado, de hecho empecé a llorar por ello, las gotas caían suavemente y se quedaban sobre la hoja metálica… y al parecer alguien se deleitaba por la reacción que estaba teniendo con esto… mi corazón parecía detenerse al igual que mi respiración al sentir algo que amenazaba mi vida tan cerca de mi piel… me sentía… indefenso… y un verdadero inútil…

Arruga el trozo de cinta que tenía en la mano, guarda su chuchillo, saca un rollo de cinta adhesiva y se acerca otra vez a mí, después de forcejear un poco, logra ponerme un poco, el cual muerdo, antes que pudiera hacer algo más, pone una capa alrededor de mi cabeza y pasa sobre mis labios, lo hace un par de veces más, finalmente oigo que la cinta es cortada y pegada sobre la capa previa… apenas podía mover la cabeza sin que me molestara el adhesivo, el muy condenado estaba cerciorándose que no pudiera bajo ninguna circunstancia pedir ayuda, y una capa simple de cinta era muy fácil de remover… lo peor es que no importaba que estuviera mordiendo la primera capa, sencillamente no podría quitarme esto a menos que lo cortara…

Me toma del rostro, apretando mis mejillas con sus dedos y observándome directamente, sus ojos brillaban con oscuridad, otra vez saca su arma y la pasea levemente sobre mi piel haciendo que un escalofrío recorriera todo mi cuerpo, luego lo pone sobre mi rostro, y termina sobre mi cuello, alzo la cabeza con los ojos amplios, nuevamente dejo caer lágrimas de terror, trago en seco, mi respiración ser corta… estaba enfermo… se deleitaba con el terror que desprendían mis ojos… me estaba torturando psicológicamente… qué maldito cobarde…

— ¿Sabes? Puedo torturarte psicológicamente por horas en este lugar, arrastrarte a una de mis salas especiales para torturarte físicamente, dejarte amarrado en lo alto del techo de la fábrica para dejarte morir deshidratado bajo el sol, atarte a algo pesado y dejar que te ahogues, o simplemente pasar esto por tu cuello… rápido, fácil y sin hacerte sufrir mucho —imaginar lo que me decía me puso la piel de gallina —pero —retira la hoja de mi cuello —, esta vez lo haré de una forma lenta y silenciosa… tienes suerte que estoy de humor y no voy a hacer nada de eso… simplemente quiero vengarme de esa niñita estúpida y de paso hacer que desaparezcas antes de que alguna de tus estúpidas invenciones destruya el pueblo…

Enmarca una sonrisa que haría helar la sangre a cualquiera para retirarse, escucho sus pasos alejarse detrás de mí, escuchando cómo sube por unas escaleras, me parece oír algún mecanismo extraño abriéndose y luego cerrándose… hice otro inútil esfuerzo por liberarme hasta que me rendí, estaba solo… asustado…nadie con quién contar en esos momentos… y lo peor era que ella se fue… solo Dios sabría si regresaría pronto… mamá se me viene a la mente… si estuviera viva… seguro que movería cielo, mar y tierra por encontrarme… ojalá alguien se dé cuenta de esto…

Cierro los ojos buscando descansar y hacer pasar el tiempo para olvidar todo este asunto… me siento culpable de lo que está pasando… si no me hubiera ido de casa solo para saludar a mamá… ahora estaría en mi laboratorio tratando de trabajar en ideas para inventos en vez de estar en este lugar… me siento más solo de lo que ya estaba antes de conocer a Alice… literalmente ahora estaba llorando, gemía… estaba vacío… de pronto escucho el sonido de mi estómago rugiendo, tengo hambre… y eso me dio el indicio de lo que estaba pasando…

No… no… ¡No!

¡Alice! ¡Auxilio por favor!

*Punto de vista de Tim*

— ¡Flint!

Estaba preparándome para ir al turno noche en la tienda de cebos, por alguna razón sentí una grieta dentro de mi corazón, como si fuera que a mi hijo le había pasado algo malo, estaba tomando café cuando sentí eso, dejando caer mi taza en el piso, haciéndose añicos en el suelo, sentí mi corazón pesado… Habían pasado ya 60 minutos desde que Flint se marchó, debería de haber vuelto más o menos media hora atrás, no siento esto a menos que algo malo pasara… entonces fui al laboratorio para ver si no había llegado mientras estaba ocupado… No, Flint me avisaría en cualquier caso…

Fui a su laboratorio a cerciorarme se encontraba o no allí, estaba muy nervioso por él… y no quería perderlo aún, toqué el timbre. Nada.

—Flint ¿estás allí? —No hubo respuesta — ¡Hijo! ¡¿Me escuchas?! —sin respuesta

Sentí mi corazón acelerarse más, y mi respiración volviéndose pesada, mi pecho estaba oprimido por alguna razón, tenía esa horrible sensación de que algo malo estaba pasando en ese momento, era algo que no había sentido en mucho tiempo, no sabía por qué sentí a la muerte rondando de vuelta por mi familia…

Fui a la estación de policía a avisarle a Earl lo de Flint, muy preocupado, entré y él me saludó tranquilamente, pero se preocupó cuando me vio algo pálido.

—Señor Lockwood ¿Qué sucede?

—Earl, por lo que más quieras necesito que busques a Flint, por favor. No sé por qué pero tengo el mal presentimiento de que algo malo le ocurrió a mi hijo, y necesito que lo encuentres para asegurarme…

— ¿Hace cuánto desapareció?

—Hace más de una hora, y solo fue al cementerio unos minutos, ya debería haber vuelto. Nunca se tarda más de 30 minutos en ir y regresar…

— ¿Se sentiría más seguro si lo buscamos?

—Por favor… él es mi único hijo, y ahora que Alice se fue… no quisiera pensar en que algo malo le ocurrió…

Earl aceptó, y mandaron a buscar a mi hijo, él me dijo que regresara a casa a tranquilizarme, y en cuanto lo encontraran. Me di un baño con agua caliente para bajar los nervios y la tensión, preparé un té, e intenté descansar… unas tres horas de angustia después, recibí una llamada de Earl, diciendo que no encontraron rastros de Flint, como si la tierra se lo hubiera tragado.

—Lo siento señor pero… no hemos encontrado rastros de su hijo en tres horas, y se está haciendo tarde. Mañana reanudaremos con la búsqueda. Que tenga buenas noches.

Sentí un mar de angustia cerrando mi garganta, sentía miedo por perder a mi único hijo. Volví a preparar una taza de té, al final decidí quedarme en casa por las dudas, y antes de irme a dormir, fui a ver de nuevo al laboratorio… pero de nuevo nada… así que fui directo a la casa a dormir de nuevo. Difícilmente pude conciliar el sueño, pero al final logré hacerlo…

Soñé que estaba en un lugar en blanco, completamente en blanco, solo estaba yo… entonces sentí un par de manos cálidas sobre mi espalda, y luego una cabeza apoyándose en mi espalda, yo sabía de quién se trataba, quería darme la vuelta y darle un abrazo, pero no podía, como si estuviera paralizado, las manos y la cabeza se despegaron de mi espalda, y la persona que estaba detrás de mí, se dio vuelta y me abrazó, yo también la abracé…

—F-Fran…

—No te preocupes Tim… cuidaré bien de Flint… —me dijo ella

Cuando desperté me encontraba en la habitación, ya era de día, ella estaba cuidando de mi hijo… fui devuelta al laboratorio de Flint para saber si de casualidad no había llegado a casa, pero no, no había aparecido. Llamé a Earl de nuevo, pero dijo que no habían hallado rastros de él aún.

Alice… vuelve pronto…


N/A: no quiero moriiir D: