Estaban los cuatro, observando a la mujer que yacía a una cama, recostada y conectada a un aparato que le ayudaba a respirar. House y Holmes la examinaban detalladamente, mientras Wilson y Watson, solo podían anotar lo exterior que notaban de la chica.
Tenía algunas laceraciones en la piel, alguna que otra ámpula, moretones, algo abultado una parte del cuerpo, seguramente por haberle controlado una hemorragia interna, le dificultaba respirar, por lo que subía y bajaba el pecho, tratante de alcanzar oxigeno con mucho dolor. Tenía la piel pálida, casi amarilla pasando casi a lo descomunal de un alma atrapada en ese cuerpo enfermo. House retrocedió un paso y quedó en silencio. Mientras, Sherlock solo se limitaba a observarlo, y a tratar de imaginar que estaría pensando, entonces House de la nada, salió de la habitación, los Watson y Wilson lo vieron salir, pero Holmes se quedó, cuando ambos castaños claros iban a ir detrás del otro, Holmes tomó a Wilson del brazo, haciendo que se quedase.
– Mr. Holmes? – Lo volteó a ver Wilson.
– Necesito hablar con usted. – Volteaba a ver a Watson, este solo parpadeaba un poco desconcertado y algo molesto, por necesitar más a Wilson que a él – John, Puedes irte.
– Q-Que? –Este tartamudeo un segundo, pero al notar los ojos penetrantes de Sherlock, este solo agacho los hombros y salió de allí siguiendo a House.
– ¿Qué necesita?
– No tienes que hablarme de "usted" – Inquirió mientras seguía observando el cuerpo – Por cómo se fue el Dr. House, deduzco que ah encontrado la cura, y fue por algo de medicamento.
– Pues, no podría decirte, él es muy extraño cuando está por encontrar lo que es.
– ¿Extraño?
– Si, No.. Bueno, Cuando estamos en nuestro Hospital, el suele meterse en su oficina a pensar, y a pensar. A veces no consigue nada, hasta que yo… – Se ríe un poco – Le doy la respuesta sin querer.
– ¿Ah si? – Este lo miro con curiosidad y sonrió, en realidad. Ese había sido su cometido. – Ya veo, ¿Entonces ustedes son muy unidos?
– Pues, es mi mejor amigo.
– Mmh… – Asiente mirándole aún – ¿A usted le interesan los hombres, Dr. Wilson?
– ¿¡Que! –Esté gritó, pero se dio cuenta de donde estaba, por lo que bajó nuevamente la voz. - ¿Qué?
– Bueno, he visto como mira al Dr. House. Ya sé que no es de mi incumbencia, pero bueno… él ha tratado de "encantar" a John… No, no estoy celoso. – Lo miró pues Wilson le estaba poniendo aquella mirada de "Estas muy celoso". – Pero, John es mi mejor amigo, y House ya te tiene a ti.
– Nuestra amistad no tiene nada que ver con que…
– Tú miras a House, como John a mí. – Se limito a decir mientras salía de la habitación. – Es innegable.
– ¿Y por qué no le dices al Dr. Watson si estas tan seguro de "como te ve"?
– Porque – Se quedó en silencio y volvió hacia él. – El se merece alguien mejor.
– ¿Alguien mejor?
– Sí, ahora, – Mirando su celular. – Si no me equivoco, House se dirigió hacia la morgue, así que es hacia allá donde tenemos que ir ahora. – Comenzó a caminar, dejando a un Wilson medio confundido, que segundos más tarde de no comprender que rayos pasó allí, comenzó a seguirlo.
Efectivamente, unas salas abajo, estaba la morgue, Molly los recibió con alegría, estaba fascinada de tener a dos grandes mentes junto a ella, pues ella había leído de las hazañas del Dr. House, y aparte de que era muy apuesto. Lo que hizo enfurecer aun más a Holmes. Ya llevaban en el marcador mental del pelinegro 2 a 1.
– Ella era muy bonita. – Dijo Molly a House, mientras este revisaba lentamente el cuerpo.
– Sí, que lástima. Pudo haber sido una gran prostituta.
– House! – Le gritó Wilson mientras entraban en la morgue, Este saludo de la mano a Molly. Y se unió al lado de John. – No seas maleducado.
– Para que él deje de ser maleducado, necesitaría volver a nacer. – Volvió la mirada hacia John, quien primero lo vio de una manera reprochadora, pero después ambos rieron en lo bajo.
– Compórtense niñas. – Gruñó House. –Mire aquí, Dr. Watson… -Le tomó de la mano, haciendo que Sherlock alzará una ceja - ¿Ve estas marcas?
– Sí.
– Bueno, eso no lo tenía la paciente de arriba, pero no tardan en salir. Cuando salgan, entonces será su fin. Tenemos 24 horas, si no le damos una dosis grande de corticoides.
– ¿Lupus eritematoso sistémico?
– Puede ser. Necesito ver su casa. ¿Dónde vivía?
– En la ciudad. – Dijo Holmes.
– Tenemos que visitarla. – Sin soltar la mano de John comenzó a caminar.
– House, Devuélvele la mano al Dr. Watson. –Dijo Wilson un poco molesto.
– Oh cierto. Lo siento querida, nos tomaremos más tarde las manos. – Sonrió a John mientras lo soltaba y seguía caminando.
– ¿Qué? – Decía John mientras movia la cabeza y después lo siguió.
– ¿Vez?
– ¿Qué? – Preguntó Wilson a Holmes, quien le seguía a su lado.
– Dios, eres igual que John. Olvídalo… - Suspiró y se encamino a estar cerca de John.
– ¿De qué habla…? – Suspiró y también se adelanto, pero ahora para él estar al lado de House.
Llegando a Baker Street House y Holmes por separado, estaban dándole rodeos al caso, La mujer se veía muy mal, y la muerta, estaba peor. En la autopsia habían puesto que sus riñones, pulmones y el sistema nervioso también había colapsado. Por lo cual, con la otra chica no tenían demasiado tiempo. Habían ordenado corticoides, pero hasta el otro día sabrían los resultados, por lo que los 4 regresaban a la casa. Un poco cansado, pues entre Holmes y House había estado una batalla de miradas desde que habían salido del Hospital, en ningún momento House se separaba de Wilson y Sherlock de John. Llegando a Baker Street, tanto el oncólogo con el ex militar, decidieron salir un rato, dejando a esos dos molestarse en paz y ellos alejarse lo más posible de allí.
– ¿Te dijeron donde iban?
– ¿Tienes miedo de que John conquiste a Wilson?
– Vamos, Podría conquistar más rápido a John de lo que Wilson a él… – Entonces un arco de violín estaba peligrosamente cerca de la cara de House.
– Ni siquiera lo intentes. – Amenazó Sherlock.
– ¿Por qué?, Temes que en realidad John, caiga conmigo? – Comenzó a carcajearse mientras que por el contrario, a Sherlock no le parecía nada divertido. Era verdad, Sherlock tenía muy en claro que John no era gay, y bueno, él ni siquiera tenía definida su sexualidad. Pero tener a House cerca de John, le producía tanta incertidumbre y duda acerca de John y la sola idea de pensarlo junto a House le hacía hervir la sangre.
– Lo digo, en serio. No querrás que yo haga lo mismo con Wilson.
– Por favor. – Se levanto quitándose de encima bruscamente el arco del violín, quedando frente a frente. – A Wilson le encantan las mujeres, como para que se ande fijando en un sociópata flacucho como tú. O bueno, tal vez, con eso de que tus facciones y demás, pareces una mujer muy plana.
Fue hasta que los rubios, regresaron de comprar algo de cena, pues no habían ni comido y ahora tenían tanta hambre, ya se habían tomado una gran y cariñosa amistad, en realidad tenían mucho en común, y más por aquellos dos locos inteligentes que les hacían la vida miserablemente hermosa, lo que los unía más.
– ¿Eso te dijo? – Se había sonrojado un poco John, al escuchar la declaración de Holmes, en boca de Wilson.
– Sí, pero no le digas nada. Vaya a creer que soy un chismoso.
– Lo eres. –Ambos comenzaron a reír, y casi llegando a la casa, vieron como el cráneo que tenía como "amigo" Sherlock, caía de la ventana y un grito de – "¡¿Cómo pudiste aventar MI cráneo por la ventana! Te mataré!" – Lo que hizo que los rubios sintieran pánico. Wilson porque sabía que House era tremendamente violento cuando tenía el bastón en la mano y Wilson … porque sabía que en la sala tenían un arma en el escritorio de Sherlock. – Sherlock!
– House! – Ambos subieron corriendo y lo que encontraron les causo una risa estrepitosa. Sherlock estaba encima de House, mientras intentaba golpearlo en la cara, mientras House trataba de levantarse, pero al mismo tiempo con las manos, tenía sujetos los puños de Sherlock, que amenazadoramente intentaban tocar su rostro. Al escuchar la risa, ambos dejaron la pelea y voltearon a ver a los rubios.
– John! Esté idiota tiró mi cráneo! Lo mataré!
– ¡¿Yo! Tu quemaste la pinta de mi bastón! Te mereces eso y más! Cuando te ponga las manos en sima, te meteré ese bastón por donde John no ha visto! – Ambos se miraron con mucho odio y resentimiento, a lo que los rubios se les figuró dos niños berrinchudos peleando por un dulce, cada uno se fue hacía su par. Y los levantaron, alejándolos lo más posible del otro
– House, tranquilízate ya. –Le tomaba de la mano Wilson mientras hacía que House lo mirara a los ojos.
– ¿Estás bien Sherlock? – Por el contrario, indirectamente John tenía de la mano a Sherlock, el cual, el pelinegro lo notó y apretó ligeramente la mano del rubio, mientras se acomodaba la playera, y se la abotonaba bien, pues entre tanta pelea, su camisa había perdido uno que otro botón.
– No puedo creer que se comporten como niños.
– Ni un minuto solos los podemos dejar
– Si, sí. Solos! – Chilló House, con sarcasmo. – Me dejas aquí solo con esta nena, que no aguanta nada.
– Tus bromas nadie las aguanta, House – Dijo Wilson con algo de calma para que el otro se calmara.
– Si, Sherlock, no es normal de ti que caigas tan fácilmente en una provocación, ¿Qué te hizo? – Y entonces, los ojos del Doctor mayor se abrieron juiciosamente hacia Sherlock, mientras este los abría de la impresión…
En realidad no sabía que contestarle a John. Si le decía que había sido por que House quiere conquistarlo, se confesaría. ¿Pero , Confesarse? ¿Él qué?, No entendía ni siquiera sus propios sentimientos, ni el por qué le molestaba tanto que House pasara más tiempo con John que él.
Entonces. Entendió. Si House quería Jugar sucio. Él jugaría peor.
¿A que no son lindos peleando! XDDD
Gracias por sus revews :333
Un gran saludo a todas las que han estado siguiendo todos mis fics, en especial a mi Holmes y a mi Sherly :3!
