Desde luego se podía decir que se dieron un buen chapuzón. Se pasaron un buen rato nadando. Touko había tomado como reto el resistir tanto como él, pero por mucho que quisiese, ella no tenía ese dominio y movimiento en el agua, como lo tenía Tsunami. Él podía manejar el océano…era completamente suyo. Y Touko admiraba completamente ese hecho. La fascinaba.

Entre rato y rato pronto sería la hora de comer. Sabía que con tal individuo a su lado lo más seguro es que pasase sus vacaciones metida únicamente en el agua, pero hasta él tenía que salir para alimentarse, ¿no? Si no, lo tachaba ya de dios.

Una pequeña risilla divertida salió de los labios de la chica cuando su mente se imaginó a un Tsunami con túnica y un tridente, como si se tratase de Poseidón, el rey de los mares, alzando su pectoral de manera orgullosa, igual que la sonrisa que siempre tenía en sus labios. Aquel fornido y duro pectoral y aquellos labios tan seductores…

Y de repente, la mente de Touko se quedó en blanco. ¡¿Pero qué estaba pensando? ¡¿Cómo se le había podido pasar algo así por la cabeza? Todos os podéis imaginar entonces el notorio color carmesí que surgió en sus mejillas de forma rápida, junto con una oleada de calor que recorrió su cuerpo en pocos segundos, pero fue lo suficiente intensa como para que hasta ella notase el repentino cambio de temperatura en su cuerpo.

-Qué te pasa? –sonó de repente una voz masculina detrás de ella, mientras que unos brazos la tomaron de repente por la cintura, y su espalda chocó con algo firme, pero a la vez cálido y agradable, algo blandito, haciendo que ella diese un pequeño saltito del susto, y se quedase paralizada, girando cuanto pudo su cabeza para comprobar que se trataba de Jousuke, la cual cosa no ayudó a que su sonrojo bajara, sino todo lo contrario. Jousuke por su parte le miraba en una mezcla de curiosidad y preocupación.

-Estás roja…-dijo entonces. ¿Lo había notado?...Ah…como no lo iba a notar? Ella no se podía ver a sí misma, pero el calor que notaba en sus mejillas era suficiente como para imaginárselo. Y la frente de Tsunami se juntó de repente con la de ella, sin darle tiempo a reaccionar.

-Estás caliente, pero no es de fiebre…-Oh no. No. Esas palabras sonaron mal. Demasiado mal. ¿Tan diosal era que había averiguado lo que sin querer pensó su mente?...Ella no quería pensarlo! Fue un error! Un estúpido er… … …su rostro estaba tan cerca…podía apreciar perfectamente aquellos ojos negros como perlas, observarla de aquella forma tan felina e intensa…tanto que empezó a notar como su corazón comenzó a latir más rápido a una velocidad que ni ella conocía. ¿Qué era esa sensación…?

-Es por culpa del sol, no te preocupes. Es normal que tu temperatura corporal suba-comentó entonces, como si de un científico se tratase, pero a la vez de una forma modesta y tranquila, como si no quisiese que se asustase de ese cambio termal. Touko se le quedó mirando con aquellos ojos grandes y expresivos. Aún podía escuchar los latidos de su corazón palpitar fuerte y rápidamente, y rezaba para que Tsunami no lo notase.

-De verdad? Gracias…como pocas veces voy a la playa, tenía miedo de haber cogido una insolación- mintió entonces Touko. Sí, era una excusa pésima y estúpida, ¿pero qué otra cosa podía hacer? No supo ni por qué mintió, pero no quería decir verdades sobre algo que la estaba confundiendo tanto. No tenía sentido. Su cabeza se iba pensando en aquello, y perdía entonces la noción de que él estaba tan cerca, algo que Tsunami notó. De nuevo su mirada cambió a una más firme, y sus labios perdieron aquella sonrisa cálida y amable, volviéndose unos labios serios.

-Me molesta.-Soltó entonces el surfista, en una voz algo más alta de lo normal para que la futbolista la escuchara bien. Y obviamente ella reaccionó ante aquello, saliendo de su mundo de pensamientos y mirándole entonces de nuevo, parpadeando un par de veces, ya que no entendió para nada por qué dijo eso.

-Qué?...-fue lo único que formularon los labios de la chica, aún inmersa en aquella confusión, que ahora había crecido aún más.

-Qué me molesta.-Volvió a repetir entonces él sin cambiar su tono de voz ni su mirada, que hicieron que por el cuerpo de la chica subiese un escalofrío que no pudo descifrar, juntándose ligeramente sus piernas por debajo del agua. Y antes de que pudiese preguntar el qué, Tsunami continuó hablando.

- Me molesta que no me hagas caso cuando estoy tan cerca de ti. Que no reacciones. Que te quedes ahí paradita y pensativa, sin darme tu absoluta atención. Quiero que te centres solo en mí.-Dijo entonces en un tono claro el futbolista, mientras que la mente de Touko de nuevo se quedó paralizada, pero esta vez colocando toda su atención en lo que dijo él, e intentando procesarlo y asimilarlo lo más rápido que pudo, pero por alguna razón su mente no lo hizo así, no. Más bien analizó cada palabra con cuidado, como si la saboreara, como si le gustase…

-De…de verdad?-consiguió entonces decir Touko, con una voz completamente tímida y algo insegura, bastante diferente a como solía ser, aquella Touko que jamás nadie había visto, y que Jousuke tendría el placer de conocer en aquellas vacaciones. Y ante sus palabras, Tsunami dibujó de nuevo aquella sonrisa agradable y tranquilizadora, asintiendo.

-De verdad…pocas veces puedo verte para desperdiciarlo-aquellas últimas palabras fueron de lo más dulce que la inexperta chica había escuchado en su vida. Ahora, un nuevo calor se introdujo en su cuerpo, esta vez en su corazón, y como si de una tonta se tratase, no pudo evitar dibujar una vergonzosa sonrisa en sus labios en respuesta.

-Y ahora…-dijo entonces de repente, cargándola en brazos como hizo cuando la metió en el agua.-Tienes hambre, verdad? Porque yo estoy que me muero! Así que…vamos a comer algo?-aquello último lo dijo ya con su usual sonrisa amplia y su tono alegre y cantarín de siempre. Touko aún quería pensar en todo aquello, pero…era cierto que su estómago rugía. Y una pequeña risita divertida salió de sus labios, para entonces asentir alegre con su cabeza.

-Sí, vamos!-concluyó con el mismo tono cantarín de Tsunami, para reírse entonces juntos, y dirigirse al bar de playa que había allí, de aspecto tropical y agradable.

Aaaaah, os debo una disculpa a todos! Siento mucho que el segundo capítulo haya salido más tarde, pero tenía las tres semanas de exámenes, y tenía que centrarme en ellos, como os imagináis. Aun así, espero que hayáis estado esperando con ilusión y que os haya gustado este capítulo también! Sabéis que me hace muy feliz que comentéis y me deis vuestras opiniones 3

Ah, por cierto! He modificado el final de la introducción, espero que este os guste más que el anterior (Si si, el de la llamada telefónica!)

Y ahora, a por los agradecimientos por vuestro apoyo!

Kim Natsuyagi: La primera que comentó este fic. Muchas gracias por seguirme! Sí, Tsunami tiene esos cambios tan radicales…pero eso le hace ser aún más sexy y dar más juego ~

AliceSmith98: Te agradezco muchísimo tus comentarios, de igual manera que el hecho de que sigas esta historia. La conversación contigo por MP fue muy agradable, y me sacas más de una sonrisa. Gracias, Alice! 3

Roronoa Szayel: Muchisisisisimas gracias por tu comentario! De verdad te gusta mi estilo de narración? Eso me enorgullece muchísimo! Por estos comentarios una se anima tanto de seguir y esforzarse para que os guste mi trabajo. Espero que este también te haya complacido! 3

Rora Kiri no Yoru: Gracias. Yo también adoro esta pareja! 3 Y espero que hayas disfrutado de este capítulo también!

IchiBerryz: Pues aquí tienes más…sigue comentando, por favor! ~