Hola a todos los que leen esta historia, hola Yneva :3

Perdonen si no me comunico mucho pero he estado liado ahora si, empieza el capi :3 el proximo ira dedicado a una persona especial, si, tu claro, la que me alegra ver todos los dias (casi todos :3) Yneva :P

Capitulo 3: El enemigo de mi enemigo, es mi enemigo

Despertaron pesadamente en una gran habitación, las paredes eran de una especie de aleación de acero y titanio. Las luces iluminaban toda el espacio y dos grandes puertas de titanio y muy gruesas bloqueaban la salida. Vector se levantaba pesadamente, parecía mareado, y se fijó en que ni Sonic ni Amy estaban en la habitación. La puerta comenzó a abrirse y dejó paso a varios soldados como los que se encontraron, todos llevaban armaduras preciosas, doradas con colores vivos, rojo intenso en las hombreras y azul escarlata en el resto de sus armaduras. Sus cascos tenían unos agujeros por donde podían ver, eran de un color verde que brillaba de vez en cuando. Sus armas eran simples, una pistola con un gran cargador y una espada de acero puro electrificada.

De la oscuridad, salió un guerrero con una armadura rojiza y un yelmo de acero rojo carmesí. Llevaba una capa roja y tenía una mochila dorada, de acero también, y un una bandera en una de sus manos, para ser exactos, un estandarte.

Avelyn se levantó muy mareada pero levantó su mano y de ella salió una bola morada de energía. Se la lanzó a este individuo pero nada mas lanzarla la bola se disipó en el aire. Todos los soldados apuntaron con claras intenciones de dispararla pero aquel guerrero levantó la mano en señal de alto.

-Mi nombre es Gabriel, y soy quien dirige las tropas de este hermoso crucero de batalla.- Dijo con cierto entusiasmo.

Vector, atónito, pregunto al guerrero:

-Perdona, ¿has dicho crucero?

-Sí, donde os encontráis ahora es en un crucero de batalla, Levitán.- Confirmó para su sorpresa.

Rouge, por otro lado, intentaba contactar con GUN para avisarles pero de pronto cayó en la cuenta de que no sabía cuanto tiempo habían estado incoscientes. ¿Sería ya demasiado tarde?

Knuckles y los demás seguían estando muy débiles para continuar a si que el guerrero le dijo a uno de sus hombres:

-Traed al Apotecario, debemos curar sus heridas.- Dijo con tono serio y procedió a hablar.- Supongo que no sabéis porque no os hemos matado, a si que dejad que os explique que hacemos aquí, el tiempo es vital para ambos.

Lejos de allí, en Central City, ahora un gran campo de batalla, se libraban grandes y sangrientas peleas entre los GUN y los Marines Imperiales.

La parte central de la ciudad era un matadero, las fuerzas GUN se batían en retirada mientras los helicópteros proporcionaban apoyo a los heridos, los tanques destruidos en varias partes estratégicas ardían con ferocidad, los cadáveres se amontonaban entre los escombros y era totalmente imposible mantenerse de pie, las balas de los Marines y los láseres de los robots y soldados GUN impedían que se pudiera caminar, los edificios ahora servían como trincheras para ametralladoras y los cielos estaban llenos de nubes oscuras con explosiones de aviación y naves GUN.

La Gran ciudad que en su día fue la mas lujosa del planeta, ahora era un campo de batalla entre dos facciones. En un campamento de Marines, Sonic yacía en una cama, mal herido. Un medico Marine, Apotecario, lo vendaba y curaba sus heridas mientras lo miraba. Su pelaje azul le recordaba el hermoso color cielo de su tierra natal. Salió de allí dejando a Sonic, durmiendo, o eso pensaba él.

-Ufff...¡Me alegro de que se marchara!¡Ouch! Mi cabeza...- Sonic se seguía quejando de sus heridas, su brazo estaba roto y varias costillas seguramente.

Se fijo en donde se encontraba, creía que lo mataría en ese instante pero lo dejaron vivir, ¿Por qué?¿Se abría equivocado respecto a ellos?

Entonces miró a la ciudad desde una de las ventanas y vio grandes humaredas y explosiones a lo lejos. "No" pensó para si, no se equivocaba.

-Te equivocas.- Dijo una voz que lo alertó. Era un guerrero con una armadura dorada y un casco rojo carmesí.

-¿En qué?- Dijo Sonic con un tono borde.

-Te equivocas respecto a nosotros, no somos lo que tu crees, somos buenos y valerosos.- Dijo aquel hombre.

-¿Co-Cómo lo has sabido?- Preguntó Sonic atónito.

-Soy un poderoso psíquico, puedo leer las mentes de la gente, pero no me hace falta usar mi poder para saber lo que te ocurre, erizo.- Dijo aquel psíquico.

-¿Entonces por qué nos hacéis esto?- Dijo Sonic mareándose y cayendo al suelo.

Este lo cogió y lo llevó de nuevo a la cama.

-Pronto, obtendrás respuestas, ahora lo mejor que puedes hacer es descansar.- Dijo poniendo su mano en su frente y durmiendo lo en cuestión de segundos.

Lejos de allí, en un complejo abandonado, un científico loco miraba las pantallas de su ordenador y detrás de él estaban varios de sus robots preguntándose que pasaba.

-¡Mirad! ¡Esos idiotas lo están destrozando todo! ¡Como se supone que sembraré el terror y la destrucción si no queda nada! Esta bien, mi paciencia a llegado a su limite. ¡Flota de Eggman! ¡Cargad!

Todos los robots lo miraron por un segundo y reaccionaron ante la orden. Avanzaron hacia una enorme sala con varias naves crucero y se dirigieron hacia los sistemas para iniciar el vuelo.

Una enorme nave insignia se hacía presente y Eggman sonreía mirando su maravillosa proeza, con un ligero movimiento de su dedo dijo para si:

-¡Nadie impedirá que levante mi imperio Eggman!

Lejos, a miles de kilómetros de distancia, una nube de polvo enorme se convertía en un torbellino de rocas y piedras, electricidad y movimientos constantes de radiación. En eso mismo un crucero de color oscuro fue emergiendo del torbellino y avanzando lentamente. En su interior se hallaba un poderoso hechizero llamado Sindri. Su voz era suave y con una ligera gravedad al hablar. Sus ojos púrpuras se hacían presentes al mirar el extraño planeta en el que se encontraba, pero de pronto observó una nave que le resultaba familiar, sonrió ante la nave que tenía delante y dijo para si:

-Nada puede escapar del Caos...

Continuará...