Hola a todos y todas mis lectores, ya aquí es donde ahí una idea de otro fic es del fic llamado "somos uno de tigre-Kun!!!" bueno eso es todo por ahora que lo disfruten.
Ya habían pasado las cuatro hora para que el espejo de Neptuno evolucionara y Urenus todavía no despertaba, y Neptiun no quería que ese momento acabara por eso no hizo ni el mínimo intento de despertarlo, ya que al verlo dormido le trasmitía una paz y tranquilidad que jamás había sentido antes pero algo le decía que si; pero algo la saco de sus pensamientos y era Urenus quien se estaba despertando.
- ¿Cómo dormiste bello durmiente? – pregunto Neptiun con una pequeña risita.
- muy bien ya que desperté viendo a un ángel al que todavía no conozco ni su nombre – dijo sonriendo con un poco de coquetería que hizo que Neptiun se sonrojara.
- ha si es verdad te dormiste antes de que lo dijera, mi nombre es Neptiun y soy la princesa de Neptuno – dijo sonriente viento a Urenus poner una cara de asombro y pararse de golpe.
- tu eres la princesa… eso quiere decir que… disculpe princesa no sabia que era Ud. Yo soy Urenus y desde hoy en adelante su guarda espalda personal… y le pido que disculpe mi comportamiento – Neptiun sabia que tendría un gurda espalda pero que fuera de su edad y que más encima fuera el niño que le llamaba mucho la atención y la hacia sentirse especial no se lo esperaba.
Se quedaron un rato en silencio, en todo ese rato solo se miraron, después Neptiun decidió ir al palacio a corrobora lo dicho por Urenus quien seguía a Neptiun un poco apenado, al llegar los reyes vieron incrédulos la escena que tenían ate sus ojos, que era su linda hija con su guarda espalda detrás de ella, quien se detiene y le daba un beso "inocente" a Urenus en la boca quien más rojo no podía estar, después de unos segundos Urenus correspondió el beso como si ya lo hubiera hecho antes con Neptiun, se separaron unos segundos después pero sin perder la mirada del otro; los padre de Neptiun que todavía estaban en shock por que su linda hijita había besado a un mucho que supuestamente recién conocía los sirviente que por casualidad tenían que pasar por ahí regresaron por donde habían venido ya que no querían que tan tierna escena fuera interrumpida y otro solo para hacer correr el chisme de que la princesa ya tenia novio y que se habían besado en el palacio; los reyes cuando vieron que iban a besarse de nuevo decidieron interrumpir, Urenus y Neptiun estaban a mm. De besarse cuando escucharon unos pasos que venían de la escalera y por inercia voltearon a ver quien venia para asombro de ellos eran los padres de Neptiun que tenían una cara de haber visto todo lo que sucedió segundos antes.
- veo que ya conociste a tu guarda espalda hija mía – dijo su madre con una sonrisa cómplice a su hija quien solo pudo asentir – cariño, ¿tu crees que es un buen partido para nuestra niña?
- a simple vista se ve que si, pero ¿no crees que son muy jóvenes para comprometerlos amor? – pregunto el rey con tono de que estaba de acuerdo.
- no, creo que están en la edad apropiada – dijo la reina con una sonrisa dedicada a Urenus quien se estaba muriendo de los nervios.
- pus bien desde ahora en adelante Urenus tu eres el prometido en matrimonio de mi linda hija, y no voy a aceptar un no como respuesta – dijo el rey decidido dándole unas palmaditas en la espalda a Urenus para que saliera de su estado de shock – pero solo yo y tu madre lo sabremos hasta que cumplan los 16 años de edad para casarlos ese mismo día mientras tanto solo dense besitos nada de cosas de adultos – si antes se estaba muriendo de los nervios ahora Urenus estaba muerto, pero muy feliz ya que para él salir con Neptiun estaba en sus planes pero no sabia como decirle que él con solo verla una ves a los ojos se había enamorado de ella – bien ahora Urenus ven conmigo te voy a mostrar tu habitación – dijo el rey de forma autoritaria.
Urenus fue llevado a la parte norte del castillo donde habitaba la familia real y sus guardaespaldas siendo esto explicado por es rey para que supiera que su cuarto tenia un pasaje secreto al cuarto de Neptiun pero recalco que solo lo debía usar si Neptiun se encontraba en peligro el resto del recorridos fue todo igual le explico todo lo necesario para proteger a la princesa, cosa que aburrió a Urenus de manera histórica. Mientras tanto que Neptiun y su madre caminaban en silencio al cuarto de la primera, al llegar Neptiun se dirige a su balcón mirando al horizonte, suspiro y miro a su madre quien esperaba atenta que su hija le hablara, sobre su primer beso y si se había enamorado de Urenus.
- mamá, lo que viste tu y mi padre fueron los sentimientos que… - Neptiun no sabia como contarle a su madre que con una mirada Urenus se robo su corazón y ahora no podía quitárselo de la cabeza ni un solo segundo, cuando serraba los ojos recordaba su rostro, sus ojos y su cabello – madre, creo que me enamore perdidamente de Urenus, ya que ni mi mente ni mi corazón encuentran paz cuando él no esta cerca – dijo Neptiun cerrando los ojos recordando el sabor de su primer beso y en especial el sabor de los labios de Urenus.
- Neptiun, desde que naciste estabas destinada a enamorarte de Urenus ya que él es tu alma gemela, pero lo único que lamento es que el destino que les aguarda es duro y espinado, hija, ¿qué serias capas de dar por Urenus ahora que recién se conocen? – su madre sabia la respuesta ya que la leía de sus ojos azule como el océano.
- todo madre, hasta mi vida daría por la de él, porque se que él es el amor de mi vida como tu lo has dicho, mamá tengo miedo tengo el presentimiento de que nos separaremos dentro de muy poco tiempo, y temo no volver a ver esos bellos ojos esmeraldas que iluminan mi vida – Neptiun aun cuando no tenia el espejo en su poder podía sentir como el mar le advertía lo que pasaría en muy poco tiempo.
- hija, lamento cambiar de tema pero quisiera saber en donde tienes el espejo de Neptuno – cuando su madre termino de decir esto Neptiun recordó que el espejo se trasformo en un par de brazaletes que ahora llevaba puestos.
- lo guarde en un lugar secreto madre para tenerlo seguro, pero no te preocupes ya que solo yo y Urenus sabemos donde esta madre – Neptiun no era de las personas que miente pero en esta ocasión creyó mejor mentir ya que aun no sabia como usar la otra forma del espejo y si le decía a su madre que logro conseguir la coraza más dura de las ostras sagradas con la ayuda de Urenus se molestaría – Pero no te preocupes mamá Urenus dijo que me ayudaría a entrenar con el espejo ya que el a estudiado la leyenda de las amas sagradas del sistema solar externo – esto ultimo era verdad y eso en parte alivio a Neptiun quien miraba a su madre esperando alguna respuesta.
- Neptiun, hija por favor no mientas, eso no es de una princesa como tu, se que esos brazaletes son el espejo, te recuerdo que yo lo tuve en mi poder alguna vez en mis manos y reconocería su energía en donde sea hija mía ahora escucha muy bien si te llegas a separar de Urenus por un largo tiempo no lo dudes y pídeme a mi que te ayude con tu entrenamiento – la reina aparte de hermosa y inteligencia los años la dotaron de una sabiduría que solo la mostraba cuando se trataba de un tema que merecía total seriedad.
- Madre, por favor no le digas a papá que ya el espejo a evolucionado, no quiero ver que Urenus corra peligro en esa estúpida prueba… yo… - hizo una pausa para ver a su madre a los ojos – yo no quiero que muera en esas aguar malditas – a Neptiun e le escapa un lagrima de sus ojos azules como el océano.
- lo siento hija, de verdad que lo siento en el alma, pero yo hice un juramento junto a tu padre de nunca mentirnos y aunque desee evitar ese suceso no podría porque tarde o temprano tu padre se dará cuenta de que el espejo ya evoluciono y eso ni yo lo podría evitar – la reina le da la espalda a su hija para que ella no viera como unas lagrimas de dolor se le escapaban de sus ojos celestes, para la reina lo más importante es su esposo y su hija, y ver a esta ultima sufrí por una tradición le dolía bastante; se retiro de la habitación de su hija en busca de su marido para informarle que el joven Urenus tenia que hacer la prueba de la espada de Urano.
En todo el camino a la sala, Neptiun deseaba que Urenus pudiera pasar la prueba y seguir con vida, ella ya no podía vivir sin él joven de ojos color esmeralda, cabello rubio y un poco lago, piel blanca y tersa, y con una sonrisa encantadora; ahora ella la princesa de Neptuno ya no podía vivir sin su gran amor Urenus, no se podía imaginar con otro y mucho menos un futuro sin él; al llegar a sala se encontró en la puerta a Urenus quien le regala una sonrisa y le susurra al oído cuando Neptiun esta al frente de él.
- no te preocupes por mí porque yo no pienso morir, y mucho menos enfrente tuyo – Urenus le regala una sonrisa llena de amor y cariño a Neptiun.
Al entrar a la sala Urenus y Neptiun miran a ambos reyes con mucha dudas de que pasaría ahora con ellos; los reyes los guiaron hasta el centro de la ciudad donde había un hermoso y a la ves muy peligro lago, la gente miraba a la princesa detenidamente y después veían a Urenus; la niñas del pueblo no le quitaban los ojos de encima cosa que no solo no paso desadvertido por Neptiun, quien se aferro al brazo de Urenus quien sonríe al ver a su amada celosa de que se lo quieran comer con la mirada; los reyes se detuvieron llamando la atención de la joven pareja.
- aquí es Urenus, en este lago ahí una espada muy especial para la gente de Urano pero hasta ahora nadie la a podido sacar ya que esta solo responde a su legitimo dueño… espero sinceramente que la puedas sacar sin morir en el intento – el rey lucia muy preocupado no porque su hija se fuera a quedar viuda antes de casarse siquiera sino por el hecho de que si la sacaba tendría que separarlos por 5 años, y sabiendo que eso le dolería más a su hija es que lamentaba que esa estúpida tradición existiera siquiera.
- no se preocupe su majestad conozco la leyenda de la espada de Urano y se como sacarla sin tocar el agua siquiera pero si no soy su dueño no funcionara – Urenus sonaba seguro de si mismo, se acerco al lago y se arrodillo en la oriya – "espada de Urano te pido que vengas a mi para poder proteger la persona que más amo en esta vida, y también para proteger a todo ser vivo en el universo y el futuro" – Urenus entre sus pensamientos le trasmitía a la espada sus deseos con tanta fuerza que esta reconocí de inmediato la esencia de su amo yendo directamente a sus manos – "gracias espada de Urano, te debo una" – Urenus se paro y se puso frente a frente ante el rey con la espada en sus manos – la espada me a aceptado como su legitimo dueño he pasado su prueba mi señor – dijo Urenus a el rey de Neptuno.
-bien Urenus, pues me temo que por un tiempo tu y mi hija no se verán ya que ambos van a estar entrenado en diferentes condiciones por cinco años… Urenus tu partes esta noche tus maestros vendrán por ti y volverás acá en esta misma fecha dentro de cinco años ni más ni menos – dijo el rey con la mirada fija en el piso para evadir las miradas de Urenus y Neptiun, quienes se quedaron un rato en shock pero después salieron de sus pensamientos, ya que el rey volvió a hablar – pero por ahora les pido que disfruten este día juntos, ya que es el último en que se verán en mucho tiempo – finalizo y comenzó a caminar con rumbo a su castillo en compañía de su esposa a quien le susurro – nuestra hija me debe de estar odiando – lo dijo en un tono muy amago y triste.
- no, ella solo esta una poco triste por que no vera a Urenus por una tiempo, pero… - hizo una pausa a propósito para matar a su marido de los nervios – ella prefiere no verlo por unos años que no verlo nunca más en su vida – con esto calmo a su marido quien ya se sentía más aliviado y más dispuesto a preparar la fiesta de cumpleaños de los dos jóvenes que habían dejado atrás en el lago – cariño ahora que lo pienso nuestra hija no sabe que el joven Urenus cumpleaños hoy al igual que ella – dijo con una sonrisa picara.
- en que estas pensado mi amor… será que quieres celébrale a ambos sus cumpleaños ¿vedad? – la reina solo asiente con una sonrisa cómplice en su cara.
Mientras los reyes planeaban la fiesta de cumpleaños, Urenus y Neptiun se encontraba en la costa en donde se encontraron por segunda vez; Neptiun estaba sentada a los pies de un árbol y a su lado parado se encontraba Urenus, ambos miraban al horizonte, perdidos en sus pensamientos, hasta que Neptiun decide hablar.
- Urenus… yo… - no alcanzo a terminar lo que iba a decir cuando Urenus le cerró la boca con un dedo.
- no digas nada más… pasemos la bien ya que no nos veremos en mucho tiempo… ¿Princesa? – hizo una pausa para darse valor - ¿te molestaría que te llamara… mi… sirena? – giro el rostro para Neptiun no viera que se había sonrojado por la pregunta.
- si, si me permites llamarte mi viento – Neptiun no espero respuesta alguna para besar lo con todo el amor que le tenia a Urenus, quien solo tardo unos pocos segundos en correspondes su beso.
Toda la tarde se la pasaron paseando por la ciudad, debes en cuando Urenus se desaparecía de la vista de Neptiun pero aparecía con algún regalito para ella; al llegar el atardecer se fueron al castillo y subieron a la torre más alta para apreciar en su totalidad el majestuoso atardecer, Urenus estaba temblando de los nervios no sabia como deciles a su sirena que la amaba con todo su ser y que lo del matrimonio el lo acepto por que quería no por obligación, respiro hondado, se arrodillo ante su sirena quien lo miraba con mucha curiosidad y casi a grito limpio le dijo lo que le estaba ahogando.
- Princesa Neptiun, mi sirena… ¿tu, aceptaría… casarte conmigo cuando regrese después de cinco años de entrenamiento? – Urenus temblaba de los nervios el pobre y Neptiun todavía estaba en shock por lo dicho por su amor.
- si, mi viento… si acepto casarme contigo después de cinco de duro entrenamiento – se sonrojo un poco cuando le dio a su amado su respuesta.
Justo cuando se estaban dando el beso los padres de Neptiun habían llegado a ese lugar para que fueran a la fiesta, la escena les pareció tan tierna y triste que no quisieron interrumpirla y se marcharon para que por lo menos eso lo decidieran ellos. El tiempo paso volando para Urenus y Neptiun, el primero decidió que iría a preparar su equipaje y Neptiun le ayudo, ella no quería separarse de Urenus por nada del mundo y del universo entero; cuando llego la hora en que Urenus se iría, se fueron a la entrada del castillo, pero justo antes de llegar a las ultimas escaleras Urenus detuvo a Neptiun le entrego un paquete con una tarjeta que decía "no abrir hasta que me allá ido", le pareció gracioso pero aun así recetaría lo que decía la carta. Al llegar a la entrada se encontraron con los dos reyes y con ellos dos encapuchados que hablaban amenamente, cuando los adultos se dieron cuanta de que los dos jóvenes estaban ahí se giraron a su dirección y los dos extraños se arrodillaron ante Neptiun y a Urenus le tendieron la mano para estrecharla con la suya; al terminar las formalidades se despidieron todos de Urenus y de los extraños. Urenus en todos lo que tardaron en llegar a una zona despoblada y desértica donde instalaron dos carapas en una dormirían los dos hombre y en la otra Urenus. Tanto Urenus como Neptiun solo pensaban en una cosa que estas años que los separarían pasaran volando.
Ya casi los cinco años pasaron volando para todos menos Urenus y Neptiun, los dos entrenaban casi sin descanso; el entrenamiento de Neptiun era con su madre quien le decía como controlas los poderes de la transformación del espejo y que este rebelaba todo he incluso lo que los ojos humanos no podían ver, Neptiun pensaba que si no entrenaba su cuerpo y mente no seria de utilidad en batalla para Urenus si estallaba una guerra, asíque para prevenir eso nadaba todas las mañana antes de que saliera el sol siquiera y después de los entrenamientos de la tarde se dedicaba a aprender todas las materias básicas a un nivel avanzado, ya entrada muy a la tarde platicaba sus dos pasatiempos favoritos la pintura y tocar el violín, pero todas su melodías eran muy tristes ya que le faltaba una parte de su ser, pero cuando era de noche se paraba en su balcón mirando al cielo y tocaba el collar que le hizo y le regalo Urenus para su cumpleaños con la gema llamada corazón del marque brillaba solo si el amor de la persona que lo tiene es verdadero asía la persona que se lo dio, y en cada noche brillaba con más intensidad, una ves tubo que taparlo ya que brillo tanto que paresia el sol y por poco llama la atención de los guardias. Mientra Urenus entrenaba más su cuerpo que su mente ya que se aburría que le dijeran lo que en años anteriores había aprendido una y otra ves asíque decidió aumentar los entrenamientos físicos a un nivel que según sus entrenadores solo el legítimos heredero a la corona de Urano podría aguantar, pero para asombro para los dos entrenadores Urenus ni se agotaba un poco con ese entrenamiento asíque lo aumentaron diez veces pero paso lo mismo asíque debieron aumentarlo treinta veces y así Urenus se canso tardo dos años en acostumbrase siquiera a ese nivel y en el tercero ya ni de calentamiento le servia, los entrenadores se asombraron de que su cuerpo no tuviera casi ningún cambio, solo era más alto y fornido. Cuando solo faltaba un día para el reencuentro entre Urenus y Neptiun, el enemigo apareció en el castillo de Neptuno diciendo que si la princesa no se casaba con uno de los lideres atacarían mañana al amanecer, Neptiun se reuso en todo momento, incluso cuando su nuevo pretendiente apareció frete a ella se negaba, lo despreciaba en todo el sentido de la palabra ya que en su corazón solo estaba una persona y esa era Urenus.
Ya solo faltaban una hora para que amaneciera y Urenus estaba en camino al castillo, cuando estuvo en la entrada de la ciudad y el poderoso astro aprecio y se hoyo una explosión que provenía del castillo, cuando por fin los tres estuvieron al frete del castillo vieron al ejercito enemigo asechándolo y atacándolo, Urenus perdió todo control de si mismo y con la velocidad de un viento huracanado muchos enemigos cayeron al suelo la mitad de ellos muertos y la otra aturdida, pasaba tan rápido los pasadizos secretos que cuando llego a la sala del trono fue justo a tiempo ya que Neptiun estaba sola protegiendo a su gente ya que todos los mejores y la gran mayoría de los guerreros de Neptuno estaban en Urano peleando, Urenus sale disparado atacando al enemigo y literalmente en un parpadeo todos los enemigos se hallaban muertos en el piso y Urenus parado en frete de Neptiun con una sonrisa solo para ella.
- creía, que por lo menos los que quedaban de tu ejercito sabían pelear pero por lo que veo solo tu y yo sabemos actuar en un situación así, bueno pasaremos de los saludos a el plan que vamos a realizar, yo puedo acabar con todos sin ningún esfuerzo pero quiero que me digas a quien tengo que capturar para saber donde tiene a tus padres – dijo con un tono de autoridad y una vos más ronca que antes, Neptiun lo miraba maravillada porque era tal cual se lo había imaginado.
- se llama Seiya, y es el líder, los capturo cuando refugiábamos a los civiles y también a lo poco de nuestro ejército – dijo con el mismo tono dulce que en su niñez y con una vos mucho más madura, Urenus solo camino hasta ella y le dio un beso en la mejilla derecha y se desapareció susurrándole en el oído que hiciera un escudo en toda la sala del trono no solo al frete.
Urenus salio caminando del castillo con una expresión de de enojo que cualquiera saldría corriendo, desenvaino su espada y de un movimiento mato a tres cuartos del ejercito enemigo, los que todavía seguían con vida se asustaron al velo desaparecer y aparecer en frete de ellos Urenus aclaro la garganta y todos menos uno se tensaron, y por descarte él era Seiya el líder de ese patética escoria.
- ¿en donde están los reyes de Neptuno? – su tono de vos era de ultra tumba, todos los enemigos se pusieron pálidos con solo oírlo.
- ¿quién eres, imbécil? - al no oír respuesta alguna toma del cuello de la camisa a Urenus - ¿quién te crees que eras para ignorarme de esa manera?
- mi nombre es Urenus, soy el guarda espaldas de la princesa Neptiun y mis ordenes son rescatar a sus padres y… - dijo con el mismo tono que antes pero mientras hablaba se libero del agarre de Seiya y lo atrapo colocando su espada en su garganta – de eliminar a todo aquel que implique una amenaza para este reino, y esta será la ultima vez que lo pregunte ¿en donde están los reyes y el ejercito capturado? – hizo una pausa - y ¿quién de todos Uds. es el famoso Seiya? – Seiya miraba incrédulo a su captor.
- él es Seiya nuestro líder, y los reyes están en el campamento – le respondió un hombre que ya se había consumido por el miedo que inspiraba Urenus.
- bien, tu ve por ellos y si intentas algo te matare mucho antes de que mueva un solo músculo – le advirtió Urenus al hombre que le respondió, este le obedeció de inmediato desapareciendo entre sus compañeros, miro a Seiya un segundo y luego hablo – tu y todos los tuyos ya sea vivos o muertos se irán de acá inmediatamente después de que el rey y la reina hayan llegado hasta acá, y si te niega o te rehúsas no dudare en matarlos a todos de un solo golpe y ya viste que es literal – sonrío Triunfante Urenus ya que todos lo miraban con temor incluyendo a Seiya.
El hombre volvió con los reyes y el pequeño ejercito de reserva de Neptuno, y de inmediato todos los enemigos desaparecieron de igual forma que cuando llegaron; los reyes miraban de arriba a bajo a Urenus para ellos había cambiado mucho ya no quedaba nada de ese niño maduro, no, ya no era ese niño que se fue, ahora era todo un joven el que tenían al frente, los maestros de Urenus se aparecieron el frente de los reyes y de camino al castillo les contaron todo lo que le paso con Urenus, Urenus ya estaba en el castillo comunicándole a Neptiun las buenas nuevas.
- que bien, muchas gracias Urenus, por favor pueblo mío escuchen con atención, él noble guerrero Urenus a acabado la gran parte de uno de los seis ejércitos enemigos y a salvado a nuestros reyes el solo y por eso… - pero no pudo terminar la frase ya que de la nada aparecieron los sabios mayores - ¿pero que les paso sus señorías? – pregunto preocupada por el estado físico de la pareja de ancianos
- no… ahí tiempo… de explicar – decía el hombre mayor muy agitado – vengan con nosotros, el enemigo a cambiado su objetivo y va a atacar otra dimensión, y en esa dimensión nos están esperando sus compañeros de batalla y de equipo – mientras decía esto abrió un agujero de color blanco – vamos pasen, Neptiun no te preocupes tus padres saben que te estamos llevando a otra dimensión – Urenus y Neptiun se miraron un instante y atravesaron, al otro lado había un templo y al frente de ellos estaban las demás princesas y el príncipe Endimión – bien ahora solo falta que lleguen ellas y sus príncipes, y daremos comienzo a esta reunión.
Todas las princesas miraban la belleza y dulzura que inspiraba Neptiun, mientras Endimión miraba lo maduro he imponente que se veía Urenus; después de un largo rato de espera la pareja de ancianos fueron a buscar a los guerreros de ese planeta y a sus príncipes, tardaron treinta minutos en traer los y la sorpresa de todos fue que eran iguales a ellos.
- bien para ahorrar tiempo cuando los nombre chicos dan un paso a delante y hacen una reverencia – dijo la anciana mujer – ella es la princesa Mercury es la más lista de las chicas pero no del grupo completo, la siguiente es la princesa Marchs puede detectar al enemigo en cualquier lugar y sabes su posición exacta, la siguiente es la princesa Serena su bondad y sabiduría sobrepasan a las de todos, él es Endimión en batalla siempre es el primero en entre y en salir, ella es Plut es muy sabia y consigue cualquier información que necesite o que necesitemos, ella es Satur su capacidad de destrucción y de curación soy imposibles de comparar, y por ultimo pero no menos importantes están los dos más jóvenes del grupo Urenus y Neptiun, ellos dos con la combinación perfecta en el ataque y la defensa por lo menos eso calculamos ya que son los únicos que todavía no aprueban el examen para ser guerreros luna todavía.
Las sailor scout y Darién estaba impactados de ver a personas muy parecidas a ellos pero con diferentes edades, y su sorpresa mayor fue que todos menos Urenus y Neptiun tenían 22 años y ellos apenas tenían 16 años; después de un largo silencio el anciano ordeno que cada uno de ellos estuviera con su otro yo, y que tenían que vivir una vida normal hasta que el enemigo se digne en atacar, cuando todas las dudas, según la pareja de ancianos, estos regresaron a su dimensión. Después de una cena en casa de lita todos junto a su otro yo se fueron a sus respectivas casas.
Haruka y Michiru todavía no creían que sus otros yo fueran los más jóvenes y que los otros yo de Setsuna y de Hotaru tuvieran 20 años mientra que sus otros yo solo 16 años. Michiru no aguanto más estar en la sala de estar de su casa en un silencio fúnebre asíque decidió hablar de lo primero que se le ocurriera.
- dime Neptiun, ¿Qué te gusta hacer? –pregunto Michiru para saber si tenían algo más en común que solo la apariencia física y el planeta guardián.
- me gusta mucho pintar, tocar el violín, nadar y dar paseos por la costa con Urenus – dijo la joven mirando al suelo por su respuesta, ya que en pocas palabra le decía que amaba a Urenus, y este ultimo solo se sonrojo un poco.
- y ¿a ti Urenus? – esta ves pregunto Haruka.
CONTINUARA….
