Capítulo 3: Una conversación interesante
Sin ni siquiera poder disimularlo un poco siento que mi rostro se desfigura en una cara digamos "poco amistosa", no puedo creer que esto del amigo de Sharpay me este complicando tanto, definitivamente esto no debería estar pasándome. Al parecer Sharpay notó mi presencia y se acerca a mí con una de esas impecables sonrisas que tan solo me dedica a mí.
¡Troy! – Me abraza efusivamente y debo decir que se lo agradezco en lo más profundo, esto era lo que necesitaba.
A mí también me da gusto verte – ella sonríe y yo la imito.
Me debes una conversación –
Tan solo di cuando –
¿Te parece si almorzamos juntos? –
Por supuesto –
Entonces hablamos en el almuerzo – asiento y ella va a sentarse junto a Ryan y bueno… junto a él.
La profesora llega y comienza la clase, siento que alguien me observa y disimuladamente me volteo para notar a Gabriella con su mirada fija puesta en mí, parece molesta o triste, talvez ambas. Prefiero dejar de mirarla y vuelvo mi atención a la profesora. Ahora que lo pienso no he visto a Chad, talvez por eso Gabriella esté triste, la verdad es que no debería interesarme. Pero lo más probable es que me tope con él en el entrenamiento de hoy, Chad nunca se perdería un entrenamiento aunque estuviese muriendo. Lamentablemente no puedo faltar nuevamente, ayer mi papá casi me mata por haber faltado sin avisar, lo único que me queda es verle la cara y actuar como si nada.
¿Señor Bolton? – la profesora me mira seriamente.
¿Sí? –
¿Me podría decir lo que acabo de explicar? –
Ehhh… usted hablada de… bueno, de algo que…. – ella alza sus cejas y creo que espera una mejor respuesta que esta – No sé de que estaba hablando –
Como lo supuse, ponga más atención y deje de soñar despierto –
Claro – Esto era lo único que me faltaba. Miro fijamente mi cuaderno y creo que eso es lo que voy a hacer por el resto de la clase.
Finalmente termina esta estúpida clase y salgo del salón rápidamente y me dirijo a mi casillero. Guardo el cuaderno y saco el otro para luego cerrar el casillero y encontrarme con la cara de Gabriella.
¿Qué quieres? – me mira tristemente y aunque antes esa mirada me enternecía por completo, ahora no me provoca nada
Quisiera que habláramos –
Y yo quisiera que me dejaras en paz – comienzo a caminar, pero como lo supuse ella me sigue
Troy me tienes que escuchar – toma mi brazo y me suelto lentamente
No quiero, necesito que me dejes solo –
Pero no puedo, tengo que explicarte las cosas –
No, no tienes porqué hacerlo, lo tengo todo claro –
Sé que estás molesto, pero tan solo escúchame – Al parecer no me estoy expresando con claridad, ¿Cómo no entiende que no la quiero escuchar?
No, no puedo escucharte – eso más que molesto lo dije tristemente, la miré por última vez y volví a caminar. Y es que eso es lo que me está pasando, no la puedo escuchar, no estoy preparado para conocer las razones por las que me hizo esto, no lo quiero saber aún, es demasiado para mí.
De pronto me vuelvo a sentir triste y vulnerable, una sensación realmente asquerosa. Entro en el baño más cercano y me pongo frente a los lavamanos. Veo mi reflejo en el espejo y no puedo evitar sentirme solo. Muy pocas veces me había sentido así, generalmente siempre la gente a mí alrededor me ha hecho sentir acompañado y querido, pero creo que al perder a dos personas tan importantes para mí es obvio que me sienta de este modo. Abro la llave y mojo mi rostro, necesito dejar de pensar en estas cosas, sé que aún es todo muy reciente pero mientras olvide esto más rápido menos daño me hará.
Es la hora de almuerzo y ahora si podré hablar con Sharpay. Espero que no tarde demasiado en llegar, talvez me apresuré demasiado en venir a la cafetería, pero bueno es mejor ser puntual.
Luego de 10 minutos de espera veo a Sharpay acercarse y para mi sorpresa viene sola, me saluda a lo lejos y yo le respondo el saludo.
¿Te hice esperar mucho? –
No, llegué hace un momento –
Bien, entonces almorcemos – La sigo hasta la mesa donde regularmente se sienta y me siento frente a ella. Me mira fijamente y creo que trata de decirme que yo comience
Supongo que quieres saber como estoy –
Por supuesto, he estado preocupada desde ayer –
Como te dije ayer esto es algo impactante para mí y aunque estoy comenzando a asumirlo, todavía me resulta algo demasiado nuevo –
Lo sé, debes sentirte doblemente traicionado –
Exacto –
A pesar de que Gabriella no es de mi absoluto agrado, no pensé que te podría hacer algo así. Siempre creí que tenían un lazo bastante especial –
Yo también, siempre me proyecté mucho con ella y aunque muy pocas veces pensé en la posibilidad de separarnos pensé que por lo menos lo que conversaríamos y llegaríamos a algún acuerdo. Talvez seguir siendo amigos, pero no creí que me mentiría de esta forma y menos con mi mejor amigo – De pronto siento que Sharpay toma mi mano y la acaricia suavemente.
Todo se va a solucionar Troy, tan solo tienes que darle tiempo. Piensa que esto tan solo ocurrió ayer, es obvio que te sientas así, tienes que vivir una especie de luto – Aprieto su mano y ella me sonríe tratando de subirme el ánimo.
Lo sé, pero es que no puedo creer que me lo hayan ocultado por tanto tiempo –
Espera, entonces ¿Esto no fue algo del momento? – Me mira sorprendida y niego con mi cabeza - ¿Desde cuándo? –
Hace un mes – Abre un poco su boca y creo que se sorprendió tanto como yo.
No lo puedo creer, ¡¿Con qué cara te podían mirar?! Esto es insólito, alguien debería golpearla y decirle unas cuantas verdades – Frunce el ceño y de verdad parece molesta, creo que entiende a la perfección como me siento
Precisamente por eso es que no me siento capaz de poder escucharlos, de algún modo siento que tan solo me van a seguir mintiendo y si lo hicieron durante un mes, según ellos, no creo que les cueste seguir haciéndolo –
Tienes razón, me gustaría decirte que intentaras calmarte y respirar hondo para poder escucharlos pero sinceramente no es algo que yo haría. Talvez tú puedas, sin duda eres más relajado que yo y aunque en este momento te duela admitirlo siempre sentirás aprecio por Chad y Gabriella – Ojala pudiera negar lo que me acaba de decir, pero sé que tiene razón. Ni siquiera la rabia que siento en estos momentos me hace olvidar el cariño que les tengo a ellos dos.
Lamentablemente sí, pero bueno dejemos de hablar de mí, no quiero lamentarme para siempre. Cuéntame algo de ti –
No sé que podría contarte – Noto que se pone levemente nerviosa y eso si que es algo nuevo.
Algo debe haber – Evita mi mirada y sonríe levemente, simplemente se ve adorable – Si hay algo. Se supone que nos tenemos confianza, deberías contármelo – Ahora me mira y sigue sonriendo, supongo que la convencí.
Bueno la verdad es que si hay algo… y si te lo pensaba contar, tan solo es que aunque te cueste creerlo me da nervios – Sonrío al igual que ella y es que es muy gracioso verla nerviosa
Cuéntamelo, me estás poniendo nervioso a mí –
Lo que pasa es que… -
¿Me estoy perdiendo de algo? – De pronto veo a Ryan frente a nosotros y con una extraña expresión en su rostro mientras nos mira intercaladamente.
¿De qué te podrías estar perdiendo? – Sharpay le pregunta y su hermano señala nuestras manos al centro de la mesa. Creo que no habíamos notado que seguíamos tomados de la mano, ambos retiramos nuestras manos rápidamente y puedo sentir que mis mejillas enrojecen levemente, y creo que Sharpay también se avergüenza un poco.
Al parecer estaban muy concentrados conversando – Ryan tan solo me sonríe mientras alza sus cejas y se sienta junto a su hermana.
Sí, estaba por contarle algo a Troy – Sharpay oculta sus manos talvez intentando de que yo no las vea, ni siquiera tengo idea de porqué hace eso.
Adelante, no quise interrumpirlos – Ryan sigue con esa extraña sonrisa y yo prefiero no seguir mirándolo
Lo que iba a decirte es que estoy… - su celular suena y ella suspira fuertemente – Ahora qué – mira el visor y sonríe de esa manera que yo solía hacer cuando Gabriella me llamaba… eso no puede ser una buena señal – Hola Jesse – Definitivamente esto es una mala señal. Mientras ella conversa yo miro a Ryan en busca de alguna explicación, pero al parecer no me entiende. Luego de cortar la llamada nos mira a Ryan y a mí mientras sigue sonriendo – Era Jesse –
Créeme, lo notamos – Ryan la mira y ella golpea suavemente su brazo mientras sigue sonriendo.
Va a venir para acá. Y eso era lo que te tenía que contar, Jesse y yo estamos saliendo – Ni siquiera puedo explicar toda la felicidad que iba puesta en esa frase y por alguna extraña razón toda su alegría me hizo sentir aún más miserable.
¿De verdad? – Estoy tratando de sonreír, pero en este momento siento que es algo muy difícil.
Sí, y creo que ustedes podrían ser grandes amigos, de seguro te va a caer muy bien –
Claro, genial – Ella tan solo sonríe y no me siento capaz de decirle que ya lo odio, no podría hacerla sentir de esa manera… luce tan feliz que supongo que tendré que hacer el intento de conocerlo…
Notas de la Autora: ¡Hola! ¿Cómo están? Espero que muy, pero muy bien. Muchas gracias por estar leyendo esta historia y espero que cada vez les este gustando más la trama, al menos yo me estoy divirtiendo mucho con escribir esto así que espero poder transmitirles lo mismo. Ahora estoy un poco apurada así que ojala hayan disfrutado la lectura y nos estamos leyendo pronto.
Saludos!
Sunshine-hh
