Capítulo 03

Mahou Shoujo Lyrical Nanoha no me pertenece ni ninguno de sus personajes

Capítulo 03

Encuentro

La castaña se fue despertando perezosamente para mirar al cielo y sonreír feliz. Ya había pasado una semana desde que entró al club de tenis, y sinceramente en tan poco tiempo aprendió mucho, cosa que sorprendió mucho a su entrenadora.

Era sábado y no había clases, pero si que había un pequeño entrenamiento, así que cogió si mochila para dirigirse a la escuela y reunirse con su equipo. Mientras corría no se dio cuenta que en una esquina alguien – también corriendo- salía y se chocaba con ella fuertemente, así cayendo ambos al suelo.

-¡Ouch! –Se rascó la nuca dolorosamente.- ¡L-Lo siento! –Se disculpó acercándose a la persona.- ¿Yuuno-kun? –Le nombró sorprendida.

-Au… -Se acarició la espalda mientras se iba levantando lentamente.- Buenos días Nanoha-chan –Saludó educadamente con un cierto brillo en sus ojos.

-Buenos días ¿Vas a entrenar también? –Preguntó curiosa.

-Si, los torneos son pronto –Informó mientras empezaba a caminar.

-¿Torneos? –Preguntó curiosa poniéndose a su lado.

-¡Si! La semana que viene empiezan los torneos deportivos, suelen ser muy largos así que duraran unas dos semanas –Informó emocionado.- Así que toca entrenar duro, esta vez no podemos perder ante la escuela Raimon

-¿Escuela Raimon?

-Son nuestros rivales desde hace muchos años y siempre han sido los primeros en todos los torneos, ahí tienen los mejores jugadores y tienen mucha fama en todas las escuelas

-Pues… ¿Seré la única que no sé nada? –Dijo rascándose la nuca inocentemente.

-Bueno… Pero creo que hoy vuestra entrenadora os hablaran sobre ellos, así que te pondrán al día –Le dijo guiñándole un ojo.

La niña solo asintió feliz para llegar a la escuela y separarse de el para ir a la pista de tenis.

-¡Perdonad por la demora! –Exclamó sentándose junto a los demás

-No pasa nada –La tranquilizó su entrenadora.- Estaba informando sobre el torneo para la semana que viene –La informó para ponerla al día.- Pues lo que os estaba diciendo… La Es cuela Raimon siempre a sido nuestro rival y por lo que sabemos en el club de tenis tienen a una niña muy buena, en que en un año consiguió ser la más famosa de entre su escuela

-¿Y cómo se llama? –Preguntó una chica curiosa.

-Fate Testarossa –Al decir ese nombre la castaña no supo porqué pero su corazón dio un salto de alegría.- Durante esta semana nos entrenaremos duro, pero pocos de vosotros podrán participar en el torneo –Informó tristemente.- Pero tenéis mucho potencial, os lo aseguro –Dijo mirando a la castaña.

-Entre todos somos 15 personas, así que en el set solitario solo podrán participar 3 personas y en el set de parejas 6 personas –Informó la niña pelirosada.- Así que 6 personas estarán fuera

Los chicos y chicas empezaron a mirarse nerviosos hasta que escucharon como su entrenadora daba unas cuantas palmas para que hubiera silencio.

-Será mejor entrenar duro ¿De acuerdo? –Sonrió dulcemente para ponerse en un campo de tenis.- ¿Quién quiere retarme? –Preguntó feliz.

-¡Yo! –Exclamó feliz Nanoha cogiendo una raqueta y poniéndose al otro lado del campo.

-¡Bien! Así seguiremos por lo de la última vez –Miró a su amiga.- Íbamos a 15-0, pero esta vez será de tres sets ¿Vale?

-¡De acuerdo! –Asintió la pequeña sentándose en una pequeña silla y poniendo la puntuación.

-Me tocaba sacar a mí –Dijo la entrenadora apunto de sacar.

Pero lo que sorprendió a la chica fue que en la entrada de su escuela empezó a entrar muchos chicos y chicas vestidos con ropas deportivas color negras, así sabiendo que eran sus rivales. Los entrenadores de todos los equipos corrieron para darles la bienvenida.

-¿Qué hacéis por aquí? –Preguntó el entrenador de básquet.

-Pues como la semana que viene empieza el torneo, hemos pensado en hacer un pequeño partido cada uno con su club –Respondió la entrenadora de gimnasia rítmica.

-Pues bienvenidos todos –Saludó educadamente la entrenadora de tenis.- Entonces los de tenis que vengan conmigo –Dijo empezando a caminar a la pista de tenis.

-De acuerdo –Asintió la entrenadora del otro equipo.

La entrenadora del otro equipo era una mujer mayor de cabello largo negro y de ojos violetas, iba vestida muy elegantemente como para ser un pequeño partido de su equipo.

-¿Empezamos con los individuales? –Propuso la mujer.

-¡Claro! –Miró a su equipo.

-Pero no de tres personas distintas, sino la mejor de cada equipo –Volvió a decir la mujer.

La entrenadora joven la miró extrañada, pero no tuvo otra que aceptar y mirar a la mejor de su equipo.

-Nanoha-chan ¿Te encargas tú? –Le sonrió para darle ánimos.

Al preguntarle a ella la niña empezó a ponerse nerviosa.

-Pero… ¡Si soy malísima! –Exclamó con algo de miedo.

-No es verdad –Le dijo una niña de su equipo.- En una semana aprendiste mucho ya… Lo suficiente para retar a nuestra entrenadora –Animó un muchacho más mayor que ella.

-P-Pero… -Sus compañeros la miraban con brillos en los ojos, así que suspiró y salió a la pista algo nerviosa.

-Pues Precia-san –Nombró la entrenadora a la mujer.- Esta es nuestra mejor tenista –Dijo con mucho orgullo.

-De acuerdo –Dijo sonriendo dulcemente.- Fate sal tú –Dijo mirando a una rubia de ojos carmesí.

Al nombrar el nombre de su mejor jugadora la gente empezó a murmurar y el corazón de Nanoha empezó a latir nervioso, pero dio un salto de alegría al ver quien era.

-Es esa niña… -Pensó recordando en su aroma y en su belleza.

La niña no respondió solo cogió su raqueta y se dirigió al campo fríamente para mirar a la castaña. Cuando la miró Nanoha se estremeció por la mirada de esa niña, sus ojos transmitían soledad, miedo, pena y dolor. Ambas se fueron acercando lentamente para apretar sus manos y empezar con el primer set.

El primer saque fue por la castaña, así sacando con un golpe simple cual la rubia se la devolvió con algo de velocidad para obligarla a correr hacia la pelota. La pelota iba de un lado a otro golpeada por la raqueta de cada jugadora. La rubia frunció el ceño para avanzar su pie izquierdo para trasladar su peso hacia delante y golpear a la pelota, así dando su primer punto.

-15-0 –Anunció la pequeña.

-¡Bien hecho Fate-chan! –Exclamaron todos los chicos y chicas del equipo de la rubia.

-¡Nanoha-chan tu puedes! –Animaron los del otro equipo a su amiga.

La castaña solo empezó a ponerse más nerviosa, con su entrenadora nunca había jugado con tanto nivel y su rival superaba a cualquiera. Al marcar punto le tocaba sacar a la rubia, dando un fuerte golpe para marcar directamente, pero Nanoha fue hábil y se la devolvió con la misma velocidad como se la había mandado ella.

La rubia dio un golpe alto así que Nanoha aprovechó dando un salto y golpeando fuertemente a la pelota para marcar su primer punto.

-¡15-15! ¡Bien hecho Nanoha-chan! –Animó la apuntadora.

-¡Marcas dos puntos más y ganas el primer set! –Animó su entrenadora.

La castaña solo asintió para coger la pelota y empezar a sacar, esta vez saco con bola baja para que llegara sobrepasando a la rubia y saliendo de la pista, así haciendo una falta. Ante esa anulación una gota recorrió la nuca de muchas personas.

-¡Nanoha! –Exclamaron los de su equipo.

-Lo siento –Se rió tontamente.- Se me olvidó que sacar de esa manera me pasaba con la fuerza –Sacó la lengua inocentemente.

-Saca el otro equipo –Dijo fastidiada la apuntadora.

La rubia empezó a sacar, pero fue un saque normal, para que la castaña pudiera golpearla tranquilamente. Cuando la castaña le devolvió la pelota la ojiroja golpeó simplemente la pelota hacia arriba, para que cayera cerca de la red de su contrincante, pero lo que sorprendió a todos es que Nanoha corrió velozmente hacia la red para golpear la pelota evitando que esta golpeara el suelo.

Pero al golpearla la elevó muy arriba, así dando una oportunidad a la rubia, ya que esta saltó y golpeó fuertemente a la pelota para golpearla y enviarla a la parte desprotegida, así ganando otro punto.

-30-15 –Cambió la puntuación.

-¡Tranquila Nanoha-chan! –Animó una voz familiar.- La castaña se giró y vio como su amigo el rubio miraba el partido detrás de las rejas.

-¡Vamos Nanoha-chan! –Animaron sus amigas corriendo al lado del muchacho.- ¡Nosotras ya hemos acabado solo faltas tu! –Se burló la ojiverde.- ¡Quiero ir a comer ya! –Dijo entre risas.

Una gota recorrió la nuca de la castaña pero notó como los nervios desaparecían, así que les sonrió dulcemente y miró duramente a su rival, cual hizo que se sorprendiera mucho.

-Te toca sacar a ti –Le dijo a la rubia.

La ojiroja la miraba extrañada pero dio un gran suspiro y empezó a sacar con una gran velocidad, cosa que la castaña se la devolvió sin ningún problema. La pelota volvía a ir de un campo a otro siendo golpeada por las raquetas de ambas, hasta que la rubia volvió a avanzar su pie izquierdo trasladando su peso hacia delante, pero esta vez cogiendo la raqueta con ambas manos y golpeando la pelota fuertemente, haciendo que pasara velozmente por el lado de Nanoha y tocando el suelo, así marcando punto y terminando con el primer set.

-¡40-15! ¡Ganadora del primer set Fate Testarossa! –Exclamó la apuntadora para volver a marcar el 0-0 y dando inicio al segundo set, volviendo a sacar la rubia.

Cuando la rubia sacó la castaña volvió a coger la raqueta con ambas manos y golpeándola fuertemente y haciendo que pasara por el lado de Fate y que se enganchara entre las rejas, así volviendo la gota en la nuca de mucha gente.

-Aún no se le ha quitado la manía… -Susurró la ojiverde rascándose la nuca.- ¡Nanoha! ¡Qué estás en Tenis no en kendo! –Le riñó su amiga.

-¡Lo siento! ¡No puedo evitarlo! –Se disculpó entre lágrimas la niña.

La rubia miró sorprendida a la castaña para después mirar a su madre-entrenadora y el miedo se apoderó de ella al ver como su madre la fulminaba con la mirada. Pero vio como una chica alta de unos 17 años de cabello largo naranja y ojos azules la miraba cariñosamente y la saludaba con la mano, al verla sus ojos se iluminaron de alegría, cosa que sacó la pelota con más energía, pero no por ganar sino porqué vio a alguien importante para ella.

La castaña se sorprendió por la manera en que sacó la rubia, pero al ver como sus ojos se llenaban de vida no pudo evitar sonreír, así devolviendo la pelota con amabilidad pero a la vez veloz. La pelota volvía de nuevo dando vueltas. El partido estaba durando mucho, así que la gente decidió comprarse algo de comer y quedarse a ver el gran partido de tenis que había en ese momento.

No era solo un partido de entrenamiento, sino que permitía que todo el mundo disfrutara de ese partido tan duro y a la vez elegante, también permitiendo que ambos colegios se conocieran, hicieran amigos y que no hubiera rivalidad con odio, sino rivalidad con amor.

La pelota seguía dando vueltas y la puntuación no había cambiado y aún seguían con el segundo set. La castaña notó como el estómago le rugía, así que cayó de rodillas permitiendo que la rubia marcara un punto fácilmente.

-Nanoha ¿Estás bien? –Preguntó preocupado su amigo el futbolista.

Ante la pregunta la castaña solo levantó dos dedos y le sonrió torpemente, el rubio suspiró para sonreírle cariñosamente y levantar los brazos para darle ánimo.

-Es buena tu amiga Yuunichi –Dijo una voz familiar para el.

-¡Chrono-kun! –Se giró asustado.

Su amigo era de unos 12 años, de cabello corto de color azul igual que sus ojos. Al caer como lo había llamado frunció el ceño.

- ¡Deja de llamarme Yuunichin! –Se quejó el niño.

-¡No te quejes! ¡Desde pequeños te he llamado así! ¿Aún no te has acostumbrado rival mío? –Se burló de el.

-Cállate –Dijo volviendo a mirar el partido.

Ante esa reacción el ojiazul se rió divertido para mirar también el partido. La rubia volvió a sacar, pero esta vez fue al grano ya que comprendió que la castaña tenía hambre y quería terminar pronto para que pudieran descansar y comer tranquilas.

Cuando la castaña le devolvió el golpe Fate le dio fuertemente hacia abajo para volver a marcar punto.

-¡30-0! ¡Venga Nanoha! –Animó la apuntadora algo molesta.

-Es que tengo hambre –Pensó a lágrima viva.

La rubia dio un largo suspiro para volver a sacar y volver a hacer lo mismo, así haciéndose con el segundo set.

-¡Segundo set ganado por Fate! ¡Hora de descanso! –Exclamó la niña para acercarse a la castaña junto a su entrenadora.

-¿Estás bien Nanoha-chan? –Preguntó preocupada su entrenadora.

-Tengo hambre –Se quejó a lágrima viva mirando con pena a su entrenadora y a la apuntadora.

Ante esa reacción las dos chicas se miraron y empezaron a reír por la reacción de la niña. Por otro lado Fate se iba acercando lentamente hacia su equipo, cual todos corrieron hacia ella para felicitarla energéticamente, pero la rubia no hizo caso, solo miró con miedo a su madre quien la miraba con desprecio.

Cuando iba a acercarse a su madre la pelinaranja abrió los ojos en alerta para trepar las rejas y correr velozmente hacia la rubia para abrazarla y alejarla de su madre.

-¡Felicidades Fate-chan! –Felicitó la pelinaranja mientras miraba asesinamente a la madre de la rubia.

-Gracias Prima –Agradeció la rubia mirando cariñosamente a su pariente.

-Hiciste un gran partido –La bajó para sentarse con ella en un banco.- Toma, compré algo de comer –Dijo animadamente para extenderle algo de comida.

-Gracias –Agradeció tímidamente cogiendo algo de comer.- ¿Qué tal en el entrenamiento de atletismo? –Preguntó curiosa.

-¡Genial! ¡Volví a quedarme con el record del instituto! –Exclamó victoriosa.

-¡Felicidades Arf! –Felicitó alegremente la niña.

Mientras conversaban alegremente Nanoha corrió junto a sus amigos para comer un bocadillo que le habían traído.

-Se nota que tenías hambre –Se burló la rubia.

-¡Mou! ¡El partido duró demasiado! –Infló el moflete molesta.- Y aún queda el último set…

-Por eso come bien y recupera energías –Dijo la pelivioleta dándole más comida.

-No sabía que fueras tan glotona –Dijo el niño rubio.

La castaña sacó la lengua y se rascó la nuca inocentemente, para ver como un peliazul se acercaba al rubio.

-Rodeado de chicas ¿Eh? –Bromeó su amigo.

-¿Ya empezamos Chrono-kun? –Dijo molesto el rubio.

-Se siente –Se burló sentándose a su lado.- ¿Nos presentas?

-Claro… -Dio un largo suspiro.- Este es mi amigo de la infancia y mi rival de fútbol, Chrono Harlaown –Les presentó con una gota en la nuca.

-¡Vaya! El famoso Chrono –Aludió la rubia.- Mi nombre es Arisa –Miró a la pelivioleta Y ella Suzuka –Miró a la castaña, quien comía y no prestaba atención a nada.- Y ella…

-Nanoha Takamachi, lo sé –Se avanzó el ojiazul.- Ha ganado mucha fama por ese pequeño partido, eres buena tenista Nanoha-chan –Aludió el ojiazul ganándose una mirada asesina de su amigo-rival.

-¿Eh? ¡Ah, si! ¡Gracias! –Agradeció, pero sus dos amigas se rieron por lo bajo, ya que sabían que estaba más por la comida que por ellos.

-Estabas aquí hijo mío –Dijo una voz tras el ojiazul.

-Hola mamá –Saludó el niño a su madre.

Su madre era una bella mujer alta de cabello largo verde y ojos azules, así llevando ropa de oficina. Detrás de ella apareció una muchacha de unos 15 años con una sonrisa muy energética, así llevando el cabello corto marrón y ojos igual.

-¡Amy-chan! ¿No tenías que estar con el entrenador? –Dijo el niño mirando a la chica.

-Las puntuaciones ya están puestas, solo ganamos por un punto, fue un gran partido –Dijo mirando al rubio.

-Gracias –Agradeció el rubio con una sonrisa.

-Tened, traje algo de comida –Dijo la madre del chico mayor.

-Gracias –Agradeció su hijo cogiendo la bolsa.

-Gracias Lindy-san –Agradeció el rubio a la mujer.

-De nada –Sonrió dulcemente para mirar a la morena.- Amy-chan ¿Cuidarás de ellos mientras vuelvo al trabajo?

-¡Claro señora abogada! –Bromeó infantilmente la niña.

La mujer rió para despedirse con la mano e irse de allí, pero no sin antes observar detenidamente a la entrenadora de tenis.

-Precia… -Vio como la mujer miraba asesinamente a su hija, así que guió sus ojos a la rubia, quien conversaba felizmente con su prima.- Tengo que mover las fichas rápido –Pensó para irse del lugar.

Después de comer y descansar, la niña ojiverde anunció que el tercer set empezaría pronto, así que Nanoha y Fate cogieron sus raquetas y se pusieron en sus lugares. Un set más y se podrían irse a casa, eso era lo que deseaba Nanoha, pero Fate no quería, solo quería estar allí jugando, no quería volver a casa, no con su madre y su prima tendría que estar toda la noche fuera por los estudios. El miedo empezó a invadirla, así notando como sus manos empezaban a temblar notablemente.

La apuntadora dio la pelota a la castaña, ya que le tocaba a ella. En cuanto todo estuvo listo, Nanoha golpeó la pelota con energía. La rubia le devolvió el golpe, pero con más velocidad que antes, la pelota volvía de una pista a la otra siendo golpeada una y otra vez por las raquetas de las niñas.

El sol ya se estaba escondiendo y ninguna de las dos había metido ningún punto. Fate se notaba nerviosa por las miradas de su madre, pero la sonrisa de su prima la tranquilizaba algo más, así que podía mantener la compostura. Nanoha mientras golpeaba la pelota empezaba a notar algo extraño, notó como la pelota llegaba de otra forma, así que desvió sus ojos a las manos de la rubia y pudo notar que sus manos temblaban considerablemente.

Eso la extrañó mucho pero vio una gran oportunidad, la pelota se acercaba hacia ella y era alta, así que dio un paso hacia delante para coger la raqueta con dos manos y golpear la pelota para enviarla al lado libre de la rubia, así marcando el primer punto.

-¡0-15! ¡Vas bien Nanoha! –Exclamó feliz la apuntadora.

La castaña solo le guiñó un ojo para empezar a sacar. El partido seguía y los nervios de Fate aún seguían en pie, cosa que Arf notó perfectamente, así que frunció el ceño y miró asesinamente a su tía. Se mordió el labio inferior para sonreír con fuerzas y levantarse en un impulso.

-¡Vamos Fate que tienes la victoria a tu favor! –Animó a su prima.

Precia miró asesinamente a la muchacha, cosa que no paso desapercibido para ella, así que la sonrió burlonamente. En cuanto la rubia escuchó la voz de su prima sus ánimos aumentaron y empezó a golpear a la pelota con más energía, así poniendo las cosas más difíciles para Nanoha y más fáciles para ella.

La pelota iba a tocar el suelo, pero ella se desplazó corriendo para golpearla y marcar punto fácilmente, ya que pasó rozando a la red. Tuvieron empate y solo faltaban dos puntos para ganar el último set y le tocaba sacar a ella.

Antes de golpear a la pelota, la rubia observó el campo y vio como la parte trasera de su rival estaba libre, así que la lanzó al aire para golpearla y hacer que sobrepasara a la castaña y cayera al suelo, así teniendo otro punto a su favor.

-¡Bien! ¡Un punto más Fate-chan! –Animaron los de su equipo.

Otro más y ganaba, pero ese era el deseo de su madre, que ganara y que nunca perdiera. Así que dio un gran suspiro y volvió a sacar, así volviendo a marcar de la misma forma, haciéndose con el tercer set.

-¡Los tres sets ganados por Fate! –Anunció la apuntadora.- ¡Se acabó el partido!

El equipo de la rubia empezó a celebrarlo y empezar a comentar que el torneo ya era suyo. La rubia y la castaña se acercaron y volvieron a juntar sus manos, pero esta vez estuvieron un rato cogidas de las manos, empezando a notar algo extraño, empezar a notar mariposas en sus estómagos y escalofríos en sus espaldas.

-Etto… ¡Eres genial! –Felicitó nerviosa la castaña.- Espero hacer toro partido contigo… Pero no por ganar… -Clavó sus ojos azules en los ojos carmesí de la rubia.- Sino para divertirnos ¿De acuerdo? –Sonrió dulcemente.

La rubia miró con miedo a su madre para después mirar a su rival.

-Se intentará… -Soltó la mano de la castaña para empezar a irse.- Tu también eres muy buena –La alagó para juntarse con los de su equipo.

Al decirle eso la castaña se sintió terriblemente feliz, así que se llevó ambas manos hacia su pecho para notar como el corazón le latía fuertemente y un pequeño rubor subía a sus mejillas.

-Fate-chan… -Susurró su nombre para dar un suspiro.

Había perdido pero había conseguido algo que quería desde hace tiempo, conocerla, solo le faltaba hacerse amiga suya y ya de paso, descubrir ese nuevo sentimiento que había nacido dentro de ella en ese momento.

Continuará…………………

La semana va pasando lentamente, pero los rumores corren por todas las escuelas, así que algunas personas van a mirar como entrenan Fate y Nanoha. Por otro lado se descubrirá porqué Fate es tan buena en el tenis y porqué tiene esa mirada con tanto dolor.

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¿Qué os ha parecido? Bueno acepto cualquier comentario n.n solo espero k haya estado a vuestro agrado n.n