PRIMERA SEMANA DEL INSTITUTO
La semana pasó corriendo al lado de Edward, el era muy lindo, y todos los días trataba de conquistarme.
- Que harás este fin de semana? – me pregunto.
- Nada no eh hecho planes – respondí
- Te invito a mi casa, mis padres quieren conocer a la muchacha que me robo el corazón
Trague saliva, ¿el les había hablado de mi? Qué vergüenza! Me puse roja
- Me encanta cuando te pones así – dijo con una sonrisa
- Así cómo? – pregunte
- Así de roja – dijo y le miré con una mirada fulminante. – te ves hermosa, entonces que dices? Aceptas?
- Me da vergüenza – admití.
- Por favor – me dijo poniéndose de rodillas y haciendo el ridículo. Me puse roja otra vez.
- Ok pero por favor deja de hacer el ridículo
- Te amo – dijo poniéndose de pie y dándome un abrazo.
- No te precipites – le dije
- Es la verdad – dijo y yo le levante una ceja – o que quieres? Que te mienta?, pues sorry no soy de esos.
- Eso espero – dije riéndome
- Acaso no me crees Bella? Por qué tanta desconfianza?
- No es desconfianza, lo que pasa es que recién te conozco y empiezas a pretenderme.
- Es amor a primera vista
- Sigues con eso?
- Con que?
- Con lo del amor a primera vista!
- Es que es verdad!
- Ok mejor cállate.
- Paso por ti a las 4 de la tarde entonces.
- Ok – dije mientras me subía a mi coche.
- Nos vemos – dijo gritando mientras se dirigía a su coche.
Llegue a mi casa, mi papá me dijo que saldría a pescar con su amigo Billy y que tenía toda la libertad de hacer planes, pero que no llegue pasada la media noche. No tuve la necesidad de decirle a donde iría, y tampoco quería hacerlo.
Ya faltaba poco para que sean las 4 y aun no escogía mi ropa, estaba muy nerviosa y no sabía que ponerme. Recordé que la semana pasada había ido de compras así que me puse mis jeans nuevos y mi blusa azul con bordados blancos en las mangas y me dejé el cabello suelto y solo me puse brillo en los labios, detestaba usar maquillaje.
Tocaron la puerta bajé y abrí la puerta y ahí estaba Edward con su hermosa sonrisa
- Vamos? – me dijo
- Estoy presentable? – pregunté
- Te preocupa eso?
- Si
- Estas hermosa - Me puse roja el rió y nos fuimos hacia su coche.
Durante el camino me había comentado que no solo era para conocerme, si no que su hermano mayor Emmet llego a pasar una temporada con ellos y que su hermanita menor, Alice recién había llegado del campamento. Así que mataban tres pájaros de un tiro.
Cuando llegamos me asombré la casa de Edward era grande y hermosa.
