Disclaimer: Obviamente los personajes son de la grandiosa Stephenie Meyer, yo solo juego con ellos en mi retorcida mente.

Summary: Una boda, una invitación, un ex novio confundió… Solo necesito a alguien me que acompañe a la boda. – Tal vez puedas ir con Isabella, es de nuestras mejores bailarías- ¿Qué? ¿Con una bailaría? Y no solo la bailarina, si no las decisiones que esta toma para poder salir adelante no serán del agrado de su "compañero"… logrando sacar un Edward escondido en su propio mundo.

Obviamenteee gracias a mi preciosa amiga PKNA PCOSA que te amoo peke por toda tu paciencia conmigo. no me pongas en no admitir... y por corregir mi horrografia... es dedicado a tu salud y que te recuperes pronto.. pk tenemos que estar atentas con nuestros O.S :D


Que si sigo tu camino llegare hasta el cielo…Yo me trago tus palabras, tú me das un juego y me brilla el mundo cuando dices luego... cuando dices siento, siento que eres todo cuando dices vida yo estaré contigo, tomas de mi mano y por dentro lloro aunque sea mentira me haces sentir vivo, aunque es falso el aire siento que respiro...

Mientes tan bien, que me sabe a verdad todo lo que me das, y ya te estoy amando mientes tan bien que he llegado a imaginar que mi amor llenas tu piel, y aunque todo es de papel, mientes también… Mientes lo sé…

Mientes tan bien –Sin Bandera


BPVO

1, 2, 3,-solte otro fajo de dinero sobre el piso de mi cuarto-4, 5, 6, todavía me faltaba más, cuando terminé me di cuenta que tenía alrededor de 9 mil pesos, era muy poco, ¿Qué haría?, había hablado con el doctor que atendía a mi padre y sabia que me darían plazo, pero tenía que buscar por lo menos la mitad de la operación antes, y solo contaba con una semana.

Empecé a llorar, no sabía qué hacer, no podía recurrir a Edward, de por sí se porta muy bien conmigo, no podía pedirle dinero, solo tenía una solución, la forma en la que las mujeres del Club consiguen más dinero cuando lo necesitan.

Tenía miedo, ¿cómo lo iba a hacer? No tenía nada de experiencia, pero no me podía poner a llorar por eso ahora, tenía que ser fuerte por mi padre, el siempre me ayudó y sacó adelante cuando mi madre nos dejo, fue padre y madre y yo haría lo que fuera necesario para ayudarlo, aunque eso me trajera problemas con Edward.

Edward, tenia días sin verlo, yo tuve que hacer un viaje a Forks porque mi padre se había puesto mal, y justo ahí me dijeron que en una semana le harían el trasplante. Estaba sentada en el piso, y recogí mis piernas para abrazarlas por las rodillas mientras hundía mi cabeza. Por muy novia ficticia que fuera de Edward no podía llegar a pedirle una suma tan grande de dinero. Vamos Bella tienes que ser fuerte, tu puedes.

Me levanté y me di cuenta de que ya iba a anochecer, gracias a Dios que hoy era viernes ya había faltado a la escuela, me tenía que dar prisa, o si no me quedaría a oscuras en mi casa, mi estomago comenzó a gruñir, pero me había dado cuenta los últimos días que si pensaba en otra cosa podía aguantar hasta encontrar alguna comida rápida, o una botana y engañar al estomago.

Me di un baño rápido y en lo que esperaba a que se me secara el cabello, le marqué a Rosalie. Cuando le conté de mis planes me trato de persuadir por todos los medios, pero yo sabía que ella ahorita estaba invirtiendo más en el club y no podría pagarme la operación, así que por mas, no di mi brazo a torcer.

Le pedí que me contactara con un el señor Newton, un famoso abogado que ya varias veces había insistido en que yo le brindara esta clase de servicios, tarde más de media hora en convencerla para que me arreglara la cita, y ya al final, me dijo que era mi decisión y que en unos 20 minutos me mandaba la dirección del hotel y todos los datos.

Traté de no pensar en nada mientras me arreglé y mucho menos cuando ya iba al lujoso hotel, me coloque mi antifaz en el taxi y cuando bajé el señor me mando una mirada significativa, entré por una puerta lateral del lugar, con la cabeza agachada, y me dirigí rápidamente al cuarto que me había indicado Rose hace unas horas.

Cuando llegué toqué la puerta, y juro que por un momento rogué que no hubiera nadie, pero oí como giró el pomo de la puerta, y después me mostró al asqueroso Mike Newton dentro.

-Esta sí que fue una sorpresa, pero pasa, no tengas miedo- me tomó de la mano y me metió al cuarto.

-Buenas noches, dos simples reglas, no me quito el antifaz, no me besa en la boca-

-Es una lástima, me hubiera gustado ver tu preciosa cara, pero tampoco es que me importe mucho, te voy a pagar por otra cosa- me mostró una sonrisa que hizo que mi cuerpo se estremeciera. ¡Dios mío en que me había metido!

Se acercó a mí y quitó mi abrigo, y junto con mi bolsa las puso sobre un sillón, después volvió a mí y con su boca comenzó un recorrido en mi cuello, me daba asco pero tenía que soportar, todo esto tenía una buena explicación.

Me hizo caminar aun con él pegado a mi cuerpo, hasta que me pegó en la pared, sujeto mis manos fuertemente y las puso sobre mi cabeza, sujetándolas con una sola mano, mientras que con la otra comenzó a recorrer mi cuerpo.

Esto no está bien, no está bien, detenlo Bella, lo quería detener, pero no podía, necesitaba el dinero.

Metió su mano bajo mi vestido y tocó mi ropa interior sentí como se intentó abrir paso entre mis pantis pero yo apreté mis piernas.

-Abre las piernas niña, nada te va a pasar, vas a ver cómo te va a gustar- me susurró pero yo no las abrí.

-No-

-No tengo mucha paciencia, así que no te pongas difícil-me amenazó-Mira- me soltó y empujó contra la pared- pagaré una suma muy considerable por ti, así que vas a hacer lo que yo diga- con sus manos hechas puño sobre mi vestido lo sujetó del escote y lo rompió, dejándome ahí solo con mi coordinado interior

-No, sabes que, me arrepentí, ya no hay trato, yo me voy- me iba a ir por mi abrigo, cuando me sujetó del brazo y me regresó de un jalón.

-Aquí decido yo-

Maldita sea, nunca debí de haber hecho esto, no puedo, seré una mala hija, pero yo no puedo hacer esto, ¿tal vez si vendo mi departamento?, me tengo que ir, rápido, pero lamentablemente fue más fuerte que yo, y de otro jalón sentí como caí en la cama.

EPVO

Tomé entre mis manos una pequeña foto que tenía en mi oficina, éramos Bella y yo en una cabina de fotos instantáneas de un centro comercial, no recuerdo como me convenció de meterme, pero habíamos sacado seis fotos estupendas, una ella haciendo muecas, en otras besándonos, una que era la que más me gustaba, ella tenía su frente junto a la mía, y nos veíamos a los ojos riéndonos, obviamente esa salió de perfil pero su sonrisa era algo hermoso de ver.

Lo últimos días antes de su viaje los había pasado con ella, procuraba ir al club, o por lo menos iba a las 5 am a recogerla para llevarla a su casa y es que no lo podía evitar, era celoso y posesivo, siempre he sido así con lo que es mío y me daban ataques de cólera cada vez que ella subía a bailar o le pedían un privado, me había explicado que era su trabajo y que por favor no le hiciera una escena, ya que necesitaba el dinero… Siempre dinero, siempre lo mencionaba, pero algo que me llamaba la atención es que nunca me lo pedía, y no aceptaba que yo se lo diera. Simplemente una mujer única.

Bella me había envuelto en su pequeña burbuja de paz, últimamente me daba tiempo en mi agenda y la había liberado para poder, aparte del club, llevarla a la escuela o traerla y no era para menos, ya que me había enterado de que caminaba desde su casa hasta la universidad y era una distancia considerable, y salía una hora antes de su casa para poder llegar. Además de que salía con ella en los ratos libres que teníamos, o simplemente a veces iba a estar conmigo en la oficina, mientras yo trabajaba ella hacia tarea, tal vez esa niña necesita descanso, ahora que recuerdo, la noté un poco rara los últimos días que la vi, se veía un pálida, tal vez la llevaría hacer un chequeo.

Bella, Bella, Bella, la había extrañado, después de pasar dos semanas enteras con ella, estos últimos cinco días se me habían hecho eternos. Me enojé mucho cuando llegué al club y supe que no estaba, pero Rosalie me explicó de la emergencia de su papá y que ella había tomado el primer vuelo hacia Forks, ahora solo tenía preocupación ya que su teléfono perdió señal y Rose no tenía ningún numero donde localizarla, dijo que regresaría en 5 días.

Y dicho y hecho, tomé mi saco y me dirigí al estacionamiento. Hoy se cumplían esos 5 días, ya no quedaba mucha gente en el edificio, y pude suponer que mis hermanos se adelantaron al lugar, tomé las avenidas principales, puse la música a todo volumen, iba de buen humor ya que hoy vería a la pequeñita que me había hecho extrañarla mucho. Quién viera al importante Edward Cullen pensando cursilerías.

Cuando llegué al lugar entré rápido, Rosalie ya había dado indicaciones de que Jasper y yo éramos gente de confianza. Me dirigí rápido al lugar donde estaba mi hermano, y desde lo lejos pude ver como hablaba con Rosalie, la cara de mi hermano no era nada buena, y también pude ver a Jasper que estaba ahí sentado con una preocupación plantada en su rostro.

-Hola, ¿Por qué esa cara de funeral?- dije riéndome mientras me sentaba a lado de Jasper, todos se quedaron callados mientras me veían. – ¿Pasa algo?- pregunté nuevamente pero no me contestaron- Bueno dado que no pasa nada, Rosalie ¿sabes dónde anda Bella? no la veo por ningún lado- dije buscándola con la mirada.

-Bueno… ella anda ocupada- dijo con voz temerosa… espera un momento ¿desde cuándo Rosalie le teme a algo?

-Rosalie, ¿Qué pasa?- clavé mi mirada en ella, y vi como se pegó mas a Emmett tratando de esconderse.

-Pues si pasa, y creo que debes de saberlo, pero no sé cómo decírtelo, de hecho creo que debí de decírtelo hace mucho rato desde que me llamó- soltó todo tan rápido.

-¿Qué me quieres decir?- mi cara cambió, hasta yo lo sentí, y es que el tono de Hale me indicaba que nada bueno se venía.

-Mira Edward- iba a hablar Emmett pero Rosalie lo calló.

-No amor, esto yo se lo tengo que decir, en parte es mi responsabilidad-

-Rose- insistí.

-Bella no estará esta noche disponible-

-¿Se puede saber por qué?- mi tono se volvió más furioso.

-Bueno Edward, lo primero, y no es porque yo me lave las manos, es que debes de saber que yo no puedo hacer nada en contra las decisiones de las chicas por mucho que me disgusten -

-Está bien, continua- vi como bajo su mirada a sus dedos, ¡Dios mío yo realmente debería de dar miedo para poder intimidar a una leona como Rosalie!

-Y bueno, Bella, salió, y no regresara hoy-

-¿Salió? ¿A dónde? ¿Con quién?-

-Salió con un abogado-susurró

-¿Se puede saber qué hace mi novia con un abogado?- le exigí.

-Es que… ¿Cómo te lo digo?, ella… empezó hoy con otra clase de servicios-

-¿Qué servicios?- le urgí y es que ojala mi mente me jugara una mala pasada o me imaginaba que era lo que venía.

-Bella se empezó a prostituir- soltó.

-¿QUE QUEEEEEE?- dije golpeando la mesa con mi puño- estás loca, me estas mintiendo, o explícame que pasa-

-Emmett, Jazz sostengan a Edward mientras yo le explico- vi como mi dos hermanos se pusieron a mis costados y me sujetaron para que no me parara.

-Déjenme, tengo que ir a buscarla- forcejee pero ellos eran más fuertes.

-Primero tienes que saber porque lo hace-

-Primero quiero verla y romperle la cara al estúpido que esta con ella- gruñí.

-No, primero vas a oír lo que yo te digo- me indicó Rosalie.

Me contó en manera resumida sobre el viaje de Bella a Forks, sobre el estado de su padre, la operación que tenia encima y el anticipo que tenía que dar, su desesperación al hablarle a Rosalie y como ella la contactó, entendía un poco la desesperación de mi pequeña por su padre, pero pudo haber recurrido a mí, también me dijo que tenía todos los datos porque pensaba ir por ella, ya que Emmett y Jasper ya la habían regañado sobre dejarla ir a ese lugar.

-¿Por qué no recurrió a mí?-

-Ella no quería darte molestias y que pensaras que te iba a sacar más dinero-

-Dinero, dinero, dinero… siempre habla de dinero, pero sé que no lo hace de mala manera, y sé que lo necesita, no solamente porque se quiera comprar joyas o ropa, pudo haber recurrido a mí, en vez de estar en quien sabe donde- bufé

-Lo sé, pero…- apenas iba a hablar cuando sonó su celular.

-Bella… Bella ¿estás bien?- la oí que contesto- ¿Qué? No te muevas voy para allá, espérame en la habitación ahora llego-

-¿Qué paso?-

-No lo sé- vi que se puso de pie- Voy por ella, está llorando histérica y no sé qué diablos pasó-

-Voy contigo-

-No- me contestó y me les zafé a mis hermanos.

-No te estoy preguntando, vámonos- la tomé del brazo y la saqué del lugar.

-Emmett, te quedas a cargo- oí que le gritó, mientras salíamos del lugar le dio indicaciones a varias personas y explicaba que Emmett era el jefe por el momento.

El camino fue todo un espectáculo, en cuanto Rosalie me dio la dirección y subimos al carro, manejé como loco por la ciudad, Bella estaba llorando en un cuarto de hotel y lo único que yo quería era llegar a su lado y decirle que todo estaba bien y luego matar al perro que se había atrevido a hacer llorar a un ángel.

Me mal estacioné y bajé casi corriendo con Rosalie pisándome los talones, ella me indicó la habitación, y gracias al cielo no había nadie en el lobby, quiero pensar que por cambio de turno, ya que era media noche, cuando llegamos a la habitación marcada con el numero 627, nos detuvimos afuera, la puerta estaba entre abierta.

-Bella- susurré asomando mi cabeza por la puerta, pude ver varias cosas en el piso, entre ellas lámparas, vasos; comencé a entrar y Rosalie me seguía, vi la bolsa de Bella en el piso con sus cosas regadas y también pedazos de tela rota, deduje que eran de ella.

Pero la cama estaba vacía, hice una revisión visual del cuarto.

-Isabella- la llamé más fuerte.

-¿Edward?- se quejó.

Siguiendo el sonido de su voz, me fui hacia el otro lado de la cama y ahí en el piso había un bulto cubierto por una sabana, la destapé un poco y la encontré hecha un ovillo en el piso.

-Bella… ¿estás bien?- era una pregunta estúpida pero la tenía que hacer.

-Sí, pero por favor vete, no me veas así-

-¡Claro que no me iré!- la tomé entre mis brazos y ella ocultó su cara en mi pecho mientras sollozaba.

-Tranquila, estoy aquí, nada te pasara- me senté con ella en la cama, cuando busqué a Rosalie la vi en el marco de la puerta viéndonos con cara de culpa, pero ella tenia razón, Bella era alguien "grande" y podía tomar las decisiones por ella sola, le dedique una mirada significativa, pero ella solo me veía perturbada por ver a su amiga tan mal.

-Déjame aquí, no quiero que me veas- murmuró Bella contra mi pecho.

-No me iré, pero ¿Por qué diablos hiciste esto?, sabes que yo estoy ahí para ti-traté de levantar su mentón con mis dedos, pero puso una fuerza asombrosa en su quijada que no me dejo-¿Bella?-

La dejé sentada sobre el borde de la cama, y me agaché en cunclillas delante de ella, sentí como mis manos se hicieron puños y pensé todas y cada una de las groserías que me supiera en todos los idiomas.

-Dime que ese perro no te tocó- le gruñí

-No es nada- tembló

-¡Cómo que no es nada!-

Tomé delicadamente su mentón y levanté su cara, descubriendo más de lo que ya había visto, en el lado derecho de su boca tenía una fuerte marca roja y un poco de sangre seca, de repente lloró más fuerte y se tapó la cara con las manos.

-Debí de haber sido más fuerte, y no llorar como una niña, tal vez si lo alcanzo- dijo con desesperación pero la tomé de los hombros antes de que se pudiera parar.

-Ni se te ocurra Isabella, no buscaras a ningún hombre, para eso me tienes a mí, y te vas a ir conmigo ahora- la levanté sujetándola fuertemente por los brazos, y le miré enojado ¿cómo se podía sentir mal por defenderse?, pero mi enojo duro tan poco cuando se aligeró en mis brazos y la sentí desvanecer, fue como en cámara lenta, su cuerpo se aflojó y cayó hacia atrás, solamente mis brazos la sujetaron.

-Rosalie- grité.

-Bella- le llamó con desesperación su amiga, mientras yo la ponía sobre la cama, la llamaba moviéndole la cabeza-Vamos a llevarla a un hospital-

La cargué y Rosalie le colocó el abrigo para cubrir su cuerpo semi desnudo en el cual solo portaba su conjunto interior negro, caminé con ella por el pasillo y no me detuve en ningún lado, Rosalie se detuvo en la recepción para preguntar por la habitación pero le dijeron que ya estaba pagada, me metí con mi novia en el asiento trasero, aunque nunca dejaba que nadie manejara mi precioso Aston Martin Vanquish, pero en este momento teniendo a Bella inconsciente en mis brazos eso era lo que menos importaba, le di las llaves a Rosalie y manejó igual de loca que yo hacía el hospital más cercano, vi que era uno privado y de los más caros, pero poco me importaba, le daría solo la mejor atención medica costara lo que costara, pude ver durante el camino que a Rosalie se le escaparon unas lagrimas, pero no dijo nada. Cuando la trate de reconformar, me pidió que me callara, que no había nadie que la hiciera sentir mejor.

Llegando al hospital, la metí rápido a urgencias y la entregué en una camilla, aunque yo hubiera preferido ir con ella no me dejaron, me quedé en la sala de espera con Rosalie quien después de una media hora se despidió de mi ya que Jasper vino por ella, y mando de parte de Alice, que ya se había enterado de todo, una maleta con artículos personales de Bella que tenía en el camerino del Club para que no anduviera en paños menores.

Pase otra media hora sentado solo en la sala de espera, caminé, me senté, me volví a parar, hasta que salió el médico, exactamente 1: 45 minutos después de haber llegado.

-¿Cómo esta?- me apresuré a su lado.

-Señor…-

-Cullen- cuando dije mi apellido pude ver una mueca de asombro, era normal, oía un apellido como el mío y ya querían caer bien, aunque este doctor solo parecía sorprendido.

-Señor Cullen, déjeme decirle que realmente no sé cómo esta niña-

-no es una niña, es mi novia- le aclaré.

-Disculpe, no sé cómo su novia, anda de pie, le hicimos unos análisis de emergencia porque no reaccionaba, carga con una fuerte anemia, ya se le suministro suero y medicamento, y en 20 minutos se la podrá llevar, yo le recomiendo descanso y una buena alimentación, tomé en cuenta que si sigue por ese camino no le pronostico mucha vida-

-¿quiere decir que está enferma?-

-anémica y desnutrida, le recomendaría que pusiera mucha atención en su alimentación, ya que por lo que pude observar, su novia tiene bastante tiempo sin comer bien y también necesita descanso, por lo menos un día de reposo absoluto-

Me dio más indicaciones, y luego se retiró indicándome la habitación de Bella, antes de ir a verla pagué la exorbitante cuenta pero no me importó, la salud de ella valía cada peso. Me dirigí a su cuarto ya la encontré sentada sobre la cama, cubriéndose con la bata que le habían dado en el hospital. Cuando me vio sus ojitos se llenaron de lagrimas otra vez, corrí a abrazarla.

-Tranquila no pasa nada, ya nos vamos de aquí-

-No me gustan los hospitales, paso mucho tiempo con mi padre en ellos- murmuró.

-No te volveré a dejar sola-

Le di la ropa que le habían mandado y se cambió en el baño, no tardo nada y salió despacio, la tomé de la mano y salimos de ese cuarto, el silencio era incomodo, ahora que ya estaba conmigo, miles de preguntas asaltaban mi cabeza ¿en serio había estado con él? ¿Por qué le había pegado? ¿Ahora que iba a pasar con nosotros?

El trayecto a su casa fue en silencio, ella iba demasiado metida en sus pensamientos, pero no me pude resistir y en un semáforo en rojo lo solté.

-¿Te acostaste con él?-

-no- murmuró. Esa sola palabra me había regresado algo de calma.

-¿Qué paso entonces?- la vi jugar con sus dedos- cuéntame Bella, sabes que ya no tienes nada que temer- le dije mientras avanzaba otra vez por el verde del semáforo.

-A mi me dio miedo, y cuando le dije que me negaba, me aventó a la cama, trato… trato de ya tu sabes… y como yo empecé a gritar me dio una bofetada, pero le dije que hablaría a la policía si me hacia algo, ahí fue cuando se quito de encima y se fue-

-¿Por qué a él? ¿Por qué no recurriste a mi?-

-No quería darte más problemas- frené de repente frente a su edificio.

Debes de entender algo, eres mi novia, ficticia o verdadera, mía al fin y al cabo! ¡Y no eres una molestia, prácticamente lo mío es tuyo, así que quítate esa idea de la cabeza!- asintió mientras volvía a llorar por mi tono enojado- no llores cielo, todo está bien, ahora solo olvidemos esto por favor-

-Si-

Bajé del carro y abrí su puerta, cuando íbamos caminando hacia las escaleras la sentí desfallecer un poco, así que la tomé rápido en brazos y la cargue, el doctor me había dicho que todavía no estaba bien del todo. Hice lo que nunca, la acompañé hasta su casa. Cuando entramos me di cuenta que su departamento era pequeño pero bonito, tantee la pared para encontrar la luz.

-No tengo luz-susurró

-¿Por qué?-

-No tenía dinero para pagarla y me la cortaron- admitió apenada. A tientas me dijo donde estaba su cuarto y la dejé sobre la cama.

-¿Desde cuándo no tienes luz?-

-Hace una semana-

-Bella…- iba a empezar a regañarla.

-Por favor Edward, ahorita no, ¿me podrías dar agua por favor?- sabia que luego arreglaríamos ese problema, lo primero era que estuviera bien.

-Está bien- salí de la pequeña habitación y me dirigí alumbrándome con mi celular a la modesta cocina, busqué el garrafón y lo encontré sobre la mesa, medio vacío, busqué un vaso en la alacena y cuando lo encontré sin querer abrí otro cajón, pude ver que estaba vacío, entonces abrí todos los cajones y puertas de su cocina encontrándomelos vacios, Bella no tenía nada de comida, cuando busqué en su refrigerador encontré solo un bote de leche… ahora entiendo esa anemia, le serví el agua rápido y regresé al cuarto.

-Toma-

-Gracias- dijo incorporándose un poco mientras lo tomaba.

-¿Desde cuándo tampoco tienes para comer?- sus ojos se abrieron temerosos.

-Yo…-

-Dime la verdad- le urgí

-Mi última comida, me la termine el primer día que salí contigo-

-¿Qué? Llevas más de dos semanas ¿comiendo qué?-

-Pues pan, o lo que sea que encuentre en el club, y pues de las veces que salía contigo-

-¿pero por qué?

-Necesito ahorrar dinero, y solo me alcanzaba lo justo para la universidad y mi papa, así que deje de comprar comida y solo pagué el agua- admitió avergonzada viendo hacia el piso.

-Dios Mío, estas muy mal, te entiendo pero ¿no te das cuenta de que te estás matando?-

-No importa-

-Claro que importa, y en vista de que tú tienes ideas suicidas me tendré que hacer cargo-

-¿a qué te refieres?-

No le contesté la tomé entre mis brazos otra vez y la saqué de la casa.

-Edward ¿a dónde me llevas?- chilló cuando íbamos en el pasillo.

-a mi casa, a partir de hoy vives conmigo-


Gracias amiga abogangsta que me diste el nombre del cap. :D te adoro con locura viciosa:D

Hola muchas pero muchas gracias a todas las que me agregaron y se tomaron un poco de tiempo para pasar.. se les agradece horrores que me regalen 5 min.. ya que por ustedes yo sigo subiendo... las quieroooo

No maten a mi Edward.. se que ahorita lo aman.. pero..

bueno nos leemos prontooo

un besotee

me regalas una sonrisa?

:D