¡YO!
Gracias a quienes estén leyendo la historia y quien agregó a favoritos :D
Yumi: ¿Enserio lloraste? T_T no te preocupes, cuando lo hice lloré también. En efecto, en donde pongo más sentimiento es ahí. Espero este capítulo sea de tu agrado y me dejer tu valioso review de nuevo :D
(Enjoy!)
Un mes.
Realmente Ichigo no se creía capaz de aguantar tanto pero al final, lo había logrado con el apoyo de sus amigos y familiares. Ante la gran mayoría se mostraba ligeramente mejor o con una actitud mejorada, sin embargo a solas, se derrumbaba completamente.
Cada esquina, cada mueble, cada parte de su departamento le llevaba irremediablemente a un recuerdo de él e Ishida haciendo algo. No quería seguir así.
El día después del entierro el colegio hizo un pequeño memorial de Ishida, donde recordaron algunos aspectos de él, Ichigo sin duda era quien más memorias tenía de él. Iniciando desde el momento en que Ishida se presentó ante él como el último Quincy y como enemigo hasta esa tarde donde Ichigo juntó cada gramo de valor de su cuerpo para confesarle lo mucho que lo amaba.
Habían pasado tantas cosas a partir de ese momento y lo que menos pensaba es que acabarían tan de golpe y horriblemente. De vedad deseo muchas veces que el muerto fuera él, que tal vez Ishida si encontraría la manera de seguir adelante sin él.
Para bajar más el estado de ánimo, Ukitake no había encontrado a Ishida en la sociedad de almas, no había podido dar con en el Rukongai. Esto aumentaba el desgaste para él.
Tenía miedo de pensar que Ishida, aferrado por lo que le había sucedido permaneciera en la tierra en algún lugar donde él no pudiera encontrarlo y que terminara irremediablemente convertido en hollow. Era lo peor que podría pasar.
"Y fue encontrado y aprendido el responsable de la muerte del joven de 19 años en la ciudad de Karakura, el conductor del automóvil Masada Akira se encontraba en estado de ebriedad cuando impactó con el joven quien perdió la vida al poco tiempo después…"
La noticia hablaba de Ishida, estaba seguro.
No habían dado con el responsable del acto después de que Ishida había muerto, al parecer había huido del lugar y no le habían encontrado.
Pero cuando Ichigo escuchó esas palabras, fue como si su cerebro volviera a trabajar con rapidez. Corrió hasta su habitación, sacando su insignia de Shinigami que no había usado desde el suceso y que ahora, era el momento perfecto para usarla de nuevo. Una vez fuera de su cuerpo material salió del pequeño apartamento.
~O~
Rukia caminaba de regreso con Renji, habían derrotado un hollow relativamente grande y era momento de regresar. Habían estado en Karakura por un tiempo y cuando se disponían a volver, había ocurrido la muerte de Ishida y gracias a las intervenciones de Ukitake y sorpresivamente, Byakuya, habían logrado quedarse en la ciudad un poco más.
-Renji, estoy preocupada por Ichigo – Rukia venía con la cabeza agachada.
-Yo también – Renji contestó seriamente – Lo conozco y sé que no es así, está ocultando el cómo se siente en realidad.
-Y pero aun, no podemos encontrar a Ishida por ningún lado, pareciera que desapareció – Rukia se sentía confundida - ¿Qué tal si ya murió allá en la sociedad y ha reencarnado?
-No lo creo – Renji negó con la cabeza.
Hubieran continuado su avance de no ser por un choque de una gran onda de reiatsu descontrolado – Ese reiatsu es de Ichigo – Rukia dijo asustada – Pero… ¿Cómo? ¿Qué está haciendo?
-Nada bueno seguramente – Renji miró hacia donde venía la onda – Vamos, Rukia.
~O~
-¡Ichigo, detente! – Grito Rukia al ver a Ichigo con la zampakuto lista para clavarla en el pecho de un alma que seguía unida a su cuerpo por medio de la cadena.
Renji fue quien corrió y alcanzó a detenerlo - ¿Qué mierda crees que haces? – Estaba haciendo un gran esfuerzo por mantener a Ichigo contra el suelo, este se veía completamente furioso y fuera de sí - ¡Reacciona! – Gritó sin obtener nada a parte de empujones de él.
-Ichigo por Dios reacciona – Rukia tomó su cara entre sus manos – Reacciona maldición – Gritó antes de dar una fuerte cachetada que le dejó el rostro volteado pero por lo menos lo hizo detenerse.
-No lo dejaré… - Murmuró al fin después de unos minutos – Este maldito, fue… fue quien mató a Uryuu.
Rukia y Renji miraron con asombro al alma que estaba más aterrada que nunca.
-¡De no ser por tu culpa él seguiría aquí! – Ichigo gritó, las lágrimas descendían por su cara.
El hombre al parecer reaccionó ante las palabras ya que se vio como un escalofrío lo recorrió – N-No lo hice intencional, fue un a-accidente – Dijo con la voz más temblorosa que nunca – N-No quería matarlo, lo juro – Grito con pavor.
-Accidente o no, lo hiciste y yo te mataré por eso – Ichigo empujó a Renji y levemente a Rukia para ponerse de pie, colocó el filo de Zangetsu en la orilla de la cadena.
-Si quieres hazlo – Rukia murmuró, haciendo que Renji la mirara enojado y Ichigo la viera sorprendido – Hazlo, anda y conviértete en un asesino como él – Ichigo se detuvo – Por lo menos en el momento de su muerte a él le contará como accidente, pero a ti, te contará como un asesinato real – Rukia apretó sus puños – Y si eso pasa, vete olvidando de ver a Ishida de nuevo.
Las manos de Ichigo comenzaron a temblar, el hombre que hasta ese momento había mantenido los ojos cerrados, los abrió al sentir gotas caer sobre él. Encontrando con que Ichigo había cerrado los suyos y las gotas que caían eran lágrimas.
Vacilando levemente, Ichigo retiró la zampakuto de la cadena y se hizo hacia atrás, hasta que chocó con la pared, dejó caer la hoja al suelo y después se dejó caer él.
-Ichigo… - Susurró Rukia para después acercarse a él.
- ¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo tendré que esperar para estar con él? – Continuaba sollozando.
-Tú tienes que ser fuerte Ichigo, Ishida así lo hubiera querido – Rukia no sabía que contestar a eso.
-Lo siento – Ichigo se levantó de golpe – Quédense con él. Yo me voy.
-L-Lo siento, perdóname – El hombre susurró, Ichigo lo miró pero no dijo nada.
-¡Espera Ichigo! –Renji se levantó - ¿Dónde irás? ¿Estarás bien?
-No sé y sí, estaré bien – Dijo antes de desaparecer por el hoyo por donde había entrado.
Rukia y Renji se miraron con preocupación. Prometieron buscarle, pero por ahora, tenían a alguien a quien ayudar.
~O~
-Kurosaki-san… No esperaba verte por aquí – Urahara estaba de espaldas a la puerta pero aun así fue capaz de sentir el reiatsu de Ichigo.
-Urahara-san, usted nos dijo aquella vez que se podía ir a la sociedad de almas como un plus, dejando tu cuerpo material acá – Ichigo dijo con la voz entrecortada.
-Sí, lo dije – Urahara sintió un ligero malestar al escuchar a Ichigo hablar de esa manera, estaba tan acostumbrado al hiperactivo que era Ichigo.
-Quiero ir – Dijo al fin un poco más firme – Encontraré a Ishida yo mismo.
-En otras palabras ¿Quieres morir? – Urahara giró para mirarlo fijamente.
Ichigo bajó la cabeza – No es justo para todos pero… Ishida… él… yo prometí que estaría con él y lo protegería.
-Entonces, quieres ir allá, para vivir como un plus normal pero también quisieras volver – Urahara caminó rodeándolo – No estoy seguro que eso sea posible Kurosaki-san.
Ichigo levantó la mirada – Sé que puede hacerlo, Urahara-san, por favor – Lo miró con los ojos totalmente esperanzados, Urahara pudo ver el dolor que había detrás de ellos.
-Te daré un tiempo – Urahara caminó – Sígueme.
Después de muchas cosas que Urahara movió, una puerta parecida a la de un shinigami apareció – Esta, es una de mis más grandes creaciones – Dijo extendiéndole una caja de cristal con una mariposa negra revoloteando dentro – Es una réplica exacta de las mariposas infernales que usan los shinigamis, con ella puedes entrar al rukongai sin problema alguno.
-Esta vez… ¿No tendremos que correr por nuestras vidas? – Ichigo sonrió levemente al recordar su primera aventura.
-Claro que no – Urahara abrió la puerta – Ten cuidado, Kurosaki-san – Sonrió mientras le entregaba la mariposa a Ichigo.
-Muchas gracias Urahara-san, le debo demasiado – Dijo antes de caminar por la puerta.
El camino estuvo siempre iluminado y tranquilo, le hacía recuperar un poco de paz en su agitada mente, como deseaba que Ishida pudiera ver eso.
-¿Kurosaki? – La confundida voz de Toshiro se escuchó en cuanto salió de la puerta - ¿Cómo has llegado aquí?
-Urahara-san – Murmuró mientras levantaba la mariposa.
-No se le va nada – Toshiro meneó la cabeza mientras sonreía levemente - ¿Cuál es tu motivo para venir aquí?
-He venido a buscar a Ishida – Dijo firmemente.
-Quieres decir que… - Los ojos del joven capitán se dilataron al momento de pensar que tal vez, Kurosaki había…
-Algo así – Ichigo bajó la cabeza.
-Esto sale de mi poder, vamos con el capitán comandante – Toshiro empezó a caminar e Ichigo lo siguió.
-Kurosaki Ichigo – Yamamoto lo miraba fijamente – Por lo que puedo detectar, has entrado aquí como un alma, tu cuerpo físico no está contigo.
-Así es – Ichigo contestó.
Toshiro apretó la mano levemente.
-Permanecerás aquí, no hay vuelta atrás, el cuerpo físico no puede aguantar tanto tiempo sin su alma – Ichigo levantó la mirada, viéndolo con sorpresa – Si no, vete a tu mundo porque no perteneces aquí.
-Sí, me quedaré – Ichigo contestó firmemente después de permanecer un tiempo en silencio.
-Muy bien, presentarás el examen mañana – Yamamoto se levantó – Si hago esto es una manera de agradecimiento por toda la ayuda que has dado a la sociedad.
Ichigo asintió levemente y salió.
-Capitán comandante… - Murmuró Toshiro después de indicarle a Ichigo que esperara afuera.
-Entiendo su preocupación, capitán Hitsugaya, pero no se ha suicidado, solamente ha dejado su cuerpo atrás, está consciente de que permanecerá aquí para siempre, aunque lo encuentre, no podrá devolverlo a la vida.
Toshiro asintió y salió.
-Kurosaki, permanecerás por hoy en el área del décimo escuadrón, el examen es mañana a las 8 de la mañana, cualquier cosa que quieras repasar puedes tomar los libros que tengo – Toshiro le dijo a un Ichigo que parecía estar incómodo - ¿Sucede algo?
-Quisiera aprovechar mi tiempo en buscar a Ishida, no en entrar a la academia.
-Aunque lo encuentres no lo podrás llevar de nuevo al mundo de los vivos, aunque sea difícil de entender, Ishida permanece ahora a este mundo y no puede permanecer en el mundo de los vivos.
Ichigo se detuvo un momento – Es injusto ¿No crees? – Le dijo con la cabeza agachada, Toshiro permaneció en silencio para permitirle continuar – Es injusto para Yuzu, Karin, el viejo, Inoue, Chad, el que yo los deje y venga aquí para buscar proteger a la personas que más amaba en ese mundo, es injusto para ellos, injusto que los deje solos.
-Si tú crees que lo es, lo es, pero si tú piensas que lo que haces está bien lo estará, ellos lo entenderán y te apoyarán – Toshiro contestó seriamente.
-Gracias, Toshiro – Ichigo sonrió levemente.
-Es capitán Hitsugaya – Sonrió levemente al ver por unos segundos la expresión que antes caracterizaba a Ichigo.
Rangiku se emocionó de sobre manera al ver a Ichigo, se dedicó a animarlo con sus elocuencias, muy a pesar de Toshiro que seguía insistiendo en que debería de dejarlo estudiar. Al final, terminaron estudiando las cosas que Ichigo presentaría.
~O~
-Bienvenidos a la academia, den lo mejor de ustedes para convertirse en shinigamis que no duden en cumplir con su labor. Al final podrán entrar a alguno de los 13 escuadrones u otro grupo especial – Yamamoto daba su discurso a los nuevos alumnos que iban a ingresar.
Ichigo ya vestía el uniforme de la academia y se encontraba entre las filas de varios alumnos.
-Ishida, sé que estas aquí, lo puedo sentir… te encontraré.
Continuará…
Sep, Ichigo se fue a la sociedad y podría decirse que "murió" en este mundo. Veremos que pasará ¿Encontrará a Ishida inmediatamente?
Pobre, casi tuvo un colapso al enfrentarse contra quien lo mató.
¡Espero les haya gustado!
Ojalá puedan dejarme su opinión.
Sayone!
3 de Abril del 2014
