Capitulo 2

Me quede observándola hasta que me di cuenta que era de día y Kagome se levantó, así que le preparé un biberón y la alimenté, cuando término de tomar la "leche" porque después de todo no era leche, la puse sobre mi hombro y le di pequeños golpes en la espalda para que pudiese eructar y no sucediera un accidente después, una vez terminada mi acción olí un horrible olor y sospechando lo que era puse a Kagome en la cama y en menos de un segundo ya tenía un pañal, las toallas húmedas y un trajecito para vestirla el cual era un vestido color verde con un moño en el tirante color blanco y que tenía una chaleco color blanco, así que me puse a cambiarla de pañal aunque fue un poco difícil ya que la pequeña se movía mucho y porque no encontraba la forma de ponérselo y cuando termine la cargue y salí de la habitación y fui hacia donde se encontraba el elevador, lo llamé y cuando llego entre en el y apreté el botón del primer piso y fuimos bajando hasta que el elevador se detuvo en el primer piso. Salí del hotel y fui hacia una tienda que era para bebés y todo eso así que entre, cuando abrí la puerta sonó la campana, tome un carrito y me dirigí al área de pañales y lo de higiene. Una mujer como de 38 se me acerco y le pregunte:

— ¿Qué es lo mejor para una bebé de 2 semanas?

—Mmm... sigame joven, tenemos muchos productos de alta calidad (POR ARTE DE MAGIA NOS SALTAREMOS TODA LA HABLADURÍA DE LA VENDEDORA)

Cuando la mujer terminó de hablar metió muchas cosas en el carrito de compras, por lo cual compre desde un insignificante moño que no podrá usar hasta que le crezca el cabello hasta una cuna, claro que para que las personas no se traumaticen al ver que podía cargar todo con un brazo y con el otro a la bebé, pedí un taxi y le pedí que me llevara de regreso al hotel.

Al llegar al hotel dejé las cosas encargadas con el gerente y subí por el elevador y dirigirme a la habitación y dejar descansar a la bebé. Al entrar dejé a Kagome en la cama y volví a poner las almohadas a su alrededor y me fui a preparar su biberón, espere hasta que se tibiara la leche y se la dí, cuando termino de tomarla la puse a eructar, le cambié el pañal y la puse de nuevo en la cama y la dejé dormir.

Cuando amaneciera y y después de alimentar a Kagome iré por el coche que tenemos en la casa que está camuflada por el bosque y lo tomaré para volver al hotel por las cosas que compre para Kagome y colocar el asiento de bebé.

Pasaron las horas y Kagome se despertó, así que decidí darle un baño y me dirigí al baño a llenar la tina con agua, abrí el grifo del agua caliente y dejé que se llenara mientras que iba por una de las bolsas que compré que tenía ropa nueva para Kagome y escogí un mameluco color verde agua con puntos blancos, lo dejé en una silla que había en el cuarto y regresé al baño a cerrar el grifo del agua mientras metía mi mano para entibiar el agua ya que después de todo no siento dolor por el agua que está caliente.

Me devolví al cuarto y empecé a quitarle la ropa a Kagome. Terminé y fui al baño con Kagome en brazos que me miraba curiosa. La duche con mucho cuidado y observaba como movía sus pequeñas manitas salpicándome, era una maravilla observarla con ella no me sentía solo, me sentía completo. Termino de bañarla y la seco, la envuelvo con la toalla y regreso al cuarto, la coloco en la cama y rápidamente fui por la ropa que le había escogido. Una vez cambiada la puse alrededor de las almohadas para poder darme una ducha ya que no sería bien visto dejar el hotel con la ropa que usé ayer.

Terminé de bañarme, me sequé el cuerpo y me vestí con un pantalón de mezclilla, una camisa de manga larga color negra y unos vans negros.

Cuando apenas iba a ir con Kagome se abre la puerta dejando entrar a mi "familia"...

— ¡INUYASHA TAISHO! ¿CUANDO TE IBAS A DIGNAR A DECIRNOS SOBRE ESTA HERMOSURA DE BEBÉ?!— dijo o más bien gritó Sango casi rompiéndome los tímpanos pero se contuvo un poco por la bebé que la observaba curiosamente con una pequeña pizca de miedo.

—En primer lugar si les iba a contar una vez que ustedes estuviesen a miles de kilómetros de mi y en segundo lugar es porque era muy obvio que tu ya sabías todo y esa es la razón que todos están aquí ¿o me equivoco?— se me olvidó mencionar que mi querida familia tiene "dones" por así llamarlo.

Sango tenía el don de las visiones y como aprendió a controlarlo y saber utilizarlo ahora puede ver también el pasado aunque sería mejor llamarlo el don del tiempo. Miroku tenía el don de telequinesis. Izayoi podía controlar el hielo y usarlo a su favor e Inu-No tenía el don de una gran fuerza que supera a los vampiros. El mío es el de leer y controlar las mentes.

—No, pero aun así no dejaré que una hermosa bebé se quede con alguien gruñón que nunca en su vida ha tenido una cita— dijo Sango

Okey, eso era el colmo, estuve a punto de saltarle encima pero Miroku me detuvo y habló:

—Cálmense muchachos no hay por qué llegar a la violencia— dijo Miroku

—Inuyasha la pregunta es ¿quieres conservar a la pequeña?— me preguntó Inu-No

—Definitivamente Sí