Holaa

finalmente he llegado a molestar con el tercer capitulo de este fic

espero que les guste!

Lamento la tardanza en los capítulos, pero últimamente he estado ocupada con elAsunto de las postulaciones a la universidad, etc

sin contar que el calor de aquí no me apaña mucho en el momento de escribir XD

Disfruten!


Gastar dinero en algo que quería no era nada para él, pero quedarse pobre por el resto del mes a causa de otro no era ninguna gracia.

Eso era lo que pensaba Castiel en aquel momento.

Era sábado, y se había juntado con Lysandro en su casa para que pudieran hablar de las siguientes canciones que compondrían, pero por sobre todo de aquel pequeño "accidente".

Hace un par de días lo había visto con una chica de quien sabe dónde a la salida del instituto. No se veía para nada familiar y tampoco recordaba haber escuchado algo acerca de ella por parte de su amigo victoriano. Y dado a todo esto, más los extraños razonamientos de Rosalya, una increíble curiosidad inundó al pelirrojo.

Discretamente comenzó a caminar detrás de ambos, a una distancia lo suficientemente apropiada como para que no se percataran de su presencia. Después de todo, él siempre volvía a pie después de clases, así que solo los seguiría hasta que tuviera que desviarse del camino para llegar a su hogar. Por lo que no importaba mucho si es que lo descubrían antes, ya que tendría una excusa lo suficientemente valida.

Durante el recorrido, Castiel quiso burlarse del peliplata en más de una ocasión. Al parecer Lysandro trataba de enseñarle la ciudad a la desconocida, pero su mal sentido de la orientación sumado a su mala memoria, provocaron que la chica terminara recordándole en donde se encontraban o lo llevara por la dirección correcta.

Era un espectáculo muy gracioso de presenciar al decir verdad. No obstante, mientras los observaba de lejos comenzó a aceptar, con el dolor de su bolsillo, que la loca idea de Rosalya no estaba errónea del todo. Solo había que darle un vistazo al peliplata para comprobar que estaba loco por aquella muchacha.

Tras haber aceptado con pesar la idea. El pelirrojo decidió dejarlos solos y se marchó.

Al día siguiente, y sin mucha suavidad, le exigió a Lysandro que le contara quien era la persona con la que había estado. Inventando la excusa de haber ido a buscar cuerdas nuevas para su guitarra cuando los vio, en caso de cualquier sospecha que pudiera tener su compañero.

El Victoriano se rehusó a hablar en la escuela, justificándose con el hecho que la explicación era larga y que pronto tendrían clases. Aquello saco de quicio a Castiel, quien molesto le dio otra propuesta.

- Como quieras, pero mañana cuando nos reunamos tendrás que contarme sí o sí.

- De acuerdo- Dijo el peliplata sin poder comprender aún la urgencia de su amigo- ¿Entonces mañana en tu casa a las seis?

- Si, y ni se te ocurra perderte en el camino o no traer tu libreta como la otra vez.

- Está bien-Sonrió el victoriano ante el usual malgenio de su amigo, antes de irse al salón.


Ya llegado el sábado. El pelirrojo se encontraba sentado en el sofá afinando su guitarra, mientras esperaba que su amigo victoriano se dignara a llegar. Eran casi las siete, y por su puesto esto no le había hecho ninguna gracia a Castiel, quien ya se encontraba de mal humor debido a una inoportuna llamada de su madre.

Sin embargo, antes de que pudiera alcanzar a maldecir al mundo y al peliplata, este último lo llamó a su celular para informarle que se encontraba frente al portón de su casa. Ni hubo necesidad de preguntarle la razón de su demora, puesto que como era de esperarse, el muy despistado se había extraviado de nuevo.

Realmente Lysandro era todo un caso perdido, y más ahora en sus condiciones actuales.

Una vez ya adentro el victoriano. Ambos comenzaron a acomodarse como acostumbraban hacerlo. Castiel Se dejó caer en el mismo sillón en el que había estado, mientras que el peliplata se sentó el suelo frente a la mesa de centro que estaba allí junto al sofá.

Ninguno supo que decir primero. Era claro que el pelirrojo no dejaría a Lysandro irse sin antes escuchar la historia, no obstante, al victoriano no se le daba bien el cómo empezar a relatar.

- OK, Lysandro…empieza cuando quieras- dijo castiel mientras comía unas papas fritas que había traído su amigo.

- Esta bien, pero no comprendo cuál es tu deseo de saber quién es…

- Mira viejo, de esto depende si le tengo que comprar un estúpido bolso o no a Rosalya.

- ¿Rosa? ¿Qué tiene que ver ella en esto?- pregunto el peliplata aún más confundido.

- De ahí te explico, primero debes comenzar tú.

Tras las palabras de su amigo, Lysandro colocó una mano bajo su mentón y comenzó a mirar al espació, como si tratara de evocar todos los recuerdos relacionados con aquella chica.

Después de unos cuantos minutos, el victoriano suspiró y posteriormente comenzó a hablar.

- Verás, la conocí hace unos cuantos días atrás en un recital de piano….


Bueno y aquí termina este capitulo

Espero que les haya gustado :3

En un tiempo más (espero que no mucho. Hare todo lo posible) subiré el siguiente

Le agradezco a las personas que han leído mi fic :`)

P.D. en algunos capítulos más necesitare a un par de OC, por si alguno esta interesado en ayudarme. Más adelante diré los detalles.