Si no los puedes convencer, confúndelos.

-Tu estás enamorado.- Esa fue la frase del día dicha al mismo tiempo por dos personas totalmente diferentes en lugares muy distantes. En ambos, el receptor del mensaje se quedó mirando a su interlocutor como si estuviese drogado.

-¿Qué?

-Que estás enamorado.

-No lo estoy.

-¡Si lo estás!

Ahora dividiremos las situaciones. Por un lado, en la biblioteca están Lily Evans con Remus Lupin. Por otro, James Potter con Sirius Black en su habitación.

-Lily, no lo estoy.

-Remus, te conozco.- asegura ella con un suspiro.- Puedes confiar en mi.

-Es que no tengo nada que confiarte por que no estoy enamorado.- repite el licántropo un tanto aturdido y sonrojado, a lo que la pelirroja solo arquea una ceja y sonríe.

-En serio, no hay necesidad de que finjas. Estoy segura de que él te corresponde.- comenta con ojos risueños al tiempo que su amigo casi agujerea el pergamino con la pluma, con las mejillas definitivamente rojas.

-¿"Él"? ¿Qué "él"?- preguntan a la vez Sirius y Lupin, sin saberlo.

-¿Cómo "qué él"?- responde Potter mientras come una rana de chocolate.- Lunático. ¿O es que te gustan más chicos?

-NO me gusta Lunático, Cornamenta.- aclara cortante el moreno, pero su amigo ignora el comentario.

-¿Desde cuando eres gay, Canuto?

-NO SOY GAY.- replica con la paciencia algo cansada.

-Bueno, bisexual.- se corrige con un ademán arrogante que hace exaltar al perro.

-¡TAMPOCO SOY BISEXUAL!- responden Black y Lupin. Este último se sonroja hasta las orejas por haber gritado algo así en medio de la biblioteca, nota que todos los presentes lo miran sorprendidos. Menos su amiga.

-Oh, pero Black te gusta. La manera en que lo miras es tan…- Lily vuelve a suspirar recordando como los ojos dorados del lobo se encuentran siempre con los azules de Sirius.

-Tan de amigos.- completa, un tanto alterado.

-No, no. ¡Remus, por favor!- Ella se cruza de brazos como tratando de persuadirlo a dejar su terca actitud.- Además, se le ve a la legua que el te corresponde.

-¿Pero que dices? No puede corresponder nada, POR QUE NO ESTOY ENAMORADO DE EL.

-Vamos, vamos, que yo se como se siente no poder contarle a nadie de los amores platónicos.- lo consuela James, dándole unas palmadas en el hombro. Sirius lo mira totalmente incrédulo.

-James, por Merlín. Es Lunático. Remus John Lupin. HOMBRE. TIENE PENE, NO SE SI LO NOTASTE ¿Cómo puedes pensar que un chico me gusta? Encima, Remmsie.- es la respuesta que da el aludido, sonrojándose un poco al imaginarse una situación comprometedora con el hombre lobo.

-¿Entonces por que te sonrojas?

-No me sonrojo.- dice entre dientes.

-Si, estás sonrojado. Y mucho. ¡Es por que descubrí tu secretito y no lo quieres admitir, Canuto! ¡Pensé que éramos amigos!- lloriquea Potter, lanzándole un almohadón que su compañero esquiva.

-¡Dios, solo estaba imaginándolo!- responden más sonrojados y exasperados que antes.

Evans abre inmensamente sus ojos verdes.- ¿Te estabas imaginando a ti y Black…?

-¡Si! Digo, NO, NO, NO ES ESO, ES… ¡¡¡AHHHHH!!! ¡¿Qué te pasa que me acosas con estas cosas, Lily?! ¡Tu no eres así!- acusa febril.

-¡Es que verlos así, en su jueguito histérico constante me cansa! Además, se ve que se quieren tanto…

-SOMOS AMIGOS.

-Pero el siempre te da chocolates.- recuerda la pelirroja con una sonrisa triunfal.- Tu mismo me lo cuentas. Todas las semanas te regala una caja.

-¡Es por que somos amigos! ¡El chocolate no es nada más que un gesto!

-Oh, no, no, no. A mi no me engañas. Se los das por que tu inconsciente está tratando de seducir a Remus, Canuto. Es obvio.- concluye con aires de superioridad Potter, ante la mirada desconcertada de su compañero.

-James, el chocolate NO ES para seducir a Remus. Es por que se que le gustan y bueno… le compro y punto.- simplifica, confundido.

-Claro, pero tu SABES que los chocolates SEDUCEN a Remus. Así que en el fondo estás tratando se SEDUCIRLO.

-¡Que NO! ¡Te estás haciendo una película! ¡No tengo nada con Remus! ¡Le regalo chocolate por que a el le gustan los chocolates! ¡SOLO ESO!

-Oh, si, claro… Pero Lunático los acepta.- señala con falso desinterés, abriendo otra rana de chocolate.

-¿Qué hay con que los acepte?

-Remus, por favor, me extraña viniendo de ti.- protesta la muchacha de cabellos rojos mientras guarda, al igual que el licántropo, los útiles para marcharse de la biblioteca. Este último no puede concentrarse para borrar el color rosa que cruza su rostro.- Mira. Te pongo un ejemplo muy claro. Yo jamás aceptaría un chocolate del idiota de Potter. ¿Sabes por que?- Lupin abre la boca para opinar pero ella responde antes.- Por que no me gusta Potter… Es solo un ejemplo.

-Lily, te juro por mi VIDA que Sirius Black es solo un AMIGO y que esos chocolates son una muestra de afecto.

-Si, pero ¿Qué tipo de afecto? Oh, esto es increíble, Black está enamorado por primera vez ¡y su objetivo no puede ver que el también siente lo mismo!- exclama entre divertida y entristecida por eso.

-¡QUE NO ESTOY ENAMORADO DE EL! ¡Y EL NO LO ESTÁ DE MI!

-¿Con que seguridad dices eso, Sirius? Vamos, que el te mira de una manera…- Se muerde el labio inferior y alza las cejas, mirando por la ventana.

-¿Qué? ¿De que manera? Lunático no me mira de ninguna manera en especial.- replica ya bastante alterado al tiempo que toma su mochila y James lo imita.

-Creedme. Te viola con los ojos.

-¡¿PERO QUE DICES?! ¡POR SUPUESTO QUE NO!

-¡Te juro que es así! La manera que Black te mira… Cuantas chicas hay en este sitio que desearían una mirada así de el.- comenta Lily.- No digas que yo dije esto, ¿si? Pero debes aprovechar, Remus. No todos los días se da la situación de que la persona que te gusta te desvista cada vez que te ve.- apunta mientras entran a la sala común. El castaño se queda unos segundos en silencio.

-¿De verdad crees que el…? Digo… que…

-¿Qué te corresponde? Por supuesto que si. Y ya es hora de que vayas admitiendo que te gusta. Y que te gusta mucho. Solo pensadlo detenidamente. ¡Todo encaja! El siempre te anda encima, se preocupa por ti, acepta todo de ti, te mira de esa manera…Y encima de todo, hacen tan buena pareja…

-Pero yo no se… El debe estar confundido… Y yo… ¡No, espera!... ¡Yo no soy gay!- replican, ya empezando a dudar seriamente de sus propias palabras. MUY seriamente.

-Pero parece que el si. Y que te quiere a ti.

En ese momento la puerta de la habitación de los Merodeadores se abre y sale Potter seguido por Sirius Black, quien se pone tremendamente nervioso al ver cierto licántropo subiendo las escaleras. Este cierto licántropo se sonroja hasta las orejas ante la presencia del moreno, balbucea un saludo, y sube lo más rápido que puede mientras lo mira de reojo, al igual que Sirius lo mira a el.

"¡Confirmado!" se dicen felices James Potter y Lily Evans para sus adentros.