Chapter 2 :: Friday I'm In Love.
Tuesday's grey and Wednesday too; It's Friday, I'm in love.
Habían pasado tres días desde mi estadía en Forks, mi cuarto era el más espacioso de la casa y mi pequeño walking closet era adorable… Se parecía al que tenía cuando tenía 6 años.
El paisaje era un tanto deprimente, lleno de nubes grises que se convertían en lluvia por la noche. Por esto no había podido dormir en las noches anteriores y sentía que malvas ojeras decoraban mis ojos. Hoy me había cansado de intentar disimularlas con base y corrector, así que las dejé al descubierto. Sentía que combinaban a la perfección el deprimente paisaje que Forks me daba y las acepté sin reproche.
Ya habíamos recibido todas nuestras cosas, a excepción de los muebles que Esme había mandado a hacer hace un par de semanas y los autos. Carlisle comenzaba a trabajar en dos semanas, mientras que en tres días, Edward y yo empezaríamos clases…Mentiría si dijera que no moría de miedo.
En California nunca me había cambiado de escuela, que era bastante grande. Ser conocido era difícil, pero no imposible. Podía decir que conocía a la mayoría de los chicos del instituto y simpatizaba con la mayoría. Siempre llegaban muchachos nuevos y no era nada fuera de lo común, en cambio, dudo que muchas personas se muden a Forks anualmente. Para empeorar todo, Forks era un pueblo pequeño, lo más seguro era que todos se conocerían desde pequeños y estuvieran en grupos cerrados. Yo no quería que me juzgaran por ser la chica nueva, o no encontrar mesa en la hora del almuerzo… Tan sólo quería ser aceptada y terminar mi instituto feliz.
Hasta ahora no había salido de la casa, Esme ordenaba comida por delivery y no me quejaba, no era la grasosa comida grasosa a la que estaba acostumbrada. Tal vez Forks me ayudaría a mantener la línea, después de todo.
Seguía organizando los muebles de mi cuarto -Reorganizándolos por quinta vez, mejor dicho.- cuando Edward entró a mi habitación empujando un par de cajas…
"¡Edward! ¡Antes de entrar toca! ¿Cómo quieres pasar sin tumbar todas mis cajas?" Le grité aturdida.
"Dejar de comunicarte con la civilización te hace ligeramente insoportable." Me respondió con el seño fruncido.
"A ti te hace un poco más estúpido que de costumbre."
Él tan sólo suspiro. ¡A veces me caía tan mal!
"Vamos a salir a comer. Baja y ponte una casaca impermeable."
"No sé si esté mentalmente preparada para ver a Forks de cerca otra vez…" Le dije sin mirarlo, tan sólo me dedicaba a levantar las cajas que él había botado.
"¡Vamos, Alice! Vas a ver que no es tan malo como pare…" No alcancé a oír el resto, un trueno lo interrumpió. Salté por la impresión, pero puse una cara de pocos amigos medio segundo mas tarde, lo que no le gustó para nada…
"!Basta, Alice¡ Vas a tener que salir tarde o temprano. Y creo que tendrá que ser temprano, serás el nuevo chiste si llegas a la escuela saltando cada vez que escuches un trueno" Dijo arrogantemente levantando una ceja.
Fruncí el ceño, agarré una chaqueta y me dispuse a salir. "Tú no sales si no levantas las cajas." Le ordené dándole la espalda y bajé las escaleras.
Sentí como las levantaba y al parecer se la cayó una. Lanzó una sarta de palabras que hubiera hecho que Esme lo reprenda y bajó a paso apresurado.
"Tu ropa interior es muy pesada, Alice." Me comentó seriamente pasando por mi costado.
Sin duda alguna, mi hermano era una mierda.
La lluvia chocaba contra las ventanas del café, intentaba ignorar el sonido y ya lo estaba logrando… Aparte, algo más interesante captó mi atención…
"…Así que tendrán que ir con ella, solo por la primera semana. Le conté a Charlie que se todavía no llegaban los autos y el me dio la idea. ¿Qué les parece?" Nos preguntó Carlisle sirviéndose un poco de ensalada.
"¿Vamos a la escuela en el carro de policía?" Pregunté asustada, si con ser nuevo en una escuela era ya bastante duro, peor sería si llego en el carro del jefe de policía Swan.
Se oyó un suspiro general, al parecer me había perdido de algo.
"No estabas escuchando para nada, ¿verdad?" Me encogí de hombros a la pregunta de Edward, quien rodó los ojos. "No iremos con Charlie, iremos con Isabella, su hija. Nos irá a recoger en su camioneta hasta el viernes, lo más seguro es que los autos lleguen en el fin de semana."
"¡Oh!...Felizmente, estaba asustada de llegar a la escuela en un carro de policía." Dije sonriente.
"Entonces el lunes levántense temprano, no querrán hacer esperar a Isabella que…"
Las palabras de Carlisle se dejaron de escuchar para mí en un instante, el instante en el que un chico de ojos azules entró al café…
Vestía un saco hasta un poco arriba de las rodillas y sacudió su cabello de las gotas de lluvia. Apenas abrió los ojos de nuevo, me miró fijamente, al igual que yo. Su mirada era enigmática, pero me transmitía cierta calidez. Sus labios, antes tensos, se fueron relajando lentamente… era un muchacho verdaderamente atractivo. Era bastante pálido -¡Vive en Forks, santo cielo!- Tenía una rubia cabellera un poco larga, que se veía desordenada y rebelde. Unas gruesas cejas adornaban su misteriosa mirada y lo hacían ver más varonil. Su nariz era recta, sus labios carnosos y su barbilla partida. Parecía medir como Edward, o quizás un poco más, su contextura era delgada, pero musculosa. En conclusión, era un chico que no te sorprendería ver en un anuncio promocionando ropa interior Calvin Klain sin camiseta. –Algo digno de admirar.
Sus labios estaban a punto de separarse cuando una hermosa chica entró detrás de el… y si él era el modelo de Calvin Klain, esa muchacha parecía algún ángel de Victoria's Secret. Era igual de pálida que el, sus rostros eran muy similares, pero distintos a la vez. Tenía la nariz respingada, típico modelo a seguir para una rinoplastía. Sus ojos eran tan azules como el chico Calvin Klein, pero estaban maquillados y con unas muy rizadas pestañas. Su cara era fina y delicada, como de una muñeca de porcelana, pero con una expresión un poco más enojada.
Empujó levemente al chico Calvin Klein para después reprocharle algo. Él frunció el ceño, pero no dijo nada -¿Saben lo atractivo que se veía frunciendo el seño?- Se dirigió a la barra a pedir unos pasteles para llevar –aunque me seguía mirando de reojo- los pago, volvió donde la rubia y se los entregó. Ella, quien pareció indignada al tener que cargar los paquetes, le gritó algo más y a el siguió sin importarle. Le susurró algo mientras me miraba y la chica se volvió hacia mí.
Entonces, me miró. Y su mirada sí que era fría, sus azules ojos parecían congelados. Me miro curiosa, el frío se había ido. Luego, miró a mi derecha, supuse que posó sus ojos en Edward, y su mirada se volvió un poco más curiosa. Sonrió de lado y salió del café moviendo las caderas al son de sus pasos, antes de ponerse una capucha para protegerse de la lluvia –Muy glamorosa para tratarse de Forks.
Él se me quedo mirando un momento más y bajó la mirada. Volvió a mirarme y se fue…
En ese momento sentí un golpe en la cabeza y salí de mi trance. Me volví hacia Edward, quien abrió mucho sus verdes ojos mientras subía y bajaba las cejas.
"¿Por qué el golpe?" Pregunté un poco aturdida.
"No quería que siguieras babeando tu ropa, enana." Me contestó con una atorrante sonrisa
"¿De qué hablas?" Le cuestioné intentando hacerme la desubicada.
"No te preocupes, que veas algo positivo en Forks no está para nada mal"
"Y valla que era positivo." Dije mordiéndome el labio y mirando para arriba. Mientras me hacía viento con una mano fingiendo estar acalorada.
Edward rió y me pegó otra vez. Yo acompañé su risa y me sentí bien. Hace algunos días que no reíamos así.
"No me digas que esa chica no te pareció positiva también." Le bromeé.
"Es imposible negar que es hermosa." Le hice una mueca de chica pervertida, a lo que él rió. "Pero no parece muy amable, ¿No viste cómo riñó a tu chico?"
"Sí." Me quedé pensativa.
"Parece ser una chica verdaderamente cruel que sólo se preocupa por su ropa y hacerle la vida imposible a su hermano." Me dijo Edward. "¿A quién se parecerá, verdad?"
"¿Hermano?" Hice caso omiso de su broma y me fui directo a lo que importaba: El chico Calvin Klein.
"Eso parece. Son rubios y tienen ojos azules. Y no creo que algún chico, por muy enamorado que esté, se deje tratar así."
"Eso lo dices por qué nunca haz estado enamorado." Le reproché.
"Y tú no me digas que sí. ¿O era en serio lo del modelito italiano? En ese caso, este chico me parece más… Masculino."
"¡Hey! Que se haga limpieza de cutis y gaste como yo en las peluquerías no quiere decir que sea… Femenino." Dimitri podía ser vanidoso, pero no gay… No hubiera soportado la tentación de estar rodeado de sexies modelos.
"Exacto." Contestó Edward sarcásticamente.
"Entonces… ¿Crees que sean hermanos?" Tenían que serlo, sacar a la Barbie del camino sería difícil, y no pareciera ser la chica que alguien desearía como enemiga.
"Sí, es eso o él está ciegamente enamorado." Le dio un sorbo a su gaseosa para terminarla y llamó a la mesera. Ella le sirvió otra, le sonrió coquetamente y me dirigió una mirada mortal.
Si había algo negativo de salir con Edward al centro comercial o a cenar simplemente, era que más de alguna chica me miraba mal.
Apenas volvimos del café me dirigí a mi cuarto y me tiré a mi cama. Busqué con los ojos cerrados mi iPod y la música empezó a sonar.
Me estaba quedando dormida cuando empecé a escuchar una de mis canciones favoritas de The Cure : Friday, I'm In Love.
Subí el volumen de mi iPod y comencé a cantarla. Recordé que era viernes y sonreí. Que irónico cantar esa canción en un sitio tan deprimente como este, donde lo único bueno era… el chico Calvin Klein.
Me quedé pensando si en realidad él y la Barbie eran hermanos. O si vivía aquí o era uno de esos míticos turistas holandeses. Edward era muy intuitivo, cómo les había dicho, parecía hasta leer los pensamientos. Pero nadie era perfecto, hasta mi hermano se podía equivocar.
¿Y si eran pareja? ¿Estarían comprometidos? ¿La nariz de la Barbie sería de verdad?
También podían ser mejores amigos, tal vez ella había sido un el, eso explicaba que sea tan hermosa, los cirujanos hacían maravillas en estos tiempos. También explicaba la coqueta sonrisa dirigida a Edward… Era eso, o ella era una zorra, queriendo engañar al pobre chico Calvin Klein.
Aparte, él también se me había quedado viendo, ¿Verdad? Capaz yo le gustaba también. ¿Y si en realidad miraba a Esme? Era una mujer atractiva, tal vez él quería a una mujer madura en vez de a su Barbie. Oh no, ¿Y si miraba a Edward? ¡Mi propio hermano me había quitado al chico de mis sueños! Mañana le pegaría por eso.
Pero no podía borrar la idea de Edward, el perceptivo y leedor de mentes Edward, tal vez después de todo sí eran hermanos. O no… Genial, me he vuelto completamente loca planteando ideas sobre aquel chico y ni siquiera sabía su edad. Si vivía aquí. Ni siquiera su nombre…Aunque podría llamarse Arnulfo y no me importaría.
Entonces empezaron a sonar todas mis canciones de amor, cursis a morir. Me imaginaba al sexy muchacho del café dedicándomelas y perdí la cordura.
Comencé a golpear mi cabeza contra la almohada más cercana mientras maldecía el sex appeal del chico Calvin Klein.
"Escuché un gato maullar, supongo que eras tú." Me dijo Edward, mientras pasaba por mi cuarto dándome un buen susto.
Me quite los audífonos y le tiré la almohada, pero él la esquivó. "¡Fuera!" Le grité.
"¿Tu día R no es 23? Porque apenas estamos 16 y tu ya estás como…"
"¡Dije que FUERA!" Esta vez le tiré un peluche de oso gigante.
"¡Ya, ya!" Se fue caminando tranquilamente con aires de autosuficiencia. Me pare de mi cama y agarré lo primero que encontré –Para su mala suerte, el control remoto.
Apunten, listos, ¡Fuego!
"¡Mary Alice! Esta me la…"
Cerré la puerta con seguro y no llegué a escuchar lo que terminó de decir. Justo en la cabeza. Alice 1, Edward 0.
Eso merecía por ser un idiota, por actuar bajo su propia naturaleza. Me volví a poner los audífonos y la sección Amor, Amor, Amor continuaba, así que volví a mi tema favorito. Y así me imaginé de cómo era su voz, seguro gruesa y sexy. También imaginé sus pasatiempos, capas sería un poeta, o un cantante, o un stripper en sus días libres.
Cuando lo imaginé de policía. –Con lentes obscuros, deteniéndome por exceso de velocidad- Mi iPod dejó de sonar y me tardé un poco en asimilar la situación: Mi iPod tenía canciones para hasta tres horas... Así que debía haber estado pensando en el chico iPod más de lo que me demoro en terminar mis deberes de matemática.
Genial, estaba obsesionada con un chico del que no sabía nada… un completo extraño – Y uno muy sexy, por cierto. Un completo extraño que podía ser:
a) Pareja de la Barbie.
b) Mejor amigo de un transexual.
c) Familiar de la Barbie
d) Futuro padrastro.
e) Futuro cuñado.
ó
f) Mi distracción favorita en Forks.
…Y confiaba plenamente en que sea la "f" la respuesta del millón.
Aquí con el capítulo 3(: espero no haberlas decepcionado con el primer encuentro & que les haya gustado! Me encanta hacer pelear a Edward & Alice, creo que es el deseo frustrado de tener un hermano :3! hahaha; graciias a :: kuivi ; simplementelaru ; Natalia H & christti por sus reviiews del cap II(:!
Ya bajé el segundo cap de Broken Strings :: You & Me! Para los que no lo han leìdo, es el miismo fiic pero del punto de viista de Jasper. Me parece qe está muy bueno tambiién, asii qe espero reviiews en ese fiic tbb *O*!! Haha; espero sus opiiniiones ^^! Recuerden que dejar reviiews es gratiis & hace bajar de peso ;)!
