Aquí capítulo 3, lo prometido es deuda. Muchas gracias por leerme, es un placer recibir sus comentarios. La idea era subirlo ayer Lunes pero no tenía internet…Te maldigo Cablevisión, ¡te maldigooooooo!
Miyuri Uchiha- Que bueno que te encantara el capítulo anterior, eso me da mucho gusto. Por cierto, diría que lamento haberte provocado un desangre nasal pero sé que lo disfrutaste jaja.Y sí, ese pequeño robot, cómo no amarlo.
Guest- Bueno, ciertamente la suerte no parece estar de su lado de momento. Aquí está la continuación, gracias por esperar n.n
Kuinz- ¿No sueles dejar Reviews? Muchas gracias por hacer la excepción conmigo. Bueno, no escribo perfecto aún me falta para ello pero de nuevo, gracias nena. Respecto a lo del dibujo y la manera de contactarme… No creo que dos Nicks iguales sean coincidencia, me pediste un ZAGR y respondí a tu mensaje en tumblr, te mandé el precio y mi correo para ponernos en contacto justo como lo solicitaste, date una vuelta y revisa ¡Saludos!
Y nada de nada, ya ni siquiera tu sonrisa me acompaña,
¡Aléjate! Si yo no soy lo que tú habías soñado…
CAPÍTULO 3. Aléjate
A la mañana siguiente durante el almuerzo todas las miradas se dirigían hacia un mismo sitio, Zim que usualmente se sentaba solo a la mesa tenía compañía esta vez. Murmurar era todo lo que hacían sus compañeros, nadie se atrevía a preguntar directamente, lo raro no era que Zim tuviera compañía, lo realmente extraño era que se trataba de Gaz Membrana, la escalofriante chica que todos preferían evitar.
Como siempre en la mesa de en frente estaba Dib, aunque esta vez completamente solo con la mirada clavada en aquello que la cocinera escolar pretendía hacer pasar por puré de papas. Esta vez era él quien no probaba alimento, se limitaba a remover en círculos aquél engrudo con su cuchara. Su hermana no le quitaba la vista de encima, aunque le costara admitirlo ver a su hermano cada vez más hundido en la depresión comenzaba a fastidiarle de alguna manera, tal vez… y sólo tal vez, extrañaba su comportamiento inusual y paranoico de antes.
-¿Te molestaría si el cabeza hueca de mi hermano come con nosotros?- Preguntó Gaz llamando la atención del Invasor que al igual que su hermano se limitaba a revolver el puré de papas.
-¿Eh?... como sea- Respondió con indiferencia, la pregunta de la chica claro que le había tomado por sorpresa pero lo disimuló perfectamente. Se limitó a mirarla teclear en su celular, casi de inmediato notó a Dib sacar el suyo y mirar la pantalla. ¿Qué hacía mirando a Dib de nuevo?
-Si quieres come con nosotros- Decía el mensaje que le había mandado y por un momento pareció dibujarse una sonrisa en su rostro, eso parecía un intento de amabilidad por parte de su hermana y eso no se veía a diario pero a pesar de ello, la miró y negó con la cabeza.
-Como quieras… Zim iré al salón, olvidé mi almuerzo y detesto esta asquerosa comida- Dijo con sumo odio mientras se alejaba a paso amenazante, el Irken asintió y la miró alejarse, entonces notó que había dejado su comunicador, celular o esa cosa que utilizaban los humanos para comunicarse y enviarse mensajes entre ellos.
-¿Y esto cómo funciona?- Comenzó a tocar la pantalla y no tardó en descubrirlo. Miró a Dib con curiosidad y enseguida tecleó rápidamente.
-¿Otro mensaje?- Sacó su celular y leyó el nuevo mensaje que decía: "¿Te molesta la presencia de Zim?", no entendió muy bien el por qué Gaz le preguntaba algo como eso, alzó la vista pero no la encontró ahí, sólo estaba Zim simulando comer ese horrible puré que ni él mismo se había atrevido a probar. Supuso que Gaz no quería que Zim se enterara de aquel mensaje, aún así meditó un poco su respuesta; de reojo el Irken lo miraba escribir hasta que sintió el aparato vibrar entre sus manos, con discreción leyó el contenido.
-"Claro que me molesta, sabes lo mucho que odio a Zim ¿Qué clase de pregunta es esa?"- Se quedó helado ante la respuesta aunque en sí no esperaba algo diferente, sabía que la peculiar "relación" que habían tenido atrás no había quedado en los mejores términos pero aun así no esperaba que Dib lo odiara tanto. Entonces recordó como se alejaba cada que él estaba cerca, un buen ejemplo había sido el día anterior, cuando llegó a su casa a penas lo miró se fue de ahí y se encerró en su habitación.
Dejó el celular donde estaba, ni siquiera se había molestado en borrar los mensajes, ahora se sentía incómodo e irritado. Dib se encontraba en las mismas, había mentido, la presencia de Zim no era lo que le molestaba; lo que en realidad le molestaba era el hecho de verlo junto a su hermana, suficiente martirio era el verlos sentados juntos frente a él, ahora ¿comer con ellos? y ¡en la misma mesa! eso sí sería una ironía. Prefería que Gaz creyera que odiaba a Zim, así podía justificar el no estar cerca de ellos.
Gaz regresó con su almuerzo y tomó asiento, Zim aprovechó para darle un regalo más; se trataba de un videojuego para su nueva consola Irken. Ella abrió los ojos asombrada y el Invasor no pudo evitar sonreír ampliamente, darle regalos de ese tipo valía la pena, ahí estaban esos hermosos ojos color ámbar que tanto le gustaban.
- ¡Sí, son como los de Mary!
Zim se sobresaltó al escuchar las palabras de Gir retumbar en su memoria, sin poder evitarlo volteó hacia donde Dib que también lo miraba. Efectivamente, ahí estaban esos increíbles ojos color ámbar que brillaban intensamente detrás de los anteojos, esos ojos que lo miraban fijamente.
-"Quién diría que Zim podía ser tan atento"- Pensó Dib. No había perdido de vista aquella escena, un nudo se le hizo en la garganta, definitivamente debía dejar de torturarse de aquella forma. Tomó su charola y se levantó de ahí, vació el contenido en la basura y salió con rapidez de la cafetería.
Y Zim nuevamente sintió ese frio, esta vez una mirada había sido suficiente para que el humano se fuera. Nuevamente esa sensación de incomodidad lo invadió ¿Por qué le importaba tanto? ¿Qué le estaba pasando?
-Gracias- Sintió los brazos de Gaz rodear su cuello en un… un abrazo. Eso estaba bien, conocía esa clase de afecto humano así que respondió con gusto, le agradaba el abrazo de la humana. Afortunadamente Dib ya no estaba ahí para observar eso.
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Durante las clases que siguieron después del almuerzo Zim y Dib habían evitado cualquier tipo de contacto visual, finalmente era la última hora.
-Bien chicos al parecer su maestro de Psicología sufrió un colapso nervioso el día de ayer, afortunadamente fue ayer que regresé de mis vacaciones así que se me asignó el puesto. Mi nombre es Dwicky y de ahora en adelante impartiré la materia de Psicología.
Los alumnos festejaron la noticia, la mayoría habían tenido anteriormente la oportunidad de hablar con él cuando fungía como Consejero Escolar y sabían que era increíblemente alocado y divertido. Varias chicas festejaban y suspiraban enamoradas ya que el consejero de cabellos negros, ojos azules y de aspecto juvenil sería ahora su maestro de Psicología.
Todos parecían felices a excepción de Dib y Zim que permanecían literalmente con la expresión desencajada. Por un lado Zim estaba preocupado, pues sabía que el ahora profesor conocía su secreto ya que lo había visto sin su disfraz aquella noche que había iniciado sus "vacaciones" por el espacio exterior. Por el otro Dib estaba furioso, frente a él estaba el único ser humano en el que había confiado, su "compañero" de equipo, su confidente… su amigo, el cual sólo había fingido creerle en un principio y se había largado al espacio exterior en la primera oportunidad que tuvo llevándose consigo las pruebas definitivas para mostrar al mundo que Zim era un extraterrestre y la existencia de los otros alienígenas.
Dwicky miró a ambos chicos con alegría, como si nada hubiera sucedido o cambiado en esos años. Zim finalmente decidió pasarlo por alto aunque eso no significaba que no lo mantendría vigilado, de momento tenía otras cosas por las que preocuparse.
La clase transcurrió con normalidad, ciertamente fue divertida o al menos, mucho más entretenida que las del antiguo profesor, pero eso sí, aunque la clase era de dicha naturaleza sí estaban aprendiendo adecuadamente, en realidad Dwicky era bastante bueno impartiendo la materia.
Dib comenzaba a sentirse incómodo, si bien le gustaba la clase aunque no se viera participativo, se había percatado de que Dwicky le miraba constantemente. Tal vez era su imaginación, su antigua paranoia o tal vez no. El timbre sonó indicando al fin la esperada salida, todos se apresuraron a guardar sus cosas para marcharse de aquella prisión. Zim fue el primero en salir corriendo, varios compañeros hicieron lo mismo mientras otros se despedían primero del profesor, la mayoría eran las chicas. Dib pasó de largo sin despedirse, ni siquiera volteó a verlo.
Llegó a la puerta principal donde esperaría a alguno de los asistentes de su padre que lo llevaría al laboratorio en la ciudad, decidió dibujar para hacer la espera más amena. Buscó su cuaderno de Matemáticas, ahí era donde siempre realizaba sus bocetos pero no lo encontró.
-¡Por Mercurio! Debí olvidarlo en el salón- Bufó molesto mientras regresaba sobre sus pasos. Respiró profundo antes de entrar, sus compañeros ya se habían marchado, el único presente era el Sr. Dwicky que se encontraba guardando sus cosas. Una vez más le ignoró y caminó hasta su pupitre donde debía estar el cuaderno pero no lo encontró ahí.
-¿Buscabas esto Dib?- Preguntó el Profesor que se encontraba ahora sentado en el escritorio, sosteniendo la libreta con una juguetona sonrisa.
-Sí, gracias- Respondió en seco. Se acercó para tomarlo pero Dwicky lo escondió tras su espalda.
-Vaya no haz cambiado mucho Dib, aunque la madurez te ha sentado muy bien debo admitir- Dijo de forma seria mientras lo observaba de arriba abajo con detenimiento.
-Entonces sí me estuvo mirando- Afirmó Dib para si mismo en voz alta.
-¿Fui tan obvio?
-¿Me puede dar mi cuaderno por favor Sr. Dwicky?- Volvió a preguntar fingiendo no haber prestado atención a su pregunta.
-Cuando estemos solos llámame Dwicky, creí que ya habíamos roto el hielo- Respondió ignorando la solicitud del chico.
-Bien…- Se limitó a responder y se dio la vuelta, aquello era demasiado. A penas había dado unos cuantos pasos cuando sintió que le sujetaba por la muñeca.
-Por lo que veo estás enojado- Dijo Dwicky en tono serio sin soltarle, aunque en realidad no tenía intenciones de hacerlo. Aquello era un tema que el menor prefería evitar ¡Claro que estaba enojado!, se zafó del agarre con brusquedad y salió corriendo de ahí, al diablo su cuaderno, al diablo el Sr. Dwicky, al diablo todo.
-A mí también me alegra verte Dib… hablaremos mañana entonces, sin interrupciones- Dijo Dwicky mientras acariciaba el cuaderno que estaba entre sus manos.
¡Que día tan estúpido! No podría ser peor ¿O sí?... Claro que sí, ahora debía pasar toda la tarde en un laboratorio aburriéndose de lo más lindo bajo las ordenes de su padre que no dejaría de mencionarle "lo maravilloso de la ciencia real y lo absurdo que eran las investigaciones paranormales".
Un carro negro se detuvo en frente, de el bajo un joven de bata blanca, cabellos azules y gafas protectoras, ese era el asistente de su padre. Suspiró profundo y se dio ánimos recordando el lado positivo, al menos estaría un buen rato sin pensar en Zim.
Cuando llegó al laboratorio su padre ya lo estaba esperando. Dib ya se había colocado bata, guantes y lentes de protección química pues según la bitácora el laboratorio químico era su área asignada ese día.
-Hijo me alegra que estés aquí, antes que nada permíteme presentarte a mis dos nuevos asistentes, trabajarás a su lado, ellos sacaron las puntuaciones más altas en todas las pruebas, además creo que te llevarás una agradable sorpresa.
-¿Sorpresa?
-¡Atención! Mi mano derecha ha arribado, ustedes deberán acatar sus órdenes ya que lo que él diga tiene tanto valor como si saliera de mi propia boca. Él es mi hijo Dib Membrana.
-¡Lo que usted diga!- Respondieron ambos chicos al unísono.
-¿Qué?- Dib casi sufrió un paro respiratorio y cardiaco al observar frente a él a Zim que vestía los mismos aditamentos que él. El Invasor le ignoró y continuó con los procedimientos de esterilización y preparación del material de vidrio que utilizaría para realizar el espectrómetro de masas.
-Jajajaja te dije que te llevarías una sorpresa hijo. Zim obtuvo una calificación perfecta, me alegra que tengas amigos que se interesan por la Ciencia Real. Ahora los dejo trabajar, volveré en 1 hora- Dicho esto el profesor se marchó del lugar dejando al equipo solo.
-¿Qué estás haciendo aquí Zim?- Preguntó casi en grito mientras sujetaba por los hombros al Irken para que volteara a verlo, no soportaba seguir siendo ignorado de esa forma. Necesitaba una explicación, ese era el último lugar en el que esperaba encontrarlo.
-Por si no te haz dado cuenta estoy apunto de analizar un compuesto, tal como lo dice la bitácora. Ahora si no te importa Zim tiene iones que medir, a menos claro que tengas una orden que dar, si no es así deja de molestarme.- Dicho esto siguió con lo suyo, no le había agradado en lo más mínimo la forma en que el humano le había tratado. Dib no supo como reaccionar, a pesar de la confusión y la sorpresa, le había dado alegría verlo pero después de eso…después de esas palabras prefirió darse la vuelta y trabajar lejos del Irken. Aquello sería más difícil de lo que pensaba.
Zim lo observó a lo lejos. No había marcha atrás, él sabía que se encontraría a Dib en ese laboratorio, ya se había preparado para eso y nada lo desviaría de su objetivo, llevaría a cabo su plan; aunque lo que no esperaba era que el humano se enojara tanto al verlo ¿Qué le había sucedido? ¿Por qué había cambiado tanto? Y lo más importante ¿Por qué Dib lo odiaba tanto?
CONTINUARÁ…
Justo cuando parece existir un progreso en cuanto a lo que sienten… las cosas parecen complicarse más. Ambos creen que el otro le odia, que desastre.
Y sí, el Sr. Dwicky del episodio ¡Justificado! (Vindicated), ha hecho su aparición. Es necesario para esta historia, además de que lo amo XD es de esos personajes que sólo aparecen una vez y no pude evitar amar; como Sizz Lorr, Tak, Minimoose. Bueno, la próxima actualización viene este fin de semana porque estaré trabajando en algunos dibujos los siguientes días. No olviden darse una vuelta por mi DeviantArt, me encuentran como HerzyDIshtar, subiré algunos fanarts de Invader Zim.
Espero sus comentarios, como ya debieron haber notado siempre doy respuesta. Y no olviden mirar al cielo antes de ir a dormir, tal vez vean pasar a Zim en su Voot o a algún otro visitante, nunca se sabe. ¡Saludos!
