Les dejo el siguiente capitulo chicos!

No escribiré hasta el fin de semana pero tenía que subir uno nuevo, espero que les guste por favor comenten acerca de él.

Nos estamos viendo puesto que hay luego mucha tarea, agradezco a la persona que me dejo un comentario, tengo una iniciativa muy grande para seguir escribiendo. Espero que me esperen un poco pues estoy en periodo de exámenes y luego me da mucho sueño el calor que anda haciendo en mi país.

Un besote :*

Lunática Lobegood


- Es increíble que el profesor Nijo deje tanta tarea, aun cuando tenemos práctica el Sábado- Comentó una chica - No es justo, a este paso a penas y puedo ir a ver a mi novio- La joven se veía un poco alterada y tenía ojeras de casi no poder dormir.

- Pues no teníamos mayor alternativa- le contesto un chico que caminaba a su lado- Recuerda, que estamos en una de las mejores escuelas de medicina.

- Lo sé- suspiro la chica- Y aún asi debo algunas materias, son muy pocos aquellos que vas acorde al plan de estudios. Al decir esto camino más lento. Eran 5 jóvenes los que caminaban juntos, el resto solo los oía hablar a los dos primeros.

- Aw creo que el único que va bien en las clases acorde en sus años es Kido- Comentó el chico- Siempre se encuentra en la biblioteca estudiando y por lo que veo además saca notas satisfactorias.

- Sí, eso se llama tener disciplina y no estar quejándose como Nakahara- Dijo una chica que se encontraba detrás de los dos primeros.

- ¡Oigan!- Dijo la primera chica (Ella era Nakahara). El chico solo se limitó a sonreír.

- Creo Kido que serás de los pocos que saldrán a tiempo- Dijo el joven mirando hacia tras donde se encontraban otros tres chicos, uno de ellos era Joe.

Joe leía un pequeño libro, para poder evadir un poco sus pensamientos a veces se metía en la literatura. En ese momento se juntó con sus compañeros porque sacarían copias de un instructivo de práctica junto con sus compañeros. De los cinco solo él y otra chica (que aún no comentaba nada) eran los únicos que iban acorde a su generación. Los tres restantes iban rezagados un año a excepción de Nakahara que iba dos años rezagada. Es importante mencionar que si no pasabas las materias de un bloque no se te permitía seguir adelante por eso muchos se rezagaban años o semestres.

- Kido- Volvió a decir el joven ahora se paró y se puso frente a él- ¿Oíste lo que dije?

Joe apenas estaba regresando al mundo real, pues estaba inmerso en sus pensamientos. De repente dejo la lectura y subió sus ojos para ver a su compañero, sin proponérselo había sido el centro de atención de sus compañeros.

- !Oh¡ Claro- Contesto de modo automático.

- Creo que la presión te ha afectado demasiado- Continuo su compañero- ¿No sería que Kido ahora está enamorado? El muchacho lo dijo de modo burlón no porque lo pensará.

¿Enamorado? No, no estaba enamorado, solo que ahora era más difícil concentrarse en lo importante. Pronto sería un rezagado más como el resto de sus compañeros. Eso no se lo podía permitir. Pero pareciera que al resto no le afectaba tanto como a él. Ahora otra cosa rodeaba su mente y no era la medicina. Pensaba en Izzy y Mimí juntos, su modo de pensar siempre fue pesimista por lo cual pensaba a ambos con un gran corazón de fondo. El solo pensarlo le hacía que le doliera el estómago. Mimí cocinando para Izzy, Mimí con minifalda en una cita. Sus pensamientos se lo comieron cuando pensó en Mimí besando a Izzy.

- ! NO PUEDE SER CIERTO ¡- Grito sin darse cuenta. El resto de sus compañeros lo vieron con una expresión un poco dramática.

- Kido ¿Estas bien?- Dijo la chica que no había hablado.

- A sí, sí estoy bien- Comento el joven totalmente sonrojado.

- Creo que no has dormido lo suficiente- Dijo el joven finalmente aún sorprendido- No sería mejor que regreses a tu casa a descansar, en fin ya terminaron las clases.

- No hay que sacar copia del trabajo que tenemos para pasado mañana- Dijo un poco enfadado Joe.

- Si, Kido pero te vez un poco demacrado- Contesto Nakahara- Deberías no ir a la clase de mañana al final es pura teoría y tú nunca faltas.

- ¿Para qué se quede debiendo muchas materias?- Dijo de forma burlona el chico.

- Lo decía con otro tipo de intensión- Contesto la chica

- En lugar de estar peleando deberían ir a sacar copia al trabajo- Dijo la joven que era de la edad que Joe. Sin decir una palabra más y por el hecho que esta chica se puso muy sería y denotaba algo de miedo sus otros compañeros se adelantaron diciendo que les sacarían un juego a ella y Kido mientras que entrando a la biblioteca se burlaban entre ellos. Finalmente hablo la joven con Joe.

- Kido ¿Estas bien?- le dijo la joven- Te he visto muy distraído estás últimas semanas.

- No es eso Miyake es que últimamente nada me entra de la escuela- se excusó Joe.

- No lo creo- Lo miro la joven- ¿Hay algo más? Es por la materia del profesor Fujimori- Entonces se vio un poco desanimado. No se tenía que ser un genio para leer los sentimientos de Joe a lo largo de su vida, aun si no era una persona muy cercana a él.

- Dice, que confundo los términos- silencio- No creo pasar su materia, por lo tanto me veré obligado a recursar su materia.

- Es ¿solo eso?- Dijo la joven- No te conozco mucho, pero creo que hay algo en tu vida que no te hace feliz. Anteriormente cuando entramos a la carrera te veía siempre muy animado, últimamente te veo como lejos de aquí.-

- Yo... no sé qué me pasa.- Le dijo

- Ya veo, si no quieres hablarlo está bien pero creo que nos podemos dar la oportunidad de ser amigos siempre andas muy aislado de los demás.- suspiro la chica- Solo convives cuando estamos en las prácticas en el hospital.

- Muchas gracias Miyake- Contesto Joe con una luz en sus ojos- Pero me siento un poco desahuciado

- Creo que los chicos tienen razón- le terminó diciendo la joven- No tienes que hacer las cosas por obligación, si esto no es lo que quieres sufrirás toda tu vida jamás serás un excelente médico.- En ese instante Joe subió la mirada y abrió la boca para poder decir algo pero la chica prosiguió- Será mejor que te des unos días.

- No puedo hacerlo- Respondió Joe- Apenas es martes, mañana tenemos práctica y siempre andamos ocupados sin tomar en cuenta que el sábado tendremos que ir al hospital en la noche.

- Le diré a los profesores que has enfermado- contestó la joven- Pero solo te podré ayudar con las materias del jueves y viernes, el sábado tienes que presentarte como mañana.

- Y ¿La práctica especial?-

- La haré yo- contesto la chica- Al final es en grupos de tres personas o dos, yo la haré.

- No puedo permitirlo es mi trabajo- Ex pectó Joe, lo que menos quería es ser una carga para algún compañero.

- No es molestia-

- ¿Qué? -

- Tampoco es gratis, en otro momento me pagaras dicho favor- respondió la chica ahora sonriendo- Creo que eres buen chico y sé que no te aprovecharías de los demás. Será mejor que te retires y no estudies por estos días aunque sea no te preocupes les diré a los demás que te sentías mal ya después hablaremos con el profesor Fujimori.-

Joe dudo un segundo si irse o no, pero tenía razón Miyake si no se retiraba en ese momento sus compañeros regresarían y seguirían con las preguntas incomodas. Se despidió y se fue de la universidad era solo medio día. ¿A dónde iría? Quizá a su casa a dormir un rato, no no se sentía de humor para ir a casa. Tampoco quería ver a alguien en específico.

Solo caminaría por ahí, quizás iría al cine o a una librería para ver que había en libros de ... ¡No! tenía que despejarse. Eso era nuevo para él en cierto modo. Se decidió ir a un centro comercial solamente para comer un helado, al llegar ya era la una de la tarde. Había pocas personas ahí, era obvio la mayoría se encontraba en la escuela o sus trabajos.

Solo observaba a las personas caminando, comprando, riendo. Solo con sus vidas cotidianas a diferencia de los problemas existenciales que se ponían en su mente. De repente el único que había hecho que el tiempo se parara era el sabor de su helado y se perdió en el sentido del gusto que tenía al probar la crema del helado. En un momento algo que le pareció muy superficial llamo su atención; un grupo de cuatro chicas entraban y salían de las tiendas riendo.

"¿Cómo podría existir personas tan superficiales?" Se preguntaba a sí mismo, cuando decidió ver a otro lado una de ellas le llamo la atención era una joven de tez blanca y cabello largo castaño. Vestía con una blusa de manga larga transparente y una minifalda, una bolsa de mano que hacia juego con su vestimenta para terminar el look usaba unos zapatos de tacón. El resto de las chicas vestían de modo parecido y a pesar que todas eran atractivas y bonitas, la chica que le llamo la atención era en especial "Muy Hermosa" de repente el corazón de Joe empezó a latir sin razón aparente, un olor muy fino apenas perceptible le llegaba a sus sentidos. Su cerebro se desconectó por un momento entonces cuando las jóvenes se acercaban a donde él se encontraba observo mejor a la joven, en un instante la chica vio que la observaban y regreso su mirada al joven entonces su rostro sonrió de repente.

- ¡Mimí!- Apenas le salieron las palabras a Joe. Obviamente la chica no lo había oído pero en ese momento se lanzó hacía él, se abalanzó y lo abrazo desde el cuello gritando - ¡SUPERIOR JOE!

Cuando llego abalanzarse sobre él, Joe apenas y podía mantener el equilibrio. La joven casi logra que se caiga por el peso de su mochila y el peso extra que de repente llegó hacía él. Sin embargo si tiro el poco cono que le quedaba en la mano derecha. La joven lo apretó demasiado pero se detuvo en el momento que una de sus compañeras se acero: - Mimí ¿Vienes?- Dijo la joven con un aire de superioridad, miro de reojo a Joe pero lo ignoro de inmediato.

- Espérenme un minuto- Contesto la joven sonriendo

- Como desees- contesto la chica y se regresó con las otras dos. Apenas había llegado con las dos chicas cuando otra le dijo a Mimí- ¿Nos adelantamos, vale?

- Si- contesto Mimí. Dicho esto las chicas entraron a una tienda.

Joe no podía articular palabra en todo este tiempo y aún separándose las chicas de Mimí se quedó sin poder articular alguna palabra entre su cerebro y su lengua pareciera que no había conexión. En ese momento la joven le empezó a preguntar ¿Cómo le iba en la escuela? ¿Qué era de su vida? ¿Si, seguía viviendo donde siempre? ¿Por qué no fue a la reunión de Izzy? etc... Pero no le dio tiempo si quiera que emitiera un sonido cuando ella empezó a hablar de su vida y como lo había oído de Tai y Sora se había metido a una escuela particular de gastronomía en donde le iba muy bien. También menciono con alegría algo sobre sus padres a donde viajaba cada vacaciones de verano con su familia y lo mucho que extrañaba que todos se reunieran. En ese momento a Joe le regreso la conexión de su cerebro con su lengua:

- Mimí- suspiro melancólicamente- Me alegra que andes bien, me he encontrado un poco ocupado puesto que mi carrera es muy demandante.

- ¿Aún tienes problemas existenciales?- Contesto la joven sin nada de tacto.

- No, no se trata de eso- contesto el joven poniéndose un poco sonrojado.

- Entonces.. ¡Deberías de ir con Izzy a ver su trabajo! Ha hecho algo realmente muy bueno con el digimundo- Sonrió- En verdad que tanto tiempo metido en las computadoras le ayudo mucho a comprender el mundo cibernético, por el momento está buscando un modo que la realidad virtual no afecte demasiado con la realidad.

- Si, ya lo sé me lo dijo Sora y Tai- De repente el que nombrara a Izzy le parecía demasiado fastidioso y más como se expresaba de él- Sé que ahora Izzy es el ¡Hombre perfecto! !¿o no?!

- Joe, yo nunca dije eso- replico la chica sorprendida

- Pues, pareciera- Dijo aún molesto- Desde niños era muy bueno con la computadora, ahora se le facilita todo y seguramente hasta la carrera.

- Joe- Replico Mimí- Izzy siempre le gusto la computación siempre tuvo esa curiosidad, pero lo hacía para ayudarnos representa una gran parte de su esfuerzo-

- Si y ahora es él quien más méritos se ha llevado a cabo-

- ¡Eso no es cierto!- dijo la chica ya un poco fastidiada.

- Tienes razón- dijo más calmado Joe- Todos han mejorado y seguido sus sueños, yo soy el único que no puedo hacer nada bien.

- Eso no es cierto Joe- Dijo la joven- Tu siempre has sido una persona precavida, honesta y un gran amigo.

"Amigo" esas palabras le habían dolido más que nada. Quería salir de ahí el mismo sentimiento que había tenido al ver al resto, era el que le estaba llenando el cuerpo.

- No tienes por qué menospreciarte- Le dijo la joven-

- No sabes de lo que hablas Mimí- Contestó serio. Mimí es una joven que siempre ha sido muy impulsiva, en ese momento su cara se estaba poniendo roja por el coraje si algo no podía soportar era el que las personas se lamentaran de su situación. Y menos aún que alguien la corrigiera y le dijera que no sabía de qué hablaba.

-¿Y por qué entonces no haces algo que te guste?- Corrigió la chica dándole la espalda algo molesta- ¡En lugar de estar quejándote!

Eso hizo que Joe se percatará de su modo tan infantil que estaba reaccionando, anteriormente se había sentido así, él era el mayor del grupo y sin embargo estaba actuando de una manera muy inmadura.

- Lo siento mucho Mimí- se excusó el joven viendo a la chica, se inclinó un poco en modo de que de verdad lo sentía.

- No- Contesto la chica- No tienes por qué ser tan formal Joe.

- Creo que he sido un poco tonto, ni siquiera puedo con algo en lo que siempre me he preparado-

- No me refería a eso.. – Se volvió a voltear Mimí entonces se dio la media vuelta para poder ver al chico de frente- ¿Quieres platicar sobre ello? Siempre has estado ahí conmigo y mucho tiempo me defendiste cuando era una niña, puedo escucharte.-

- -¿Tus amigas?- ex pectó Joe

- -Puedo verlas en otro momento-

- -No, Mimí mejor nos vemos en otro momento.

- -No, Joe- se dispuso a corregirlo la chica

- -Aún que así fuera prefiero estar solo en este momento.- al decir eso solo tomo su mirada a otro lado.

- - Está bien- contesto la chica un poco molesta- Te dejo ir a cambio de un favor.

- - ¿Un favor?- se sorprendió Joe, pero inexplicablemente no sabía por qué su corazón latía fuertemente.

- - El sábado estaré en el parque de Odaiba- sonrió la chica- Me gustaría verte ahí. ¿Te parece a la una de la tarde? En el faro principal cerca del reloj.

Mimí le estaba proponiendo ¿Una cita? No, no puede ser eso le conmovía todo el cuerpo en ese momento era totalmente increíble

- - ¿Entonces aceptas?- se quedó mirando un poco a Joe- Si vas, prometo que seré linda contigo.

- - Sí, claro estaré ahí- dijo sorprendiéndose y además contestando tan tranquilo aún no sabía que pensar puesto que lo último que su cerebro pudo procesar fue ver a Mimí alejándose de ahí yendo a la tienda.

No importaba entonces el helado que ya hacia tirado a su lado, aun así como es Joe lo recogió y lo tiro a la basura. Lo siguiente que hizo fue irse a su casa y recostarse en su cama lo único que pensaba era en Mimí no importaba el enojo que había hecho en ese momento él estaba realmente feliz.

Solo se dispuso a descansar y sin darse cuenta el estrés se había retirado de todo su cuerpo, los días siguientes estaba mayormente calmado y si asistió a las clases cosa que sorprendió a la joven Miyake pero que no pregunto nada por el momento. Sus pensamientos en esos días se nublaron al pensar que el sábado en la noche tenía que ir de práctica al hospital. No importaba durante esos días se planteó como se libraría de ello; Primero se arreglaría en la mañana temprano se bañaría y se pondría una ropa adecuada (pulcra, elegante y moderna), comería algo alistaría su bata, su maleta para la práctica en la noche desde ese momento.

Y cuando viera a Mimí irían a caminar en el parque después de eso la invitaría a un buen restaurante a comer quizá sería hasta divertido como en los viejos tiempos pero con la diferencia que "solos" ya habían estado antes solos pero no en la perspectiva de una "cita si no por diversas situaciones que los habían hecho separarse del grupo. Curiosamente siempre terminaban los dos en su momento de soledad dándose compañía el uno al otro por ser un poco parecidos con respecto a la perspectiva de vida y al mismo tiempo tan diferentes puesto que Mimí no lo tomaba todo tan en serio era muy relajada a diferencia de Joe que siempre se preocupaba por eso. En ese momento le preguntaría si lo de Izzy era verdad o no. Pero por dentro solo esperaba que ella ni siquiera se hubiese dado cuenta de los sentimientos de Izzy.

Al llegar el sábado siguió al pie de la letra su plan y estaba más alegre de lo normal que hasta sus padres se sorprendieron pero no le preguntaron nada. Lo bueno era que saldría un poco y en la noche se quedaría de guardia en el hospital. Salió de su casa antes para llegar a tiempo, se encontró en el punto de encuentro unos 20 minutos antes de lo acordado y ahí se quedó esperando. Llevaba un pequeño regalo en sus manos (Era un broche) estaba envuelto en papel celofán y en una bolsita en forma de rosa. Llego la hora pero Mimí no se aparecía, se dispuso a esperar un poco más, también quería saber los sentimientos de Mimí hacía él quizá era el momento de declararle como se sentía con respecto a su presencia. Gustarle, sí pero estar enamorado. Bueno esas eran palabras mayores que no tenía ni idea si eran las correctas en ese momento. Aun siendo solo pensamientos estos hicieron que se pusiera completamente ruborizado. El sol resplandecía y para Joe las parejas le parecían más radiantes que nunca entonces una voz femenina se escuchó:

- -Superior Joe- Era Mimí

- - Mimí- contesto Joe, en ese momento la joven volvió abrazarlo fuertemente a dicha expresión ya estaba preparado Joe.

La joven iba con un vestido blanco y unas alpargatas un poco altas, su cabello recogido en una cola de caballo. Se veía en verdad muy linda, fue tanta su sorpresa que hasta algunas personas voltearon a ver a la joven.

Cuando se dispuso a decir algo, la chica lo agarró del brazo y se lo llevo a un paso veloz. Esto lo saco un poco de sus pensamientos, pero se sentía feliz al rosar su mano con la de ella que era totalmente tan delicada que se sentía como un pétalo de rosa. De repente se paró en una cima y alzo su brazo muy alegremente como ¿Saludando a alguien?

- -¡Chicos ya llegue!- Exclamo. ¿Eso significaba que? Se acomodó las gafas Joe y vio a todos sus compañeros. Ahora sin error a equivocarse estaban todos.

- - Me da gusto que esta vez sí nos acompañes Joe- Escucho decir a alguien que se encontraba detrás de él. Cuando se volteo un poco miro a un chico un poco más bajo que él, de cabello naranja, delgado vestía un chaleco gris con una playera abajo y unos pantalones capri. Unos zapatos muy delgados azules. El joven había tomado el hombro de Joe.

- -Ya vez, te dije que yo podía lograr que Joe nos acompañara- Dijo Mimí al chico.

- -Ya veo Mimí, muchas gracias hiciste un buen trabajo- Contesto el joven a cierta distancia un poco sonrojado por la chica, esta noto esa expresión y dijo:

- -Ya sé que soy muy bella ¿O no? – Sonrió de manera pícara. A lo que el joven solo miró al suelo mientras se ponía todo rojo de manera muy aperente

-Izzy- Dijo Joe.