Hola, solo para aclarar no se cada cuanto tiempo pobre actualizar, ahora a leer

Capítulo 2:

"Escuche que le gustas"

Esas malditas palabras no querían salir de su cabeza, hacía ya una semana que seguían allí, ni siquiera podía verle la cara a la maldita manager porque volvían a su mente dichas palabras y todo por culpa de ¿Quién?, claro del jodido viejo, aunque la verdad no era del todo malo, esa información iría a su libreta demoniaca y la utilizaría cuando fuera necesario.

No tenía mucho que hacer después de todo la temporada había culminado y aunque entrenar era necesario decidió darles unos días libres a todos esos inútiles y así no verle la cara a la maldita manager por un tiempo, además de no aguantarse los bromas sin gracias de Musashi y la cara de idiota de kurita fingiendo no entender nada.

El agua helada recorría cada parte de su cuerpo, había notado que la idea de darse una dueña de agua fría para despejar su mente en definitivo no sirvió de nada porque seguían los malditos pensamientos atormentándolos, tomo una bocanada de aire y salió de la dueña hacia su dormitorio decidido a ponerse unos pantalones y dormir, tal vez eso si le ayudaría, el sonido de su teléfono celular logro catar su atención mientras secaba su cabello alborotado teniendo una idea de quien llamaba a esas horas de la noche tomo el teléfono y no se equivoco

-¿qué quieres maldito gordo?-

-Hirumaaa, Musashi y yo pensamos que sería divertido salir de fiesta (no me metas en tus ideas, di la verdad)- la voz de Musashi y su argumento le dio a entender que todo era idea del gordo- está bien Musashi, que dices Hiruma ¿vas?-

-No- esa fue su respuesta, tan simple y sencilla

-¿Qué no vas? Lástima a Anezaki le hubiera encantado verte- Musashi no puedo resistirse y le arrebato el teléfono a su amigo, claro la idea de ir de fiesta no le agradaba del todo pero molestar al demonio era una de sus actividades favoritas.

-Deja de molestar maldito viejo - pudo escuchar la risilla de Musashi ante su respuesta

-Pero Hiruma todo el equipo va- y allí estaba de nuevo el gordo, tal vez sería mejor aceptar, claro todo era mejor ante la idea de aguantarse los llantos interminables del maldito gordo, además estaba seguro que al final terminaría aceptando.

-Tsk, está bien, en el lugar de siempre, dentro de media hora- colgó sin esperar respuesta, tal vez una fiesta no sería tan mala idea, llevaba días planeando lo y era hora de llevarlo a cabo, se había cansado del papel de niña perfecta de la maldita manager, era hora de mostrarle a todos como un ángel puede morir de amor por un demonio, con tales pensamientos en su cabeza no pudo evitar que una sonrisa demoniaca se enmarcara en un rostro.

En otro lado de la ciudad…..

-¿y que dijo?

-Que nos vera en media hora en el lugar de siempre- Kurita estaba tan contento que su sonrisa se expandía de oreja a oreja, hace tiempo que no salía con Hiruma y Musashi, además ahora estarían sus amigos de los Devil Bats, eso lo hacía más divertido.

-Perfecto- Musashi también sonreía en definitiva se divertiría molestando al demonio

-¿ehh?, no entiendo que sucede Musashi-

- Nada, y dime ¿Qué digo Anezaki?-

-Mamori también ira dijo que llevaría a un amigo- contesto conservando su sonrisa y observo a Musashi expandir más la suya

-¿un amigo?- Kurita asintió, -vaya esto será más divertido de la que pensé- se dio media vuelta y empezó a andar, dejando al gordo un poco confundido, -que esperas vamos la noche será muy divertida-.

-Si- decidió seguir a Musashi, tal vez no supiera la causa de la felicidad de su amigo pero hace días que ya se estaba haciendo una idea de lo que ocurría y claro eso tenía mucho que ver con el demonio y el ángel de Deimon.

En casa de Mamori…..

-no lo sé Susuna, creo que esto es demasiado-

-Mamonee, pero si te ves muy linda, seguro tendrás a Hirunii babeando por ti- Susuna estaba muy feliz, el vestido que había elegido para Mamori que quedaba también, además que iba a la perfección su plan, claro no fue tan difícil convencer a Kurita de que una fiesta le alegraría el día a todos

-pero Susuna es muy corto además porque tenía que invitar a Shion, me siento mal por usarlo- decía mientras hacía un intento en vano de jalar el vestido un poco para cubrirse más

- ay vamos, ¿Qué no quieres impresionar a Hirunii? Además hable con Shion y digo que no le importaba, que nos ayudaría.

- Sigue sin parecerme una buena idea-

-todo estará bien, confía en mí, ahora vamooosss- salió corriendo enérgica de la habitación hacia la salida, a Mamori no le quedo de otra que suspirar resinada y seguir a su amiga después de todo hace quince minutos que Shion un amigo de la infancia, las esperaba.