Cuestión de estilo
Habían pasado dos días del servicio de Tonks y Remus; era el día en que iría a casa de Andrómeda a conocer formalmente a Teddy, su ahijado. No podía, más bien no quería ir solo, y solo había una persona en el mundo a la que Harry le pediría que lo acompañase.
Se revolvía el cabello con una mano, señal de impaciencia, no sabía por que se tardaba tanto; dio un par de vueltas al dormitorio, parándose en el espejo para ver que estaba bien alineado. Por fin la puerta del baño se abrió dejándola salir con el cabello aun goteando levemente, parecía querer hacerlo todo a la vez, el cepillo de dientes dentro de su boca, pasando un brazo por la manga de la chaqueta, con la otra mano intentaba cepillarse el cabello y aun luchaba por colocarse correctamente uno de sus zapatos. No pudo evitar reírse, ella volteó a verlo fastidiada.
-Deberías de ayudarme, vamos a llegar tarde- dijo lo mas claro que pudo con el cepillo de dientes estorbándole.
-No es mi culpa que hayas escogido justamente hoy para quedarte dormida- le respondió ayudándole con la chaqueta y quitándole lo que le estorbaba de la boca.
-Y tu no pudiste despertarme ¿cierto?- intento reprimir una sonrisa al verla luchar con su cabello- Vámonos, es imposible- bajo el cepillo derrotada mientras iba a la puerta con sus descontrolados bucles moviéndose al compas de sus acelerados pasos. Sonrió, definitivamente ese era el estilo que mejor le quedaba a Hermione Granger.
Kari Kauffman
