Mi fantasía, Mi realidad
Aiya! Meldor¿cómo están, bueno aquí me tienen de nuevo con la actualización de esta locura, en realidad fue petición de una amiga el actualizar tan rápido, bueno rápido para mi gusto pero por ella lo haré.
Lothiriel of Dol Amroth, esta va por ti, un beso amiga.
Ahora el tan esperado fics, gracias a todos por sus review, de veras me anima a continuar esta maratónica historia, besos a todos.
HADA:)
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Capitulo 3
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FLASH BACK
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Este viaje debía ser el último, por que ambas familias se habían puesto de acuerdo de vivir un poco más cerca.
La familia de Ariel venderían la casa que tenían en Londres y se irían a vivir a la ascienda de la abuela, así, la empresa de vino quedaría en familia y estos viajes se harían innecesarios. Además que en ese momento el país no estaba bien, habían llegado rumores de una posible guerra y que atacarían al país. Los tratados fueron rotos y las naciones estaban en desacuerdo, nuevamente.
Como todos los años este sería uno de los viajes de40 minutos desde Londres hasta Irlanda. La ascienda quedaba cerca del pueblo de Howth al noreste de Dublín. La capital de Irlanda, así que era una horas más. Entretenida hora en realidad si te gustaba ver verde, verde, verde, montañas, ríos y más verde.
Ariel tenía 9 años, recién cumplidos. Habían dejado todo en Londres, amigos, escuela, su habitación. Todo lo que tenía, tuvo que guardarlo de repente como un bonito recuerdo, ella no quería dejar su casa y amigos, pero sus padres insistieron que sería para mejor y estarían todos juntos.
Aunque trató de convencer a sus padres de lo contrario, incluso diciéndole que algo iba a salir mal, no le habían hecho caso. ¿Quien haría caso a una pequeña especialmente si todo era para el bien de la familia?
- ¡Mamá, quiero volver a casa, no es justo esto, yo no quiero irme a vivir a la casa de la abuela! - ¡Yo quiero estar con mis amigos, en mi habitación!- alegaba Ariel en el asiento trasero del coche que los llevaría al aeropuerto de Londres.
-Mi niña, ya deja de hacerte la difícil, tu padre y yo ya tomamos una decisión, es mejor irnos a la casa de la abuela. Además estaremos mejor y más seguros. También encontrarás amigos por allá - dice la mujer con un pequeño de unos 4 años que dormía profundamente en los brazos de su madre.
- Ya enanita, deja de molestar a mamá, nos vamos por que ahora Londres no está muy bien y estaremos mejor con la abuela- dice Etel, el joven ya tenía 17 años y estudiaba en la universidad.
- Hija te aseguro que todo saldrá bien, llegaremos pronto a la casa de la abuela y verás que nos adaptaremos magníficamente, incluso conocerás a tus primos, uno de ellos tiene un año menos que tu y el otro es un poco más pequeñito además de Etel- dice el padre mientras el coche entraba al estacionamiento del aeropuerto.
-Yo no quiero conocer a nadie, papá y Etel siempre me esta molestando. Yo quiero volver a casa, además no me convence mucho este viaje, me da miedo- dice la niña mientras empezaban a sacar las cosas del auto.
-No digas tonterías Ariel y ayúdame con tu mochila- dice el muchacho mientras cargaba un bolso y ayudaba a su madre con el pequeñito que dormía placidamente.
A esto Ariel solo cierra el ceño y baja la cabeza enojada. Nadie la convencería que este viaje iba a terminar mal.
Habían anunciado el vuelo a Dublín. Llegarían en una 40 minutos, más o menos y una hora más para llegar a la casa de la abuela. Tomaron el avión mientras que la pequeña era llevada de la mano por su hermano mayor. Podía ver que había mucha gente en el aeropuerto y se veía bastante apurada incluso se podría ver que estaban un poco desesperada.
Corrían de un lado hacia el otro, buscando algún lugar. Ella era arrastrada por la sala de espera mientras veía que la gente se peleaba por los cupos en ese momento, por fin les tocaba a ellos y subirían al avión.
Estaban sentados en sus puestos. Ariel aún no se convencía que esto fuera lo correcto, sabía que el país no estaba bien, eso lo había escuchado por parte de su padre, pero no era motivo para irse¿o si?
Cuando ya no había paso atrás y el avión despegó, sintió como si el corazón se le hubiera detenido por unos momentos. El silencio se hizo presente. Cerrando los ojos pudo sentir un pequeño viento cálido cerca de su rostro, pero no se atrevía a abrir los ojos. Más una cálida mano se poso en la suya haciéndola abrir los ojos de repente para encontrarse con unos ojos azules grisáceos profundos y una mirada llena de ternura y llena de historia. Era casi irreal y lo más extraño era que estaba brillando y algo raro desvió su vista al ver detrás de este personaje varias sombras de pie, pero no podía distinguir quienes eran, solo sus siluetas¿quiénes eran esas personas? - se pregunto -pero solo cerró los ojos de nuevo por un leve remezón, para encontrarse en el avión al abrirlos nuevamente.
Ya habían despegado y las azafatas iban y venían con un carrito lleno de cosas ofreciéndoselas a las personas- ¿había sido un sueño?- se frotó los ojos para aclarar mas la vista y mirar de nuevo a su alrededor. Se acomodó mejor en el asiento mirando a su hermano que estaba al lado suyo y más allá estaban sus padres con su pequeño hermanito.
-¿Ves enanita que no pasó nada?, solo era la ansiedad y los nervios así que tranquila- le dijo su hermano posando una mano en la suya mientras le sonreía cálidamente.
Ariel no dijo nada, a lo mejor eran cosas suyas. Solo un pequeño suspiro salió de sus labios y miró hacia afuera por la pequeña ventana, su hermano aún la sostenía de la mano cálidamente mientras hablaba con su madre.
Pasaron algunos minutos para cuando se escuchó una fuerte explosión. Todo pasó muy rápido, se dio la alarma de colocarse los cinturones y las azafatas corrieron a guardar el carrito de comida, la gente empezó a murmurar y de apoco a alzar la voz, para cuando solo se escuchó unos estallidos cerca del avión delatando que unos aparatos intentaban derribarlo.
Ariel pudo ver unas sombras pasar cerca de la pequeña ventana, para cuando su hermano le había puesto de nuevo el cinturón y le decía que se mantuviera tranquila. La niña miró a sus padres que estaban en los asientos continuos, estaban nerviosos y mamá asustada, papá estaba calmándola mientras que ella sujetaba fuertemente al pequeño y le daba pequeños besos para que no se asustara. En un momento el hombre se dio vuelta y miró a su hija dándole una pequeña sonrisa a Ariel y diciéndole que todo iba a estar bien.
Los fuertes murmullos cesaron al escuchar a la azafata decir que el avión aumentaría la velocidad y solicitaban la ayuda de los pasajeros colocando la cabeza sobre las rodillas. Ariel no pudo decir nada solo sintió como su hermano la tomó de la cabeza haciendo que esta bajara hasta la altura de las rodillas mientras el avión se arremetía contra las fuertes ráfagas de viento y las explosiones que estallaban cerca de la máquina.
Solo pudo cerrar los ojos y algunas lágrimas empezaron a fluir automáticamente de ellos. Su hermano le agarraba fuertemente la mano mientras le decía que todo iba a salir bien. Algo en su interior le decía que no era cierto eso y por un impulso giró la cabeza para ver a su hermano y sus padres, pero no pudo abrir los ojos, el miedo la tenía paralizada.
El tiempo paso volando, que ironía, y otro llamado la sacó de su estado. A lo mejor habían llegado una hora antes de lo acordado por el horario, y así era, estaban cerca de Irlanda y estaban de aterrizaje de emergencia, le habían dado a uno de los motores y en cualquier momento la máquina pararía. Ariel levantó la cabeza viendo a la gente que empezaba a gritar por los fuerte movimientos que arremetían a la nave, más un brazo la hizo volver al lugar.
-Ariel, baja la cabeza hermanita - dijo el muchacho mientras que la niña asombrada por como la había llamado su hermano. El que siempre la molestaba. Lo miró a los ojos extrañada, el solo le sonreía.
-Recuerda que siempre estaré contigo, siempre estaremos juntos- dice le muchacho posando una mano en el pecho de la pequeña- siempre aquí…en tu corazón- termino diciendo el muchacho para sacarse el cinturón.
Ariel no sabía que decir, se asustó cuando su hermano le había dicho eso y fue más su miedo cuando lo vio soltar el cinturón de su lugar. Pero solo escucho un ruido y pudo sentir como una sombra caía encima de ella y cerrando lo ojos se vio cubierta por la oscuridad, mientras era protegida por un cálido cuerpo y un último adiós… -siempre te protegeré…siempre. Fue lo único que se escuchó.
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Ariel despertó en un lugar con mucha luz, parecía que estaba en el cielo, pero se pudo dar cuenta que no, cuando una imagen se formó arriba de ella. Era una mujer muy parecida a su madre que esbozaba una enorme sonrisa y lágrimas en los ojos. Era su tía, podía reconocerla. Atrás de ella había un hombre alto y de pelo oscuro. Ese debía ser su tío y más atrás pudo ver a una mujer vieja, su abuela. Entonces ¿dónde estaba papá y mamá?
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Habían comunicado que los cazas que estaban detrás del avión de pasajeros habían dado nuevamente a uno de los motores justo cuando la maquina iba a tocar tierra, haciendo que esta se precipitara fuertemente contra la superficie y se partiera en dos.
Solo habían sobrevivido 30 pasajeros de los 150 que venían a bordo del pequeño avión comercial. Mas de la mitad murió calcinada y los restantes enterrados bajo los escombros.
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Estaba desconcertada, hasta que unos brazos la envolvieron de nuevo sacándole de su confusión. Miró a su tía que la abrazaba y la miraba con ternura, pero había mucha tristeza en sus ojos y pudo leer en ellos lo que había pasado, un dolor se empezó a cumular en su pecho, no la dejaba respirar. Cerró los ojos fuertemente y movió la cabeza de un lado y al otro, fuertemente apretó las sabanas y lágrimas empezaron a fluir de sus ojos. Pero ningún sonido podía salir de su boca.
La habían dejado. Ellos se habían marchado de su lado y la habían dejado, sola. ¿Porqué¿Por qué?- surgió la pregunta pero no hubo respuesta, solo el vacío, solo la amargura de ser una sobreviviente y no le gustaba.
Ese día había muerto y se negaba a renacer nuevamente. No sin ellos, pero esas palabras le volvieron a la cabeza.
"Recuerda que siempre estaré contigo, siempre estaremos juntos- dice le muchacho posando una mano en el pecho de la pequeña- siempre aquí…en tu corazón…siempre te protegeré…siempre".
Su hermano la había protegido. Esa sombra, ese peso que sintió, el… el la había protegido, la salvó. Ariel levantó la cabeza encontrándose con los ojos llenos de lágrimas de su tía. Ella le sonrió tímidamente y con un- lo siento- la abrazó fuertemente. Ariel solo se dejó llevar, no quería luchar más, ya era suficiente por hoy. Y al fin una pequeña palabra salió de sus labios, pero muy tenue, que solo pudieron escuchar los que estaban en la habitación.
"Siempre juntos…adiós…"
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FIN DEL FLASH BACK
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Quería evitar a toda costa esos recuerdos, aún estaba bloqueada por lo que había ocurrido en ese momento, incluso algunas reminiscencias las había olvidado. Su mente se negaba a revelar esos instantes de angustia.
La calidez y una pequeña canción la trajeron de regreso. Sus ojos estaban empapados y parecía que hubiera pelado un montón de cebollas de lo hinchado que se habían puesto. Más, el tranquilo susurro hizo que abriera los ojos y cual fue su pequeña sorpresa. Estaba en los fuertes brazos de su tío, no se había dado cuenta que la había colocado en su regazo y la mecía tiernamente mientras cantaba una pequeña canción de cuna, su cabeza estaba poyada en el pecho del hombre mientras la sujetaba delicadamente contra él.
Ariel solo cerró los ojos de nuevo y un pequeño suspiro salió de sus labios. Ella no estaba sola, tenía una nueva familia.
-¿Te sientes mejor amor?- dijo el hombre casi en un susurro después de terminar su pequeño canto.
-Sí tío…gracias- dijo Ariel mientras se acomodaba mejor en los brazos del hombre.
-No puedo pedirte que no llores, por que se que aún duele. Tampoco puedo pedirte que te adaptes así de fácil a nosotros y a nuestra vida, pero quiero que sepas que tienes una familia que te quiere, que no estás sola y pase lo que pase nosotros estaremos ahí para ti. Se que no es fácil confiar en la gente, pero intenta con nosotros pequeña…confía en nosotros- dijo el hombre tomando el pequeño mentón de Ariel alzándolo para que lo mirara a los ojos.
A esto Ariel solo dio un pequeño respingo y un par de lágrimas salieron de sus ojos y moviendo la cabeza en forma afirmativa se abrazó más fuerte a su tío que había asomado una pequeña sonrisa besando tiernamente la cabecita de su sobrina. La pequeña criatura que había sufrido tanto a tan corta edad, le daba gracias a Dios por tenerla con él y su familia. Le había hecho una promesa a su cuñada y a su cuñado el día de su entierro…" no importa lo que pasase… el se encargaría que Ariel tuviera de todo, que no le faltase nada, cuidaría de ella como una hija, dándole todo el amor que podría darle… él y su familia velarían por ella".
-Te amo pequeño angelito, te amo hija- dijo Hadar en un suspiro aún meciendo a la pequeña.
-Yo también tío…yo también- dijo la pequeña sintiéndose protegida como nunca. Hace tiempo que no se sentía en casa y es que su tíos a pesar de que trataban de que estuviera cómoda, ella no se sentía así, todo era extraño para ella. Pero trataría de acoplarse, por lo menos por las personas que la querían.
La escena estaba siendo observaba por dos mujeres en la entrada de la habitación. Estaban tan conmovidas por el acontecimiento que no quisieron interrumpir, pero Hadar se dio cuenta de su presencia y haciéndoles una seña con la mano les dijo que entraran.
-Linda, es hora de cenar, luego te lavas los dientes y te acuestas- dijo el hombre mientras veía entrar a su señora y a Nani con una bandeja.
-Mi niña¿te sientes mejor?- dijo Fanny sentándose a un costado de la pequeña posando una mano delicadamente en la mejilla de Ariel.
-Sí tía estoy bien, solo fueron algunos recuerdos nada más- dice Ariel acomodándose para recibir la bandeja con la cena.
-Ahora debe comer bien para que recupere fuerzas y mañana este con la mejor sonrisa para recibir a tus primos- dijo Nani con una amplia sonrisa.
-¿Primos¿qué primos?- dijo la niña mirando a sus tíos con sorpresa.
-Amor, no le dijiste- dijo la mujer mirando interrogante a Hadar.
-No Fanny, pero ya que Nani salió con el tema- dijo el hombre mirando a la mujer, la cual se ruborizó un poco por haber metido la pata- creo que ya no será una sorpresa- terminó diciendo el hombre para volver su mirada a los curiosos ojos de su sobrina.
-Bueno, Ariel¿no se si tu mamá o tu papá te habrán contado que a parte de Etel tienes dos primos más?- dijo Hadar tranquilamente.
-Ahora que lo dices tío… si, algo comentaron. Me dijeron antes de partir de Londres para tratar de convencerme de venir a la casa de la abuela- dijo la niña empezando a comer del sándwich. Tenía hambre, no había comido desde el almuerzo- se dijo así misma.
-Eso esta bien entonces. Diré que ellos llegan mañana junto con tus otros dos tíos, el hermano de tu madre y su esposa- dice el hombre mientras le sonríe a Fanny.
-No sabía que mamá tuviera un hermano, pero supongo que ellos vienen por las fiestas¿no?- dijo Ariel mirando a ambos.
-Sí, vienen por las fiestas y para conocerte, pequeña- dijo una voz un poco mas desgastada en la entrada del cuarto.
Una señora de edad se había asomado por la habitación, estaba vestida con un largo vestido y un pequeño chaleco de lana que le llegaba un poco mas debajo de las caderas, su pelo blanco estaba tomado en un gracioso tomate con dos palitos y algunos mechones escapaban del amarre. Era de un tamaño medio-bajo, pero se veía en muy buena forma para tener 70 años.
-Bueno supongo que toda la familia estará reunida mañana y se conocerán al fin, espero que no estés arrepentida aún jovencita por venir a vivir a la casa de tu abuela- dijo la anciana acercándose lentamente hasta los pies de la cama.
-No abuela, no estoy arrepentida, solo que esa vez no quería dejar todo lo mío en Londres. Pero después supe que era necesario, solo que no ocurrió como debía- dijo Ariel con un poco de tristeza.
En ese momento la anciana se acerca a la cabecera de la cama con una dulce sonrisa y una mirada de nostalgia, sentándose cerca de su nieta que la miraba con tristeza.
-Lo se mi niña, ese accidente fue el dolor más grande que tiene esta familia. La perdida de tu madre, tu padre y tus hermanos, fue un golpe muy duro para mi cansado corazón y el de tus tíos- hablo la anciana con tristeza tomando la manita de Ariel.
-Aún así creo que a ellos no les gustaría verme triste y creo que a ustedes tampoco y si no pudieron llegar en forma física a tu casa abuelita- dijo Ariel con algunas lágrimas en los ojos- ellos pudieron llegar en espíritu y corazón, por que aún están aquí- dijo la niña posando su mano en su pecho.
A esto la anciana solo le sonríe y la abraza dejando caer algunas lágrimas por la perdida de aquellos seres tan especiales para su corazón.
-Lo que agradezco si- dijo la abuela aún abrazando a la niña- es que te hayan dejado aquí mi niña, es como un regalo del cielo y estoy segura que no soy la única que opina lo mismo- dijo la anciana mirando a los presentes, los cuales todos asintieron con una sonrisa.
-A pesar que de repente nos sacas canas verdes y hay que llamarte la atención para que aterrices a este mundo- dice Etel parado en la puerta con una sonrisa.
-Jajajajajajaja, eso es verdad, pero es comprensible. Salió a su padre, le encantan los libros y eso no es malo, no en exceso- dijo la abuela con una sonrisa.
-Eso es cierto, bueno ahora creo que todos deben descansar, mañana nos levantaremos muy temprano para tener todas las cosas listas para la llegada de Dana y Numa- dijo la joven mujer parándose de la enorme cama con cuidado.
-Bueno, todos a dormir. ¿Nani, ya está todo listo para mañana?- preguntó Hadar levantándose de la cama.
-Si señor Hadar, todo listo y Ariel. Recuerda que me prometiste ayudarme con el postre mañana- dijo sonriente Nani mientras tomaba la bandeja ya sin nada del regazo de la niña.
-Si Nani, lo voy a ser, siempre cumplo mi palabra- dice la pequeña levantándose de la cama para irse a lavar los dientes.
-Hijo, mañana iremos a la ascienda de los Zohar a buscar los caballos que compramos para tu prima Ariel y tu prima Haidée, así que nos levantaremos temprano- dijo Hadar mientras veía llegar a la pequeña y meterse en la cama.
-Si papá, no hay problema- dijo el muchacho- igual debemos hablar sobre el problema del ejercito padre- Etel miró serio al hombre en ese momento.
-¿Qué sucede con el ejercito, tío? - dijo la pequeña con un poco de inseguridad.
-Nada mi niña, nada, descansa por que mañana será un día lleno de emociones- a eso Hadar le da un beso a la pequeña y se dispone a salir. Luego hacen lo mismo su abuela y su tía dejando a Nani con la niña.
-Buenas noches monstruito- le dice Etel con una pequeña sonrisa.
-¡No soy un monstruito!- le grita Ariel sacando la lengua, mientras cambia su semblante de enojo a una sonrisa.
-Bueno mi niña, ya es hora de dormir- dice Nani apagando la luz del techo y colocar la de la mesita de cabecera.
-Nani, te puedo preguntar ¿por que te viniste para la casa de la abuela después que mis padres murieron?- dice la niña con un poco de melancolía.
-Por que ustedes son mi familia. Además ¿recuerdas que te dije que nadie nos separaría? Siempre juntas¿recuerdas?- dijo la mujer tomando la manita de la pequeña.
-Si, siempre juntas, gracias Nani- dice la pequeña con una sonrisa.
-¿Por qué mi niña?- pregunta curiosa la mujer.
-Por estar con migo, por no dejarme nunca- le dice ya con un bostezo y dejándose llevar por el sueño.
-No tienes que agradecer Princesita, duerme bien- le dice la mujer mientras le da un beso en la frente apagando la luz finalmente…-duerme con los angelitos.
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Esa mañana había llegado el sol antes de tiempo, no había dejado dormir lo suficiente o la noche se hizo tonta y lesa para dejarse engatusar por la luz del día.
Una tibia brisa había comenzado a entrar por la ventana mientras una dulce melodía podía escucharse entrar con los rayos el sol de la mañana.
Ariel estaba acostada de lado, hacia la ventana según su pieza. Pero había algo extraño, se sentía relajada y protegida, se movió un poco acurrucándose más entre las sabanas y una punzada se hizo presente haciendo que un pequeño suspiro y gesto de desagrado se acentuaran más en su rostro.
Una caricia y un pequeño murmullo hicieron que la pequeña entreabriera un poco los ojos, solo distinguiendo una silueta que estaba sentada al lado de ella, no pudo distinguir la cara pero podía sentir el calor y la sensación de ternura que la rodeaba en ese momento.
Ariel volvió a cerrar los ojos ya que la punzada de dolor en la cabeza no la dejaba ver bien.
-Quildë Pitya, na koanya(tranquila pequeña, estas en casa)- se escucho casi en un susurro cuando una mano gentilmente se poso en la cabellera de la pequeña calmando el dolor.
Ariel, había abierto un poco más los ojos y se preguntó en que idioma habría hablado aquel personaje. En ese momento pudo distinguir un poco mejor la figura que estaba a su lado, era un hombre de pelo negro como el ébano y los ojos de una grisáceo con un toque de azul que resaltaba su rostro gentil y maduro, además tenía una pequeña diadema de plata en la cabeza , ladeo un poco más la cabeza y el le sonrió gentilmente- eran los mismos ojos que había visto en el avión hace un año atrás- se dijo para si misma, el hombre le volvió a acariciar el cabello y luego la mejilla.
- ¿Estoy muerta? - preguntó inocentemente Ariel mientras levantaba un poco la cabeza para mirar donde estaba, pero una ligera punzada la hizo volver a su lugar entre las almohadas.
El hombre solo soltó una pequeña risa y delicadamente tomó a Ariel Y la hizo acostarse en su regazo para que descansara.
- Aún no te recuperas pequeña, duerme que todo estará bien- dice el hombre mientras empieza a mecerla gentilmente recargando su cabeza en la de la niña, besando al mismo tiempo sus cabellos.
Ariel solo pudo dejarse llevar por el cálido abrazo, ese seguridad hace tiempo que no la sentía, cuando fue interrumpida ligeramente por una dulce voz que se acercaba lentamente.
-Adar¿la pequeña esta bien?- dice la dulce voz que se acerca de a poco al hombre.
- Ná, Melda iell (sí, querida hija), ella está bien, solo un poco cansada- dice el hombre mientras toma a la pequeña en brazos y la vuelve a dejar en la cama.
En ese momento Ariel abre un poco los ojos mirando a ambas personas que la miran con una sonrisa, pero los entrecierra un poco por que parece que su vista la está engañando, tenían orejas puntiagudas y se veía un extraño brillo rodeándolas.
-No puede ser que ellos…que ellos sean- pero abre un poco más los ojos y comprueba que no es un sueño- son elfos, si son elfos- se dice para ella misma, mirando las orejas puntiagudas, pero el dolor de cabeza vuelve más fuerte dejando escapar un pequeño suspiro de dolor y llevándose la mano a la frente.
La mujer en ese momento se acerca y pasa una mano por su frente cantando una pequeña canción en una extraña lengua. Ariel se da cuenta que es sindarín, la lengua de los elfos, bueno de algunos de ellos, eso es lo que había leído, además se le hizo familiar la palabra "Adar"¿porqué ellos estaban en su pieza?,… ¿estaban en su pieza¿cómo llegó a ese lugar¿Y que hacían ellos cuidándola¿Por qué el dolor de cabeza?- se dijo mientras aún tenía la mano en cu cabeza tratando de calmar el dolor
-Duerme mi niña, duerme, todo estará bien, solo descansa- dice la mujer mientras sacaba la manita de ella del lugar del dolor y la reemplazaba por la suya y al mismo tiempo acaricia la cabellera de la niña. Ariel se sume en un profundo sueño que rodea la melodiosa voz de la elfa. Ya no importaba el lugar o quienes eran, solo el descanso se hacía presente.
Continuara…
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¡¡¡Ahora los review!!!
Lothiriel of Dol Amroth Querida amiga mía de mi, lo prometido hecho está, muchas gracias por los review, no sabes como me anima a escribir este delirio, espero que te guste este capi como los dos anteriores, si puedo escribir un libro, serás la primera en leerlo, lo prometo, un beso y nos estamos escribiendo. NAMARIË HADA.
PD. Actualiza pronto tus fics que quiero saber que pasa con mero y thiri, besos!!!.
(A.D.) Iris Potter de Legotas: Gracias por tus ánimos, de veras que me alegraron la noche, jajajajajaja y no creo aún estar capacitada para un libro pero le haremos el intento, espero que te guste este capi como los demás y no importa si te emocionas¡LANZA NO MAS TUS SENTIMIENTOS, POCOS LO HACEN!, bueno un beso y nos estamos escribiendo, NAMARIË, HADA.
¡¡¡Y A TODOS LOS QUE PASAN POR AQUÍ Y NO DEJAN SUS COMENTARIOS IGUAL LES DOY LAS GRACIAS AUNQUE SOLO SE APOR INTERES DE LA HISTORIA, BESOS A TODOS!!!
HADA :)
PD. POR FA DEJEN AUNQUE SE UN TOMATITO¡ME ENCATAN LOS TOMATES!
Nai Eru varyuva len.
