Hola! Si lo sé, mucho tiempo sin actualizar, lo siento queridas, si les digo que tengo mucho trabajo sé que me dirán que es la misma excusa, pero no tengo otra, corazones, espero me disculpen, sobre todo quienes me pidieron el siguiente Shoot. Aun así gracias por dejar sus comentarios y seguir leyendo, les prometo que aunque sea un poquito tarde seguiré subiendo los capítulos. Como me pidieron a Lysandro, les traigo a nuestro victoriano favorito… ojalá les guste, con cariño para ustedes chicas

Let´s Read!

Notebook

Había sido un día fatal, todavía no me recomponía de todas las cosas que sucedieron, la indiferencia de Castiel, sus gritos, el enojo de todos… incluso Alexy parecía ir en mi contra, y eso que creí que nos llevábamos bien. Definitivamente Debrah cumplía lo que prometía, sin duda tenía una máscara perfecta… a pesar de eso y de mi preocupación por Castiel, –porque aunque no lo mereciera por tratarme como me trató- me inquietaba el hecho de que no viniera al escuela, y por lo tanto el único que podía decirme algo al respecto era Lysandro.

Cada vez que tenía tiempo libre lo buscaba para preguntarle si el pelirrojo estaba bien. Al principio me dijo que no le había dicho nada, luego de poco en poco me empezó a contar las cosas, se lo agradecía infinitamente, aunque la verdad siempre creí que me tomaría por una entrometida, y se cuanto le molestan a Lys las gentes sin tacto… bueno, ahora puedo llamarle Lys, porque desde que sucedió todo eso ahora somos más cercanos y… eso me gusta.

Pero volviendo al asunto, mi día estuvo terrible, solo quería volver a casa y tirarme sobre la cama, menos mal que es viernes porque no podría soportar tener que venir mañana. Mientras caminaba vi pasar a Lysandro por uno de los pasillos, iba distraídamente en tanto miraba al suelo por todos lados, yo me detuve un segundo y le vi entrar al aula, luego salió medio irritado y se rascó la cabellera echando al aire un resoplido

-sucede algo Lys?...

-huh?... oh, eres tú…- el pareció apenarse me di cuenta por el muy ligero rubor en sus mejillas- no, no sucede nada…

-seguro? – pregunté sin convencerme, el meneó la cabeza suavemente para negar

-si, todo en orden…-respondió- pero ¿qué haces tan tarde en el colegio? Tus padres se enojarán contigo señorita…

-ya me iba! –me quejé sonriente y él pareció sonreír también- vienes Lys? Podemos pasar por un café… -esto último lo dije con las mejillas rosadas, si ok, se tomará como un atrevimiento pero ¿y qué?...

-u-un Café… me encantaría!...-sonrió ampliamente y vi un brillo especial en sus ojos, mas luego hizo un mohín de disgusto y pareció incomodarse- oh, pero… ahora mismo no me es posible…de verdad lo lamento…

-no, no pasa nada… entonces me voy… hasta el lunes Lysandro! –me despedí y al salir del edificio eché un largo suspiro. Que decepción, sin duda eso me hubiera alegrado el día, charlar con Lys siempre me anima. Fue lo mismo con lo de Castiel, Lysandro siempre me trató bien y fue de los pocos que no me evitaba y no me trató como una loca…

Igual seguí mi camino vacilando, ahora ya no tenía muchas ganas de llegar a casa, me hice ilusiones hace un momento, casi podía verme sentada junto a Lys en aquella cafetería cerca del parque bebiendo una taza de capucchino y charlando tranquilamente, hoy el aire era un poco frío así que iba perfecto con el clima, a lo mejor hasta me leía algunos de los nuevos versos que componían sus canciones, total, siempre cargaba su libreta y ya me tenía la suficiente confianza… ¡ay! Que mala suerte…

Luego de un momento a otro me detuve en seco, como si mis pies se hubieran clavado al suelo. Mi cabeza comenzó a pensar y una curiosa idea se formó en mi mente… pero… ¿será?. Me di la media vuelta y caminé directo al colegio, hacía alrededor de una hora que salí de ahí y entre mis divagaciones afortunadamente no llegué a mi casa, o mi madre no me hubiera dejado salir otra vez -porque claro, voy a penas saliendo de mi castigo por haber "arrojado agua" a Debrah, esa Amber, ya me lo pagará después- una vez entré comencé a recorrer el pasillo mirando dentro de las aulas y sonreí al encontrar lo que buscaba en el suelo del aula 2

-qué haces ahí abajo Lys?...-no pude evitar reír luego de aquello, se había sobresaltado tanto que golpeó su cabeza con la mesa al salir debajo de esta, me miró con una expresión confusa y yo me seguía riendo, luego le tendí la mano y el sonrió un poco

-es de mal gusto espiar a la gente –dijo con un poco de gracia y en sus labios apareció una sonrisita

-no te espiaba! Me fui a casa, pero… olvidé algo y volví…-dije lo primero que se me ocurrió, el arqueó una ceja y me miró con esa expresión enigmática suya, no puedo describir cuánto me encantan esos ojos…

-oh? y qué podría ser eso que olvidaste?...

-ummm… esto… pues…-Lysandro echó a reír para sorpresa mía

-te atrapé! ¿Ves como si me espiabas señorita? –yo sentí arder mis mejillas, estaba muy avergonzada, temí que Lys pensara mal de mi así que opté por decir la verdad…

-Ay está bien, volví porque creí que habías vuelto a extraviar tu libreta y pensé que necesitabas ayuda…-súbitamente su melodiosa risa dejó de escucharse y cuando le miré tenía las mejillas rojas y miraba hacia otro lado…-huh? Qué ocurre?...

-Pues…-me miró rascando su cabellera y ese color en su rostro no había desaparecido del todo- pasa que así es….

Yo lo miré, parpadeando un par de veces confundida, ¿y por qué no dijo nada? Se supone que ahora éramos amigos más cercanos, creo por lo menos haberme ganado su confianza limpiamente y si bien, no soy Castiel –porque a él le dice todo- si puede contar conmigo para lo que sea…

-pues no te pregunté antes? Y me dijiste que todo estaba bien… ¿Por qué no me dijiste que extraviaste tu libreta… otra vez?-esto último lo dije con algo de gracia, a lo que el resopló un poco

-por eso mismo…-hizo un mohín y se sentó en la silla con una expresión algo frustrada, me senté a su lado y le miré sin dejar de sonreír –soy un desastre… perdería a mis padres si tuviera oportunidad… y siempre te molesto con lo de la dichosa libreta

-eso no es cierto!... umm… bueno no del todo…-sonreí de nuevo- además tienes otras cualidades Lys, eres atento, inteligente, educado, tienes buenas notas, cantas muy bien y eres guapísimo!...-ante eso último mi cara quedó tan roja como un tomate y deseé haberme mordido la lengua…

Lysandro me miraba con los ojos bien abiertos y un ligero rubor en las mejillas. No sabía cómo reaccionaría ante eso, temí mucho que me creyera una loca, o una acosadora como Nina, y aun sigo sorprendiéndome de la reacción que tuvo, me sujetó la mano y la llevó a sus labios besándola delicadamente

-gracias… -musitó con una ligera sonrisa –es lo más dulce que me han dicho…-Yo sonreí apenadamente y el desvió la mirada un momento, luego se levantó y suspiró mirándome con una pequeña sonrisita – bueno, entonces puedo pedir tu ayuda una vez más… si no es molestia?

Asentí contenta y los dos nos pusimos a buscar la dichosa libreta viajera, que podría jurarlo por mi madre, había visitado cada rincón de Sweet Amoris. Fuimos a encontrarla en un rincón junto al esqueleto del salón de ciencias, y Lys aun no se explica cómo cuernos llegó ahí. Cuando nos dimos cuenta ya eran casi las seis, los rayos anaranjados del sol se colaron por las ventanas y bañaron el salón con su tinte, a la luz de aquellos Lysandro resplandecía como un autentico caballero victoriano, de nuevo tomó mi mano y la besó con una dulzura y elegancia tales que me hicieron estremecer…

-gracias a ti encontré mi libreta… otra vez…-el sonrió un poco

-debiste decirlo desde el principio…-musité un poco avergonzada, agradecía que el salón no estuviera bien iluminado de otro modo Lysandro vería el evidente sonrojo en mis mejillas, que parecía haberse instalado ahí toda la tarde pues no quería desaparecer

-lo sé… perdona…-suspiró- es que me es un poco difícil ser más abierto con la gente…

-ahora sabes que puedes contar conmigo…-le sonreí, aunque con un poco de tristeza porque en el fondo creí de verdad que ya había logrado acercarnos más… me volví para salir del aula cuando repentinamente sentí un par de brazos rodear mi cintura. Lysandro recargaba la mejilla tiernamente sobre mi cabeza mientras me abrazaba.

-eso siempre lo he sabido…-susurró a mi oído en voz baja mientras yo sentía el latir de su corazón apaciblemente en mi espalda, mis labios temblaron y no pude decir nada mas, pero… creo que no era necesario.

Nos quedamos así unos instantes. Luego Lys se separó de mi avanzó un par de pasos hasta quedar delante, tendiéndome la mano galantemente, al parecer ya no tenía problemas siendo él mismo conmigo y tampoco es que importara mucho pues el colegio estaba desierto, me miró con un brillo especial en los ojos y sonrió…

-y bien…? Aun sigue en pie ese café?...

-claro que sí!...

Puse mi mejor sonrisa y tomé su mano contenta, así salimos del instituto… el aire era frío así que Lys me acercó más a él, o ese fue el pretexto para cogerme de la cintura. Cualquiera que fuera el caso ¿qué importa? Lo que sí es verdad era que el día fatídico y terrible que había tenido se había transformado en una de las tardes más hermosas de mi vida, y todo gracias a Lysandro… bueno, a él y a su libreta viajera…

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Listo! ¿Qué les ha parecido chicas? Espero que les guste, a mi me gustó bastante, la verdad Lysandro es un chico muy misterioso y a veces me cuesta trabajo llevarme con él (aquí entre nos les confieso que me costó mucho ganármelo jajaja) por ello llegué a pensar que es alguien a quien le cuesta un poco llevarse abiertamente con los demás, no sé si ustedes comparten mi idea, en fin… ojalá no se desilusionen porque esta vez no hubo beso, PERO pensé que sería un poco trillado que todos los capis terminen igual y como se supone que son historias contadas por sucrette, o la mayoría del tiempo serán así imaginé que debería haber algo de variedad, además de que no van a ser solo uno para cada uno sino varios, asi que si no hubo hoy tal vez sea en el próximo… o ustedes prefieren que siempre haya beso? ¿Qué opinan? Háganmelo saber y también díganme quién será el siguiente?