AnGeLuZ YuMi: Hola! Antes que nada, quiero ofrecer una disculpa para las personas que se han tomado la molestia de comentar el fanfic pidiendo la continuación. Una de las principales razones por las que me tarde mucho mucho en actualizar, fue la Universidad, el trabajo y la decidía…Pero estoy de vuelta y prometo no tardar mucho para la siguiente actualización. Muchas gracias a todos los lectores que se toman el tiempo para seguir esta historia. En verdad muchas gracias!

"Entre El Y Yo, El Cielo Solo Tiene Nubes Negras"

-CaPitulo 3...Sufre… -

El corazón de Kagura se quebraba, no estaba tan segura de que él la odiará, pero ahora…Sesshoumaru seguramente lo haría. Le parecía repulsiva. Ya era suficiente llevar el mismo olor que Naraku…Ahora lo llevaba más penetrado que nunca, esa esencia. Por varios minutos perteneció inmóvil, sin saber que hacer, que pensar ni como actuar. Sin embargo, la única idea en su mente era "Tengo que desaparecer", pero debido a sus heridas, su cuerpo no era capaz de reaccionar del todo bien. Sin ser capaz de moverse libremente, pero sin rendirse, trato de ponerse de pie, pero su cuerpo el cual aun parecía adormecido no dejo que realizará tal acción, causando que cayera rendida al suelo, al borde de derramar lagrimas de debilidad, una voz fue capaz de cortarlas.

- Señorita Kagura, ya esta mejor? – preguntaba una niña con una hermosa sonrisa en su rostro.

- Rin…ayúdame a levantarme.

- Pero, la señorita Kagura esta muy débil y no puedo dejarla ir. El Señor Sesshoumaru no me dejaría hacerlo.

- Escúchame niña, lo único que quiero es salir de la vista de él, de acuerdo? No quiero que piense que soy débil, además no quiero causar más molestias. – Decía Kagura quien estaba segura de su decisión.

- El señor Sesshoumaru me lo ha dicho, aunque soy una niña, no soy tonta. Y puedo saber cuando algo esta mal. Y usted lo esta. – Decía acusadoramente Rin.

- Esto no es un tema de niños Rin, lo que pase entre Sesshoumaru y yo es un tema que no te concierne, por lo que me retirare…- Comento Kagura tratando de incorporarse nuevamente, logrando el mismo resultado de minutos atrás.

- No se porque hace esto señorita Kagura, pero el Señor Sesshoumaru no es tan malo…a veces Rin hace travesuras pero el Señor Sesshoumaru la perdona, porque le tiene paciencia y yo sé que me quiere mucho! Aunque no me lo diga, me puedo dar cuenta, y la verdad es que yo sé que a usted la quiere mucho también. – Finalizaba la pequeña con una gran sonrisa en el rostro.

No sabía que pensar, la niña era muy inocente; tenía que admitirlo. Tierna y adorable, sus palabras trataban de hacerla sentir mejor respecto a la situación, y aunque nada podría hacerlo, sabía que tenía que salir huyendo del lugar, pero su condición física era un impedimento para cualquier acción. Así que solo se quedo quieta escuchando como la pequeña contaba historias sobre sus viajes con su Señor Sesshoumaru.

-CoN SeSsHoUmArU-

Ese olor siempre le había desquiciado, ni siquiera era un demonio completo el que gozaba de tanta fama. Era un simple inútil, para él no era rival, claro estaba. Nunca tuvo una necesidad enorme de eliminarlo, le parecía divertido formar parte de la cacería de la cual formaba parte su medio hermano, le parecía entretenido ver como ese maldito desquiciaba a todos con tan solo un pedazo de fragmento. Honestamente no tenía una razón para matarlo. Sus personalidades no eran parecidas, pero tampoco estaban tan alejados el uno del otro. Sesshoumaru adoraba que supieran de su increíble poder y parecía que Naraku era igual en ese aspecto. Pero, ahora estaba molesto, muy molesto, ¿Por qué? Aun no entendía bien el hecho de el porque las palabras de Kagura se repetían en su mente una y otra vez. Esa mujer no era la gran cosa y estaba seguro de que no era su prioridad, aunque sabía que tampoco le era indiferente.

Nunca la vio como una rival digna de él…más bien nunca la pudo apreciar como rival, sabía que ella era inteligente, hábil y fuerte. Pero en su pesar, tenía que aceptar que estaba alterado, alterado por saber que la demonio había sido usada en una de las formas mas bajas, sabía que ella merecía algo mejor que eso. Aunque al verla cubierta por sangre, lo lleno de una ira diferente a lo que solía sentir.

Sesshoumaru podía distinguir porque salvo a Rin y lo que sentía por la pequeña; pero con Kagura era algo extraño, un sentimiento extraño aún para él. Su imagen no salía de su mente, quien solo le indicaba que volviera al lugar en donde se encontraba la susodicha.

**IniiCiiO FlAzHBaCk**

Una silueta caminaba por los pasillos de la mansión, en su mente solo un pensamiento…ser libre…saber lo que era poder actuar sin el consentimiento de nadie más. Ese era su mayor deseo. Sin embargo, ahora lo único que ella sabía era que tenía que ver a ese ser que tanto odiaba...Naraku…ese nombre la sacaba de quicio, no podía soportarlo, aunque el tuviera la única razón por la que aún estaba a sus servicios; su corazón.

No le agradaba estar frente a su creador. Pero no había opción, si no lo hacía, el estrangularía su corazón como en ocasiones anteriores, haciendo que su cuerpo perdiese toda su fuerza.

Al llegar a la habitación de Naraku, Kagura tomo aire y se dispuso a entrar.

- Hola Kagura! – fueron las palabras del hombre mitad bestia.

- Ahora dime que quieres? Necesitas que busque otro fragmento? - fueron las palabras frías de Kagura.

- Kagura…por que tan fría? Solamente quería saber si mi hermosa ama de los vientos se encontraba bien? Eso era todo - dijo Naraku al mismo tiempo que se ponía de pie para acercarse a Kagura.

- Pues si estoy bien, ya me puedo retirar? – decía Kagura dando la vuelta.

- Sabes, últimamente me gusta verte enojada, te ves radiante…me pregunto que podría hacer para hacerte ver aún mas radiante. – Cuestionaba Naraku con una sonrisa en el rostro.

- ¿A dónde quieres llegar con esto Naraku?. – Preguntaba Kagura, ya cansada de su presencia.

- ¿A dónde quiero llegar?...Pues, solo quiero saber si pasaría algo si yo personalmente matara a ese maldito Youkai que perturba tus pensamientos.

- ¿De que demonios hablas?. – Kagura trataba de mantener la calma, era obvio que Naraku supiese que Sesshoumaru ocupaba cierto lugar en la mente de Kagura, al final de cuentas, él era su creador y desgraciadamente el único capaz de leerle el pensamiento.

- Tú sabes bien a lo que me refiero, no soy tonto. Tú sabes que me repugna todo lo que este relacionado al bastardo de Inuyasha, así que el idiota de su hermano no es la excepción.

- Ja!. – Dejó salir Kagura. – A mí no me importa lo que pueda pasar entre esos dos. ¿me puedo retirar de una vez?

Antes de que Kagura pudiera darse la vuelta para salir de la habitación, Naraku la tomo de las manos e hizo que esta quedará frente a frente a él.

- Jaja…Estoy cansado de que esa maldita raza se robe lo que pertenece. – Decía un furioso Naraku

.

- Yo no te pertenezco enfermo! – Gritaba Kagura al sentir las manos de Naraku en su cuerpo.

- Eres mi maldita creación! Por lo tanto…eres toda mía…Además ahora no puedo negar que me encanta ver esa expresión en tu rostro...te ves realmente hermosa, querida…- al terminar con su oración, Naraku se dispuso a respirar en el cuello de Kagura.

- SUELTAME MALDITO! – se quejaba Kagura mientras trataba de alejar a Naraku de su cuerpo, más todo intento fue en vano, la fuerza de Naraku era mayor que la suya y debido al forcejeo, ambos cayeron al piso, haciendo que Naraku quedará sobre ella.

- Y lo sigo diciendo, te ves muy hermosa así, me gusta hacerte enojar…aunque ahora que lo pienso, hace tiempo que no disfruto del cuerpo de una mujer…- Sonreía con maldad el creador.

Por alguna razón Kagura no podía moverse, era impresionante la fuerza que Naraku estaba usando, no tenía fuerza en sus brazos ni piernas. Sus manos comenzaron a punzar por el dolor.

- Querida ni lo intentes, jamás podrás librarte de mí – diciendo esto, Naraku comenzó a degustar el cuello de Kagura, mientras que ella movía su cabeza de un lado a otro, esperando que Naraku dejará de saborearla.

Pero su intento fue en vano, Naraku tenía ambas manos en las muñecas de Kagura, lo que le daba la suficiente libertad de lamer todo el cuello de Kagura. Así que comenzó a succionar el cuello de Kagura, dándole a la mujer la sensación mas desagradable, el sentir los labios de Naraku en esa área tan sensible, lastimando su piel, era algo que ella no podía permitir, así que comenzó a mover sus brazos con la esperanza de que Naraku se debilitara un poco y así poder dejar libre por lo menos una de sus manos. Pero no fue la fuerza de Kagura lo que hizo que Naraku soltará una de sus manos, si no el deseo de Naraku de arrancar las ropas de la youkai lo llevaron a dejar libre la mano derecha de la mujer. Kagura aprovecho ese pequeño instante y con su mano izquierda halo el cabello de la bestia haciendo que este por fin dejara su cuello en paz. Pero solo retrocedió unos pocos centímetros, Naraku no iba a alejarse de ese festín de carne que tenia frente él, así que con su mano derecha le propino un puñetazo a Kagura en el rostro, haciendo que la mujer escupiera sangre, manchando un poco su cuello.

- Eso te pasa por no quedarte quieta! – le grito Naraku en el rostro, y a los pocos segundos le dio otro golpe en el rostro a Kagura, haciendo que la vista de esta se nublara un poco.

El rostro de Kagura comenzó a sangrar, sentía como el líquido caía desde su pómulo para así recorrer su cuello. Naraku aprovecho para lamer la sangre del ama de los vientos, saboreando cada gota de dolor del aquel líquido rojizo.

- Que delicioso sabor! No puedo creer que me he perdido de esto.- Naraku decía terminando con unas gotas en el cuello de la mujer.

- Suéltame maldito! - Rogaba una adolorida Kagura.

Haciendo caso omiso de aquel comentario, él hombre dejo por fin el cuello de Kagura en paz, pero esta vez buscaba un blanco mas abajo…Por lo que pasó sus manos sobre los senos de Kagura, arrancando un trozo de tela, sus manos jugaban agresivamente con los senos de Kagura, haciendo que está solo se quejará de la forma desagradable en que era tocada. En un nuevo arranque, Kagura intento empujar el peso de Naraku con sus piernas, así que comenzó a subir sus rodillas y a golpear la pelvis de Naraku.

- Ay mi niña! ¿estas tan ansiosa?. De acuerdo, jugaremos como quieres. – Menciono Naraku, dejando los senos de Kagura sin antes apretar fuertemente los pezones de está. – Tu lo pediste!. - Fueron las palabras de Naraku antes de meter bruscamente una de sus manos en la intimidad de Kagura, haciendo que gritará por la intromisión. Naraku subió por la entrepierna de Kagura, hasta tomar la ropa interior y jalarla, con el fin de que no se entrepusiera en su camino. Kagura al sentir la cercanía de la mano, trató de cerrar sus piernas con todas las fuerzas que le quedaban. Sin embargo, la fuerza de Naraku era mayor, y subiendo bruscamente su mano entro en Kagura.

- MALDITO! – Fue lo que pudo decir Kagura, antes de que Naraku buscará sus labios para ser besados y chupados por la bestia más abominable.

- Creo que ya estas lista. – Fue lo último que alcanzo a escuchar Kagura para posteriormente sentir como la intimidad de Naraku invadía la suya.

- Ahhhhhhhhh! – Un grito desgarrador salió de la garganta de la mujer, al sentir fuertes y doloras embestidas. Naraku estaba tomando su virginidad, todo lo que ella alguna vez pudo haber ofrecido…ofrecido al único demonio que le llamo la atención, que le hacía sentir algo jamás conocido…pero ahora, todo estaba perdido. Esta en las garras de Naraku, quien era el único disfrutando de la situación. Kagura sentía que todo le daba vueltas, sentía como su intimidad sangraba, sentía como su cuerpo se debilitaba rápidamente. Podía ver la cara de placer de Naraku, lo que genero en ella una rabia indescriptible, algo en ella le gritaba que eso no podía terminar así. Si continuaban, él podría matarla, ya que sus movimientos iban en aumento. Todo parecía perdido…hasta que al voltear un poco su cabeza, pudo divisar su abanico…De seguro había llegado ahí después de que cayeron, por lo que una idea cruzo por su mente.

El placer de Naraku iba en aumento, por lo que quiso sentir más cómodo, por lo que dejo de aprisionar la mano de Kagura, para poder tomarla por la cadera, enterrando sus garras, asegurando que la mujer no fuera capaz de moverse, para así tener el control de la penetración.

A pesar de sentir como la sangre ahora salía de sus caderas, sabía que era la oportunidad perfecta para tomar su abanico. Por su parte Naraku, estaba perdido en su propio placer al sentir su miembro cada vez más adentro de la mujer. Aprovechando la "distracción" de Naraku, Kagura rápidamente estiro su mano derecha para tomar su abanico y clavar el mismo en el ojo izquierdo de Naraku.

- AHHHHHHHHHH MALDITA PERRA!. – Fue el sonido que dejo salir Naraku al sentir su vista nublada, seguido de esto salió rápidamente de Kagura para cubrir la fuente de sangre que salía de su ojo.

Kagura reunió toda la fuerza que le quedaba para incorporarse, así que con un movimiento de su abanico arrojo una ráfaga de viento a una de las ventanas del cuarto para poder huir. Sin embargo, Naraku aun hundido en su propio dolor logro lanzar uno de sus tentáculos hacia Kagura, lo que dejo a la Youkai hembra más herida, pero siendo capaz de salir de la mansión en su vehículo volador.

AnGeLuZ YuMi: Ahora ya saben como pasaron las cosas. Nuevamente una disculpa. Esperen por el siguiente capitulo.

ESTE FIC ES 10000000000 % MEXICANO como yo.