Advertencia: Pokemon no me pertenece, si me perteneciera hace mucho tiempo hubiera echo aparecer a Misty nuevamente en la serie y Ash no estaría recorriendo esa nueva región llamada "Isshu".
Antes de comenzar lamento mucho el retraso y prometo que cada vez mejorare más.
2.- Nunca nos rendiremos.
Después de haber pasado un gran tiempo buscando a su pequeño pokemon pikachu nuestros amigos ya habían logrado subir a su barco sin mayores contratiempos, se dirigieron al vestíbulo de ese impotente transporte mirando de un lado y otro muy asombrados por la belleza y elegancia que poseía.
- Ohh! Están hermoso – dijo con ojos en forma de estrellas la coordinadora pokemon – Todavía no puedo creer que Ash haiga ganado "ese" concurso – dijo con un tono de burla en su voz
- Ni me lo recuerdos que aún conservó un mordisco en el brazo por ello – habló con cierta molestia el entrenador mientras se fregaba el brazo derecho con el izquierdo, atrás de él sus acompañantes hacían todo lo posible por aguatar la risa al recordar lo que había echo su amigo por aquellos boletos.
- Ya dejen de hacerse los serios que sé por demás que no se aguantan las ganas de reírse de mí – mientras el entrenador lo decía un pequeño tic nervioso resaltaba en la ceja izquierda del muchacho – Tu también pikachu – dijo viendo a su pequeño amigo sujetándose la barriga para no estallar de carcajadas.
- Pero Ash tienes que aceptar que eso fue gracioso – dijo al borde de las lágrimas el criador pokemon.
Él entrenador observaba como sus compañeros y su pokemon se reía - "Si no puedes con el enemigo úneteles" – El entrenador empezó a reír al igual que sus compañeros.
Después de unos segundos todos pararon de reír y se dirigían a registrarse y se encontraron con una de las tantas enfermeras Joy y como era de esperarse nuestro desesperado Brock se lanzó a la conquista claro no sin antes recibir un buen golpe en su abdomen por un pokemon en forma de rana que inflaba sus cachetes mientras arrastra a un inconsciente moreno.
- Creo… que voy hacer una llamada, nos vemos luego Dawn – término con una sonrisa nerviosa al ver la escena de su amigo.
- Luego nos encontramos en la piscina Ash… ahí te vamos a esperar Brock y yo – "Si es que lo logró sacar de aquí" – pronuncio de la misma forma que su compañero mientras seguía viendo como arrastra el pokemon al inconsciente criador por todo el vestíbulo.
El entrenador se dirigía a las cabinas de video-llamadas con el pequeño pokemon en su hombro, cuando al fin habían llegado marcó el numero de memoria – Espero que mamá se encuentre en casa, ¿verdad Pikachu? – con lo que la pequeña criatura le respondía con un pequeño "pika" y bajaba de su hombro y esperaba en frente de la pantalla.
El sonido que se escuchaba delataba empezaba a marcar, pasó un minuto, dos… tres, dio un suspiro resignado - Parece que nadie nos va a contestar Pikachu – cuando estaba dispuesto a colgar escucho un click al otro lado de la línea al fin alguien había cogido el dichoso teléfono.
-Hola, habla con Delia Ketchum, madre orgullosa de un futuro maestro pokemon – Dijo una mujer de pelo castaño y con una sonrisa muy alegre, traía puesto un sombrero y tenía en su rostro algo de tierra.
- Ho…hola mamá, a…así saludas a todos cuando contestas el teléfono – dijo al nervioso por la forma de saludar de su madre.
- Oh Ash eres tú… Hola pikachu como estas te he extrañado mucho – habló la mujer mientras observaba al pequeño pokemon.
- Gracias mamá nos "encontramos" bien – dijo con un poco de molestia en su voz y haciendo énfasis en la penúltima palabra.
-Lo siento hijo es que es me emocione mucho – respondió con una mano tapando su boca.
-Si bueno te llamaba para decirte que me dirijo a Pueblo Paleta en este mismo instante – pronuncio muy animado el muchacho.
- Que bien Ash te voy a estar esperando con tu platillo favorito y a ti también Pikachu, cuando estarán acá – preguntó muy animada la mujer.
- Pues… yo creo que en menos de dos semanas estaremos ahí, este barco hacia Kanto nos demoraremos mínimo tres días en llegar a la región y del puerto hacia Pueblo Paleta creo que son mínimo una semana si vamos en ferrocarril y eso si sin perdidas de tiempo – dijo el entrenador no muy convencido.
- Bueno hijo mejor avísame cuando estés seguro que vas a llegar a la casa – dijo divertida la progenitora del muchacho.
- Si mamá… - habló avergonzado el entrenador – Nos vemos después – dijo mientras hacia un ademán con su mano derecha en forma de despedida mientras su pokemon lo imitaba.
- Mándale saludos a Brock y a Dawn de mi parte hasta pronto hijo – de pronto la pantalla se torno negra señal que ya habían terminado aquella llamada.
- Bueno pikachu creo que será mejor dirigirnos con los demás – dicho esto se levantó de su asiento con su amigo en su hombro derecho – Recuerdas donde dijo que nos encontraríamos.
El pokemon solo movió su cabeza con negatividad, y puso sus patitas en su mentón en forma de estar pensando, entonces se acordó lo dicho por la peli azul – Pika pikachu pi chuu – respondió asiendo señas con su manos.
- ¿En la piscina? – Preguntó con lo que la pequeña criatura solo afirmó – Bien entonces a la piscina – empezó a correr de frente, rápidamente el pokemon bajó de su hombro y quedó en el suelo en sus pequeños dedos sumó tres y empezó a cerrarlos uno por uno cuando su puño su pata quedó cerrada vio como su entrenador a la misma velocidad que se había ido regreso - Eh Pikachu sabes donde queda la piscina – dijo avergonzado el pelinegro mientras el pokemon negaba con la cabeza de cómo su amigo a veces era demasiado despistado.
- Creo que es mejor ir a preguntar a alguien - dijo mientras se dirigía a la dirección opuesta a la que había corrido anteriormente.
En la piscina…
-Brock no crees que debemos volver por Ash – dijo preocupada la coordinador pokemon, mientras se sacaba unas gafas y se las ponía en el pelo y se recostaba en una silla que estaba alrededor de la alberca
- No te preocupes Dawn – dijo el muchacho mientras repetía la acción de su compañera - No creo que Ash sea tan tonto como para perderse en un barco- mientras se recostaba en la silla.
En un lugar muy lejos de la piscina.
- Achu!... creo que me voy a refriar pikachu – dijo mientras se encaminada en un pasillo oscuro como se allá ahí ni él mismo lo sabía – Pikachu creo que nos perdimos.
- Pika – el tono del pokemon denotaba su sarcasmo.
-Ya pikachu se que es mi culpa pero no podemos hacer nada – seguían caminando hasta que enontraron una habitación donde sobresalía una luz de vela – Mira pikachu tal vez haiga ahí alguien que nos ayude.
Caminaron lentamente y divisaron que la puerta se encontraba un poco abierta tocaron la puerta pero nadie respondía – Vaya creo que perdemos el tiempo pikachu – cuando el entrenador estaba apuntó de irse…
-¡ AHHH¡ -
-¡AHHH!-
-¡PIKA¡-
Tres gritos retumbaron en todo el barco y tres siluetas que se hallaban tumbadas en el suelo solamente alumbradas por la luz de aquel cuarto.
- Ay eso me dolió – dijo el entrenador pokemon sobándose la cabeza – Estás bien pikachu – preguntó el entrenador mientras se levantaba.
-Pika – susurro el pokemon mientras hacia lo mismo que su entrenador.
-Auch… eso me dolió y mucho – se quejó el sujeto que aún se encontraba en el suelo.
- Ah lo siento… no me fije – se disculpo rápidamente el pelinegro.
-No…no te preocupes pero lo que quiero saber es por que gritaste en mi oído – dijo el muchacho mientras hacia un ademán de destaparse los oídos.
-Disculpa es que me asustaste – explicó el moreno.
-El que se asustó fui yo con sus gritos – dijo el joven mientras se levantaba.
-Je…je… Es que pikachu y yo nos perdimos y dimos por aquí entonces vimos la luz en este cuarto y venimos a revisar y como no había nadie pensamos regresarnos y bueno… luego apareciste tú – contó el pelinegro al desconocido – Por cierto mi nombre es Ash Ketchum y el que esta aquí es mi amigo Pikachu – señaló el entrenador al pokemon.
- Mi nombre es Tetsuya mucho gusto – respondió muy cortés el muchacho haciendo una reverencia.
-Bue…bueno Tetsuya me pregunto por que vistes tan raro – preguntó desconcertado el entrenador pues no era para menos pues el muchacho que se encontraba al frente de él vestía una capa tan larga que le llegaba hasta los tobillos, pantalones de color negro pero estos parecían de la edad media al igual que el chaleco que estaba puesto además de todo aquello a su costado derecho portaba una espada – O eres un actor.
-Un… actor… - respondió dubitativo – No se de que me hablas… pero que tiene mi ropa si me… - "Tienes que recordar que al sitio a dónde vas es quinientos años más adelantado que el nuestro así que todo tal vez se torne extraño para tus ojos" – Si tienes razón… es que vengo de un lugar… muy lejano… si…si muy lejano y allá nos vestimos de esta forma – dijo muy nervioso
-Pues… de donde vienes – dijo curiosos el entrenador - Porque yo he recorrido varios lugares y nunca he visto personas que visten así, peor aún portando un arma – habló el pelinegro – ¿Verdad Pikachu?
-Pikachu… - respondió el pequeño animal mientras subía al hombro de su amo.
- Etto… vengo de un lugar que esta muy muy lejano… no creo que lo haigas visto nunca en tu vida… es un lugar muy extraño – tartamudeo con cada palabra – "Extremadamente extraño para que tus ojos lo puedan comprender" – pensó al ver la gran diferencia entre los dos mundos.
- Entonces quiero ir a visitar ese lugar tan extraño que dices tal vez existan pokemons que nunca hemos visto ni Pikachu ni yo – dijo entusiasmado el pelinegro
- ¿Pokemons? – pronunció confundido "Tengo que cambiar el tema se ve que este chico es muy curioso "- Oi… Por hacia donde se dirigían – preguntó.
- Qué… ha pues nos dirigíamos hacia la piscina del barco – explicó el entrenador.
- ¿Piscina?... ¿Qué es una pis…cina?
- NO SABES QUE ES UNA PISCINA – gritó tumbando nuevamente al pokemon amarillo y al muchacho.
- Eh… si… pero no entiendo por que nuevamente VOLVISTE A GRITAR –igual que el pelinegro había gritado lo ultimo.
- Pi… pikachu – se quejó el pequeño pokemon en el suelo.
- Lo… lo siento es que creo que me sorprendí… pues una piscina es… meditó unos segundos – Una cosa en la cual hay agua en su interior donde las personas y los pokemons lo usan para divertirse.
- Ahh… esa cosa de agua que hay afuera – dijo sonriente comprendiendo a lo que se refería el muchacho.
- Sip… sabes decirme por donde ir… es que hemos estado dando vueltas y no sabemos por donde ir –
- Si… la verdad también me dirigía para allá –
-Enserio entonces vamos los tres –dijo alegre el entrenador cuando nuevamente subió la pequeña criatura amarrilla a su hombro.
- Esta bien pero déjame decirte que eres alguien muy raro –
- De verdad… pues yo creo que entre los dos tú eres el más raro – dijo mientras caminaba al frente del reciente conocido.
- Tú crees… - respondió algo confundido.
- Si y apúrate que mientras más rápido salga de este pasillo del infierno más rápido pronto podré comer – dijo entusiasmado el moreno.
- Esta bien… - caminó unos pasos y se detuvo – Oye quiero preguntarte algo – dijo con un tono serio que capto de inmediato la atención del entrenador.
- Claro lo que quieras – respondió confundido por el cambio repentino de su compañero.
-Tú te rendirías si la situación se tornara peligrosa –
-¿¡Que!
-Responde te rendirías si o no
-Por supuesto que no verdad pikachu – respondió muy seguro el moreno.
-Aunque la vida de todos este apunto de extinguirse – quería asegurase que la persona que estaba buscando era él desde el inicio sintió una aura muy peculiar en el muchacho que se encontraba frente a él.
-Claro nunca nos rendiremos por nada porque si nos rindiéramos entonces quien salvaría a nuestros amigos – aseguro nuevamente su respuesta lo que alivio al otro joven.
-Que bien eres tú – dijo en un susurro que no paso desapercibido por la gran audición del pequeño pokemon.
-Por que me vienes con esa pregunta –
-No… no por nada – dijo nervioso Aun no es tiempo que lo sepas – Dijiste que te encontrarías con tus amigos verdad vamos rápido.
-Oye yo nunca te dije que iba a ver unos amigos ¿o si? –
Cla…claro que me lo dijiste… no… no te acuerdas… creo que este pasillo ya te volvió loco Ash – dijo con una sonrisa nerviosa Tengo que ser más cuidadoso con lo que digo.
-Creo que tienes razón… entonces vamos rápido de aquí- los tres empezaron a caminar por aquel gran pasillo oscuro encaminándose hacia la gran nombrada piscina.
CONTINUARA….
