Hola! Aquí dejando un nuevo capítulo de esta olvidad historia, de verdad que no me he olvidado, solo que el tiempo no me acompaña y mi musa suele funcionar en los peores momentos
Espero que les guste este chap, y espero sus comentarios, de verdad es que ayudan mucho para saber que les parece esta historia
Enjoy
Reunión 10:15
-¿No es algo descarada la historia?
La rubia levantó la vista de su libro al verse interrumpida, apretó los labios al cuestionamiento y pensó antes de responder, había escogido esa historia en especial porque sentía que tenia de todo un poco para poder gustarle a la directora
-¿En qué sentido?
-¿Honestamente? – pregunto la morena acercándose por sobre su escritorio y cruzando sus manos bajo su mentón
-Aprecio siempre la honestidad, tengo un excelente radar para las mentiras – dio un levantamiento de cejas y tomo la misma posición que su contra parte
-La última parte parece un guion de una película porno de baja categoría
Emma apretó los labios antes de lanzar una carcajada tan fuerte que la lanzo hasta atrás de su silla y dejo caer pequeñas lagrimas
-¿No es acaso la búsqueda de sexo casual un mal guion de la vida?
-Parece experta en el tema
-Más bien soy la clase de chica que durante un tiempo creyó que el amor no estaba hecho para mí, así que pase una temporada en esos guiones de sexo casual
Regina le dio una mirada intensa antes de acomodarse en su sillón y pensar en las palabras de la rubia que no había apartado la vista de ella. ¿No era ella acaso una experta en relaciones de una noche? Cruzar una mirada con su víctima en algún antro, dar una sutil sonrisa, cerrar la cacería con una copa en la mano y una llave de hotel cercano
-¿Y ahora si?
-¿Qué cosa?
-Que si ahora cree que el amor está hecho para usted – pregunto Regina a causa de la respuesta de Emma
-Es complicado… digamos que una cosa es saber que existe el amor para todo el mundo y otra muy diferente lograr que el amor dure
La morena no aparto la vista al gesto de resignación tras las palabras de la escritora, había bajado la cara ligeramente al igual que sus hombros, parecía estar cayendo en los recuerdos de una persona con el corazón roto, chasqueo la lengua ante lo obvio, todo escritor de libros de romances tiene o tuvo en algún momento el corazón roto
-¿El libro lo escribió pensando en alguien?
-Si señora
-¿Su pareja? – La morena toco su mentón al imaginarla en pareja – ¿se llamara Regina acaso?
La rubia asintió enrojecida y media oculta tras la portada de su libro sin emitir sonido alguno
-No tiene nada de malo que tenga a alguien quien amar señorita Swan, la mayoría de mis escritores están casado o tienen familia incluso
-No es mi pareja
El reclamo forzado de Emma detuvo el discurso de la directora obligándola a levantar las cejas esperando una aclaración
-El libro está escrito para ella, cada sentimiento escrito en el, lo hice pensando en ella, quizás con la esperanza que algún día leyéndolo entendiera que líneas le pertenecían – hablo rápidamente cerrando el libro y dejándolo sobre sus piernas – ella es mi alma gemela, pero el destino ha puesto distancia entre nosotras, las circunstancias de la vida no ha permitido que podamos estar juntas.
-¿Pero aun así la ama?
-Dudo que deje de hacerlo algún día
A Regina no le quedo duda de la veracidad de las palabras de la rubia, había algo en ellas que no daba espacio a replica
-¿Entonces por qué un libro de corte erótico y no uno romántico?
-Por qué solo cuando era picara con ella me veía… digamos que de los actos románticos ella no era muy fan, con el tiempo aprendió a apreciarlos
-Algo especial su enamorada
-No se imagina cuanto – suspiro Emma pensando
La directora se volvió a apoyar en el respaldo de su asiento y cruzo sus dedos frente a sus labios sin apartar la vista de la escritora. Se le veía entusiasmada en sus palabras
-Continúe con la lectura, señorita Swan
-Si quiere puedo leerle otra historia… ¿menos pornosa?
-Usted tranquila, difícil seria que lo que usted llegue a leerme me espante de alguna manera
Emma sonrió antes de seguir la lectura menos nerviosa
El silencio absoluto reino después de la pregunta de la rubia que estaba semi inclinada en la camilla mirando a Regina que había quedado cual estatua con los guantes a medio poner
-Ehhh.. no.. no es necesario Swan
-Lastima
Cogiendo aire de forma profunda la doctora se acercó a la paciente para comenzar a hacer un examen más exhaustiva en la espalda
-¿Duele aquí? – pregunto tocando un debajo del cuello, generando una ligera presión – avíseme en cuanto vaya sintiendo alguna molestia o dolor
-Solo molestia doctora
-¿Y aquí? –volvió a preguntar haciendo presión esta vez en medio de la espalda –¿Duele?
-No necesariamente
La doctora Mills apretó los labios al escuchar a Emma y su tono sugerente
-Señorita Swan…
-Me duele un poco más abajo…
La doctora degluto al ver la mano de la rubia dirigirse al borde del pantalón y bajarlo hasta el filo de la cadera, dejando a la vista el comienzo de su ropa interior
-Dios…
La morena dio un paso hacia tras para dar espacio entre la paciente y ella, estaba a un movimiento de cometer una locura que le significaría un orgasmo increíble sobre la camilla y un millón de problemas en el hospital que incluso podrían llevarla a poner fin a su carrera medica por la que había luchado toda su vida
-Yo no puedo…
-Pero quiere…
-Señorita Swan, se lo ruego, no me haga más difícil esta revisión de lo que ya lo es
Emma se volteo a verla, sin una gota de vergüenza al estar media desnuda frente a la doctora, sabía que estaba cruzando una línea con ella, sin embargo desde que la vio supo que debía de intentarlo
-Deme de alta entonces
-No…
-¿Por qué no? Ya no sería su paciente Regina
La doctora se cruzó de brazos molesta al ser llamada por su nombre, ella nunca lo había mencionado y la insistencia de la rubia comenzaba a ser sospechosa
-Swan…
Su intento por descubrir que sucedía fue interrumpido cuando Emma se había acercado y empujado su cuerpo contra la puerta más cercana para poder besarla con fuerza. Los pechos desnudos de esta podía sentirlos a través de la fina tela de su bata médica. La mano de la rubia no había perdido el tiempo y andaba en busca del dobladillo de su ajustada falda, un roce de sus dedos le mando una descarga inmediata a su centro que la hizo gemir sin control, suficiente para que la lengua de Emma ya se hubiese colado en su boca y elevado su pierna hasta engancharla en su cadera en ese espacio de tiempo
-Eres hermosa – susurro antes de bajar sus besos hasta el cuello de la doctora sin dejar de acariciarla, ignorando el dolor de su cuerpo – y hueles exquisito…
-Emma…
-Regina… - La rubia ignoro el llamado y logro meter su mano bajo la falda de Regina hasta dar con su ropa interior mojada, sin poder resistirse más cayo de rodillas frente a la morena. Al comienzo Regina no entendió lo que había sucedido, pero sus dudas fueron aclaradas cuando sintió las dos manos sobre su culo, miro hacia abajo y dejo caer un gemido cuando vio a la rubia desaparecer bajo su falda
-¡Mierda! – tuvo que levantar la vista porque la boca sobre su humedad la hizo golpear con su cabeza la pared, no supo cuándo ni como pero la prevencioncita se las había arreglado para bajar sus interiores de un solo tirón – ¡Maldición!
La rubia había movido su boca directamente hacia su centro con prisa, Regina estaba segura que tendría una contusión con la cantidad de golpes que se estaba dando tras cada arremetida de Emma
-Emmma!, Dios, no pares – rogo entre gruñidos bajando sus manos sobre la cabeza de esta para detener su caída
Los gemidos que le sacaba la lengua de esta sobre su clítoris y los continuos apretones sobre sus nalgas, la estaban llevando al mismísimo cielo
-No te detengas – Apretó la cabeza bajo su falda para obligarla a quedar en ese lugar, cerro los ojos y volvió a golpearse contra la pared, el orgasmo le había llegado sin querer, hubiese deseado que durara mas, pero lo que habían hecho con ella en su centro no permitió más demoras.
Respirando con dificultad trato de abrir los ojos para ver qué era lo que había sucedido minutos atrás, había pasado de estar revisando a un paciente a tener al mismo paciente de rodillas frente a ella dándole una mirada tímida tras el arrebato que había tenido minutos atrás, negó con la cabeza al pensar que esa misma mirada nerviosa le había dado el orgasmo mas grande de su vida.
La morena se levantó con la mayor dignidad posible, arreglo su ropa y dio un paso hacia atrás para dar distancia entre las dos, miro a la rubia que estaba enfrente y le soltó una cachetada que dejo a la pobre mirando hacia el otro lado
-Tu… - le apunto con el dedo sin saber que más decir
-Te he visto desde lejos en el Rabitt Hole – explico Emma sobándose la mejilla con calma – te he visto llegar, beber un Martini y a pesar que muchas o muchos se acercan a coquetear contigo, tu los mandas a volar lejos
-Ósea que además de pervertida, usted es una acosadora
-Yo no sabía que trabajabas en este lugar – la rubia camino hasta la camilla, tomo su ropa y se la coloco rápidamente ignorando el dolor – yo… no era esta la manera en que quería hacer las cosas contigo, es decir, cuando te vi pensé que podía invitarte a salir después de tu turno
-Yo no salgo con pacientes Swan
-Pero si me da de alta seria su ex paciente
-Usted no me gusta
-Le creería, pero aún tengo en mi cabeza el sonido de sus gemidos y sus labios pidiendo que no me detenga – susurro pasando su mano por su boca en un gesto de limpieza – y no me haga hablar de su sabor…
-Usted es desesperante, arrogante y una pervertida
-Quizás, pero no por eso olvidare lo que paso minutos atrás
-Le sugiero que lo olvide, ese intento de polvo contra la pared mal hecho, solo será un motivo más para darme una ducha sanitaria en cuanto usted se retire de aquí
La rubia abrió la boca ofendida, lo que había pasado era todo menos un mal orgasmo, ella había estado ahí cuando sintió a la doctora correrse, como la había apretado hasta que logro su liberación, maldición, era su lengua la que la había saboreado hasta decir basta
-Sera mejor que me retire entonces – dio un paso hacia la puerta – no tengo nada más que hacer aquí, tengo mi curación y mi medicina
Emma había caminado hasta la puerta y segundos antes de abrir la puerta sintió como era llamada por la doctora
-¿Si? – su pregunta tenía un tono de esperanza difícil de ocultar
-No olvide de cancelar la atención antes de retirarse – señalo con una sonrisa arrogante
-No lo hare, hasta luego Doctora Mills
-Hasta nunca Señorita Swan
¡Y hasta aquí llegamos hoy!
Espero que les gustara y ya me pongo de cabeza a escribir lo que sigue
Amor… solo unos días mas para nuestras vacaciones…y luego el futuro es nuestro bb
Saludos desde Chile
