¡Perdonen, perdonen! No había podido seguir el fic porque estuve en exámenes u.u, pero ya aquí traigo el capitulo 3 n.n

Reviews:
-w-Vale-chan-
Al parecer Dark estuvo curioseando por el palacio, y al ver una bola de luz le dio curiosidad y…bueno, ¿cómo iba a saber el pobre que era fuego? xD. Y seh, como le gusta molestar a Ganondorf xD.
Tai. Lemon? O.O. Sí, por favor, Tai, no me pidas eso ;.;. De por si batallo para hacer lemon entre adultos, me dará un paro cardiaco antes de hacer un lemon shota T.T…Aunque…bueno, si este fic va bien, cuando Dark y Link estén mayorcitos, es probable haya lemon ;D.
Neko Rheeid. Sí, Zelda fan de Yaoi! Yay x3. Aww…qué mala eres ;.;
VeroUchiha. Sí! Link es muy mono, desearía tener uno ú.u. Gracias por el review n,n
-Chesire-Cat-92. Nah, dudo que Ganondorf se pueda volver más loco de lo que ya está, aunque puede que sí o.o! Y sí, los gemelos tienen transmisión de pensamiento. No importa que tan rara sea la mueca que hagan, siempre se entenderán xD.
SilveR liTtle Wolf, Kyaa, me alegra mucho que te gusten mis fics n.n. ¡Y como me halaga que mis fics te hayan inspirado! Por cierto, cuando hagas el fic me dices para leerlo nOn.

Shiroi Tsukiyomi. Gracias por este review y por el que me dejaste en Kiss 2, y pus…aún no sé cuando voy a poder seguir Kiss 2, lo siento u.u, pero por ahora está este xDU.

Tercer cap.

Tenían rato dando vueltas por Market. Por ser de noche, varios de los establecimientos estaban cerrados pero, para suerte de ellos, algunas casas de juegos seguían abiertas. Jugaron "tiro al blanco", Link y Dark Link casi lograron la máxima puntuación a pesar de ser la primera vez que jugaban. Zelda sólo los observaba y les echaba porras, no le gustaban ese tipo de juegos.

Cuando sintieron hambre, la princesa eligió un restaurante. El establecimiento no era fino, era sencillo, pero el habiente de ahí dentro era hogareño y muy acogedor, y, a pesar de ser de la realeza, no les incomodo lo pobre, económicamente hablando, del lugar. Algo curioso, las camareras estaban fascinadas con ellos porque pensaban que eran trillizos, hasta les regalaron dulces y los atendían en todo (como era de noche no había mucha clientela a quien más atender); y no se dieron cuenta que tenían enfrente a los príncipes. La realeza era tan estricta con eso de la seguridad, que el pueblo no podía conocer el rostro de los herederos hasta que éstos llegaran a su mayoría de edad.

Al principio Dark Link no sabía que hacer con la comida. Anteriormente ya había probado alimentos, pero le era difícil diferenciar que cosas se podía comer y cuales no, así que primero vio que comían los príncipes y luego las probaba.

- Dark, no nos has dicho…- se limpió la boca con una servilleta – ¿En dónde vives? – preguntó curiosa.

-Pues…- dudó un poco pero se decidió a decirles – vivo en el Valle Gerudo

- ¿En el Valle Gerudo? – repitió Link algo confundido – Qué raro. Una mujer nos dijo que ahí no había hombres, mas que el rey –

- Es cierto – dijo Zelda. Y los gemelos se le quedaron viendo pensativos, esto lo puso algo nervioso.

- Eeeh, bueno…- entonces se le vino una brillante respuesta - Pues dijo la verdad: el rey Gerudo es el único hombre, yo aún soy un niño –

- Oh, eso tiene sentido – dijo Zelda, convencida de la respuesta.

- Niños, ¿no quieren un postre? – preguntó la camarera que los atendía. Se trataba de una joven pelirroja y cándido ojos azules, y ya se había presentado con ellos con el nombre de Anju – Tenemos chocolate caliente y pastelitos

- ¡Yo quiero pastel! – no tardaron en decir Link y Zelda a la vez.

- Dark, ¿también quieres pastel? – preguntó Link, sonriéndole tiernamente (Link es más dulce que un pastel n¬n). El pelinegro se ruborizó levemente y contesto con timidez:

- No, yo no. Gracias… – ya se sentía satisfecho por la comida.

Un par de minutos después, la camarera llegó con los pastelitos.

- Dark, deberías tan siquiera probar el pastel – comentó la princesa – Está riquísimo. ¿Quieres? Te doy del mío – Dark Link iba a negarse pero Link habló primero.

- No. Yo le doy del mío – tomó un pedazo de pastel con su tenedor y se lo acercó al pelinegro – Abre la boca – el chico obedeció – ¿A que está bueno? – éste sólo cabeceó porque aún tenía la comida en la boca.

- Chicos, regreso en un momento. Iré al tocador – dijo Zelda antes de bajarse de la silla – Estarán solos un rato…- sonrió y los miró de manera pícara, como diciéndoles "aprovechen que no estoy para…", Link entendió y alcanzó a mirarla feo antes de terminar la oración. (recordemos que los gemelos tiene poderes mentales o algo así).

Pasaron algunos segundos para que Dark Link se atreviera a preguntarle algo a Link.

- Umm…Link –

- ¿Sí, Dark? – contestó rápidamente.

- ¿Qué fue aquello? – preguntó con pena. Link lo miró haciendo una mueca de confusión, pero intuyó sobre qué preguntaba – Me refiero a cuando pusiste tus labios en mi mejilla… –

- Bueno…, eso fue un beso – contestó un poco ruborizado, y mirando hacia otro lado por vergüenza.

- ¿Un…beso? ¿Y porqué me diste un beso? – preguntó con mucha curiosidad.

- Eeh…Es que…Cuando le das un beso a alguien es porque…- se quedó callado por cuestión de segundos, pensando en lo que diría – es porque te agrada

- Tu hermana no me ha dado un beso, ¿no le agrado? – dijo algo desanimado.

- No, no. Claro que le agradas – agitó velozmente las manos mientras le caía una gota estilo anime – Es sólo que…, un beso, se le da a una persona que sea especial para ti – agachó la cabeza bastante apenado, porque sabía que con esas palabras prácticamente se estaba declarando.

- Ah, entiendo – sonrió entre dientes, y se inclinó hacia el rubio para también darle un beso en la mejilla.

- Ejem…no pretendo ser inoportuna – dijo Zelda, apareciendo así de la nada, es decir: que no se dieron cuenta a la hora de que está regresó del tocador, y eso que la vista de su mesa daba al servicio (Es que estaban bien entretenidos u.u) – Sólo que acabo de recordar que teníamos una invitación para Dark, ¿Lo recuerdas? – dirigiéndose a Link.

- Aah…Es verdad – dicho esto, comenzó a esculcarse los bolsillos, y sacó un carta color café claro – Toma – se la dio al pelinegro.

- Es la invitación para la fiesta de nuestro décimo cumpleaños, es mañana después de medio día – aclaró la princesa – Será una fiesta de disfraces, así que no olvides llevar una mascara ¡Ni se te ocurra faltar! – amenazó. La princesa era un poco caprichuda.

- ¿Irás, verdad? – le preguntó el rubio, con ojos de suplica.

- Cl-claro. Estaré ahí – contestó nervioso. Los gestos de Link le parecían tan lindos que, probablemente, jamás se atrevería negarle algo.

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- Vamos. Levántate, debilucho – exclamó el rey Gerudo, acercando la punta de su espada al cuello del pelinegro, quien estaba rendido en el suelo ya cansado de tanto entrenamiento.

- ¿Debilucho, yo? – replicó el niño, ofendido – ¿No será que tú eres más fuerte que yo, y que, además, pesas como 200 kilos como para yo poderte mover? ¡Baja de peso!

- ¿Insinúas que estoy gordo? – gritó Ganondorf, dejando su espada para "discutir civilizadamente" con Dark Link.

- ¡No insinuó nada. Te lo estoy diciendo! ¡Gordo! – se levantó del suelo.

- Pues para tu información, estos kilos son puros músculos, músculos que tú nunca tendrás – lo señaló amenazadoramente con el dedo índice.

- Qué bueno – fingió alivió – No quiero parecer un cerdo gigante como tú –

- ¡Repite eso, mocoso, y ya verás que pasa! – advirtió, a la vez que se le hinchaba la vena.

- … ¡Cerdo gigante! – volvió a decir, sonriendo de manera burlona.

- ¡Ya me colmaste la paciencia! – enseñó el puño cerrado, y luego lo abrió para darle una colleja (zape xD) al pelinegro.

- Ay, ay…duele – se quejó a la vez que se sobaba la cabeza.

- Haber sí así me sigues molestando, mocoso – se cruzó de brazos.

- ¿Me llamó, señor? – preguntó la Gerudo luego de entrar al cuarto de entrenamiento y hacer una reverencia.

Ja, "cuarto de entrenamiento", en realidad usaban para entrenar el mismo cuarto donde estaba el trono. No, no, el baño no; digo el trono del rey.

- Nabooru, necesito que vayas ahora mismo al Dominio Zora, y trata de convencer al Rey Zora de unírsenos. Ofrécele lo que quiera, incluso tierras si es necesario –

- Entendido, señor –

- Ah, y llévate al mocoso contigo para que aprenda negociar o algo, que no lo quiero aquí quemando cosas – miró feo al pelinegro.

- Fue un accidente – se defendió de cuando quemó la alfombra de la estancia.

Tenían poco de haber salido del Palacio Gerudo. Dark Link se dedicó a mirar el paisaje de las praderas de Hyrule sobre la carreta, guiada por Nabooru y tirada por dos caballos negros.

- ¿Ya llegamos? – preguntó después de bostezar.

- No, aún no – contestó Nabooru algo irritada.

Cincos segundos después.

- ¿Ya llegamos? – preguntó de nuevo.

- No – respondió molesta.

Otros cincos segundos.

- ¿Ya llegamos?

- ¡Qué no! – gritó un poco histérica. Dark Link la miró sin quitar la cara de "estoy aburrido", y luego río.

- ¿Ya llegamos? –

- Ay, Dark, antes de que me den ganas de pegarte, mejor cuéntame que hiciste ayer con los príncipes – dijo dando un suspiro, tratando de tranquilizarse. El pelinegro tenía diez minutos haciendo la misma pregunta una y otra vez.

- Pues…el príncipe me dio un beso –

- ¿Qué?. ¿Cómo? – volteó a verlo, incrédula – ¿Te-te besó en donde?. ¿En la boca? –

- No, en la mejilla –

- ¿Y tú que hiciste? – preguntó un poco preocupada.

- También le di un beso – dijo ruborizándose.

La pelirroja se quedó callada, y sintiendo pena por Dark Link. No quería que éste se llegara a enamorar de Link, porque sabía que podría ser terrible para él tener que matar al rubio, y sufriría a causa de eso.

- Nabooru, ¿Se puede besar en la boca? – preguntó con interés.

Ya que llegaron al Dominio Zora…

- Dark, yo entraré sola a hablar con le rey Zora ¿Está bien? – el chico asintió – Bien. Mientras ve a dar una vuelta o algo – al terminar de decir esto le acarició la cabeza.

Unos guardias zoras le abrieron paso, quitando sus lanzas, a Nabooru para poder pasar por el portal que lleva a la cámara del rey Zora.

El pelinegro veía sorprendido a la raza Zora. Hasta ahora sólo conocía a los Hylian, y por eso le parecía demasiado extraño ver peces humanizados, aunque también veía impresionado el lugar donde vivían. El Dominio Zora era una pequeña cuidad construida detrás de una gran cascada, es decir que el lugar por dentro estaba constituido de agua, pequeñas cascadas, y algunas superficies de roca.

- ¿Príncipe Link? – Dark Link se giró a ver quien había nombrado al rubio - Umm…Tú no eres Link – dijo una chica Zora al darse cuenta de la diferencia entre los chicos – Te parece mucho a él –

- ¿Tú quién eres, y cómo es que conoces a Link? – preguntó, desconfiado.

- ¿No sabes quién soy? – dijo notablemente ofendida – Soy Ruto, la princesa y próxima reina de los zoras. Y conozco a Link porque he ido a sus fiestas de cumpleaños de él y Zelda, y ellos han venido a las mías. Y obviamente iré a su fiesta este año. Pero, a ti jamás te había visto, ¿Cómo te llamas? ¿Acaso eres un hermano o familiar perdido?

- Mi nombre es Dark Link. Y no, no soy ningún familiar de ellos. Sólo me parezco al príncipe –

- Ya veo. Pero…aww… Cuando te vi creí que eras Link – se quejó – ¡Sólo puedo verlo una vez al año! Seguro el pobrecillo me extraña – le brillaron los ojos mientras se sonrojaba.

- ¿A…a que te refieres?. ¿Qué tienes que ver con él? – preguntó, y se mordió el labio inferior, imaginando la respuesta de la chica.

- Es que…- Ruto rió apenada – Tengo la esperanza de que, cuando seamos mayores, el príncipe Link y yo podamos casarnos –

- ¿"Casarnos"? ¿Qué significa eso? – la princesa zora lo miró incrédula por no saber el significado, pero no le importo explicarle.

- Mira, cuando dos personas se casan es porque se gustan y se quieren mucho, mucho, mucho, y casándose se unen para toda la vida – dijo como si de un cuento de hadas (o Disney 6.6, xD) se tratara.

- ¿Tú le gustas a Link? – hacer esta pregunta lo hizo sentirse incomodo. Sentía punzadas en el pecho por las palabras de la chica; pero no era dolor, no como el que sentía en su rodilla lastimada…era un dolor distinto. ¿Celos?

- Yo…- la chica agachó la mirada – creo que no – extrañamente, Dark Link sintió un gran alivio por esa respuesta – Pero le gustaré – dijo animándose – ¡Es más! En la fiesta le daré el Zafiro de los Zora, ¡así estaremos comprometidos! – el pelinegro frunció el ceño.

- Lo siento, princesa. Me temo que no puedo dejar que haga eso – dijo con un tono amenazante en su voz.

- ¿Por qué no? – preguntó curiosa. El pelinegro se sonrojó un poco.

- Eh… ¡Porque no!

La princesa se puso un dedo en la barbilla, y estudió la reacción del niño. Un sexto sentido le dio una inesperada respuesta.

-… ¡Te gusta Link! – gritó de pronto, y señalando acusadoramente con el dedo índice.

- ¿Qué, qué?...No ¡Claro que no! – exclamó con el rostro totalmente rojo. En realidad no estaba muy seguro si Link le gustaba. No sabía si el hecho de que se pusiera nervioso, sintiera un ardor en sus mejillas, y se le revolviera el estómago con sólo pensar en él fuera que le gustara.

Continuará…

Espero que les haya gustado el cap n.n

Y…quiero hacerles una pregunta un tanto delicada… ¿Les gustaría ver Yuri en el fic? .o.

El Yuri sería entre Zelda y Sheik (obviamente mujer). Hago la aclaración sobre el sexo que tendría Sheik en este fic porque, muchas personas y yo tenemos la teoría de que Sheik es hombre…por lo menos en el juego y manga de Ocarina of Time, porque en el Brawl ya lo pusieron como chica xD.
Espero su respuesta u.u