Steven Universe no me pertenece.


-Positivo-dijeron ambos a la vez que se volteaban a ver al mismo tiempo.

Guardaron silencio un momento hasta que la chica habló.

-Y ahora, ¿Qué hacemos?-preguntó más para sí misma que para el otro, se llevó ambas manos a la cabeza y se dejo caer pesadamente en el sillón.

-No lo sé-respondió aún aturdido por todo, la siguió y se sentó a su lado.

-¿Cómo se lo diré a mis padres?-comenzó a entrar en pánico, era demasiada presión para ambos.

El chico, al verla tan fuera de sí misma, quería hacerle ver que contaba con todo su apoyo y no pasaría nada malo.

Cogió su mano, ella lo miró con desesperación, él le sonrió.

-Todo estará bien-intentó tranquilizarla.

-¿En verdad lo crees?-cuestionó casi ansiosa, temblaba por todas las emociones que estaba experimentando justo en ese momento.

-Por supuesto Connie-respondió alegre-, es decir, estamos juntos. Tú me quieres, yo te quiero, si estamos juntos podremos salir adelante- hizo una pausa-, además, creo que serás una gran mamá-terminó de decir mirándola sonrojado.

La castaña se sonrojó por eso último y lo besó.

-Creo que serás un gran papá-le dijo.

Steven la tomó en brazos y la cargó al estilo princesa.

-Seremos una gran familia-dijo contento, comenzó a dar vuelta con ella aún en sus brazos, reían hasta que de pronto se callaron y se preguntaron ¿Cómo se lo dirían a sus familiares?

El chico la bajo y ella empezó a caminar en círculos, y como si en verdad estuvieran sincronizados, preguntaron lo mismo.

-¿Cómo se los diremos?-hablaron a la vez.

Steven fue el único en responder.

-No lo sé-se encogió de hombros dudoso-, tal vez por separado, ya sabes, primero a unos y después a otros-sugirió no del todo convencido- ¿pero a quienes se lo diríamos primero?

Ella lo pensó durante un momento, no era tan mala idea después de todo.

-Primero a tu familia, no estoy segura de cómo van a reaccionar mis padres cuando se enteren-decía un poco preocupada-, lo más probable es que me echen de casa-comentó triste, le tembló el labio.

Él, al verla así, habló.

-No te preocupes Connie-dijo tomando sus manos-, aunque eso llegará a pasar, mi papá y las chicas nos ayudarán de seguro, les alegrara saberlo-sonrió, él decía todo eso para evitar que su novia continuara preocupándose pero en serio lo creía así.

-¿Pero qué tal si no es así?-cuestionó con duda, unas lágrimas amenazaban con salir de sus ojos.

-Estoy seguro que les gustara-asentía rápido con la cabeza mientras apretaba ligeramente las manos de ella-, a mi papá le hará feliz tener nietos, ya verás, dirá cosas como que les enseñara a tocar instrumentos y luego formaran una banda y subirán videos a internet de ellos tocando música.

La castaña soltó una risita, había conseguido hacerle reír y relajarla exitosamente.


Habían llegado a la decisión de intentar contarles dentro de un par de días pero mucho antes de que comenzaran a ser muy notorios los síntomas del embarazo.

Steven Universe ayudaba a su papá ese día en el auto lavado, un lindo momento padre e hijo.

-Jajajaja-reía el menor después de escuchar una historia de su padre.

-Nunca te cansas de esa, ¿verdad?-decía sonriendo mientras arqueaba una ceja.

-No-terminó de reír y continuó lavando el auto, su sonrisa desapareció cuando una idea repentinamente cruzó por su mente- H-Hey papá-dijo consiguiendo su atención.

-¿Sí, hijo?- le preguntó pero sin dejar de lavar el automóvil.

-¿Te gustaría tener un nieto?- soltó de pronto, intentó que su voz no delatara su nerviosismo.

Greg detuvo su actividad sorprendido, no se lo había visto venir pero luego continuó haciéndolo.

-Pues no estaría mal, tu viejo mientras pueda seguir moviéndose jugaría con ellos-decía mientras se imaginaba a él persiguiendo a un niño parecido a su hijo y se rio por ello pero de la nada comenzó a preocuparse-, aunque es raro que de repente me lo preguntes, ¿Por qué quieres saber?-interrogó nervioso.

-¡Por nada en especial!- se apresuró en contestar asustado de que su padre fuera a sospechar y retomó su trabajo.


El cristal gem regresó cansado a su casa, al entrar vio a las gemas sentadas en el sofá.

-Hola Steven-saludó Perla sonriendo.

-¿Qué onda Steven?-saludó Amatista.

-Hola-ahora fue Garnet.

-Ah, hola-dijo desviando nervioso su mirada de ellas.

Ellas lo notaron raro.

-¿Acaso te pasa algo Steven?-preguntó Perla preocupada.

-No-seguía sin verlas.

-Te has portado muy raro estos días amigo- comentó Amatista.

-Es cierto- habló Garnet-, te hemos visto actuar muy extraño últimamente- Steven cometió el error de mirarla justo en ese instante-, ¿acaso has hecho algo malo?

Las preguntas de las gemas fueron hechas con el simple propósito de saber si algo lo había estado incomodando o había acontecido algún incidente que afectara su bienestar o salud, pero como él tenía un gran cargo de consciencia debido a ocultarles el estado de Connie, pensaba que ellas comenzaban a sospechar de eso.

-Puedes contárnoslo, ¿sabes?-dijo Garnet intentando animarlo a contarles lo que sea que le estuviera pasando.

Pero el chico se negaba a confesar aún, no quería que ellas se enterarán al menos hasta que él y Connie estuvieran listos para hacérselos saber.

-En serio, no es nada, es su imaginación chicas-insistió intentado convencerlas pero su tono de voz y expresión no lo convencían ni a él mismo.

-Okey-dijo dudando la de ojos celestes.

-Como quieras-Amatista se levantó dirigiéndose a la puerta del templo-, ahí te ves- y se fue a su habitación.

-Te daremos espacio Steven pero quiero que sepas que puedes confiar en nosotras si algo te preocupa-le comunicó Garnet sonriendo levemente y alborotó un poco los cabellos del chico, después se fue de ahí seguida por Perla.

-¿Segura de que debemos dejarlo solo?-preguntó la de cabello claro.

La más alta guardó silencio un momento y luego habló.

-Sí, hay que darle tiempo-dijo convencida, admitía que ella tenía curiosidad sobre lo que le ocurría al hijo de Rose Quartz pero sabía que no debían de presionarlo para hacerlo hablar; incluso la opción de usar su visión futura la descartó, no quería entrometerse en los asuntos del menor si él no quería contarles aún, respetaba su decisión y esperaría paciente a que les contará.

Cuando por fin quedó completamente solo, se dirigió al baño y se encerró ahí y marcó el número telefónico de Connie, ella contestó luego de unos segundos.

-¿Steven?-la escuchó decir.

-Hola Connie- saludó primero-, no me siento bien ocultándole cosas a las chicas y a mi papá- confesó triste pero su tono cambió a uno desesperado después-, ¡esto me volverá loco!-se llevó una mano a la cabeza.

Silencio fue lo que él escuchó del otro lado de la línea.

-¿Connie?, ¿sigues ahí?-comenzó a preocuparse.

-Sí-contestó aliviándolo-, si quieres puedo ir contigo a contarles a las gems y a tu papá del bebé-hablaba seria.

-¿En serio?-preguntó sorprendido, era demasiado pronto para él y aún no estaba preparado mentalmente para eso.

-Sí-contestó, la verdad es que le costó mucho armarse de valor para tomar esa decisión-, ¿Qué tal mañana?-juró ser capaz de escuchar como tragaba saliva nervioso.

-E-Esta bien-respondió tembloroso, tanto en voz como en cuerpo, sentía que el celular se le resbalaría de las manos debido al sudor-, así tendremos tiempo de pensar cómo se los diremos, ¿verdad?-decía más para sí que para ella.

-Así es, tengo que colgar, mis padres acaban de llegar a casa.

-Sí, adiós-se despidió nervioso.

-Adiós-y colgó.

El adolescente salió del baño y se fue a acostar en su cama, intentaría dormir un poco aunque dudaba poder siquiera cerrar los ojos debido a que mañana sería el gran día de la confesión.


Hola, muchas gracias a quienes comentan está historia, en verdad me hacen feliz.

Originalmente este capítulo iba a ser demasiado corto, iba a tener alrededor de 400 palabras pero para que no quedara tan pequeño decidí juntarlo con el que iba a ser el capítulo 3, espero que les haya gustado.

Aquí en donde vivo es casi la media noche y mi hermana está molestando con que se quiere dormir pero por estar escribiendo esto no la dejo xD

El siguiente capítulo ya se viene lo bueno (?), así que les pido paciencia.

Les pido perdón si hay por ahí algún error ortográfico.

Sin más por el momento… Hasta la próxima.