Buenas! Como están? Este es el capítulo 3, advierto que imaginé bastante ciertas cosas químicas que pueden llegar a leer. Pero realmente no estoy muy contenta con el resultado, pero lo necesitaba para el que viene.

Y no sé que más decir.

Espero que les guste este capítulo, aunque sea un poquitito y acepto todo tipo de crítica.

Glee no me pertenece.

Gracias por las review y las alerts!

Y como es domingo, subo un One - shot

Saludos! Lore


Consecuencias.

"Estoy cansada de esa sonrisa que tienen los dos." dijo Santana entrando a McKinley y poniendo una de sus manos en la espalda de Rachel para guiarla. Su misión era mantener un ojo sobre la diva. Santana flotaba en la idea de estar un poco más cerca de ella

"¡Auch!" gritó la diva al sentir presión en su espalda

"¿Qué pasa?¿Estás bien?¿Dónde te duele?" dijo la latina moviendose al frente de Rachel y agarrando su rostro entre sus manos.

"Perdón, pero no estoy consciente de que hayas visto mi espalda y les tendría que haber avisado de que evitaran tocarme ahí." respondió la diva mirando fijamente a Santana.

"¿Por qué?" preguntó Santana luchando contra sus ganas de mirar esos labios y atraparlos en un beso.

"Después te muestro." respondió Rachel, quien también evitaba bajar la vista. Además, podía notar cierto conflicto pasando por los ojos de Santana y las diferentes tonalidades de marrón que se estaban mostrando en sus orbes, la habían atrapado completamente.

"¿Santana qué está pasando?" dijo Shelby apareciendo al lado de las dos morenas que no podían quitar su vista de la otra, por lo menos hasta ese momento.

"Le puse la mano en la espalda y gritó de dolor." respondió la latina soltando su agarre sobre la diva.

"Vamos al baño." dijo Shelby agarrando suavemente el brazo de su hija y caminando por el pasillo de McKinley.

Ninguna de las tres prestó demasiada atención a todos los demás estudiantes que estaban mirando la situación y comenzando a susurrar entre ellos.

Cuando entraron en el cuarto de baño, Santana les gritó a las personas que ahí estaban que se perdieran y ante la feroz mirada de la latina, las tres chicas salieron corriendo.

"Date la vuelta y levanta tu remera, Rach." dijo Shelby.

Rachel, así lo hizo, quedando de frente al espejo y sin quitar los ojos de su madre y su amiga, se levantó despacio la remera. Pudo ver como del casi horror, los rostros comenzaron a transformarse en ira.

"¡Los mato!" gritaron las dos caminando hacia la puerta.

"¡No!" gritó Rachel, logrando que las dos se detuvieran.

"Rachel, no tienes ni un espacio en la espalda que no esté cubierto con moretones. Como tu madre y profesora no puedo aceptar eso. Voy a ir a hablar con Figgins y los vamos a suspender." dijo Shelby

"Por favor, mamá, Santana. No les hagan nada. Confíen en mi. Por favor." rogó Rachel. No quería que ellas se metieran en problemas por su culpa.

Shelby respiró varias veces para calmarse. Mientras Santana seguía dándole la espalda a Rachel.

"Bueno. Voy a confiar en vos. Ahora, tengo una duda y por eso te estaba buscando." dijo Shelby. "¿Dónde pasaste la noche?". Santana, Quinn y Brittany habían intercambiado teléfonos con su profesora/directora la noche que apareció por la casa de la diva, por cualquier eventualidad.

"¿Cómo supiste que desaparecí?" preguntó Rachel sorprendida.

"Santana, me avisó que habías desaparecido con Noah cerca de las 12 de la noche. Como me dijo que estabas con Noah no me preocupé demasiado. Pero cuando a las 4 de la mañana me dijo que no habían regresado, comencé a hacerlo. Pasé demasiado tiempo preocupandome por uds. dos cuando eran chicos. Y anoche hizo que regresaran los recuerdos. No quiero comenzar a ponerte límites al tiempo que pasas con él. Pero quiero saber donde estuviste." dijo Shelby acercándose a su hija y poniendo sus manos en sus hombros.

"No puedo decirtelo, porque eso te haría cómplice." dijo Rachel sonriendo.

"Entonces, como tu madre no quiero saberlo." respondió Shelby y le dio un beso en la frente a la diva y salió del cuarto de baño.

"¿Santana? ¿Estás bien?" preguntó Rachel caminando hacia la latina, todavía quieta como una estatua en el lugar donde se había detenido.

"¿Por qué no me dejas defenderte?" preguntó Santana. Rachel se había parado al frente de ella y pudo ver que había unas cuantas lágrimas cayendo por su rostro. "Quiero lastimar a los que te hicieron daño ayer y no me lo permites. Pero si es Puckerman, le dejas hacer cualquier cosa."

"No es cierto, Santana." dijo la diva limpiando las lágrimas de la latina.

"Si. Sé que nos estamos llevando bien hace unos días nomás, pero quiero demostrarte que podés contar conmigo. Y no me dejas." continuó Santana.

"Hoy no te dejo. Si después pasa algo y justo estás ahí para defenderme, te lo voy a permitir. Hoy no quiero que te metas en problemas."

"¿Por qué?" preguntó comenzando a respirar un poco mejor.

"Porque si Noah y yo pasamos la noche afuera, fue por algo."

"¿Por qué?"

"Porque tuvimos que ir hasta Columbus y volver y hacer ciertas cosas."

"¿Qué cosas?"

"Oh, lo vas a ver durante el día. Te puedo dar una pista, tiene que ver con la rutina."

"¿La rutina?"

"Si, ¿Por qué no me dejas arreglarte el maquillaje y después vamos hacia los pasillos? Si no lo ves, no puedo explicarte."

"Bueno." respondió Santana volviendo hacia el espejo.


Cinco minutos después, se encontraban junto al casillero de la diva, y a ésta le llego un mensaje.

"Vamos." le dijo a Santana agarrando su mano.

"¿A dónde?" preguntó la latina viendo sus manos entrelazadas.

"A la rutina nº 1"

"¿Cómo?"

"Verás, cuando Sue se burla de los rulos de Schuester y de la cantidad de gel que él utiliza no es que está imaginando cosas. El sr. Schuester gasta por semana, casi dos botellas de gel. De las medianas." comenzó a decir mientras caminaban por los pasillos, en voz baja solo para que Santana pudiera oírla. "La primer capa de gel, se la pone en su casa y la segunda la tiene en el auto para utilizarla después de estacionar." Llegaron hasta el pasillo principal y Rachel se apoyó contra la fila de casilleros. "¿Qué pasaría si alguien alterara el contenido del gel. Poniendo digamos, algún tipo de tintura?" preguntó mirando a la puerta. En ese instante, el sr. Schuester ingresó a McKinley, sonriendo a todos los alumnos. ¿Qué pasaba que hoy todos lo estaban mirando? Se preguntó. Aunque dijo que era mejor aprovechar su popularidad, y les decía a todos que se unieran a New Directions.

"¿Pasaría eso?" preguntó Santana en el oído de la diva y mirando a su profesor de español que caminaba sin saber que su cabello había cambiado de color. Ahora era de un verde hoja.

"Si, y espera un rato más. Mientras más tiempo pase el químico en su cabello, más llamativo va a ser el color." respondió la diva, controlando la risa ante el paso de Schuester justo al frente de ellas. Quien las miró despreciativamente.

La campana anunciando el inicio del primer período sonó unos segundos después y mientras la latina acompañaba a la diva a su clase, preguntó:

"¿La rutina nº 2?"

"Si me esperas a la salida de esta clase, te vas a enterar." dijo la diva guiñándole el ojo y entrando en su aula.

Santana caminó con una sonrisa en el rostro hasta su aula. No podía negar que era mucho mejor mantener ésta relación con la diva que la que tenían una semana atrás. Y además, mientras más la conocía más iba sintiendo por ella.

Rachel, tenía pensamientos similares.


Al salir de su aula, para el recreo antes del segundo período, Rachel se encontró con Santana y Quinn esperándola.

"Tuvimos español la hora anterior y me siento con Fabray. Pasamos toda la hora mirando como el cabello de Schuester tomaba distintas tonalidades de verde. Y nadie se atrevió a decirle algo." dijo Santana. "Y Quinn me dijo que tenía la sensación de que uds. tenían algo que ver."

"Así que, ahora quiero saber que va a pasar. Estoy segura de que no pasaron toda la noche llenando las botellas de Schuester con tintura." añadió la rubia.

Rachel, observó su celular y las guío hacia el pasillo donde estaba su casillero.

"Rutina nº 2." comenzó, nuevamente hablando en voz baja para que sus dos amigas la escucharan. "Muchas veces tuve que limpiarme granizados al mismo tiempo que Mercedes. Cada uno se limpia lo más rápido que puede, pero Mercedes lo hace de una forma extraña. Se limpia rápidamente la cara y el cuello, se cambia la ropa, generalmente ella solo tiene que cambiarse la remera, y si le cayó granizado en el pelo, se lo lava con un shampoo que dice que especial y que lleva siempre encima. Dice que no necesita enjuague, por lo cual, solo se moja el cabello y se pone el shampoo para después, esperar unos 5 minutos (es el único espacio de tiempo que desperdicia), se lo seca, se lo peina con los dedos y sale del baño. Sin mirarse ni una vez en el espejo. Dice que su cabello siempre toma la forma que ella quiere si se lo lava con ese shampoo y se lo peina con los dedos." dijo Rachel llegando a su casillero y mirando hacia la izquierda, señalando con su cabeza a alguien para que Santana y Quinn también miraran. Mercedes, estaba arreglándose el maquillaje con un espejo que tenía en la puerta de su casillero. Por el pasillo, venía caminando Noah con un enorme vaso en la mano, seguido de Sue Sylvester, quien al ver al muchacho casi al lado de Mercedes, lo empujó hacia ella gritando: "¡Quitate de mi vista, pedazo de parásito simbiótico! ¡Me da asco que estés caminando delante de mi!". Noah, a causa del empujón, derramó todo el contenido del vaso sobre todo el cabello de Mercedes, quien gritó al sentir el frío granizado en su espalda. Agarró un bolso que tenía en el casillero y fue hacia el baño más cercano, que quedaba entre medio de su casillero y el de la diva.

Quinn y Santana, volvieron la vista a Rachel, quien le hizo una seña con la cabeza a Sue y a Noah cuando pasaron a su lado.

"Ahora, ¿Qué pasaría si a esa botella de shampoo se le añade agua oxigenada de alta graduación, casi el triple de la que usan en las peluquerías y que por lo tanto actúa mucho más rapido con el pelo mojado, sobre todo?" dijo Rachel mirando su reloj y la puerta del baño.

Cuando Mercedes emergió, todos comenzaron a reírse. Su cabello estaba completamente rubio, pero, como ella no lo sabía, pensó que era porque no les había dado tiempo de reírse cuando Puckerman le tiró el granizado.

"El rubio definitivamente no es su color." dijo Quinn mirando a Mercedes y haciendo que Santana y Rachel comenzaran a reírse.

"Es una lástima, pensé que con esa graduación iba a quedar completamente blanco." dijo Rachel.

"Tengo que admitir, hobbit, que me estás sorprendiendo." dijo Santana entre risas.

"Y todavía falta." dijo Rachel guiñándole nuevamente ojo y comenzando a caminar hacia su siguiente clase.


Al final del período, volvió a encontrarse con Santana y Quinn.

"Brittany está siguiendo a Mercedes. Se metió en su clase después de haberle visto el cabello y no deja de mirarla. Mercedes reaccionó media hora después y al frente de todos le preguntó, de muy mala forma que pasaba, y Brittany le preguntó si había seguido el camino al final del arcoiris y su pelo se había quedado estancado en el amarillo. Mercedes estuvo a punto de insultarla cuando la profesora le dijo que aunque era buena alumna, ese color no le sentaba." contó Santana mientras seguían a la diva, hacia otro pasillo. Esta vez, en donde estaban los vestuarios de las Cheerios y del equipo de fútbol y hockey.

"Ahora que me doy cuenta, " dijo Quinn "Ni Mercedes ni Kurt estaban utilizando su uniforme de las Cheerios."

"Sue los expulsó ayer. Les pidió que se unieran al coro de Shelby y dijeron que no. Entonces les dijo que no quería perdedores que seguían a Schuester en su escuadrón." respondió Rachel.

"¿Qué hacemos acá?" preguntó Santana.

"Antes que nada, les quiero decir, que esta idea surgió de una leve obsesión que tengo con el cabello. A veces tengo pesadillas en las que el granizado me lo congela y se me comienza a caer. Terroríficas". Dijo la diva sacudiendo la cabeza como para expulsar esas imágenes.

"¿Entonces?" preguntó Santana.

"Ah, perdón. Rutina nº 3: como el entrenador Tanaka tiene un muy gran aprecio por su mariscal de campo, le entregó a éste una llave del vestuario para que lo utilice cuando quiera. Pero como Finn tiene un leve problema..."

"¿Eyaculación precoz?" interrumpió Santana.

"Otra imagen que no quería en mi cabeza." dijo la diva. "Bueno, dos problemas. El segundo, es que está constantemente excitado. Se excita con cualquier cosa, incluso ver una Cheerio desde lejos. Bueno, evitando esas imágenes, en cada recreo, viene corriendo al vestuario y utiliza lociones para masturbarse. Y lo hace seguido. No entiendo Santana como pudiste acostarte con él. Pero ese no es el tema." Cuando dijo eso, Finn entró apurado al vestuario. "¿Qué pasaría si alguien hubiera puesto micrófonos y cámaras en el vestuario?¿Qué pasaría si esos videos van en vivo a cada celular de McKinley, incluidos los profesores?¿Cuántas veces una persona puede ver a Finn eyacular en el período de 5 minutos?"

"Apuesto 20 dólares a que tres" dijo Santana sacando su celular que vibraba con la recepción de un nuevo mensaje de texto que contenía un link.

"Los mismos 20 a 4" dijo Quinn haciendo lo mismo.

"Lo siento Quinn, Santana, apuesto 20 a 5." dijo Rachel mirando el video. Había pasado un minuto y Finn ya había eyaculado una vez. Por todo el colegio se escuchaban sus gemidos y lo más extraño fue que de vez en cuando decía: Oh, Sue, ahí Sue, si, si, Sue, tragatela toda, Sue.

Muchos de los alumnos que pasaban por ahí, en esos momentos, corrían hacia el primer tacho de basura para vomitar.

"Tenemos que movernos" anunció Rachel mirando su reloj. Faltaba poco tiempo para que terminara este recreo y después venía el almuerzo.

"Rutina Nº 4: Kurt Hummel va siempre al baño más alejado de la escuela, en el recreo anterior a la hora del almuerzo. Ahí, realiza una limpieza de cutis y no sé cuantas cosas más. ¿Sabían? Una vez, hace como dos meses, Noah descubrió que Kurt me estaba poniendo unas cosas en la botella de agua que utilizo en el almuerzo. Lo amenazó para saber que era. Era una droga de esas que te hacen perder el cabello. Literalmente. No me hizo ningún efecto porque Noah lo descubrió el primer día.

"Lo voy a matar, hobbit. ¿Cómo pudo hacer eso?" preguntó Santana ofendida. Quinn también tenía cara de enojada.

"Le lloró a Noah diciendole que envidiaba mi cabello. No importa. Kurt también usa productos para el pelo, que primero se pone en el cuero cabelludo y deja actuar."

"¡Ya sé!" dijo Santana "¿Qué pasaría si se pusiera una droga para hacer caer el cabello en los productos que Kurt utiliza?"

"¡Exacto Santana!" dijo la diva excitada y extendió su mano hacia la de la latina quien la agarró contenta. Quinn observó el intercambio y le levantó una ceja a Santana interrogante, pero su mirada era de diversión.

"Pero la droga, no va a hacer efecto por un rato. Calculo que para la hora del almuerzo." dijo Rachel quien se detuvo en la puerta de su aula y entro.


La hora del almuerzo, fue una de las mas entretenidas para los alumnos de McKinley que no habían sufrido ninguna broma o humillación en ese día.

Para comenzar, cuando ya estaban todos sentados (Rachel, en una mesa con Santana, Quinn, Brittany, Noah, Mike y Matt) el sr. Schuester entró corriendo y se detuvo al frente de Sue Sylvester para comenzar a insultarla a los gritos por lo que ella le había hecho a su cabello. Además, los químicos de la mezcla que la diva utilizó, le había arruinado completamente los rulos perfectos y ahora su pelo caía sobre su cabeza, lacio, lacio.

"¿Crees que eso es duro?" respondió Sylvester a los gritos "Intenta ser un niño africano tratando de comer durante dos años con la cantidad de dinero que a ti te cuesta una de las botellas de gel de mono que te pones en la cabeza. Además, si hubiera sido yo, hubiera utilizado otro color, quizás rojo furia." y con eso, se sentó en una mesa al azar del comedor, esperando el resto de la crisis.

Después, entró Mercedes, quien movía sus caderas sensualmente al notar a todos observándola. Nadie se había atrevido a decirle lo de su cabello (que como la diva había deseado, se había vuelto casi blanco).

Al sentarse al lado de Kurt, quien la observaba horrorizado, comenzó a notar que algo había mal. El silencio que había en el comedor, hizo posible que todos escucharan.

"¿Qué pasa amigo?¿Por qué me miras así?" le preguntó Mercedes a Kurt.

"¿Mercedes, de casualidad tuviste un encuentro cercano del tercer tipo o viste a un fantasma? ¡No, ya sé, escuchaste a Rachel hablar y te dio miedo!" dijo Kurt quien no notó los gruñidos provenientes de la mesa en donde estaba la diva.

"Nada de eso, Kurt. ¿Por qué lo dices?" preguntó Mercedes mirando a su amigo como si hubiera fumado alguna cosa rara. Pero Kurt, con miedo de responderle, sacó un espejo de mano y se lo pasó para que ella viera.

"¡Mi pelo!¡Mi pelo está blanco!" gritó Mercedes levantándose de su asiento y moviendo las manos desesperada. "¡No! ¡Mi pelo!" gritó una vez más, antes de desplomarse sobre la mesa y largarse a llorar. Cuando Kurt logró calmarla, ella comenzó a acariciarle el cabello.

"Tú tienes un cabello tan lindo Kurt, y yo lo tenia, pero ahora, ahora es blanco y definitivamente no va con mi color de piel." En un momento en que acarició un poquito más fuerte, se llevo un mechón de pelo del cabello de Kurt.

"¿Qué pasa?" preguntó el muchacho de ojos celestes al ver la cara de horror de su amiga.

"Quiero ver algo." dijo Mercedes y volvió a pasar la mano por el pelo de Kurt, llevándose más cabello esta vez. Pero esta vez, él alcanzó a ver la mano de Mercedes y de un salto, se paró y comenzó a sacar mechón tras mechón de su pelo y comenzó a llorar. Después, daba saltitos y sacudía sus manos como si estuviera secando sus uñas y salió corriendo del comedor.

La mesa de la diva estalló en carcajadas seguidas por el resto del cuerpo estudiantil y de Sue Sylvester (y Shelby que había entrado detrás de Mercedes).

Pero la mejor parte, ocurrió cuando Finn entró en el comedor mientras todos reían. Cuando una sola persona lo notó, todo volvió a convertirse en silencio y lo miraban conteniendo las ganas de reír una vez más. Finn notó esto, pero pensó que lo miraban porque él era Finn Hudson, mariscal de campo, el chico más dulce de la escuela. Enderezó sus hombros (que lo hacía incomodamente más alto) y caminó hasta el centro del salón. Aprovechando el momento, dijo: "Unanse a New Directions." Y esa fue la marca para que todo el cuerpo estudiantil, sin haberlo planeado de antemano, empezaran a gritar simultáneamente: ¡Oh, oh, Sue! ¡Sue, oh, si, si, tragatela toda Sue!

Finn comenzó a ponerse colorado, sabía que era lo que estaban gritando y comenzó a mirar a todas las mesas. La única que no gritaba, era la de Rachel. Pero no estaban callados tampoco, sino que se reían a carcajadas. Al ver como la diva reía, la ira de Finn aumentó mucho más y comenzó a caminar hacia la mesa. Pero de pronto, alguien se puso en el medio. Finn enfocó la vista y vió que era Sue Sylvester.

"¡Hudson!" gritó para que todos la oyeran y cerraran la boca. "Estoy enojada contigo, Hudson. No solo me utilizaste para tus fantasías sexuales, sino que me hiciste perder 100 dólares. Verás, le aposté a Corcoran esa cantidad de que ibas a ser capaz de eyacular una sola vez en cinco minutos, pero no, resulta que tu pequeño problemita, con tu pequeño amigo, tuvo que hacerme perder los 100 dólares.!"

Finn no sabía que decir o que hacer. Se dió media vuelta y cuando estaba por salir del comedor, volvió a escuchar la voz de Sue.

"¡Y espero, Hudson, que me saques de tus fantasías, porque yo soy Sue Sylvester y no me gusta verme involucrada con eyaculadores precoces!". El comedor volvió a estallar en carcajadas.


Figgins escuchó quejas de padres y maestros durante todo ese día, y después de una audiencia con todas esas personas, por votación se decidió de que no se podía hacer nada, solo ayudar psicológicamente a las víctimas de las bromas. No había ninguna prueba para apuntar a un culpable.

Rachel y Noah salieron caminando tranquilos aunque gran parte del cuerpo estudiantil los apuntaba como los culpable. Muchos habían sido compañeros del dúo en la escuela primaria y media y sabían lo que podían hacer.


Shelby los esperaba en la puerta de la casa de Rachel. Y no se sorprendió cuando vio descender a su hija del auto de Santana y detrás de ella, se estacionó la camioneta de Noah, quien había tomado el acto de ser el chófer de Quinn ese día y de Brittany.

Los 5 se acercaron a Shelby, quien inmediatamente notó como los rostros de Noah y Rachel fueron direccionados hacia el suelo. Recordó muchos momentos así.

Rachel abrió la puerta y los dirigió a todos hacia el living.

Shelby se sentó en un sillón individual y Rachel y Noah al frente, con la cabeza baja.

"Estoy conflictuada." comenzó Shelby a decir mirando al dúo, Santana, Quinn y Brittany, no sabían muy bien que hacer o que iba a pasar, pero se quedaron dentro de la habitación, "Cuando me pediste esta mañana que confiara en vos, tenía un sentimiento que me hacía sentir incómoda, pero se que no podía decirte nada. E incluso, viéndote tan crecida, olvidé por un momento que cuando uds dos se juntan es probable que pasen cosas muy malas." dijo logrando ver una sonrisa en el rostro del dúo. "¿Se dieron cuenta que hoy hicieron que un chico perdiera completamente su cabello, a una chica y a un profesor se lo arruinaron y humillaron completamente a Finn?" preguntó sin quitarles la vista de encima.

"Shelby" dijo Noah "¿Pudiste ver la espalda de Rach?" Shelby asintió "Ellos hicieron eso solamente ayer, le arruinaron como cuatro o cinco atuendos. Y tuvo que soportar también las manos inquietas de Finn en su cuerpo. Lo que nosotros hicimos no es nada comparado con lo que ellos hicieron ayer."

"¿Por qué Schuester, entonces?" preguntó Shelby

"Schuester es un tarado. Además ¿Quién salió varias veces ayer de la propiedad escolar para comprar granizados? Ciertamente no lo hicieron Mercedes o Kurt." respondió otra vez Noah.

Shelby se pellizcó el puente de la nariz. Definitivamente se había olvidado de muchas cosas, una de ellas es que el dúo tenía una inteligencia que superaba la media y a sus víctimas bajo una investigación.

"¿Cuántas leyes rompieron anoche para llevar a cabo todo esto?" preguntó Shelby.

"No muchas" respondió la diva, esta vez.

"Rompimos una o dos veces el límite de velocidad al ir y venir de Columbus." indicó Noah

"Ingresamos en la casa del sr. Schuester ilegalmente."

"Logramos abrir el casillero de Mercedes, también ilegalmente"

"Y ahí termina la lista, mamá." dijo Rachel.

"¿Qué me dicen de entrar ilegalmente en la escuela?"

"No entramos ilegalmente en la escuela. Teníamos una llave." respondió la diva.

"¿Una llave?¿Quién se las dió?"

"Es mejor que no lo sepas."

"¡Sue!" gritó Santana

"¿Qué pasa conmigo Carmen Miranda?" preguntó Sue entrando en el living.


Al otro lado del pueblo, cuatro personas estaban reunidas. Una de ellas, había dejado de llorar hacía unos pocos minutos por su falta completa de cabello.

"Estoy seguro de que fue Puckerman" dijo Kurt ya más relajado.

"¿Por qué lo dices, Kurt?" preguntó Schuester tratando de evitar mirarse en un espejo.

"Puckerman descubrió que yo le estaba por poner una droga a Rachel en su bebida hace un tiempo atrás que causaba lo mismo."

"¿Por qué harías eso?" preguntó el profesor, dandose cuenta de que no todos sus alumnos eran uno santos.

"Tiene un cabello tan lindo, que sentía envidia". Dijo Kurt acariciando el cabello de Mercedes.

"Bueno, les pedí a uds. tres que se reunieran conmigo porque sé donde tenemos que atacar, para que todos vuelvan e incluso más gente se una a New Directions." dijo Schuester cambiando de tema.

"¿A dónde sr. Schue?" preguntó Finn quien ahora había vuelto a ser el mismo. Esa humillación ya había pasado, él mañana seguiría siendo el mariscal de campo y el chico más lindo en McKinley.

"Rachel." respondió el profesor. "Desde el viernes, y en su nueva alianza con Puckerman, la popularidad de Rachel subió en la escuela. Esta semana, tuvo a dos porristas todo el tiempo con ella e incluso tiene a Quinn Fabray de su lado. Y en vez de ser menos popular por dejar Glee, pasó todo lo contrario. Ahora, se unió al coro que la tal Corcoran creó de la nada y no solo tiene a los que renunciaron junto con ella, sino que tiene a las porristas de Sue y a los jugadores de football. Así que, tenemos que recuperar a Rachel. Si Rachel deja ese coro, estoy seguro de que todos los demás van a seguirla." dijo mirando fijamente a Finn.


"¿Cómo entraste Sue?" preguntó Shelby. Si Sue podía entrar tan fácil a la casa de Rachel, ¿cómo pudo ella estar viviendo sola tanto tiempo?

"Por la puerta de atrás. Todos tenemos nuestros secretos, Corcoran" dijo sentándose al lado de Shelby.

"Esta casa se vuelve cada vez más extraña." dijo Rachel llamando la atención de todos los presentes. "Oh, no me malentiendan, pero el jueves a la noche me fui a dormir sola, para el viernes ya tener a Noah y a Quinn Fabray bajo mi techo. El lunes a la noche, después de una visita de Sue Sylvester, quien pensé que me odiaba, ya se quedaron dos de sus Cheerios en esta casa. El martes reapareció mi mamá y hoy Sue entra en mi casa como si nada." explicó al ver la cara de los demás presentes.

"¿Por qué no pedimos algo para comer?" dijo Puck levantándose de su lugar. Sabía que Shelby no iba a decirles nada.

"Noah." dijo Shelby frenando al chico. "Les voy a pedir que bajen un poco el tono de las bromas. Por favor. Si se descubre que son uds. los pueden expulsar."

"Mientras no le hagan nada más a Rach todo va a estar bien, Shelby. Te lo prometo" dijo Noah mirando fijamente a la madre de su amiga.

Santana, cuando vio que Noah desapareció por la cocina, casi corrió para sentarse al lado de Rachel, ante la mirada divertida de Quinn y Brittany.

"¡Yo quiero pizza!" gritó Sue quien ya se estaba sintiendo demasiado cómoda en esa casa.

"Rach..." comenzó a decir Santana, quien fue interrumpida por el sonido del timbre.

"Yo voy, no se molesten." dijo Rachel levantándose un minuto después al ver que nadie había mostrado intención de atender la puerta.

Cuando Rachel abrió la puerta se encontró con la cara idiota de Finn y un enorme ramo de rosas.

"Finn" dijo seriamente, aunque estaba recordando los eventos del día y tenía que controlar sus ganas de reír.

"¡Hola Rach!" dijo él prácticamente gritando, lo que llamó la atención de todas las personas que estaban en el living. "Vine a buscarte para ir a una cena en Breadstix. Sé que realmente te gusta ese lugar y voy a llevarte." dijo extendiendo sus manos con el ramo de flores y prácticamente en su rostro.

"Gracias, Finn. Eres muy amable. Pero no va a ser posible." dijo ella sin intención alguna de agarrar el ramo.

"Escucha Rach. Sé que lo que pasó hoy en el comedor es muy extraño. Pero no es cierto. Alguien hizo correr un feo rumor sobre mi. Estoy seguro de que fue Santana ya que no quise salir una segunda vez con ella." dijo Finn. Seguía prácticamente gritando. Y Santana, había escuchado todo y estaba siendo restringida por Sue y Brittany para que no saliera a golpear al gigante.

"Finn. No tiene nada que ver con eso."

"Mira Rach, ahora eres más popular que antes, y si volvemos a ser pareja, estoy seguro que vamos a gobernar la escuela." dijo él.

"Finn. Te lo voy a decir como para que lo entiendas. ¿Está claro?" dijo Rachel un poco irritada. Creía que iba a poder sacarse de encima a Finn con todo esto y resulta que era insistente o Schuester lo era, ya que ella lo había visto espiando desde el otro lado de la calle.

"Había una vez. " Comenzó Rachel a decir. "Una chica que como estaba sola pidió un deseo. Ese deseo era que alguien le prestara atenció aunque sea una vez. Esa chica era yo, Finn." dijo Rachel. "¿Lo vas entendiendo?"

"Si, es bueno que no uses grandes palabras." dijo él prestando atención.

"Es un milagro que no te hayas distraído hasta ahora, Finn." dijo Rachel.

"¿Qué quieres decir?"

"Nada Finn. Sigo con la historia. Ese deseo fue recibido por un duende, que nunca hacía las cosas bien, siempre todos sus deseos tenían consecuencias."

"¿Consecuencias?"

"Si, cuando él cumplía un deseo, éste no era perfecto."

"No entiendo."

"Si alguien deseaba un sandwich, él lo enviaba sin mayonesa."

"Ahhh."

"¿Puedo seguir?"

"Si."

"Entonces el duende, le envió a esta chica al mariscal de campo. Él le prestó atención, pero estaba más concentrado en su popularidad y en su novia."

"¿El mariscal de campo soy yo?"

"Si, Finn."

"Me gusta esta historia."

"Dejaste de prestar atención en mariscal de campo, ¿verdad?"

"Si."

"¿Puedo seguir?"

"Si."

"El mariscal de campo, si Finn, vos, pensaba solamente en ser popular y cuando por fin estuvo libre para estar con la chica, la dejó porque ella no era popular."

"Ohh. Rachel, ¿quién puede hacerte algo así?"

"¿Finn, te caíste de cabeza cuando eras chico?"

"No, ¿por qué?"

"Por nada. ¿Puedo seguir?"

"Si."

"Cuando la chica volvió a estar sola, lloró cinco minutos. Pero nada más. Los días pasaron y la chica descubrió que no era tan malo estar sola y que podía tener amigos y familia en un futuro. Y los encontró de la forma más extraña, pero ahora está con ellos."

"¿Y qué pasó con el mariscal de campo?"

"El mariscal de campo, resultó ser un idiota, quien solo piensa en tener sexo y en masturbarse en el vestuario en los recreos pensando en Sue Sylvester."

Finn la miraba con la boca abierta.

"Finn ¿entendiste algo de lo que dije?" preguntó Rachel.

"Si no nos vamos ahora, vamos a perder la reservación." dijo él.

"Finn, no voy a ir a ningún lado con vos, y saludos a Schuester. Dile que se le nota el color del pelo a kilómetros de distancia." respondió Rachel cerrando la puerta.

"¡Te veo en Breadstix, Rachel!" gritó Finn.

"Quiero que sepas que me acosté con él porque Sue me lo pidió." dijo Santana apareciendo detrás de Rachel.

"No me importa." dijo la diva, dándose vuelta.

"¿No te importa?" respondió Santana.

"No. Porque ahora estás acá, conmigo." dijo pasando al lado de Santana, quien se quedó pensando en sus palabras.

"No entiendo." dijo la latina.

"En el momento en que renunciaste a Glee conmigo, todavía no sabías que Sue aprovaba nuestra amistad. Si sabías que había estado acá, antes de pedirme perdón. A mi no me importa con quien te acostaste, Santana." dijo Rachel mirándola. Santana no dejó de notar el pasado de la palabra acostar.

"Gracias, Rach." dijo la latina, aunque sin saber porque.

"De nada."


"Estoy segura de que algo le pasó de chico." dijo Quinn. "Digamos, nunca fue muy inteligente, pero Rachel incluso llegó a explicarle como una historia para niños de jardín de infantes y él realmente no entendió." La comida ya había llegado y ahora estaban todos en el living, sentados disfrutándola. "La verdad no sé que le vimos, Rach."

"La verdad creo que esa sonrisa estúpida que tiene te engaña." dijo Rachel, mirando a Santana, quien no había pronunciado palabra desde su conversación junto a la puerta. "Pero en mi caso, y sé que en el tuyo también Quinn, ese hechizo que genera esa sonrisa se desvanece. Es muy lindo a la vista, pero cuando abre la boca, pierde toda la belleza. Pero no iba a entender lo que le dije ni aunque le hiciera un dibujo animado explicándoselo."

"¿Por qué?" preguntó Brittany.

"El sr. Schuester estaba del otro lado de la calle, escondido detrás de un árbol." respondió la diva.

"Ese William. Se cree que el resto del universo es igual a él y a su favorito. Seguramente piensa que como ahora tienes de amigas a las porristas, entre ella la capitana, a Puckerman y Fabray, es a ti a quien tiene que convencer de volver a New Directions. " dijo Sue.

"¿Y que ganaría con eso?" preguntó Shelby.

"William, cree que en McKinley todos son corderos. Si Rachel deja tu coro y vuelve a el de él, el piensa que mis porristas y los jugadores de football, la van a seguir, junto con este grupo con el que estamos." respondió Sue.

"¿Y por qué lo manda a Finn?" preguntó Quinn.

"Él ve a Finn como un joven William Schuester. Y si el pudiera intentar conquistar a Berry, estoy segura de que lo haría, pero como no puede, va a enviar lo mejor que tiene. Hudson."

"¿Por qué no envía a Mercedes o a Kurt?" preguntó Puckerman.

"Porque no los considera importantes. Todo lo que dijo Rachel el otro día antes de renunciar es cierto. A él no le importan los demás jugadores, mientras hagan lo que él quiere. Rachel, por ejemplo, logró revivir el glee club pero perdió toda popularidad y cariño de sus iguales, por la insistencia que Schuester ponía sobre ella. A Schuester no le importaba ver la caída social de Rachel, no mientras Finn siguiera siendo popular. Ahora, se encuentra con que ella ascendió en popularidad y además, tiene la voz y la capacidad de dirigir un grupo ganador, y la perdió."

"Guau, pensaste demasiado esto, Sue." dijo Shelby.

"No me gusta William. Le dedico tiempo a destruir las cosas que no me gustan."

Comenzaron a hablar de otras cosas, hasta que Sue y Shelby se marcharon, llevándose con ellas a Brittany.

Quinn y Puck se fueron a dormir y dejaron a Rachel y a Santana en la planta baja limpiando.

"¿Estás bien?" preguntó Rachel después de un rato. Santana seguía sin hablar.

"Si, ¿por qué no habría de estarlo?" respondió la latina.

"Estuviste callada toda la noche."

"Estaba pensando."

"¿En qué?"

"No importa."

"Por supuesto que importa. Si algo te tiene tan concentrada como para no hablar, es porque es importante."

"¿Alguna vez te enamoraste de quién no debías?" preguntó Santana, acomodándose en contra de la mesada.

"Si, bueno, por lo menos creo que si. Siempre creí que me había enamorado de Finn, pero, como creo que ya quedó claro, estaba sola. Finn me presto atención, me hizo sentir bien, y lo creí un amigo. Eso confundió los sentimientos. Cuando volví a estar sola, pude notar que no era nada comparado con lo que siento por otra persona." dijo Rachel cerrando los ojos al darse cuenta de su última frase.

"¿Por quién?"

"No importa, no creo que suceda."

"¿Cómo estás tan segura?"

"No importa."

"A mi si."

"¿En serio quieres saber?"

"Si."

"Esa persona esta muy lejos de mi alcance."

"¿Cómo lo sabes?"

"Solo lo sé Santana. ¿Podemos hablar de lo que estabas pensando?" dijo Rachel, un poco enojada, pero no porque no quería hablar del tema, sino porque esos sentimientos eran sobre ella.

"Lo siento." dijo Santana al escuchar el tono de la diva.

"Por favor, perdóname a mi. No tendría que haberte respondido así. Se me complica hablar del tema."

"¿Se te complica hablarlo conmigo?"

"Se me complicaría hablarlo con cualquier persona." dijo Rachel sintiendo que de cierta forma había lastimado a la latina.

"¿Por qué?"

"Eres insistente." dijo la diva.

"Un poco. En realidad es que quiero conocerte más. Quiero reparar todo el daño que te hice y quiero demostrarte que la persona que conocías no es la persona que realmente soy. Quiero que veas que puedas confiar conmigo.

"No es que no confíe Santana. Pero tendrías que verlo desde mi punto de vista. Hace una semana, e insisto con el tema porque es cierto, yo no tenía a nadie. A nadie Santana, y la verdad, se me hace difícil confiar en cualquier persona."

"¿Y algún día vas a poder confiar en mí?" preguntó la latina con un poco de timidez en la voz.

"Por supuesto, Santana. Todos los que están en esta casa van camino a ganarse mi confianza."

"¿Me dirás algo aunque sea de esa persona que te gusta?" dijo ahora, un poquito más confiada, Rachel no había negado la oportunidad de que podía llegar a confiar en ella.

"Es hermosa." Rachel suspiró.

"¿Hermosa?" preguntó la latina. Rachel había usado un adjetivo femenino, aunque si se lo pensaba bien, habían estado hablando de una persona, y si iba a describirla, siendo persona una palabra femenina estaba bien describirla con un adjetivo femenino. ¿Por qué estaba pensando en esto? ¿Rachel había contestado?

"Si, ella es hermosa" dijo Rachel. Si Santana quería probar que se podía confiar en ella, esto estaba siendo una prueba.

"¿Es una mujer?" preguntó Santana. ¿Eso quería decir que tenía posibilidades?

"No mujer per se. Digamos, es de mi misma edad."

"¿Y la conozco?"

"Me parece que ya compartí mucho, por hoy. Y fue un día complicado."

"No me vas a dejar con la duda."

"Oh, si."

"Rachel." dijo Santana firmemente.

"Santana." Respondió la diva imitando el tono.

"De acuerdo." dijo la latina dándose cuenta de que ella había compartido demasiado por el día y que además, recién habían arreglado su relación hacía unos cuatro días. Realmente no podía insistir demasiado.

"Me voy a acostar, Santana."

"Hasta mañana Rachel."

"Hasta mañana, Santana."

Rachel subió las escaleras hasta su cuarto y Santana se quedó en el sillón. En realidad, desde que empezaron a quedarse en la casa de la diva, ella les había ofrecido la otra habitación de huéspedes, pero como iba a tener que compartir cama con Brittany, Santana no se sentía segura. Quería demostrar que estaba cambiando de a poco y ya no iba a tener esos encuentros casuales con nadie, ni sexo con los idiotas del colegio que solo querían subir unos puntos en popularidad al lograr acostarse con la capitana de las Cheerios. Así que Santana, decidió que era mejor dormir en el sillón que compartir cama con Brittany.

Se fue a dormir pensando en la pequeña morena que se encontraba en el piso de arriba, a la que le gustaba una mujer. Y si le gustaba una mujer, Santana tenía la posibilidad de lograr que también le gustara ella.


La mañana siguiente trajo por fin un poco de calma. Era viernes y todos deseaban que el día escolar se termine rápido.

Nadie se había atrevido a acercarse a Rachel, ya que había corrido un rumor de que los eventos ocurridos el día anterior eran consecuencia de los ataques que la diva había recibido el miércoles. Además, la mayoría del cuerpo estudiantil, estaba de acuerdo que, sobre todo Finn, merecía una venganza, ya que si no lo detenían, era capaz de llevar a un nuevo nivel el acoso con la diva esa día.

Pero más allá de eso, ahora Rachel tenía la protección de Santana López. Si, también de Puckerman, pero todos le tenían más miedo a Santana.

Cuando todos llegaron hasta el casillero de la diva, Puckerman se alejó para acompañar a Quinn al suyo. Iba a hacer las cosas bien como padre del bebé que ella estaba cargando en su vientre, aunque Quinn decidiera al final darlo en adopción.

Brittany, decidió dejar a Santana protegiendo a Rachel, porque vio a lo lejos a Mike y decidió ir a hablar con él.

"Hola Rachel." se escuchó cuando las dos estaban de espaldas al pasillo, mientras Rachel intercambiaba unos libros y Santana espiaba el casillero de la diva. Al escuchar la voz, las dos compartieron una mirada y se dieron vuelta despacio. "Anoche estuve esperándote en Breadstix, pero no apareciste." Era Finn, quien sonreía como idiota, en serio, como idiota.

"Pareciera que tiene un gas atorado en su trasero y al mismo tiempo una erección." dijo Santana susurrando en el oído de Rachel. Quien no pudo evitar reír.

"Santana, ¿podría hablar con Rachel a solas?" preguntó Finn, notando que su objetivo no le estaba prestando atención.

"No, Finn." respondió Rachel.

"¿Por favor?" suplicó él.

"No."

"Está bien. ¿Por qué me dejaste plantado anoche?"

"Porque no quería ir."

Finn parecía golpeado por bate de beisbol ante la respuesta de Rachel. ¿Qué estaba pasando que estaba entendiendo lo que ella decía?

"¿Y esta noche? Es viernes." preguntó.

"No, Finn."

"¿Si te paso a buscar."

"No."

"¿Cenamos en tu casa?"

"No."

Finn ya no aguantaba. Estaba entendiendo claramente el rechazo de Rachel, pero no entendía el porque. Ella lo amaba, lo había perseguido desde que lo vio por primera vez en el glee club. ¿Y qué si él después de enterarse lo del verdadero padre del bebé de Quinn hubiera buscado otras cosas?¿Acaso era su culpa querer ser popular?¿Acaso era su culpa que Rachel no lo fuera?

"Rachel, no entiendo. Sé que estas enamorada de mi."

"No es cierto, Finn."

"¿No es cierto que no entiendo?"

"No, Finn."

"¿No es cierto que estás enamorada de mi?"

"No, Finn."

Finn, se llevó las manos a la cabeza y se dió vuelta. No entendía nada y el no entender, hacía que a la vez le doliera la cabeza. Pero además, no entendía nada del hecho de que estaba entendiendo todo lo que Rachel decía.

"¿Qué estás haciendo?" preguntó Santana susurrando aprovechando el momento en el que Finn se dio vuelta.

"Creo que está entendiendo" respondió la diva en el mismo tono de voz.

"¿Cómo?"

"Al no hablarle con muchas palabras. Si le digo todo lo que quiero decirle, va a perder su concentración y va a entender lo que quiere. Se está dando vuelta."

"Rachel, no entiendo. Vos me dijiste la verdad sobre el bebé de Quinn. ¿Lo hiciste porque estabas enamorada de mi?."

"No, Finn."

"¿Por qué lo hiciste?"

"Porque alguien me dijo que lo hiciera."

"¿No lo dijiste porque me querías y no querías que ella me hiciera daño?"

"No, Finn."

Santana, estaba sorprendida. Ella siempre creyó que cuando Rachel le dijo a Finn quien era el papá del bebé de Quinn, era porque estaba enamorada de Finn, y ahora, al ver la sinceridad con la que ella estaba respondiendo las preguntas, se daba cuenta de su error. Miró a su alrededor y detrás de Finn, escuchando toda la conversación, estaban ahora Puckerman y Quinn y en sus rostros se reflejaba la misma sorpresa que en el de Santana.

"¿Lo hiciste por qué querías lastimar a Quinn?"

"No, Finn."

"¿Nunca quisiste lastimar a Quinn? Ella te hizo mucho daño."

"Nunca le desearía a nadie lo que Quinn pasó y está pasando."

"¿Por qué lo hiciste entonces?¿Por qué arruinaste todo? Yo ahora estaría con Quinn, sin saber que el bebé es de Puck, sin haber perdido a mi mejor amigo y a mi novia. ¿Te das cuenta que me arruinaste?" preguntó Finn comenzando a enojarse.

"Lo hice porque me dijeron que lo hiciera." respondió Rachel seria. Le habían dicho que lo hiciera, la obligaron a hacerlo. No se sentía orgullosa de eso, pero mucho estaba en juego. La habían amenazado con desaprobarla en más de una materia, le habían dicho que si no lo decía, la iban a dejar sin futuro. Estuvo evitando hablar durante más de un mes, pero después esa persona comenzó a llamarla por teléfono, a amenazarla con contar a servicios sociales que sus padres no estaban en su casa y si eso sucedía, ella iba a ir a parar a cualquier lugar del país y sus sueños de Broadway iban a ser más difíciles de alcanzar. Además, siempre mantuvo la esperanza de que Shelby volviera y si se iba de esa casa, su madre nunca iba a poder encontrarla.

"¿Te amenazaron?" preguntó Santana esta vez, porque había estado observando a la diva de cerca y había visto el miedo cruzando por sus ojos al responderle a Finn.

"No puedo hablar de eso. No acá." respondió Rachel mirando a la latina.

"¿Si no te hubieran dicho que lo hicieras, lo hubieras hecho?" preguntó Finn, ignorando la pregunta de la latina y molesto por la interrupción.

"No, Finn."

"¿Quién fue, Rachel?" preguntó Finn.

"Finn, ¿Qué estás haciendo hablando con estas personas?" interrumpió William Schuester. Santana, quién no había dejado de observar a Rachel, inmediatamente percibió la tensión en el cuerpo de la diva y agarró una de sus manos. Miró a sus amigos, ubicados detrás de Finn, y pudo ver que ellos también notaron el cambio en la diva.

"Estaba tratando de hablar con ella, sr. Schue." dijo Finn.

"¿Con quién? ¿Con Rachel? ¿Crees que es mejor que vuelva a New Directions? Me parece que no tendríamos que perder el tiempo en ella, Finn." dijo el profesor.

"Pero anoche ud. me dijo..."

"No importa lo que dije anoche. Intenta no hablar más con estas personas Finn." dijo Schuester. "Ahora vamos, que te acompaño a tu clase, tenemos que hablar de cosas de Glee."

Finn miró una vez a Rachel y partió detrás de su profesor.

"¿Es eso cierto?" preguntaron simultáneamente Puck y Quinn.

"Si." respondió Rachel sabiendo a que se referían.

"¿Quién fue?" preguntó el chico con el mow-hack haciendo sonar los dedos de sus manos.

"Cuando volvamos a casa les cuento todo, pero por favor, no me dejen sola el día de hoy." suplicó Rachel.

"Eso no va a pasar, hobbit." dijo Santana asegurando la mano de la diva en la suya.

Quinn miraba el piso, estaba conflictuada. Aunque Rachel había hecho lo que ella no tuvo el valor de hacer, y aunque ahora estaban en un estado pre amistad, el hecho de que la diva hubiera hablado, era algo que le molestaba un poco a la rubia. Además, siempre prensó que había sido por sus motivos románticos hacia Finn.

"Lo siento, Quinn." dijo Rachel, notando que Quinn estaba en otro mundo. "Perdón por mentirte cuando te expliqué el porque lo había hecho y sobre todo perdón por haberlo hecho."

"¿No dijiste que no es momento para hablar de eso?" preguntó suavemente la rubia. "Entonces no hablemos. Pero eso sí, no te vas a escapar de la explicación más tarde."

"De acuerdo."

El resto del día, todos estuvieron cerca de Rachel. Ninguno (salvo Brittany que fue previamente distraída con un pato que misteriosamente había aparecido) había dejado de notar la presencia de Schuester en cada paso que la diva daba.

Schuester, en realidad, observaba desde lejos. Una vez había intentado denunciar a los padres de la diva y estaba seguro de que no lo iba a hacer, pero la amenaza había servido. Deba miedo realmente la cantidad de abogados que los padres de Rachel enviaban si había una denuncia contra ellos. Era increíble que gente como esa pudiera tener tanto dinero, ni siquiera deberían existir. Pero Rachel había sido un gran juguete, lastima que no pudo llevarlo a otro nivel. Ahora, estaba constantemente protegida por Puckerman y Fabray, y, además esa Corcoran que había aparecido de la nada. Seguramente podría unirse a Sue para destruir ese nuevo coro, pero Schuester no quería por ahora tener algo con la entrenadora de las Cheerios.

Desde el lunes Sue había quitado un poco la presión que tenía sobre él, y aunque ya era viernes estaba disfrutando su tiempo libre.

Shelby hablaba con Sue con respecto a un mensaje que Santana le había enviado durante el primer período.Y observaban desde lejos a Schuester observar a Rachel.

"No quisiera ser William en este momento." dijo Shelby

"Yo jamás quisiera ser William." respondió Sue.


Cuando volvieron a la casa de la diva, aprovechando que era viernes, todos (incluida Sue Sylvester que ahora contaba con su propia llave de la casa Berry, aunque nadie se atrevió a preguntarle como) se sentaron en el living para escuchar lo que Rachel tenía que decir.

"Cuando alguien, voy a llamarlo A, se enteró de quien era el verdadero padre del hijo de Quinn, inmediatamente se acercó a mi y me dijo que yo tenía que soltar la bomba. Tenía que decirle a Finn la verdad. Al comienzo me negué rotundamente. Estaba cansada de hacerle caso a esta persona y continuamente yo era acosada a causa de sus órdenes. Insistió en que ya que yo había logrado hacer que Finn engañara a Quinn una o dos veces, ahora tenía que lograr esto. Finn tenía que dejar a Quinn definitivamente y ser el chico más popular de la escuela. Que él no se merecía arruinar a tan corta edad su vida si no era el verdadero padre del bebé.

A no quiso escuchar mis razonamientos. Yo no quería largar la bomba porque sabía que Finn con su única neurona iba a pensar que yo estaba enamorada de él y realmente no es cierto. Puede ser lindo pero es demasiado tonto como para que alguien se enamore de él. Perdón, Quinn si vos estuviste enamorada de él.

Bueno, todo empezó despacio. Primero me dijo que si no lo hacía, me iba a desaprobar en su clase y cuando no lo hice, me dijo que iba a lograr convencer a otros profesores. Ahí tampoco lo hice. Hizo y dijo cosas en donde la única gente que me aceptaba por como era, o sea en glee, me comenzaron a odiar más de lo que ya lo hacían, pero yo incluso en ese momento no fui a decirle a Finn la verdad.

Después, comenzó a decirle a Jacob que yo estaba interesada en él y constantemente me lo encontraba en la puerta de mi casa, queriendo tener una oportunidad. Incluso ahí no dije nada.

Y para terminar, él comenzó a seguirme. A todos lados. Estaba en las clases de ballet, en las clases de canto, en la biblioteca, en los pasillos viendo todo lo que hacía. Y entonces comenzó a llamarme por teléfono, y la noche antes me dijo que si no le decía a Finn la verdad al día siguiente, él iba a llamar a Servicios Sociales e iba a denunciar que mis padres, los homosexuales, no estaban nunca en la casa, que había investigado y los vecinos hacía mucho tiempo que no los veían y que él sabía muy bien que con eso me iban a llevar a otro lado, a algún orfanato que no estuviera en Lima y que no iba a cumplir nunca mis sueños.

Pasé toda la noche en vela pensando. Si A realizaba la denuncia, se les iba a armar un tremendo escándalo a mis padres que probablemente llegaría a la otra familia de Hiram y realmente, yo no quería que sus hijos pasen por lo que yo pasé. Y la razón que me llevó definitivamente a abrir la boca, fue que yo siempre tuve la esperanza de que Shelby regresara y si me sacaban de esta casa ella no iba a encontrarme." Rachel estalló en llantos y muchos en la habitación lloraban con ella. Menos Sue, por supuesto.

"Perdón Quinn. Realmente no sé como arreglar todo el problema que causé al hablar esa vez." dijo la diva entre sollozos. "Perdón, Noah. Sé que hice que perdieras a tu mejor amigo."

Y esta vez, el llanto de Rachel incluso conmovió a Sue (aunque no tanto) y Shelby abrazó a su hija y Quinn también.

Santana había logrado contener sus lágrimas aunque algunas se habían escapado de sus ojos, y se encontraba en un concurso de miradas con Puckerman, que más que concurso era un silencioso juramento de protección y destrucción.

Brittany, observaba a su mejor amiga y pensaba en como alguien podía amenazar a Rachel con separarla del único lugar que conocía su mamá. Y otras cosas más, que pensaba que no debía pensar pero que debía llevar a cabo. Como, matar a alguien o hacerle sufrir bastante por lo que hicieron.

"¿Quién fue?" preguntó Quinn después de lograr controlar su respiración y con los brazos aún alrededor de la diva y su madre.

"No...no...puedo decirlo" dijo Rachel todavía sollozando.

"Fue Schuester." respondieron en el mismo momento tres personas. Rachel inmediatamente los miró, habían sido Sue, Noah y Santana. Su rostro reflejaba la sorpresa total. Shelby miraba a su hija y todo lo que estaba pasando un su rostro y se dio cuenta de que la persona nombrada era la culpable. Y Quinn comenzó a canalizar a su HBIC.

"Puckerman, López, Brittany, vamos a mi habitación." dijo la rubia levantándose.

"No, no, no, no, Quinn, por favor" dijo Rachel agarrando la cintura de la rubia y obligándola a sentarse. "No es momento."

"Rachel, pasé todo este tiempo pensando que habías sido la culpable de que hubiera estado durmiendo en un colchón en la casa de Puckerman. Además, nadie tiene que usar amenazas en un estudiante de secundaria. Se supone que él es un profesor, pero esta semana nos dimos cuenta de que no es mas que una mala persona. Además, ésta es la gota que rebalsó el vaso. ¿Cómo se atreve a usarte como pieza de ajedrez?¿Acaso no vio todo lo que tuviste que soportar en la escuela? Si, es cierto, muchas veces yo fui la culpable, pero me abriste la puerta de tu casa a pesar de todo. No, Rachel. No voy a dejar que se salga con la suya." dijo Quinn.

"Quinn lo aprecio mucho, tu intención es muy importante para mi, pero..."

"Pero no es el momento en que hagan algo." Interrumpió Shelby a su hija. Logrando que todos la miraran. "Santana, vos me dijiste que Schuester apareció justo en el momento en que Finn había preguntado quien era, ¿verdad?" preguntó mirando a la latina, quien asintió. "Bueno, si alguno de uds. hace algo ahora, él va a saber que Rachel habló y contó la verdad. No condeno la violencia ni las cosas que uds. pueden llegar a hacer, pero...¿no es mejor que esperen que él se sienta confiado de que no saben nada? Así no va a saber que lo golpeó."

Por la casa se escuchaba un "Tiene razón." "Es cierto."

"Además." comenzó a decir Sue. "Schuester cree que uds son hormonales, impulsivos. Solo adolescentes. Él ahora debe estar esperando el próximo movimiento y con eso puede lograr que todos uds. sean expulsados. Hay que tener una buena investigación antes de atacar. Y yo, voy a ayudarlos en todo." añadió pensando en el momento en que por fin William Schuester desapareciera de McKinley.

"Y algo más vamos a tener que hacer. Es la quinta vez que veo pasar el auto de Schuester mirando para acá." dijo Puck espiando desde la puerta.

"Esta noche vienes conmigo Rachel." dijo Shelby firmemente.

"¿En serio?" preguntó la diva ilusionada.

"¿Y qué pasó con el cine?" preguntó Santana viendo que le iban a sacar una noche de la diva.

"¿Lo podemos dejar para mañana?" preguntó Rachel a Santana, abriendo sus ojos bien grandes.

"Esta bien, hobbit."

"Ey, Rach. ¿Puedo hablar con vos?" preguntó Noah, volviendo a mirar por la ventana.

"Si, Noah."

Se fueron hasta el estudio de Leroy y hablaron.

"Vas a dejar la alarma conectada y como Shelby vive ahora al lado, vas a poder escapar por detrás." dijo el muchacho.

"¿Piensas que va a intentar entrar?"

"Eso me temo."

"Entonces voy a conectar las dos alarmas."

"¿Dos alarmas?"

"Si, en realidad es una sola, pero tiene una reserva de luz de solar. Voy a conectar la reserva por las dudas de que corte la luz."

"No quiero ni saber lo que están planeando." dijo Shelby entrando en la habitación

"Tu auto no está en la vereda." preguntó Noah, recordadon que los autos visibles en la entrada eran los de la diva, Santana y su camioneta. "¿Sue en que vino?" se preguntó en voz alta.

"La parte trasera de mi casa da a la parte trasera de la casa de Streisand. Me di cuenta el lunes cuando vine. Desde entonces voy hasta mi casa y entro por detrás. Tendriamos que hacer una puertita así no tengo que andar saltando la medianera." respondió Sue entrando en la habitación, también.

"Entonces vamos a hacer lo siguiente. Rachel activa la alarma con la batería solar de respuesto." dijo Noah comenzando a dar órdenes.

"Ya lo hice, está en esta habitación para activarlo." respondió Rachel saliendo de abajo del escritorio en donde nadie la había visto ingresar.

"¿Y como funciona?" preguntó Shelby mirando a su hija y notando la cara de preocupación de Noah.

"Si se corta la luz desde afuera la alarma sigue funcionando porque pasa a depender de la batería solar. Está cargada pero no la uso desde el viernes que Noah y Quinn vinieron." respondió Rachel.

"O sea que la casa pierde la luz. Oscura. Pum. Pero la batería no se desactiva." dijo Sue

"Exacto."

"¿Entonces?" preguntó Shelby.

"Vamos a hacer lo siguiente." dijo Puckerman volviendo al living en donde esperaban las 3 amigas.