Aviso: Los personajes aquí mostrados no me pertenecen.

Una disculpa si llegan a ver algunos errores, siempre escribo de noche e igual la leo de noche. Dejare el tercer capítulo solo que será un poco más corto que el segundo pero ya el cuarto tendrá más contenido. Les agradezco sus comentarios, eso motiva a seguir escribiendo y actualizar!

Lo que pienses es tu opinión y se respeta. PL

-Disculpen puedo tomar su orden?

Las chicas que podían verla abrieron sus ojos tan grande como pudieron, las sonrisas en sus rostros no se hizo esperar. Harumin, sin darse cuenta solo dijo que si, y se dio media vuelta en su asiento para toparse con una chica de ojos verdes, cabello rubio y sonrisa tan familiar.

Harumin se congelo, no podía creer lo que estaba mirando, su mejor amiga de la escuela estaba frente a ella, no pudo más que salir de su transe y gritar el cariñoso apodo con el cual solo ella la había llamado.

- Yuzucchi!

-Harumi!

Las dos chicas se abrazaron tan fuerte que cayeron juntas al piso, entre abrazos y risas, se levantaron y así puedo saludar a todas las chicas.

-Yuzu! Tanto tiempo sin vernos

-Matsuri mira cuanto has crecido! No lo puedo creer

-Oye! Eso me hace sonar como una niña y no lo soy! Soy un adulto!

-Hey si! Un adulto que pasa todos los días jugando con video juegos jajaja

Esta vez la que hablo fue Harumi

-Te digo que es mi trabajo! Cuanto más estaremos hablando de ello, gano dinero y si gano dinero es un trabajo.

-Si lo haces en pijama de conejitos no me parece un trabajo!

-No te metas con mi pijama de conejos que además te encanta!

-No niego eso! Solo digo que nadie trabaja en pijama de conejitos!

-Entonces tu tampoco trabajas tu bata del hospital tiene dibujos y llevas juguetes en los bolsillos!

-Porque trabajo con niños jajajaja cuál es tu escusa?

-Que es cómodo trabajar en pijama!

La pareja empezó a tener una pequeña discusión como era su costumbre, aunque en lugar de preocupar a sus amigas ellas sabían que era parte de su relación y era parte de lo que ellas amaban de estar juntas.

-Bueno! Dejemos de hablar de los juguetes de Harumi y la pijama de Matsuri, Yuzu Aihara, han pasado años desde la última vez que te vi, que haces aquí? Como has estado?

-Jajajaja Momo! Creo que ya sería hora que me hables solo por mi primer nombre jajaja vine a la renovación de votos de mis padres y la verdad estoy muy bien jajaja y ustedes qué tal?

Poco a poco cada una fue saludando a Yuzu, la presentación de su pareja con sus amigas también se llevo a cabo, al parecer a todas les había agradado. Todas compartieron una agradable tarde, platicando de sus vidas, contando todo tiempo de historias, de sus trabajos, sus familias. En esa mesa parecía que el tiempo no pasaba. Cuando se dieron cuenta vieron que pasaron dos horas en el restaurante, se avergonzaron un poco con el lugar al notar que estaban ocupando una mesa tan grande y ya no pedían nada. Solicitaron entregaran la cuenta para irse del lugar, a Matsuri se le ocurrió la fantástica idea de seguir platicando en casa de Yuzu, a ella le encanto la idea, pensó que sus padres no tendrían problema por tener visita en casa. Al llegar al lugar Yuzu y Kari se dieron cuenta que olvidaron la tarjeta de entrada así como el código de la puerta para poder entrar y que nadie estaba en casa. Entonces justo en ese momento las puertas del elevador se abrieron para dar paso a tres figuras.

-Tía Suri!

Una pequeña niña salía corriendo del elevador a los brazos de Matsuri que feliz la recibía en brazos y la cargaba para hacer sonreír a la niña. El extraño apodo hacia la peli rosa la confundió un poco a Yuzu, ya que la llamo tía y claramente la llamada de una forma muy familiar, cuando se dio cuenta todas sus amigas reclamaban su abrazo y beso a la pequeña niña, ella encantada saludaba a cada una de ellas al igual que a Matsuri a todas las llamaba tías solo a las de nombre más largo les cambio un poco su nombre a Harumi le decía Haru, a Shiraho le decía Shira y Matsuri que para la niña era Suri.

-Cariño, no corras por los pasillos por favor. Buenas tardes, que sorpresa verlas a todas aquí.

-Hola Mei Mei! Aihara Yuzu nos dio la sorpresa que estaba aquí, nos quedamos platicando hasta tarde y queríamos seguir la plática en un lugar más ameno, pero al parecer esas dos olvidaron la llave de casa de tus padres jajaja.

-Porque no pasan a mi casa? Ya que Yui las vio no las dejara solas

Todas las chicas aceptaron hasta Yuzu acepto, tenia curiosidad de ver la casa de Mei y a su vez la relación de todas le daba demasiada curiosidad. Sus amigas saludaron a Mei con mucho cariño y a Saori como si una más de ellas se tratara.

Entraron a casa de Mei, esta era muy diferente a la de sus padres. Esta no tenía muros que separaran los lugares de la casa, todo era muy abierto, claro y muy bien decorado. El lugar parecía un diseño de loft, la cocina daba claramente a la mesa de comedor y de una amplia sala, el techo de la cocina una oficina y un baño era justamente el piso de dos recamaras que solo se podían ver las puertas desde la planta inferior, cuando Yuzu entro en la sala y vio hacia la puerta en una de las amplias pareces de lo que parecía era una oficina pudo ver una de sus fotografías, confirmando lo que su padre le conto, Mei tenía una fotografía suya colgada en una pared de su casa.

-Esa fotografía…

Yuzu lo dijo tan bajo que solo la persona que estaba a su lado pudo escucharla ya que todas platicaban o estaban en alguna otra cosa de su interés.

-Cuando la vi me atrapo, no quería dejar de verla. Por lo que cuando vi que estaba a la venta no lo dude y la compre, tardo un poco en llegar pero valió la pena la espera.

-Mei, porque?

-Formula mejor tu pregunta por favor.

-Porque comprar una fotografía tomada por mi y tenerla en tu casa?

-Porque es hermosa, porque me gusto y porque tu trabajo es muy bueno, me siento orgullosa de ti.

La honestidad de Mei era como agua fría sobre su cuerpo, sus palabras puntuales fueron algo que la dejo muda, escucharla decir que le gustaba su trabajo era algo que no esperaba y mucho menos saber que ella estaba orgullosa. No pudo evitar sonreír para sus adentros.

-No solo tengo esta fotografía, una más está en mi oficina.

-Gracias Mei

-No tienes nada que agradecer, tu trabajo es muy bueno. Felicidades.

Terminada su pequeña conversación se incluyeron en la plática de las demás, Mei se alejo un poco de todas para llevar a Yui a su cuarto y se quitara su ropa de uniforme, madre e hija bajaron por las escaleras. Las dos se habían cambiado de ropa por algo más cómodo, la pequeña niña tenía puesto unas mayitas color café claro con un short de un color un poco más oscuro, una linda blusa de manga larga color blanco con un chaleco color vino. Por su parte la madre tenía puestas unas mayas color negro, una blusa color blanco y un suéter color gris, solo que esta vez con el cabello suelto. Eso hizo recordar a Yuzu y ver que los años no han pasado por Mei, sigue igual solo su cabello es un poco más largo, pero sigue teniendo el mismo rostro solo que ya no de una adolescente ahora las facciones de una mujer destacaban mucho más. La mirada de Yuzu hacia Mei la pudieron notar dos personas que la miraron fijamente, al sentir esto Yuzu volteo a ver quién era la dueña de esa intensa mirada. Justo pudo notar como Matsuri la miraba, sonreía y le decía no con la cabeza. Yuzu decidió ignorarla y continuar con la plática de amigas.

Poco a poco se fueron retirando sus amigas, al punto que solo estaban Harumi, Matsuri, Kari, Saori, Mei y Yuzu.

En momento Mei se disculpo ya que tenía una llamada que atender, entro en una habitación de la planta baja para que la conversación no fuera interrumpida por el ruido. Ahora que podía verlas de cerca y pensar un poco para sí misma se dio cuenta que la pequeña niña llama a todas las amigas de su madre como tías, pero no hace lo mismo con Saori, que tiene ella de especial o que poco tiene de importante para no llamarla de esa forma. Algo sin duda la saco de sus pensamientos cuando vio a Mei parada en la puerta llamando a Saori, esta se disculpo y levanto de su lugar, le ofrecía el teléfono como si algo de trabajo se tratara, cerraron la puerta. Así fue durante algunos minutos, los que quedamos en la sala se nos ocurrió pedir pizza para cenar, solo teníamos que confirmar que pudiéramos hacerlo a la dueña de la casa, a las demás les pareció buena idea mandar a Yuzu a preguntar si podían hacerlo.

Sin muchas ganas de hacerlo se paro y fue hasta la puerta y la abrió. Al hacerlo vio a las dos mujeres abrazadas fundidas en un beso que no parecía terminar, Saori tenía a Mei entre ella y el escritorio de cristal del estudio con sus manos en su cadera, Mei por su parte tenía a la otra mujer sujetada con una mano a su blusa para pegarla más a su cuerpo y la otra sujetando su hombro. Cuando Yuzu abrió la puerta las dos mujeres se separaron de inmediato, Saori se dio la vuelta para no verla y se dirigió a ella.

-No sabes tocar?

Lo dijo en un tono molesto que las dos mujeres restantes se dieron cuenta.

-Lo lo lo siento, no fue mi intención, lo lamento mucho.

Mei intervino antes de que Saori dijera algo más.

-No hay problema Yuzu solo por favor toca la próxima vez, en que podemos ayudarte?

Yuzu agradeció el gesto de Mei, pero algo dentro de ella quería salir corriendo y llorar, pero porque, por las palabras tan frías de Saori o por lo que acababa de ver.

-Queremos cenar todas juntas y pedir pizza, queríamos saber si estabas de acuerdo, ya que es tu casa. De igual forma si las incomodamos en algo podemos ir a casa de mis padres.

-No es problema, por mi está muy bien. Solo pidan una de champiñones en forma de corazón e individual por favor, esa será para Yui.

-De acuerdo, y para ustedes?

-Cual quiera, no es problema.

Yuzu se le dio cuenta que esa era una respuesta rápida para que ella se fuera de la habitación y dejara a las dos mujeres solas, Saori seguía mirando hacia otro lado para no ver a Yuzu.

-Muy bien, las dejare y una vez más lo lamento.

Dicho esto cerró la puerta y las volvió a dejar solas de nuevo, cuando estuvo alejada de la mirada de Mei, no pudo evitar sentir un hueco en su estomago, algo que le molestaba, quería llorar, una pregunta más entro a su larga lista, no le gusta ver a Mei con alguien más? En verdad podría ser tan egoísta y más si se trataba de otra mujer.

Al poco tiempo las dos mujeres regresaron con las demás y siguieron la conversación. Yui jugaba con Matsuri, Harumi, Kari y Mei platicaban tranquilamente, mientras que Saori veía a Yuzu como un halcón a su presa, ahora si Yuzu se sentía muy incómoda con ello. La noche de pizza termino, Harumi y Matsuri se despidieron de todas y se fueron ahora solo quedaban ellas, y ya era la hora de dormir de Yui.

-Saori

-Si cariño, que pasa

-Me puedes ayudar a poner mis pijamas y leer un cuento para dormir?

Saori sonrió como si se tratara de lo más lindo que escucho en su vida.

-Desde luego princesa, entonces despídete de todos y vamos a tu cuarto.

La niña obedeció lo dicho por la mujer, se despidió de Kari, de Yuzu y llego con su madre que la tomo en brazos, le dio un abrazo y un beso en la frente.

-Dulces sueños mi amor, descasa y que sueñes cosas hermosas. No olvides que eres mi sol y estrellas.

Mei le había dicho esas tiernas palabras a su hija y la niña las correspondió.

-Buenas noches mami, te amo!

Le dio un pequeño beso en la mejilla, Mei pasó a la niña a los brazos de Saori y las dos se fueron retirando hasta subir las escaleras y entrar al cuarto de la pequeña niña. Las tres mujeres estaban en ese momento en la terraza de la casa de Mei, un enorme balcón donde fácilmente podían estar unas 30 personas cómodamente.

-Bueno yo me voy a casa de sus padres ya sabemos que están ahí, y sería bueno que ustedes hablaran a solas después de tanto tiempo.

-Oye! Pero que dices, no te vayas.

-Que pases buenas noches Kari, gracias por la visita

Kari las había dejado solas, después de tanto tiempo y algunos días desde que se volvieron a ver por fin estaban a solas. El silencio entre las dos se hizo presente, nadie decía nada hasta que Yuzu lo rompió.

-Mei, lamento lo que paso hace rato no fue mi intención.

-No te preocupes, lo entiendo ya hable con Saori

Otro momento de silencio reino entre ellas y de nuevo Yuzu lo rompió.

-Puedo hacerte una pregunta?

-Ya lo estás haciendo

-No es a eso a lo que me refiero

-Dime

-Tú y Saori tienen una relación?

-Sí la tenemos desde hace 6 años

- Y nadie lo sabe?

-Pensé que solo tenías una pregunta

-En realidad tengo miles jajaja

-Respondiendo a tu pregunta, las chicas lo saben y solo ellas.

-Nuestros padres no lo saben entonces?

-No

-Porque?

-Saori y yo acordamos que en su momento se los diríamos

-Yui lo sabe?

-Ella es muy pequeña para entenderlo, pero también en su momento se lo diremos.

-Porque no decirlo, pasa algo malo?

-Para nada, pero nuestra relación es un poco complicada por nuestras posiciones sociales

-Ya veo

-Y que opina el padre de Yui, él lo sabe?

Mei se quedo en silencio por un momento y cerró los ojos antes de contestar

-El no lo sabe y no tiene por qué tener alguna opinión al respecto.

-Te separaste de el por Saori?

-No, sinceramente no fue por ella

-Porque te divorciaste?

-Es una larga historia, espero tengamos tiempo para que en algún momento pueda responder esa pregunta.

-Eres feliz?

-Lo soy, alguna vez pensé que jamás lo seria pero afortunadamente Yui llego a mi vida para cambiarlo todo

-Me alegra saber que lo eres, en verdad

-Y tu eres feliz?

-No me puedo quejar jajaja la verdad soy feliz

-También me alegra saberlo, mereces serlo.

La conversación se dio por terminada cuando Saori llego con ellas

-Yui ya está durmiendo

-Muchas gracias y disculpa las molestias

-Mei sabes que no es molestia tu y ella son lo más importante para mí.

Esas últimas palabras las dijo dando una pequeña mirada hacia Yuzu que no paso desapercibida por esta.

-Creo que yo debo de irme, se deben de estar preguntando por mí, fue un placer compartir la tarde con ustedes, que tengan buenas noches.

-Buenas noches Yuzu, saluda a nuestros padres de mi parte.

-Buenas noches.

Y fue así como Yuzu dejo a las dos mujeres solas y se fue. Al cerrar la puerta y ya no estar en el campo de visión de ellas, se recargo en la pared, no puedo dejar de sentir esa sensación extraña en su interior algo que presionaba su pecho.

Cuando estaba por entrar a casa de sus padres vio como Saori salía de casa de Mei, se miraron por un momento y Saori se dirigió hacia Yuzu.

-Quieres salir a beber algo conmigo?