La historia empieza con stelena pero no os desespereis que mas pronto que tarde puede venir lo bueno. :D

La mañana se levanta lluviosa y como si fuera a pasar un tornado. Pero aun así, Elena se levanta enérgica. Ha dormido de maravilla y a soñado con el beso en la mejilla que le dio Stefan la noche anterior para despedirse de ella. Pensaba que se enfadaría por haberle gritado o por verla con Damon pero no fue el caso. Esta feliz por que hoy lo volverá a ver en clases.

Llegando al instituto con Jeremy, abre un paraguas para ambos, ante lo que el hermano le responde que prefiere irse corriendo y la deja sola. Tal vez anda desesperado con esa chica, Bonnie. No se han separado desde que se conocieron. Elena ríe por que al fin pueda encontrar la orma de su zapato.

Acercandose a su taquilla, recoge los libros de las asignatura que le toca a primera hora. Y se da cuenta de que los pasillos están casi vacíos. No le da mucha importancia por que es el tercer día de clase, esta lloviendo y es viernes, día previo a las fiestas del pueblo. Aun no hay que estudiar y los alumnos prefieren descansar antes de todas las fiestas que les esperan el fin de semana.

Pasando por delante de la oficina del Señor Forbes, el entrenador del equipo de fútbol, se da cuenta que Damon esta dentro hablando con el. Ella se queda observando y preguntándose que haría el allí. Cuando Damon se levanta y estrecha la mano del entrenador se da la vuelta y la ve. El ríe y sale por la puerta.

- Que sorpresa tan agradable, preciosa- le saluda divertido por verla de nuevo.

- ¿ Que haces aquí?, te vas a incorporar al equipo de fútbol, ¿no eres mayor para eso?.- dice en un tono sarcástico y burlón.

- Recuerda, preciosa- se le acerca a pocos centímetros de su cara- uno no es demasiado viejo para querer hacer las cosas que le gustan-.

Ella da un paso para atrás por lo nerviosa que se ha puesto cuando se le a acercado.

- Llego tarde a clase - termina diciendo para poder irse.

- ¿A si que te gusta mi hermano?- la pregunta de Damon hace que Elena se pare.

- Eso no es asunto tuyo- dice molesta

- Yo creo que si, podrías llegar a ser mi cuñada, aparte de mi compañera de copas - dice el guiñándole un ojo.

- No somos compañeros de copas, ni cuñados. Déjalo estar Damon.- dice mientras intenta irse, pero el la agarra del brazo.

- Deberías presentarte a las animadoras. Tienes un cuerpo atlético y a mi hermano le vendría bien saber que lo animes desde la banda.- le dice ante el asombro de ella por la petición.

- ¿Stefan esta en el equipo de futbol?-

- Lo dejo el año pasado, pero si hablas con el y lo animas un poco puede ser que consigas que quiera volver- le responde el.

- ¿ Por que no se lo dices tu?- pregunta Elena sin entender que es lo que quiere conseguir Damon con esto.

- No creo que me haga mucho caso preciosa. Pero según vi ayer como te miraba creo que si se lo pides puede ser que se lo plantee.- le explica

- ¿ Por que quieres que vuelva al equipo?- pregunta curiosa.

- Tu solo hazlo, ¿ tan difícil es lo que te pido?- contesta molesto por tantas preguntas.

- Si lo pides con ese tono, mejor me lo pensaré- ahora la molesta es ella.

- !Oh vamos, preciosa!, ¿He herido tus sentimientos?- se burla con gesto de hacer pucheros.

- Me caes mejor cuando estas borracho - lo mira con indignación, se da la vuelta y se marcha para clase.

Saliendo de la misma, Elena se encuentra con Stefan que esta mirando el tablón de anuncios. Se acerca a el y observa que esta mirando las solicitudes para entrar en el equipo de fútbol y entonces recuerda lo que le pidió Damon que hiciera, aunque no le gustaba hacerle ningún favor, al ver a Stefan allí pensó que seria lo mejor.

- ¿ Te vas apuntar al equipo? - pregunta sacando a Stefan de su estado pensativo.

- No, solo quería ver quien se había apuntado.- dice algo apenado pero mostrando una sonrisa para que ella no se de cuenta.

- Deberías de hacerlo, tiene un buen cuerpo para aguantar golpes- se pone colorada por decirle lo del buen cuerpo.

- Ya estuve en el equipo el año pasado, pero me quité-

- ¿ Que te pasó? - pregunta intrigada

- Llevar unas semifinales de conferencias y las muertes de mis padres fue demasiado... estresante- su cara se entorna en tristeza.

Ella no sabe lo que decirle tras esa declaración. Sabe que no puede darle consuelo por que no lo hay para estas cosas. Y por un momento se acuerda de Damon y entiende ahora por que quería que Stefan volviera a jugar.

- Pues deberías apuntarte- dice ella sacando un boligrafo y apuntando el nombre de Stefan en la solicitud.

- Elena, no...- intenta detenerla pero es demasiado tarde, ya lo ha apuntado.

- ¡Ya esta echo! - exclama ella con una sonrisa - Estamos en un nuevo curso Stefan y deberías entretenerte con algo mas que no sea pensamientos sobre tus padres. Necesitas un cambio y con esto podrías empezar.-

La expresión de Elena hace que Stefan se convenza. Sabe que tiene razón y que no puede vivir eternamente triste por lo de sus padres, ademas echa tanto de menos volver a jugar.

En la casa Salvatore, Damon entra en el despacho de su padre. Observa que todo esta como lo dejo el, nada se ha tocado. Recorre el escritorio pasando una mano sobre el recordando los momentos que pasaba alli su padre trabajando. Termina por sentarse en el sillón de piel que hay y se acomoda.

- Aun no hemos tenido tiempo de recoger sus cosas.- dice Rick

- ¿ Que tenéis pensado hacer con la habitación?- pregunta Damon mientras sigue observándolo todo.

- No lo se, eso os lo dejo a vosotros, sois los hijos y herederos.-

- ¿ Como va la empresa? - Damon intenta quitarse ese tema del medio por el momento.

- Supongo que bien, el señor Lockwood me tiene al corriente de todo cada día- dice Rick sin tener mucha idea.

- ¿Ahora el idiota ese es el que maneja la empresa de mi padre?- se levanta molesto del sillón.

- Bueno, ese idiota es el que se a encargado de llevar la empresa después de que tus padres muriesen. Si no fuera por el, seguramente ya se hubiese vendido o lo que es peor, desaparecido.- le explica Rick

- ¿ Y por que no te has echo cargo?- le recrimina Damon

-¿ Y por que no lo has echo tu?, eres el primogénito Damon, yo solo soy el hermano de tu madre y no se llevar una empresa.- se justifica.

Damon entiende que su tío tiene razón, debería de haberse echo cargo de la empresa familiar. Su padre lo preparo para ello. Estudió en la universidad la carrera de finanzas y contabilidad, sabiendo que algún día todo el aserradero Salvatore seria suyo. Pero con la perdida de ambos no encontró ningun motivo para seguir . Tal vez ahora pueda planteárselo mejor.

- Me haré cargo, iré hoy al aserradero para ver como esta todo aquello- le dice a su tío muy decidido.

- Estoy contento por que cojas el toro por los cuernos. Giuseppe estaría orgulloso.- dice Rick alegre por escuchar así a Damon.

- Mas bien se revolverá en su tumba por lo que pueda hacerle a la empresa - dice sarcástico mientras sale de la habitación dirección hacia la puerta.

Stefan espera en las gradas a que llegue el entrenador Forbes. Teme que al ser el padre de Caroline le diga algo por dejar a su hija como lo hizo. Pero quiere intentar volver al equipo. Elena lo ha convencido y sabe que es lo mejor que puede hacer ahora mismo, por lo menos lo tendría entretenido.

Agarra sus bártulos para bajar a los vestuarios y llegando allí ve a una chica y un chico liándose medio escondidos, se ríe por la escena y no se para a mirarlos, no distingue quienes son hasta que en uno de los movimientos que hacen se atisba una melena rubia. Se acerca donde están ellos a pasos agigantados.

- ¿Caroline? - llama a la chica, sorprendiéndola.

- ¡Stefan! - ella se hace a un lado dejando ver quien esta con ella.

- ¿ Matt?- la cara de Stefan se sorprende aun mas.

- Stefan, lo siento, amigo... puedo explicarlo- Matt hace un intento por acercarse a el, lo que hace que Stefan de dos pasos atrás, sin querer escucharlos.

- Debo irme a entrenar- su frase detona decepción por lo que acaba de ver.

Ya en el entrenamiento, el entrenador Forbes no para de gritar a los chicos. Anda muy mal humorado como de costumbre. Stefan solo se centra en las instrucciones que le acaban de dar, no quiere pensar mucho en lo que vio hace una hora.

- Stefan, tenemos que hablar, tengo que explicarte...- Matt intenta hablar con el.

- No me debes nada, así que mejor déjame, estoy entrenando y no quiero que el entrenador me expulse el primer día- se va corriendo para el otro extremo muy enfadado dejando a Matt frustrado.

- ! Bien, niñitas! reunión de equipo.- grita el entrenador desde los banquillos.

Todos los jugadores se congregan al rededor del entrenador que comienza a explicar las tácticas.

- Espero que todos lo hayan entendido, eso o les espera el banquillo para toda la temporada. ¿ Entendido?- termina por decir en voz alta.

- ¡ Si, señor! - gritan todos al unisono.

- Antes de que os vayáis para vestiros y empezar con vuestras locuras de juventud, os diré que ya tenemos nuevo ayudante de entrenador. Será Damon Salvatore, nos vendrá bien tener un campeón de la estatal con nosotros. Eso es todo.- termina con el discurso el entrenador.

Todos se van para el vestuario menos Stefan que se a quedado perplejo ante la nueva asignacion del ayudante. No puede creer que su hermano tambien se meta en sus asuntos de instituto. Pega un ultimo suspiro y se va tras su compañeros.

Elena se prepara para la fiesta que esta organizando el ayuntamiento para conmemorar a los fundadores del pueblo. Se anima mucho mas al saber que vera a Stefan y que Jeremy ya no se queja, si no todo lo contrario. Se le ve muy feliz por estar allí, Bonnie le ha echo cambiar de opinión.

Rojo o azul, no sabe que vestido elegir. Quiere parecer insinuante pero no tan atrevida. El azul, piensa que seria un elección segura. Agarra sus zapatos, se los coloca y se sienta frente al espejo. Se pinta, se peina y con la plancha del pelo se hace dos tirabuzones en el flequillo. Esta ya preparada.

Llegando al centro del pueblo mira para todos los lados por si reconoce a alguien. Un chico rubio se le acerca, es Matt.

- Hola, Elena- la saluda con su fantástica sonrisa.

- Hola, Matt, que agradable ver una cara conocida.-

- ¿Has venido sola?- pregunta con interés.

- Si, mi hermano ya había quedado con su amiga. Así que si, vengo sola.- pese a lo deprimente de sus palabras ella sigue contenta y desesperada por ver a Stefan.

- ¿ Y Stefan, no te acompaña?-

- Hemos quedado aquí, supongo que estará a punto de llegar.- ella sigue mirando para todos los lados por si lo ve. Algo que imita Matt, pero algo mas nervioso.

- No se si vendrá- confiesa Matt muy apenado.

- ¿ Y eso por que? - pregunta ella preocupada.

- Pues por que le ha robado a su novia- interrumpe Damon detrás de ella.

Matt y Elena se giran y se les queda mirando.

- ¿ Que pasa rubio?, ¿creías que no se iba saber?,mi hermano por fin abrió los ojos, ¿ no?- pregunta Damon, contento por dejar con cara de tonto a Matt.

- Damon yo...- el chico intenta explicarse.

- Guárdate tus mentiras para mi hermano, a mi ni me interesan los problemas que tengáis en el paraíso.- le corta Damon sin quererlo escuchar.

Sus palabras hacen que Matt se marche mientras Elena queda estupefacta por lo que esta presenciando.

- ¿ Stefan tiene novia?- no le pregunta directamente a Damon, solo sigue en su estado de desilusión.

- ¿ Se me olvido decírtelo?. ¡Ups! lo siento mucho...- ironiza ante Elena, que sigue sin creerse que Stefan tenga novia.

Ante las bromas de Damon, ella reacciona.

- Has sido muy duro con Matt- le recrimina ella.

- La vida es dura, princesa- la mira con su media sonrisa.

- ¿ Que sabrás tu de la vida?- le dice furiosa y se va.

Damon la mira irse, su cara graciosa se entorna en seriedad. Lo que mejor hace es incordiar a la gente y alejarla de el. Algo que al principio le gustaba pero que ahora le deprime. No entiende por que lo hace, solo sabe que así no le harán daño.

Caroline anda de un lado para otro organizando. Es Miss Mistic Falls y una de sus obligaciones es planear todos los eventos del pueblo. Cuando esta entretenida regañando al manager de la banda que cantará en la noche, se fija en el vestido de Elena, que pasa por su lado.

- ¡ Vaya! es precioso...- dice ensimismada.

- Gracias, el tuyo también es muy bonito.- contesta amablemente Elena.

- Si, soy Miss Mistic Falls y me regalan los vestidos, pero no son muy buenos. El tuyo en cambio te a tenido que costar una fortuna.- explica la chica rubia mientras que mira a Elena de arriba abajo.

- Soy Elena Gilbert, por cierto -

- Si, ya se quien eres. La hermana mayor de Jeremy- le contesta ella ante el desconcierto de Elena cuando escucha que conoce a su hermano.- Y la cabeza de la familia Gilbert, uno de los fundadores. Encantada, yo soy Caroline Forbes.- la chica se acerca a Elena para darle dos besos, a lo que ella responde.

- ¿Y como conoces a mi hermano?- se interesa.

- Es el nuevo novio de mi amiga Bonnie, un chico muy simpático- le explica con una sonrisa.

- Si, mi hermano siempre a pecado de extrovertido...- Elena esboza una risa.

- Tengo que seguir con todo este desastre o si no el alcalde me va a matar. Pásalo bien Elena, nos veremos luego - Caroline se despide.

Elena sigue sin saber que hacer. Su cabeza esta echa un lió. No sabia nada de que Stefan tuviera novia, pero tampoco es una locura que la tenga, ya que es muy popular en el instituto. Aun así, piensa que ahora se sentirá traicionado por que su mejor amigo le ha fallado. Ahoga un suspiro hondo y decide esperar por si aparece. Mientras se va para la barra improvisada que han montado al lado del escenario.

- ¿Desea algo señorita?- le pregunta el camarero echando un vistazo a su escote.

- Un vodka para ella y un whisky para mi, gracias.- responde Damon antes. Ella bufa por volver a verlo.

- Si no supiera que te gustan las barras de un bar creería que me estas siguiendo - dice ella molesta.

- Ya te gustaría, preciosa...- le responde el con encanto.

- Déjalo, me voy de aquí - ella se gira sin querer escuchar mas nada de el.

- Espera - la agarra por el brazo con fuerza y lo atrae hacia el.

Ambos permaneces pegados, cuerpo contra cuerpo. Ella en un acto reflejo intenta apartase pero sabe que no puede demostrar que tiene mas fuerza que el y al final no le queda otra que ceder a la fuerza del chico.

A pocos centímetros uno del otro, los dos se quedan mirándose a los ojos. Ella no puede evitar perderse en esa mirada, tan cautivadora y sexy a la vez. A el se le dibuja una media sonrisa, encantado por tenerla tan cerca y en sus brazos.

De repente todas las luces se apagan, va empezar el espectáculo. Ellos siguen en la misma posición, sin dejar de mirarse. Ninguno pretende romper este momento.

- ¿Bailas, preciosa?- le susurra muy bajito Damon.

Elena baja la mirada, entreteniéndose en sus labios y por un momento se acerca a el con cuidado y abre lentamente la boca.

- No - responde ella, alejándose de el con una sonrisa irónica, dejándolo mas que sorprendido por su negativa.

Damon no se enfada, si no todo lo contrario. Estos juegos le encantan y si esa chica quiere jugar, el estará encantado.

Aparece Stefan por la fiesta. Esta nervioso por que no quiere encontrarse con Matt. Bonnie aparece por su espalda acompañada de Jeremy.

- ¿ Que tal, amigo de mi hermana?- saluda Jeremy algo burlón.

- Hola Stefan, ¿ todo bien por Italia?- se interesa ella.

- Si, muy bien, gracias por preguntar- dice Stefan agradecido.

- A Elena la he visto cerca de la barra, por si vas preguntarme por ella- se adelanta Jeremy.

- Si, es verdad, me dijo que estaría aquí.- comenta Stefan.

- Pues es mejor que espabiles, la vi con un tipo de pelo oscuro y muy arreglado. A lo mejor ya te la a quitado...- sigue con sus bromas Jeremy.

- Era Damon, Stefan.- le dice Bonnie para tranquilizarlo.

- Gracias chicos. Nos vemos después- Stefan le da un par de golpecitos a Jeremy en la espalda y se marcha.

Elena esta sentada en un banco, analizando el ultimo encuentro con Damon. No entiende como le atrae tanto una persona que no para de incordiarla e irritarla. Jamas le habían gustado ese tipo de hombres. Incluso en su época de vampiresa mala era los que mataba. Ya que odiaba que fueran tan creídos y tan pervertidos con las mujeres. Stefan ve a Elena y la llama a lo lejos.

- ¡ Elena! -

- ¡Stefan! - a ella se le dibuja una gran sonrisa en su rostro al verlo. - Que bueno que te encontré. ¿ Por que no estas en la fiesta?.- le pregunta el preocupado por que este sola en la oscuridad.

- Necesitaba tomar el aire. ¿ Y tu, ahora llegas? - pregunta ella para cambiar de tema.

- Yo también necesitaba un respiro - ambos ríen.

- Me he enterado lo de tu novia - le confiesa ella sin poder guardárselo mas tiempo. El se sorprende ante la confesión de Elena.

- Mas bien mi ex novia. Hace tiempo que lo dejamos.- aclara el. Ella se contiene la alegría de saber que ya no sale con nadie.

- Lo siento por lo de Matt, se que sois muy buenos amigos...- comenta ella con cuidado por no saber como pueda reaccionar.

- Al parecer ya lo sabe todo el mundo. Da igual, Matt y yo somos amigos desde críos. No creo que la relación se rompa por esta tontería. Pero hoy no estaba para hablar con nadie.- le explica a ella algo mas animado.

- ¿Te apetece por lo menos bailar?- le pide ella ofreciéndole la mano. - No bailo bien ...- se niega el.

- ¡Oh, vamos! por fa ...- lo mira con ojos de cordero degollado.

- Esta bien, si me miras así no puedo negarte nada- termina por cogerle la mano. Elena suelta una risita al escuchar a Stefan. Se acuerda cuando le dijo exactamente lo mismo Damon.

Los dos se encaminan para el escenario bajo la atenta mirada de Damon que los ha visto llegar. Ella sonriente va agarrada del brazo de Stefan y le echa una mirada furtiva a Damon. Cruzan las miradas un par de segundo y ella sonríe triunfante por haber ganado la partida. Stefan le posa las manos en la cadera a Elena y ambos comienzan a bailar. Damon a lo lejos no para de observarlos, agarra su copa, se la bebe de un sorbo y va hacia ellos.

- Perdona hermanito- le da dos toques en la espalda a Stefan, mientras muestra su sonrisa característica.

- ¿Que quieres de mi ahora Damon? - pregunta Stefan fastidiado por verlo.

- ¿ De ti? - arquea las cejas- Nada, solo vengo a pedirte prestada a tu amiguita. Le quiero agradecer y disculparme por mi estado de anoche.- dice con palabras convincentes, a lo que Elena reacciona poniendo los ojos en blanco.

- No pasa nada Damon, te perdono, pero seguiré bailando con Stefan- se apresura a decir,ella agarra a Stefan para que no pueda irse por las palabras de Damon.

- Venga hermanito - suplica Damon sin hacer caso a las palabras de Elena.

- Nos vemos ahora...- le dice Stefan a Elena, dejándola sorprendida por hacerle caso a su hermano.

Damon toma la posición que ha dejado Stefan, le pasa la mano por la cintura, a lo que ella se la corrige poniéndosela en la espalda ,muy molesta. El ríe por que esta ganándole a su juego. Al final a tenido que bailar con el.

- Siempre consigo lo que quiero, preciosa.- se burla de ella.

- Dejame en paz ya de una vez - ella se harta de sus tonterías.

- No creo que quieras - dice el enigmático.

- ¿ A si? ¿ Y eso por que? - Elena se hace como si le interesara lo que dice.

- Por que entonces me hubieras dicho que no, otra vez y no hubieras dejado a Stefan decidir por ti.- le contesta el llevándola al ritmo de la música.

- Te crees muy listo, ¿no?. Al principio cuando te conocí me caistes bien, pensaba que eras todo un caballero. Pero en dos días te has encargado de ensuciar esa imagen.- le confiesa ella furiosa.

- Un tío que conoces en una barra de una fiesta nunca es un caballero, ni si quiera pretendí serlo. Perdona si te confundí- el sigue con su tono divertido para seguir picandola.

Elena lo mira con ira, por haber perdido este asalto, pero se promete a si misma que esto no quedará así.

- ¿ Que pretendes hacerle a Stefan?- cambia radicalmente de tema.

- ¿ A mi hermano?. Nada, solo me preocupo por el.- dice centrado en el baile.

- No quiero que le hagas daño.- pide ella muy seria.

Damon se pone igual que ella. No es un tema que le gusta hablar y mucho menos con ella. Le enfurece que pueda pensar que le pueda hacer daño a su hermano.

- Creo que es mejor preocuparnos por que tu le hagas daño a el.- Damon contra ataca.

- Yo no quiero hacerle daño- dice ofendida.

- Eso no significa que no puedas hacérselo- insiste el.

Las palabras de Damon bombardean en la cabeza de Elena. Sabe que tiene razón, ella podría hacerle daño si Stefan descubriera lo que es. El otro día casi le arranca la cabeza por beber una gota de su sangre. Si estuviera con Stefan y le pasara algo por su culpa, nunca, en su eterna vida se lo perdonaría.

- Preciosa - Damon para de bailar y ella lanza su mirada directamente a los ojos de el.- ¿ Estas en un viaje muy, muy lejano? - pregunta divertido por la expresión de ella. - ¡Elena! - la llama por su nombre al ver que no reacciona.

- No le hagas daño a tu hermano. - le contesta ella amenazante y se aparta de el. Damon se pone serio ante la advertencia, se le acerca poco a poco hasta estar frente a ella.

- Se te arruga la nariz cuando te enfadas, preciosa.- dice tocando la nariz de ella con su dedo indice. Sonríe Damon al verse triunfante y se marcha, dejandola muy enfadada por no tomarse su amenaza en serio.

- ¿Nos vamos? Te acompaño a casa - pregunta Stefan, que a vuelto a por ella cuando vio que su hermano se fue. Ella accede aun enfada por su ultimo encuentro con Damon. La desespera tanto con sus comentarios que ni viendo a Stefan se le quita el cabreo.

Ambos van caminando hacia la casa de Elena. Ella ha dejado atrás su enfado y ahora disfruta de una charla muy anima con Stefan.

- ¿ Que te pasó con Damon?, parece que no os lleváis bien.- le pregunta ella intrigada.

- Nos llevábamos muy bien, pero eso era antes de que mis padres murieran. Cuando pasó eso, el cambio radicalmente. No quiso responsabilidades y se fue, dejándome con mi tío Rick- le explica Stefan algo triste por recordar.

- Se nota que tiene mucho resentimiento acumulado.- contesta ella para animarlo un poco.

- No es mal hermano, solo que... - Stefan agacha la cabeza- lo pasó muy mal y todo le vino de sopetón. Cuidarme a mi, hacerse cargo de la empresa familiar, una casa ...-

- Stefan - ella con su mano le acaricia la cara y el sube la mirada - tu tampoco eres mal hermano y también habrás sufrido mucho -

- ¿ Y que tienes tu con Damon? - la pregunta de Stefan le cambia la expresión.

- No tengo nada con Damon- se apresura a decir- el solo... es un incordio, desde que nos conocimos, hemos coincidido un par de veces y parece que la tiene tomada conmigo por que no para de molestar.- explica nerviosa por la pregunta.

- ¿ Quieres que le diga que te deje en paz?- le consulta Stefan.

- No - Elena hace un aspaviento - bastante tienes con vivir en la misma casa que el -

Los dos ríen mientras ya han llegado al porche de la casa Gilbert. Stefan se despide no sin antes darle un beso en la mejilla a Elena y agradecerle por todo el apoyo que le muestra. Ella se le queda mirando mientras se va y suspira hondo por el delicado beso que le ha dado. El pensamiento que tuvo con Damon, cuando este le dijo que le terminaría haciendo daño, desaparecen por completo. Se convence de que puede estar con Stefan sin tener que ponerlo en peligro. Solo tiene que tener cuidado, mucho cuidado.

Stefan llega a la casa muy cansado, tira las llaves en el recibidor y se dispone a subir a su habitación. Damon lo llama desde el salón, esta sentado en el sillón con una copa en la mano y la chimenea encendida.

- ¿ Que quieres Damon?. Estoy cansado y quiero irme a dormir. Mañana es el día de los fundadores y tengo que hacer muchas cosas- le dice en forma de suplica su hermano para que lo deje en paz.

- Tenemos que hablar de unos asuntos.- responde Damon serio.

- Si es algo sobre Elena, solo te diré que la dejes de molestar- dice Stefan sin darle mucha importancia al gesto de Damon.

- Es sobre papa y mama ... y su muerte.- la confesión de Damon pone a Stefan en alerta.

- ¿ Que ocurre ? - pregunta Stefan desesperado.- ¿ Han dado con sus asesinos?-

- Siéntate y te lo contare todo.- le pide Damon y su hermano accede rápidamente

- Hoy he estado en el aserradero, en el despacho de papa.-

- ¿ Y? - Stefan sigue indignadísimo por lo que le esta contando que no deja hablar a Damon.

- Cuando me fui de aquí no fue por enfado o por que me volví loco y no quería responsabilidades como crees. Descubrí que papa no tenia tan buenos amigos como pensaba. Que hacia tratos con gente... peligrosa.- - ¿ Crees que los asesinaron por venganza? - Stefan pregunta muy nervioso por lo que esta escuchando.

- No se si fue por venganza o no, eso lo estoy investigando. Lo que si he podido conseguir son los análisis de la autopsia de los dos y dice aquí- Damon saca los papeles de una carpeta- que murieron desangrados -

- Fue por los disparos, Damon - responde Stefan sin querer mirar esos papeles.

- No, no murieron por eso. Dice aquí que los disparos se lo provocaron después de la muerte. Que murieron desangrados por una mordedura. Y esta estaban en ambos cuellos.- le muestra Damon a Stefan que ahora si mira fijamente los papales.

- No entiendo nada, Damon. ¿ Como?... yo vi como nos atacaban pero no vi que los mordieran. Aunque no recuerdo bien lo que pasó- alza la voz por la desesperacion de no saber que está pasando.

- Es normal, Stefan, te dieron en la cabeza y perdiste la conciencia. Eso te salvó. De todos modos tengo una teoria, pero antes quiero cerciorarme de que cuando te la diga no me llames loco.- intenta Damon tranquilizarlo.

- ¿Y que ganas ocultándome todo esto?, ¿ Que planeas hacer?- pregunta Stefan al hermano, con miedo de que pueda hacer algo que lo meta en problemas

- Me fui de aquí con un objetivo, saber la verdad. Investigue y encontré todo esto. Y ahora lo que quiero es venganza por lo que nos hicieron.- confiesa Damon, ante la mirada horrorizada de Stefan.

- ¿ Por eso me abandonaste cuando mas te necesitaba? - el tono enfadado de Stefan hace que su hermano baje la cabeza avergonzado.

- Stefan...- Damon se acerca a el y le apoya una mano sobre su hombro.- Tenia que protegerte, esto era peligroso, por eso le dije a Rick que os fuerais del pais hasta que yo investigara lo suficiente sin tener que preocuparme que te hicieran daño. Lo siento muchísimo, pero era necesario.- le declara.

- Lo necesario era estar juntos y no buscando venganzas.- concluye Stefan muy molesto. Se marcha para las escaleras, dejando a Damon reflexivo ante sus palabras.

Ya por la mañana, en la casa Salvatore, Damon esta ante el espejo con su torso desnudo y solo su pijama de abajo. Se fija mucho en la cicatriz que tiene debajo de su pecho. La acaricia delicadamente como si le hiciera recordar a algo. Del perchero que tiene al lado coge la camisa, los pantalones y se los pone. Cuando esta haciendo el nudo de la corbata avista a Stefan que entra dentro de su habitación frunciendo el ceño.

-Te ayudaré - dice Stefan muy decidido.

- No quiero que me ayudes. Solo que entiendas que esto lo hago por los dos.- confiesa Damon.

- ¿ Por los dos?, yo no te he pedido nada.- dice molesto por la negativa de su hermano.

- Quería que supieras la verdad y que estuvieras cuidado.-

- ¿Alguna vez te has parado a pensar en lo que quiero?. Creo que no. Yo solo quiero que mi antiguo hermano vuelva. Quiero que todo esto sea una maldita pesadilla y volver a lo que eramos antes, Damon, ¿no lo entiendes?- Stefan se desahoga y tiene los ojos vidriosos.

- Te entiendo Stefan. Pero ese Damon murió el mismo dia en que desaparecieron papa y mama. No volverá, entiende tu eso.- dice dejando a Stefan sin palabras y apunto de llorar de la rabia.- Vístete, llegamos tarde, el alcalde me dijo que antes de la charla de los fundadores, darán un homenaje a nuestros padres.- prosigue Damon, dándole prisa y que se olvide de la ultima conversación.