Con esas simples palabras Shino hizo que Hinata lo miraba con cara de duda, luego de sorpresa, y después con miedo. ¿Cómo sabía él lo de Neji? , Solo había sido un beso y ya todos lo sabían ¿Acaso las paredes Hyuuga eran transparentes o algo similar?. —¿C-cómo es q-que…?— Hinata miraba fijamente a su amigo, era verdad que él siempre era el más observador, y el que siempre, aunque no dijera nada sabía casi todo, pero ¿por que le mencionaba eso ahora? . Además de su típica cara completamente roja, un tic nervioso se apoderó de Hinata al mover sus dedos de manera circular uno sobre otro. Al parecer el plan de Shino por hacer que ella se olvidara del asunto con su hermana funciono, ahora estaba más preocupada por saber como se había enterado de algo que en realidad él no sabía, pero que ... sospechaba.

Confesión

Durante toda la noche Neji no pudo pensar en nada más que no fueran las palabras de su tío, pero sobre todo en unas en especial "enamora a Hinata", ¿Acaso él sabía lo que paso con Hinata? ¿Acaso estaba de acuerdo con que Hinata estuviera con él?, la cabeza estaba comenzando a doler de solo pensar y darle vueltas a lo mismo. Él solo era un miembro del Boke, destinado a servir al Soke, no podía siquiera pensar en poner sus ojos sobre la primogénita que no fuera para cuidarla, pero ahora el líder le decía eso...

Se levantó un poco del futón que utilizaba como cama y miro todo a su alrededor, se sentía cansado, pero el hecho de estar allí sin hacer nada lograba hacer que se sintiera un estorbo. Dio un suspiro de resignación y volvió a su anterior posición, solo podía ver el techo blanco de la habitación, odiaba admitirlo, pero no haría nada que hiciera que sus heridas volvieran a abrirse.

Era un ninja de élite y estaba acostumbrado al dolor, pero no soportaría ver el dolor en los ojos de Hinata a causa de un descuido de su parte. Adoraba ver los ojos de su prima, para él eran únicos entre todos los Hyuuga. Inconscientemente llevo una de sus manos hasta sus labios, el recuerdo de ese beso volvía de nuevo, ¿por que no quería lastimar a Hinata? , en realidad sabía la respuesta a esa pregunta, pero le daba miedo la respuesta.

De pronto una idea cruzó por su mente mientras que se levantaba de un solo salto de su lugar, sin importarle el pequeño dolor que sintió en su cuerpo. Si su tío sabía que entre él y Hinata había algo [O al menos esperaba hubiera algo...] y dio "indirectamente" su aprobación, él aprovecharía eso, antes de que alguien más se le adelantara. Al diablo con todo, al diablo con las leyes y con la... sangre. Esta vez actuaría egoístamente, dejaría salir ese deseo que hace años le quemaba el corazón, y que pasara lo que tuviera que pasar.

Salió de su habitación sin que nadie lo notara, desde hace unas horas Hinata había salido con su equipo a entrenar, por lo que no tardaría en regresar, y lo primero que ella hacía al llegar era ir a verlo, por lo que esta vez él le tendría un pequeño "regalo".

Camino hasta el jardín y buscó con la mirada algunas flores que le parecieron las más bellas del jardín. A pesar de que era Hinata la que las cuidaba, esperaba que no se enfadara con él por cortarlas, tomó una flor de cada color que se encontró y se encaminó de nuevo a su habitación. En su camino comenzó a quitarles algunas hojas y un par de rosas que llevaba trato de quitarles las espinas, pero se llevo un par de pinchazos antes de conseguirlos por completo.

Llegó de nuevo a su habitación y busco entre los cajones de su alcoba algunos listones de los pergaminos que utilizaba para aprender técnicas, con ellos sujeto el ramillete de flores mientras trataba de que se acomodan lo mejor posible y se viera lindo.

Cuando estaba a punto de terminar escucho como es que Hinata llegaba a la mansión y como saludo a su paso a todos los miembros del Boke, estaba a pocos pasos de su habitación, y Neji no sabía dónde esconder el ramo que tenia entre las manos, no quería que llegara y lo viera, al menos no aún, antes quería hablar un poco con ella. Se apresuró a entrar de nuevo en su cama, para que ella no viera se había levantado en su ausencia.

La puerta se fue abriendo lentamente mientras que Hinata se dejaba ver del otro lado, su ropa y cara estaban un poco sucias, pero eso la hacía ver de una manera más infantil, cosa que le encantaba a Neji, siempre pensó que ella era linda, pero cada vez que saca su lado infantil, lo era aún más ¿Acaso era un pervertido? , esa idea pasó muchas veces por su cabeza al descubrirse mirando a Hinata cuando ella entrenaba o descansaba luego de un entrenamiento, le gustaba ver sus gestos infantiles.

—H-Hola N-Neji— lo saludó tímidamente mientras terminaba de entrar por completo a la habitación. —¿C-cómo te s-sienes h-hoy?— caminó hasta él y se sentó a su lado. Los recuerdos de lo que había pasado antes en ese lugar no la dejan un segundo, pero tampoco podía olvidar sus responsabilidades hacia ese chico. Así que haciendo uso de todo su autocontrol, trato de controlar sus nervios y hacer como si nada pasara, tal vez así, todo sería más fácil.

—Bien— en cuanto Neji notó que la puerta se abría, oculto el ramo entre el cobertor que tenía sobre él. —¿Qué tal el entrenamiento?— teniéndola más cerca, noto como también su cabello estaba revuelto y caía por su espalda de una manera muy desordenada, combinando así un gesto infantil, con unos salvaje.

—Kiba kun m-me dejo muy a-agotada— al pronunciar el nombre de ese chico, Neji notó cómo es que la mirada de Hinata se ilumino un poco mientras que en su cara aparecía una sonrisa. —Él y Akamaru t-tienen mucha e-energía— inconscientemente las manos de Neji se tensaron ante la idea de que a Hinata le gustara ese chico perro, aunque sabía que en el pasado era Naruto quien robaba los suspiros de su prima.

—¿Y Abúrame?— al menos saber que el chico insecto estaba con ellos, lo haría sentirse mejor.

—Shino kun, no estuvo c-con nosotros— Hinata miro lo desordenado de la habitación de Neji, y comenzó a ordenarla un poco, tal vez así los nervios que sentía por estar sola con él pasarían más rápido. —T-tenía una misión con su clan— mientras levantaba algunos de los pergaminos que Neji dejó tirados, noto como no tenían la cinta que los mantenía cerrados. —N-Neji ¿Sabes dónde está la cinta de estos pergaminos?— dirigió su mirada hacía su primo con los pergaminos en la mano, y vio como él tenía la vista clavada en la puerta y como su cuerpo estaba sumamente tenso.

Poco a poco Hinata se acercó hasta él, tenía miedo que alguna herida le estuviera causando dolor y por simple orgullo no dijera nada, pero también tenía miedo de preguntarle y acercarse más, tal vez estaba molesto y solo quería estar solo.

Por la cabeza de Neji cruzaba la idea de salir de allí e ir directamente con ese chico perro y dejarle las cosas en claro .-No te acerques a Hinata o te mato-, pero sabía que ese chico era uno de los mejores amigos de la chica, y hacer eso no sería muy inteligente.

-Maldito Inuzuka, me las pagara- sabía que Kiba no había hecha nada más que entrenar con ella, pero aún así no soportaba la idea de que ellos estuvieran solos. De pronto sintió como Hinata se acercaba hasta él a paso lento, de seguro preocupada al verlo en ese estado. O tal vez le hablaba, le pareció escuchar su voz momentos antes, pero en realidad le dejó de prestar atención en cuanto supo estaba sola con ese chico perro.

Giro un poco sus ojos para verla, y en efecto ella tenía una mueca de angustia en su cara mientras lo veía. De los labios de Neji salió un pequeño suspiro mientras bajaba la mirada y poco a poco sacaba el arreglo floral. Era un maldito celoso que envidiaba el aire que acariciaba la cara de Hinata, sabía que esa rabia no era sana, pero tampoco era algo que pudiera evitar sentir, aunque sí podía evitar dejarse llevar por ese sentimiento.

Cuando Neji sacó al fin esas flores noto como el arreglo estaba hecho un desastre, algunas flores estaban quebradas y algunas casi sin ningún pétalo, al haberlas metido tan rápidamente entre el cobertor las había dañado demasiado, se dio un golpe mental, mientras la furia llegaba a su ser de nuevo, siempre se caracterizó por hacer las cosas bien, pero ahora era un total fracaso.

Cuando estaba a punto de tirar las flores a una esquina, la mano de Hinata se lo impidió, él volteo a mirarla y esta solo se dedico a quitarle suavemente las flores de las manos mientras las acomodaba un poco. En la mente de Hinata llegaba la respuesta del por que al llegar miro su jardín sin sus hermosas flores, pero no podía enfadarse con un enfermo por cortar unas flores, y menos con Neji. Al menos no dejaría que las tirará a la basura, bastante le había costado cuidarlas para luego perderlas así.

—Eran para ti— Neji hizo que ella dejara su labor con las flores para mirarlo.

—¿P-Para mi?— no podía creer que él se tomara ese detalle hacia ella, aunque en realidad no podía creer que cortara las flores que ella misma sembraba en vez de comprarle unas en la florería de Ino.

—Si, pero las arruine— volteo su cara a otra dirección para que ella no notara su leve sonrojo en ese momento. —Soy un desastre en esto— Era un genio, maldita sea. ¿Por que no podía entregar un simple ramo de flores de forma correcta? una y otra vez se reprendió mentalmente.

—¿En e-esto?— esta vez sí que no comprendía de qué hablaba el genio Hyuuga, y hasta olvidó el hecho de que arruinara su jardín con las palabras que salían de los labios de Neji .

—En… conquistarte— apretó los puños sobre el cobertor que tenía en las piernas, era muy difícil poder hablar en ese momento. —No se como hacerlo bien— nunca pensó que algo tan fácil como decían todos los chicos de su edad, para él fuera tan difícil. Incluso estuvo a punto de tartamudear como lo hacía Hinata, pero para su fortuna logró controlarse.

—¡N-Neji!— La joven no podía creer lo que su primo le acababa de decir, ¿Él quería conquistarla a ella?, la chica más torpe de toda la aldea. La chica a la cual en el pasado intentó matar y por la cual solo sentía odio en su infancia. Debía ser un error, si tal vez era un sueño el que estaba viviendo en ese momento, al menos eso fue lo que ella misma se dijo para explicarse esa situación.

—Perdón, por arruinarlas— esta vez sí que se sentía un idiota.

—Shino d-dijo que tú s-sentías algo por m-mi— cuando Neji giro su ojos para ver mejor a esa mujer frente a él, ella bajó la mirada y abrazo las flores sobre su pecho.

—¿Él lo sabe?— ¿Cómo diablos se había enterado ese Abúrame?, esa pregunta fue la primera que pasó por la cabeza de Neji al escuchar eso de labios de Hinata. ¿Por que todo el mundo sabía? ¿Acaso no era discreto? o ¿Que diablos pasaba en esa aldea?.

—S-si— abrazo un poco más fuerte las flores y junto el valor para levantar la mirada. —D-dijo que la m-manera en que s-siempre me ves, d-demuestra más que un a-amor fraternal— aunque le costó mucho decirlo, al final lo logró, pero no pudo evitar tartamudear en el proceso.

Neji se quedó mirándola, ¿Acaso eran tan obvio? bueno, el Abúrame siempre había sido un genio para descifrar a las personas sin proponérselo, una sonrisa aparición en los labios de Neji, no solo Hiashi había notado lo que sentía por Hinata, sino también el campanero de equipo de ella. Valiente genio resultaba ser, cualquiera poder leer sus sentimientos por Hinata tan fácilmente, que se sintió patético en ese momento.

Era capaz de ocultar perfectamente sus emociones, la tristeza, el odio, el rencor, todo, pero al parecer el amor por la chica frente a él era imposible de ocultar.

—¿Y tu que sientes por mi?— con más delicadeza de la que él creyó tener, tomó la mano de Hinata y la jalo suavemente hasta él. La chica torpemente se sentó sobre el futón y presiono más las flores sobre su pecho. Nejo tomo la mejilla de Hinata con una de sus manos y clavó sus ojos en los de ella. —¿Me quieres más que un simple primo o protector?— El corazón de Neji latia fuertemente mientras estaba frente a esa mujer, pero necesitaba sacar ese sentimiento de su pecho, ya fuera aceptado o rechazado, no podía seguir viviendo un día más en su simple deseo. No podía morir sin saber que sentía Hinata por él, y no podía irse sin decirle a ella lo que siempre le había hecho sentir a él. era el momento de enfrentar todo de una vez.

Hinata comenzó a ponerse sumamente nerviosa, si era posible ponerse más nerviosa de lo que ya estaba. Eso no parecía ser un sueño, la calidez en las manos de Neji y el dolor de su pecho por culpa de su corazón agitado le indican a Hinata que estaba despierta y que todo eso, era real. La cara de la chica comenzó a tomar un tono demasiado rojo para ser normal en un ser humano, sus manos temblaban y su labio inferior comenzó a moverse en contra de su voluntad. No creyó a Neji capaz de hacerle tal pregunta, y mucho menos tan directamente.

—Y-Yo…-—en cualquier momento caería desmayada, y no sería capaz de contestarle, aunque lo quisiera hacer.

—Hinata— Neji deslizó su otra mano tras la nuca de la chica sin dejar de tomar su mejilla. —Solo dime que sientes por mi— acerco su rostro al de la joven y su mirada fue a dar a esos labios que temblaban suavemente . —¿Te gusto?— dejo que su aliento chocara contra los labios de ella, rozó suavemente sus labios contra los de ella, sin llegar a tocarlos realmente.

Ella tragó un poco de saliva, verlo así era demasiado para ella, y aunque ya se habían besado, ahora lo veía completamente diferente, sentía sus manos sobre su mejilla y nuca, su corazón le latía a mil por hora y hasta llegaba a dolerle, el roce de sus labios de esa forma tan provocativa, la hacía sentirse mareada, pero excitada a la vez.

—N-Neji y-yo— cerró los ojos y juntó el valor para decírselo, necesitaba hablar o en verdad caería desmayada sobre ese chico.

Continuará….