III

Jasper volvió a su casa sintiendo el corazón en la garganta, la tía de Alice no le había dado buena espina y menos cuando ni sus habilidades de persuasión dieron resultado; tendría que avisar a su hermana lo que estaba pasando, tenían que ayudar a los Masen a como diera lugar teniendo en cuenta que Edward estaba ayudando mucho a Rosalie.

—Symon—habló Jasper al criado que venía pasando con una charola de comida—¿Esta mi hermana en su cuarto?

—Así es, joven—asintió el mayordomo—pero no quiere comer.

—Gracias—le sostuvo la charola—yo me encargo.

Y dicho esto, se encaminó hacia la alejada habitación de su hermana, dio tres golpes y esperó a que respondieran.

—Ya te dije que no quiero comer, Symon—se quejó Rosalie dentro de la habitación.

—Soy Jasper—anunció el rubio y esperó unos segundos a que su hermana abriera la puerta.

No podía creer que lo que veía, su hermana orgullosa e imponente ahora estaba en bata de dormir con ojos hinchados y cabello alborotado, lo miró dudoso pero después lo invitó a pasar.

—Necesitamos ir a Forks. —Explicó Jasper sin rodeos y al sentir la mirada de su hermana argumentó: — La tía de Edward esta aquí, quiere verlo a él y a su esposa.

—¿Edward tiene esposa? —preguntó extrañada Rosalie

—Le dijo que se había casado contigo—Rosalie lo miró como si se hubiera vuelto loco—¿No te puso al tanto?

—No, claro que no—dijo desviando su mirada y enfocándose en la ensalada que Jasper traía.

—No importa, el punto es que su tía está aquí y esta medio loca, insiste en que si Edward no ha vuelto para mañana por la tarde ira a buscarlo, y estando consientes de que el camino a Forks es muy largo, mas el tiempo que él estará allá cumpliendo tus caprichos mas el tiempo de regreso, Edward no vuelve mañana por la tarde—Rosalie lo miró dudosa—es tu amigo, Rose. Te necesita. Además si alguien puede convencer a Emmett de volver esa eres tú. ¿No lo crees? Eres Rosalie Lilian Hale, siempre tienes lo que quieres y si dices que Emmett pertenece a ti pues eres tu quien debe de luchar por él y no mandar al pobre de Edward, y piensa si vamos a Forks puedes conocer a la ordeña vacas como tú le dices.

—Jasper—titubeó Rosalie y después suspiro—vamos para Forks.

~*~*~*~*~*~*~*~*~*~E&R~*~*~*~*~*~*~*~*~

Emmett alzó la vista al encontrar a su amigo en su casa, no podía creer que apenas hubieran pasado unas horas y ya estuviera reviviendo su pasado.

—Edward—saludó Emmett pero su amigo no respondió, parecía que estaba hipnotizado, tenía la mirada perdida y se preguntaba que era aquello que lo estaba deslumbrando tanto.

—¿Quién es él? —preguntó Bella a su prometido evitando poner demasiado interés en la pregunta, pero era imposible, frente a ella estaba el hombre más guapo que había visto en la vida, su cabello bronce y sus ojos claros que encadenaban tantos misterios le estaban haciendo perder poco a poco la cordura.

—¡Edward! —gritó Emmett y al fin su amigo reaccionó.

—Emmett—caminó hacia él—señorita—se inclinó hacia ella y besó su mano mirándola fijamente a los ojos, sintiendo como la electricidad corría por su piel. —Me imagino que tú eres Isabella. —la muchacha asintió—Emmett, tengo que felicitarte te llevas a la mujer más hermosa de todo el mundo. —Emmett rodó los ojos.

—Isabella Swan, MI prometida—enfatizó Emmett—Edward Masen, un compañero de trabajo.

—Encantada—sonrió Isabella—pero llámame Bella.

—¿Bella? Nombre que describe tu intacta belleza, palabra que define tu esencia y tu ser, Bella.

—Sí, Edward—lo interrumpió Emmett—¿A qué has venido? —Ambos miraron a Bella que seguía contemplando a Edward.

—Oh lo siento, nunca había visto a un citadino—se excusó la chica—los dejare para que hablen.

—Hombre, que hermosa mujer te han conseguido tus padres, con razón esta celosa la rubia—dijo Edward observando cómo Bella se alejaba hacia la casa.

—¿A que viniste? —insistió Emmett ignorando las palabras de su amigo, en ese momento se dio cuenta de que algo iba mal, pues las facciones de Edward cambiaron de repente haciendo de su cara una estatua sombría. —¿Qué pasa?

—Es…Rosalie—suspiró Edward

—¿Qué pasa con ella?

—Se entero de tu boda y…

—¿Viene para acá? —Se espantó Emmett pero Edward negó mientras comenzaba a sollozar—¿Qué pasa?

—Estaba enojada y dolida, ya la conoces. —Edward se llevó las manos al rostro para evitar reírse—Estaba en mi casa y fue directo al cuarto de Alice, pensamos en dejarla sola unos momentos, pero cuando vimos que el tiempo había pasado, fuimos a verla…entonces…

—¿Qué, Edward, qué?

—Se había tomado todo un frasco de pastillas, esas que le dieron a Alice para la depresión, llamamos al médico y dijo que aún le quedaban pocas horas de vida—actuando a la perfección, miró a su amigo—Pero ella solo repite tu nombre, quiere que estés con ella en el último minuto de su vida, necesita que al menos recojas su último suspiro después de tanto daño que le has causado.

—¡No! —Gritó Emmett y se dejó caer en la banca próxima—¡¿Qué he hecho Dios mío?! —se cuestionaba mientras sujetaba la cabeza entre sus manos.

—Pero, viejo. No te quedes ahí, corre a la capital, regresa con ella. —lo insistió Edward.

—Sí, eso haré… ¿pero que le digo a mis papás?

—Tú corre, yo me encargo de eso

—Gracias, Edward. Eres un gran amigo—dijo y salió corriendo a su habitación para acomodar sus cosas y volver al lado de su amada.

Edward se quedó mirando el paisaje intentando no reírse, sin duda las ideas de Rose eran incoherentes pero muy divertidas y siempre daban resultado. Se encontraba sumergido en sus pensamientos cuando la joven y hermosa prometida de su amigo llegó.

—¿No está Emmett? —preguntó Bella dudosa.

—No, pero estoy yo—respondió Edward e invitó a su compañera a que tomara asiento. —¿Necesitas algo?

—¿Qué se siente estar enamorado? —preguntó sin rodeos, cosa que hizo que Edward se sorprendiera y se rascara la nuca mientras pensaba la respuesta. —¿Nunca lo ha estado?

—Oh, por favor háblame de tú—pidió—Si esta pregunta me la hubieras hecho ayer te hubiera dicho que no sabía pero ahora puedo confesarte que estar enamorado es sentir una necesidad inmensa por estar con la otra persona, sientes que tu mundo se vuelve ella y escuchas el ambiente a una mayor intensidad, es como si los pajaritos formaran una orquesta y repitieran el nombre de la persona amada y es querer matar a su prometido por tener el privilegio de hacerle el amor todas las noches—miró los ojos enormes de Bella que lo miraban con ilusión—pero tú me lo puedes decir mejor que nadie, se ve que tu y Emmett están muy enamorados.

—No lo creo, apenas y lo conozco, jugábamos juntos de niños y todo eso pero en realidad no he sentido eso que has dicho, al menos no con él—sintió como Edward se iba acercando mas a ella—¿Entonces nunca te has enamorado?

—Hasta hoy que te conocí Isabella y sabiendo que te casaras con mi mejor amigo, puedo decir que nunca más volveré a tener esa sensación.

—Apenas me conoces, Edward—explicó ella en susurró dejándose llevar por el ambiente.

—No me importa, se que eres lo que necesito para vivir. ¿Con quién si has sentido esa sensación?

—Tu bien lo sabes.

En esos momentos sus labios ya estaban a pocos centímetros de distancia.

—¡Edward! —Gritó una voz varonil y se aproximo hasta ellos—la he visto, la he visto.

Emmett giraba alrededor de la banca con su veliz en mano.

—Calma si nada mas estábamos platicando—se justificó Bella.

—Su fantasma, ha venido para vengarse—repetía sin sentido. —Ella, ella está aquí—y diciendo esto se desvaneció inconsciente.

Edward y Bella se miraron y ambos se encogieron de hombros pero al ver el cuerpo inerte de Emmett, Edward le pidió a la chica que fuera a buscar algo de licor para hacer despertar a su amigo mientras él trataba de descifrar el código en las palabras de Emmett.

~*~*~*~*~*~*~*~*~*~E&R~*~*~*~*~*~*~*~*~

—¿Qué los trae por aquí? —preguntó Esme a dos visitantes rubios que se encontraban en su sala.

—Me llamo Rosalie Hale—saludó la rubia con una sonrisa en el rostro—y el es mi hermano Jasper, lamentamos interrumpirlos, pero tuve una pelea con mi esposo hace unas horas, se que Emmett es su mejor amigo y supuse que había venido para acá.

—¿Edward? —Preguntó la señora Cullen con interés mientras los invitaba a sentarse.

—Sí, él. ¿Está aquí?

—Si mi niña, no te preocupes él vino directamente para acá. Mira, Carlisle ella es la esposa de Edward el amigo de Emmett—dijo cuando su esposo se unió a la plática. Ambos se saludaron. —¿Y dime, tienen mucho de casados?

—Algunos meses solamente, aunque fue una boda exprés—los señores Cullen la miraron interesados— resulta que Edward tiene una tía que está loca y se empeña en casar a las personas con gente que ella escoge— Jasper la miró sorprendido—Edward y yo nos amábamos pero su tía ya le había conseguido novia así que nos casamos a escondidas para que cuando su tía llegara se encontrara con que su sobrino ya tenía esposa, porque ¿No creen que es horrible que les escojan la pareja? Me parece espantoso y esa gente, sinceramente, me parece ridícula. —Carlisle y Esme se miraron y ante esto Rosalie no pudo contener una sonrisa de satisfacción. —Pero que les estoy contando mis problemas, ¿puedo ver a mi esposo?

—Adelante—ofreció Carlisle haciendo un raro sonido con la garganta.

~*~*~*~*~*~*~*~*~*~E&R~*~*~*~*~*~*~*~*~

—Aquí tiene—dijo Bella furiosa mientras le entregaba a Edward un pequeño vaso con licor dentro.

—Gracias—dijo él de forma coqueta pero ella desvió la mirada y se alejo un poco, Edward se preguntó de por qué de la reacción de la chica pero primero despertó a su amigo.

—Edward, está aquí, ella esta aquí—dijo Emmett despertando aturdido.

—¿Quién? —preguntó Edward confundido

—¡Mi vida! —dijo una voz desde la puerta y todos miraron a Rosalie aproximarse con los brazos estirados, Emmett paso de estar sobre la banca para colocarse detrás de ella suponiendo que su novia o ex novia o lo que fuera en esos momentos se dirigía a él; pero cuál fue su sorpresa al darse cuenta que Rosalie estaba colgada del cuello de Edward.

—¿Qué haces aquí? —preguntó Edward sin entender.

—La señora Masen nos ha contado de su pelea, Edward—habló Carlilse—pero se ve que ella quiere arreglar las cosas por eso ha venido hasta acá por usted, ¿No es así, Rosalie?

—Así es, señor Cullen—aceptó la rubia—no puedo estar alejada de mi marido por mucho tiempo, perdóname amor, se que fui una loca obsesiva pero he aceptado mi culpa ¿te parece si volvemos a casa? —dijo mirando con ternura a Edward quien no podía dar crédito a lo que estaba viendo.

—¿Se van tan pronto? —Intervino Esme—¿Por qué no se quedan? Mañana será la fiesta de compromiso de Emmett y Bella, nos gustaría que estuvieran presentes.

—No mamá, ellos tienen que irse ahora—respondió Emmett muy molesto.

—Que va, nos quedamos, ¿Verdad Edward? —insistió Rosalie sin mirar a su ex novio y enfocando su mirada en la ordeña vacas que tenía la cara muy roja.

—Si tú quieres—accedió Edward.

—Perfecto—aplaudió la rubia—pero amor, ¿sigues enojado? Nos acabamos de ver y ni siquiera me has dado un beso.

Edward la miró y conociendo esa mirada insistente, se aproximo a sus labios y puso los de él encima, el contacto solo duro 2 segundos.

—Pero que seco te has vuelto, ¿Por qué no me besas como cuando estamos solos? No creo que a ellos les importe.

—Si—intervino Emmett y todos lo miraron.

—Ay Emmett, ¿Por qué te importa? Como si tú no te besaras con ¿Isabella? —dijo Rosalie pronunciando el nombre de su rival con ironía.

—Bésense, por nosotros no se preocupen—dijo Carlisle abrazando a su esposa.

Rosalie alzó una ceja y miró a Edward como si lo estuviera retando, conocía a Edward y sabía que había desafíos que no podía dejar pasar.

Edward creía que su amiga estaba más que loca, pero si no hacia lo que ella decía terminarían las cosas muy mal. Además era como si lo estuviera retando y él no podía quedar mal ante un desafío, menos si tenía un gran público ante él; así que rápidamente sujeto la cabeza de Rosalie entre sus manos y se inclinó hacia ella obligándola a estar cerca de su cuerpo, trató de pensar que no era a su mejor amiga a quien estaba besando sino a la chica castaña que estaba a unos metros de distancia, entre cerró los ojos y presionó los labios sobre los de ella introduciendo su lengua y dejando espacio para que ella también lo besara, después de unos segundos se separaron.

—Me dejas sin aliento, Edward—dijo Rosalie llevándose una mano al pecho, estaba sorprendida de la forma en que su amigo besaba.

—Es hermoso ver una pareja tan enamorada—intervino Esme—ahora si gustan les mostramos su habitación para que puedan tener una reconciliación debida.

Rosalie aplaudió y sujeto la mano de Edward para seguir a los padres de Emmett, pasaron junto a Bella pero esta se hizo a un lado muy enojada, Emmett tomó el camino contrario del de su familia y rompió algunas hojas en los arboles, decir que estaba enojado era poco.

Jasper se quedo unos segundos a meditar lo que acababa de ver, le sorprendía como Rosalie podía idear un plan tan rápido, según en el camino habían discutido el ir por Edward mientras Rosalie hablaba con Emmett y al final regresarían los cuatro juntos, pero al parecer su hermana tenía otros planes en mente, unos que estaban saliendo a la perfección. Miró a su alrededor y vio a Isabella sentada en la banca bajo el farol, esta le devolvió la mirada e intento sonreír invitándolo a que se sentara junto a ella, este hizo caso y una vez ahí comenzaron a charlar.

—¿Eres hermano de la esposa de Edward? —Preguntó Bella mirándolo con detalle, él solo asintió esperando que su hermana no le tuviera otro parentesco en ese plan que estaban llevando a cabo—Dime ¿Ellos están muy enamorados?

—No lo sé, Rosalie me mantiene al margen de su vida—era más fácil decir eso que idear otro plan que terminaría complicándose— ¿Por qué? —preguntó al ver como el rostro de la chica se ensombrecía.

—Edward dijo que era soltero y que nunca se había enamorado—…hasta hoy, dijo repitiendo las palabras del joven apuesto.

—Bella—balbuceó Jasper entendiendo la situación—las cosas no son como parecen, mañana veras que aquí hay muchos misterios.

—¿Por qué lo dices? —preguntó Bella curiosa.

—Yo sé lo que te digo, solo espera—sugirió el rubio y se levantó de su asiento invitando a su acompañante a hacer lo mismo para dar un paseo por el jardín.

~*~*~*~*~*~*~*~*~*~E&R~*~*~*~*~*~*~*~*~

—Los dejaremos solos para que se reconcilien—dijo Esme llevando a Edward y a Rosalie a su enorme habitación—hasta mañana.

Cuando los señores Cullen salieron, Rosalie evitó mirar a Edward y se enfocó en guardar su ropa en la cómoda que tenia frente a ella, era gracioso que solo fuera por un día y llevara tantas cosas en su maleta, pero uno nunca sabía que podía ocupar. Edward por el contrario se sentó en la cama y miró a su amiga yendo y viniendo por la habitación.

—¿Me quieres explicar que fue eso? —preguntó Edward después de unos minutos en los que el silencio había inundado la habitación.

—Tu tía está en casa y mañana vendrá para acá—explicó Rosalie sin mirarlo.

—¿¡QUÉ!?

—Queria verte y Jasper le dijo que vinimos juntos a Forks a un viaje de negocios, te estoy salvando aun cuando no me avistaste que nos habíamos casado la vida agradéceme—explicó rápido la rubia—además tenía que conocer a la mata vacas.

—¡Te prohíbo que le hables así! —se alteró Edward y fue hasta ese momento que Rosalie estuvo quieta para mirarlo.

—Wow, te pegó duro—se burló la rubia—quien lo diría, Edward Masen enamorado a primera vista. Pero me alegro que sea correspondido.

—¿A qué te refieres?

—¿No viste su cara de odio hacia mi cuando me besaste? Por cierto, besas muy bien.

—No, Rosalie, yo estaba mirando la cara de tu ex novio queriendo asesinarme.

—Debería de hacerlo—sugirió ella—¿Por qué me besaste así?

—Porque estás loca, con todo ese dinero que tienes deberías de pagarte un psiquiatra. —Ella lo miró dolida—Lo siento, es solo que no he dormido desde tu escenita de anoche en mi departamento, y todo el día de hoy me la he pasado metido en este enredo. Pero ya que estas aquí dime ¿Cómo haremos para destruir ese matrimonio?

—Oh ya veo que ahora si te interesan mis problemas sentimentales, que bajo has caído mi pequeño amigo al querer estar con alguien como ella…

—Ella no tiene la culpa de nada, son los padres de Emmett los que los están obligando a casarse.

—Como sea, ella es muy insignificante—sintió la mirada de su amigo—pero si tú la quieres ¿Qué puedo hacer? Dime, ¿Qué dijo Emmett cuando le contaste lo de mi supuesto suicidio?

Edward la puso al corriente de los hechos en Forks mientras que ella le explicaba los detalles que se habían quedado pendientes en la capital; después de un largo rato de charla Rosalie comenzó a bostezar y ambos sugirieron ir a dormir, pero el problema se presentó cuando observaron que la habitación tenía solo una cama ni sillones ni divanes para descansar.

—Duerme en el piso—sugirió Rosalie

—Duerme tu, si quieres—protesto Edward.

Ambos se miraron a los ojos y emprendieron paso veloz hacia el lecho matrimonial, en picada ambos se lanzaron y empezaron a forcejear.

—Mitad y mitad—dijeron los dos al mismo tiempo.

—De acuerdo—una vez más hablaron al unisonó.

—Prohibido tocar—dijo Rosalie

—Si mis besos te encantaro, imagínate mis caricias—se burló Edward y ella lo golpeó con la almohada.

—Cierra los ojos que me voy a cambiar—Edward obedeció y pasados unos segundos el hizo lo mismo, ambos se acomodaron en la cama evitando tocarse, ella apagó la vela y susurró—buenas noches, Edward. Y gracias.

—Buenas noches, Rose—respondió él adormilado—y no tienes por qué, gracias a ti he conocido a la chica más hermosa del mundo.

—Yo soy la más hermosa.

—Sabes que no eres mi tipo. —Esta oración le costó una patada por debajo—ya, duérmete. Y recuerda que tú me pediste que te besara

—Hasta mañana, Masen.

La noche fue incomoda, Rosalie estaba acostumbrada a dormir sola o en los brazos de Emmett así que despertó en varias ocasiones buscando una posición adecuada pero esta solo la encontró en el pecho de Edward. No le importaba estar ahí ni a él tampoco, así habían dormido muchas noches cuando eran niños, se veían como hermanos y eso le hizo preguntarse dónde estaba Jasper, pero en esos momentos ya no le importaba mucho, además estaba segura que los señores Cullen le habían dado alojo, en realidad no eran malas personas solo buscaban lo mejor para su hijo sin darse cuenta que ya lo tenía.

A la mañana siguiente, un zangoloteo despertó a Rosalie quien seguía acurrucada en el brazo de Edward, pero este ya estaba despierto. Cuando ambos abrieron bien los ojos vieron frente a ellos a un furioso Emmett Cullen.

—Buenos días, ¿Cómo durmió la feliz pareja? —preguntó sarcásticamente.

~*~*~*~*~*~*~*~*~*~E&R~*~*~*~*~*~*~*~*~

Aquí el tercer capítulo, gracias por sus reviews Serena y AngelYueGuang espero este capítulo también les haya gustado y se hayan divertido leyéndolo tanto como yo escribiendo, ahora si ya estoy libre de la escuela así que mañana pongo el capítulo final. Muchas gracias por todo.

Besos

¿Reviews?

~Luriana~