Hola queridos lectores! Aquí yo de nuevo :3
Espero que les guste el capitulo de este fic :3
Los personajes de Naruto no me pertenecen.
Disfruten la lectura!
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Esto era nuevo para ella. Y también era extraño, demasiado extraño. Nunca, en su corta "vida" se hubiera imaginado una situación de lo más absurda como la que ahora estaba pasando.
Sakura Haruno, una chica medio muerta pidiéndole ayuda a un completo desconocido. "Menos mal que esta guapo" pensó la chica sintiendo un poco de calor en sus pálidas mejillas ¿Los fantasmas se sonrojaban?
Debía ser fuerte y aferrarse a lo evidente: el pelinegro que le daba la espalda era, nada más y nada menos, que la única persona que la podía ver.
Por lo tanto, se tenía que quedar con él.
—Espero no ser una molestia— susurro. Noto como el pelinegro le dirigía la mirada y como acto reflejo la chica le sonrió—. ¿Está cerca tu casa?
—Sí, está a una cuadra— fue lo único que contesto el pelinegro—. Sakura yo…— fue interrumpido por su celular, que de la nada comenzó a sonar— Disculpa— saco su celular del bolsillo y se alejó unos pasos de ella para contestar.
La chica de orbes jade se dedicó a mirar al chico detenidamente. Era alto y de buen cuerpo, su cabello era azabache con unos sutiles destellos azulados, vestía elegantemente "al parecer es una persona importante" pensó al mirar el traje que traía puesto el chico. Noto como cada una de las facciones en su rostro cambiaba al hablar por teléfono, definitivamente era guapo. Pero lo que más le llamo la atención fueron sus ojos, aquellos pozos obscuros que miraban hacia su dirección en ese mismo instante.
—Listo— dijo el chico en cuanto termino de atender—. Que se arreglen ellos.
— ¿Sucede algo? Te noto molesto.
—Nada, solo mi trabajo— contesto—. Pero vamos a mi casa, falta poco para llegar.
El camino siguiente no habló en absoluto. Él no sabía que decir y ella no quería que la gente pensara cosas de él. Después de todo no era normal ver a un chico hablando solo.
Por fin llegaron a la casa. La chica se dio cuenta de eso al ver al chico sacando unas llaves frente a esa casa, más bien parecía una mansión.
—Entra— comento el chico al ver que la chica se había quedado anonadada.
—Es… hermosa.
Era más que eso. La fachada de lo que le parecía una mansión, era exquisita, los detalles eran diminutos y todos se entrelazaban entre sí. Los colores contrastaban en una gran armonía en esa casa. Y lo mejor de todo era el jardín que el chico poseía, era perfecto. No tenía muchas plantas pero eran las necesarias para hacer lucir una casa.
— ¿Tan sorprendida por un departamento? —se burló el chico al notar como miraba la chica a su alrededor—. Hay lugares mejores.
—Tal vez para ti hayan lugares mejores— contrataco la chica—. Pero para mí este departamento es lo mejor que he visto en mi vida ¿Tu lo decoraste?
—Sí, todo es de mi gusto personal.
—Es perfecto.
—Y eso que aún no entras— comento el chico antes de dejarla entrar.
Todo era aún más hermoso que afuera. No tenía nada que ver una decoración con la otra pero por alguna extraña razón; le encantaba. Todo tenía una temática moderna, aunque no se salía a lo despampanante. Simplemente era un lugar acogedor.
Pero la vista fue lo que más la sorprendió.
—Sabía que esto te iba a gustar— el chico sonrió arrogantemente.
La vista era perfecta. La ciudad entera se lucia ante ella, era increíble tener una vista así, incluso el mar a la lejanía se dejaba ver.
Era simplemente hermoso.
—Me encanta— susurro la chica sonriendo—. Jamás había visto un lugar igual.
—Es por eso que quise este lugar— dijo el chico sentándose en el sofá—. Nunca cambiaria un lugar como este, aunque mi padre me quiera cambiar a otro lugar.
El chico calló abruptamente ante esas palabras. Al parecer aquel tema no era del todo apropiado ante una chica que acababa de conocer. No debía de mencionar nada de su familia, aquella familia a la que nunca pudo impresionar.
— ¿Tu padre no quiere que vivas aquí? — la chica cuestiono curiosa.
—No— fue lo único que contesto el chico antes de ser nuevamente molestado por su celular-. Espera aquí, veré que necesitan.
La chica, al verse sola se dispuso a merodear por la casa. Al parecer aquel seria su hogar por un tiempo. Tenía que acostumbrarse.
—Sí, está bien… voy para allá— el Uchiha regreso con ella, se veía molesto—. ¿Te molestaría quedarte sola un rato? —cuestiono el chico—. Tengo una junta de improvisto y necesito estar allá.
—No, no me molesta para nada, después de todo ¿Quién me va a ver? — dijo sonriente aunque consiente de lo que acababa de decir.
Nadie la podía ver.
—Muy bien, entonces adiós— el chico comenzó a caminar en dirección opuesta siendo seguido por la chica que se detuvo en la puesta de la casa.
Se había quedado sola nuevamente. No tenía idea de cómo empezar a buscar su luz, si es que había una. Necesitaba pedirle ayuda al Uchiha. Necesitaba saber cómo salir de aquel problema.
"Todas las personas tienen una misión en esta vida" una vez su madre le había dicho aquello, tal vez por eso no se había ido. Tal vez no había cumplido su misión.
Solo necesitaba saber… cual misión tenia.
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…O…O….O
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Sasuke Uchiha se sentía frustrado. El informe de ventas no había salido como se esperaba, la junta había sido un total fracaso, había perdido dos clientes, un fantasma de había atravesado en su camino. Hoy no era un buen día para él.
Está bien, aquella chica no tenía culpa de lo sucedido en su trabajo. No tenía la culpa de lo inútiles que eran sus empleados. No tenía la culpa que el fuera uno de los mejores empresarios del país.
—Qué día— se quejó frotándose la sien—. Hace tanto que no tenía un día así.
Esperaba que aquella chica pelirosada y de orbes jades no le trajera problemas.
—Aunque al ser un fantasma… ¿Por qué me pasa esto a mí?
— ¡Teme! — un rubio entro a la oficina abruptamente siendo seguido por la secretaria que intentaba correrlo de todas maneras posibles—. ¿Cómo que no quieres recibirme dattebayo?
—No quiero recibir a nadie— dijo el pelinegro seriamente—. No estoy de humor.
— ¡Tú nunca estas de humor teme!
—Hmp
— ¡Eres demasiado amargado! ¡Necesitas una chica! — grito el rubio ignorando la miraba fulminante del Uchiha.
—No necesito a nadie… no me interesa eso del amor, a parte he vivido asfixiado por chicas toda mi vida.
—Ya te quiero ver sufriendo por una, siempre es así— sonrió el ojiazul—. ¿Te acuerdas cuando yo decía que nunca me enamoraría? Ahora mírame, ando babeando por mi chica de orbes perla.
—Tú eres un idiota, yo no… ahora largo.
—Ya te veré teme, ¡Veras tu mundo de rosa en cuanto te enamores de ella! — grito antes de salir, dejando a un Uchiha más irritado que de costumbre.
—Claro, mi mundo color rosa…. Mejor me pongo a trabajar— susurro mirando un archivo por segunda vez.
Tenía un largo día por recorrer.
…O….O….O
Llego a su hogar entrada la noche. Estaban las calles repletas de gente y mientras el caminaba lentamente todos lo comenzaban a saludar. Era rutina, no era muy sociable con los vecinos pero llevaba la relación amena.
Solo que hoy se sentía frustrado, solo quería descansar. En cuanto entro a su casa, camino directo a su habitación; se desvistió, dejándose puesto solamente el bóxer.
—Mañana será un nuevo día— susurro antes de caer en los brazos de Morfeo. Ni siquiera tuvo fuerzas para ir a cenar.
Estaba demasiado cansado, necesitaba descansar.
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….O…O…O
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Había escuchado ruidos en la entrada de la casa. Seguramente Sasuke Uchiha había llegado de trabajar. No supo porque pero se sintió contenta, seguramente era porque al fin podría hablar con el sobre su problema.
Pasar toda la tarde sola y encerrada no le había gustado en absoluto.
Camino lentamente hacia el chico hasta que lo diviso. Se veía cansado, y noto como sin verla siquiera pasaba de ella caminando directamente a su habitación.
—Seguramente ahorita baja a platicar.
Lo espero por unos minutos y el chico no salió de su habitación. "Seguramente está dormido" pensó la chica cabizbaja, al parecer su problema tendría que solucionarse otro día.
Esa noche se mantuvo por la planta baja de la casa, no quería molestar al chico que dormía arriba. Tenía que entenderlo, por más que intentara adaptarse a su nueva vida habría una cosa de la que seguramente no se podría adaptar.
La soledad.
—Sakura Haruno, creo que tendrás que acostumbrarte a estar sola— susurro en medio de la obscuridad.
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…O…O…O
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Mientras la chica se encontraba abajo, un chico dormía plácidamente en su habitación. Se encontraba soñando con algo, que por primera vez en su vida no lo abrumo.
Era hora que Sasuke Uchiha no tuviera pesadillas, siempre las había tenido. Por eso no le gustaba dormir.
Pero ahora dormía tranquilamente, ignorando completamente su alrededor.
—Sakura—en medio de su sueño pudo pronunciar el nombre de la persona que lo mantuvo sereno en su sueño.
Sasuke Uchiha por fin pudo dormir bien.
Fin del capitulo. Este capitulo estuvo cortito :3... Los proximos serán mas largos
Espero que les haya gustado.
Muchas gracias por sus comentarios, los aprecio mucho :)
El siguiente capitulo de este Fic lo subiré el miércoles :)
¿Algún reviews para esta escritora?
Sayonara!
