Siento mucho haberme demorado tanto en subir el 3er capitulo! De verdad que no eh tenido tiempo de nada y mi imaginación ha estado un poco dormida. Muchas gracias por sus reviews, voy a responder a cada uno de ellos en breve, lo prometo! :)

Les dejo el 3er capitulo de esta historia. No será demasiado larga, pero les aseguró que les sorprenderá lo que vendrá luego. De momento la historia no avanza demasiado, pero espero que el 4to capitulo sea un poco más largo. Besos y espero sus reviews!

(Como el repertorio de personajes de la serie no es muy extenso, inventé a algunos compañeros de Sakura. Kin y Goro no existen realmente en la serie)

(Chocolate-con-menta: Eh leido varias historias tuyas y me han encantado!, así que estoy feliz de que te hayas dado el tiempo de leer la mía. Con respecto a lo de la ortografía, me parece muy bien que quieras corregirla =). No se me da muy bien xd)

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Una vez más

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- Qué piensas del pasado.

- ¿No dicen que todo tiempo pasado fue mejor?

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1

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Cuando Sakura despertó descubrió que seguía en el mismo lugar. Sus manos se deslizaron sobre las sabanas grises y sus ojos inspeccionaron el lugar hasta que una mujer sentada en un extremo de la habitación llamó su atención. Era una mujer que no veía hace varios años; una mujer que, sin embargo, estaba grabada a fuego en su memoria desde el ultimo día que la vió: Su madre.

- Al fin despiertas – la oyó hablar mientras se incorporaba sobre su elegante figura. Entonces cerró los ojos y volvió abrirlos con rapidez. Su madre, la misma que había muerto hace algunos años, estaba allí, pero eso no podía ser cierto. Nada de eso podía ser cierto.

- Sakura no me mires así y di algo – volvió a hablar su madre, esta vez con un tono de preocupación. Avanzó hasta el borde de la cama y su blanca mano se estiró hasta coger la de Sakura, quien inmediatamente experimentó un escalofrío producto de lo autentico que se sintió ese contacto.

Eran las manos de su madre, recordaba muy bien como se había sentido el contacto con su madre cuando sostuvo su mano en el hospital aquel fatídico día de invierno.

- Mamá…- susurró con la garganta seca. Ella sonrió.

- Por un momento pensé que no sabias quien era yo – le dijo con ternura.

Sakura pestaño una vez mas. ¿Qué clase de juego era ese?

- Nunca me olvidaría de ti, mamá – respondió sintiéndose aturdida. Quiso volver a dormir, pero algo en su interior le dijo si lo hacia volvería a despertar en el mismo lugar.

Entonces, sintió los labios calientes de su madre sobre su frente y no le cupo duda de que no estaba soñando. Despues de la muerte de Nadeshiko había soñado muchas veces con ese beso sobre su frente, pero ninguno le producía la misma sensación que el real.

El beso que acababa de recibir se sintió idéntico al beso que recibió de su madre la ultima vez que la vio con vida. Tendida sobre la cama de sabanas blancas, con el hermoso rostro muy pálido y un vacio infinito en su mirada, como si de ella solo quedara el cuerpo.

En ese sórdido escenario, Nadeisko se despidió de Sakura con un suave beso en la frente, un beso tan real como el que acababa de darle esa mujer tan parecida su madre. Definitivamente no estaba soñando.

- Estaba tan preocupada por ti Sakurita – le dijo con la voz dulce que tanto a Sakura le gustaba oír. Un tono fino, candido, absolutamente real.

- Ya estoy mucho mejor – respondió mirándola detenidamente a los ojos.

Ya casi no recordaba lo hermosa que era su madre. Y lo agradable que se sentía su presencia. Si tan solo pudiera congelar ese instante para siempre, sin pensar en que el tiempo la arrancaría de su lado mas temprano que tarde.

Si aquello estaba ocurriedo de verdad, si efectivamente el destino le estaba dando una segunda oportunidad, ¿acaso habría una remota posibilidad de evitar la muerte de su madre y la de Shaoran? ¿Acaso…?

- Firmaré unos cuantos papeles y podremos irnos a casa – habló su madre de nuevo, deteniendo sus pensamientos. Pestañó con fuerza, pero Nadeisko seguía donde mismo.

- Te echaba de menos, mamá – le dijo medio perdida en sus propias divagaciones. Ella sonrió extrañada. Por supuesto, la ultima vez que se habían visto había sido esa misma mañana. Solo Sakura sabía cuanto tiempo llevaba sin verla.

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2

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Shaoran fue el único que se acercó a ellos y apartó a Goro de un empujón. Ni siquiera se mostró asustado cuando este le miró con ira y arremetió contra él dispuesto a darle un terrible golpe en la cara.

- No eres mas que un cobarde – le dijo esquivando el golpe con gracia. Goro se puso aún más furioso y volvió al ataque, esta vez con la intensión de noquear a Shaoran definitivamente.

Pero eso no ocurrió. Li tenía una agilidad impresionante y en menos de un segundo Goro saboreo la tierra del suelo con sus dientes de cocodrilo. Después de inmovilizarlo, Shaoran se giró hacia el indefenso muchacho que aún no se recuperaba de los golpes de Goro. Lo levantó del suelo y se lo echó a la espalda. Sangraba de la nariz y a penas podía abrir el ojo morado, pero a pesar de ello, tuvo las fuerzas para agradecerle a Shaoran por lo que acababa de hacer.

- No tienes nada que agradecer – le dijo Li con su usual tono neutro – No soporto a los abusadores – agregó mirando despectivamente a Goro.

Como el espectáculo había terminado, todos comenzaron a retirarse, dejando a Goro masticando la derrota entre sus labios rotos, y a las chicas suspirando por Shaoran, quien de nuevo volvía a mostrarse como todo un héroe. Después de contemplar la escena, Sakura pensó que no sería posible que pudiera estar más enamorada de Shaoran de lo que ya estaba, pero es que el chico siempre hacia algo que la encantaba cada día más.

Aquel recuerdo fue el primero que cruzó la mente de Sakura cuando ingresó al aula y vio a Kin sentado en su banco al fondo del salón, acomodándose las enormes gafas que ya habían sido varias veces reparadas. Sus miradas se cruzaron y ella sonrió, pero él bajó la vista avergonzado.

Algunos de sus compañeros se acercaron preguntándole que tal estaba, y si acaso le dolía mucho la cabeza después de tremendo golpe que se había dado al desmayarse, pero Sakura en realidad no sentía ningún dolor. Fue cortez a pesar de que no tenía deseos de entrar en detalles. Cuando pudo finalmente acomodarse en uno de los bancos, se sintió aliviada y pestaño una vez para asegurarse de que estaba bien despierta.

Tomoyo entró pocos minutos después. Cuando se miraron, la morena corrió hacia ella y le cogió el rostro con ambas manos. Apretó su palma contra la frente de Sakura esperando que tuviera fiebre.

- ¿Por qué viniste a clases? – preguntó horrorizada.

- Ya me siento mucho mejor – respondió Sakura, sin acostumbrarse a oír su voz de antes.

- No es sierto, te desmayaste – repuso Tomoyo frunciendo el ceño.

- Te juro que estoy bien, Tomoyo – reafirmó Sakura. Tomoyo siempre había sido sobreprotectora, pero con los años se había olvidado de hasta que punto llegaba su preocupación. Se sintió conmovida, pero no lo demostró, porque se suponía que ella estaba acostumbrada a ello.

Tomoyo se sentó a su lado aún algo desconfiada y le obligó a jurar que le diría en caso de que se sintiera mareada o lo que fuera. Sakura no tuvo problemas con eso.

Antes de que tocaran la campana, Shaoran ingresó al aula y los murmullos de las chicas se detuvieron un instante para admirarlo. En ese mismo silencio Sakura y Shaoran intercambiaron miradas. Lo vio esbozar una sonrisa, pero el nerviosismo la obligó a bajar la vista a su pupitre, clavando los ojos en la madera tallada. Cuando tuvo el valor de levantar la vista de nuevo, Shaoran ya había tomado asiento y no la miraba.

No se volvió hasta que la campana sonó y las clases terminaron. Entonces se levantó de su pupitre y abandonó el aula.

Sakura se sintió estúpida. No llevaba ni un día allí y había vuelto a actuar como antes, como cuando perdió todo lo que podría haberla hecho feliz. Shaoran salio del aula sin que ella se hubiera atrevido a acercarse, y ella permaneció en su pupitre restregándose los dedos de la rabia. Era una tonta.

- Pasa algo, Sakura? – pregunto Tomoyo a su lado. Sintió una de las manos de su amiga depositarse en su frente - No tienes fiebre.

- Estoy bien – respondio sin dejar de mirar la puerta. Necesitaba valor, necesitaba ir y al menos cruzar un par de palabras con Shaoran. Su cerebro finalmente le envió la orden a sus piernas y se puso de pie. Tomoyo le preguntó a donde iba pero no respondió.

Salió del aula al concurrido pasillo, pero por supuesto que Shaoran no estaba a la vista. ¿Dónde podría encontrarlo? Recordó haberlo admirado tantas veces tendido en el cálido césped de las canchas, con los ojos cerrados y un cigarrillo reposando entre sus dedos.

Dirigió sus pasos en esa dirección, y al poco rato estuvo en las gradas, de cara a la enorme cancha de césped. Shaoran estaba bajo la sombra de un árbol, tendido en su longitud y con un cigarrillo sin encender atrapado en sus labios.

Sakura notó que el corazón había comenzado a latirle con fuerza. Había mirado tantas veces a Shaoran en aquel mismo lugar, pero ninguna de aquellas veces había conseguido reunir el valor suficiente para acercarse.

¿Qué le diría esta vez? No tenía idea, jamás habían tenido una conversación. No sabía si Shaoran era un tipo hablador o mas bien disfrutaba del silencio, ni tampoco sabía si acaso ella lograría ser el tipo de chica que lo entretuviera. Había sido siempre una observadora pasiva. Sabía que sacaba muy buenas calificaciones en matemáticas y que era en general buen alumno, también sabia que no le gustaban los matones y que había defendido en varias ocasiones a los debiluchos alumnos de los constantes abusos, todo sin esperar que fuera a hacérsele un reconocimiento por ello. No se llevaba mal con nadie de la escuela, y formar parte del equipo de futball lo había situado en el lugar de los populares, aunque no se identificaba con ellos. Prefería la soledad, la compañía del silencio matutino y la calidez no sofocante del sol al alero de un árbol. Allí, Shaoran pasaba la mayoría de los recesos y solo a veces Sakura lo había visto acompañado de los chicos del equipo.

- Ve a decirle algo – le había dicho tantas veces Tomoyo y ella todas esas veces se había negado.

Pero esta vez sería distinto. No tenía nada que perder, no después de haber visto en lo que se había convertido su vida.

Cruzo la cancha de césped sin que Shaoran aún hubiese percibido que ella se dirigía hacia él.

- ¿Te vas a pasar la vida mirándolo? – Tomoyo le dio un empujoncito, pero Sakura, vencida por el pánico, retrocedió varios pasos hacia atrás. Shaoran, sin embargo, siguió en aquella posición de relajo. No tenia idea de la batalla interna de la que Sakura era víctima.

El sol estaba pegando realmente muy fuerte a cada paso que daba. No podía decir que no se sentía sobrecogida por el nervio y la ansiedad, pero era ahora o nunca.

- Vamos, Sakura, es solo un chico! – insistió Tomoyo. Esta vez consiguió empujar a Sakura hacia las canchas. Sus zapatos pisaron el césped y en ese mismo momento Shaoran levantó la vista y la miró.

Vio a Shaoran rebuscar algo en su bolsillo. Sacó su encendedor y se dispuso a prender su cigarrillo, pero antes, levantó la vista y se percató de que Sakura caminaba hacia él. Dejó su actividad inconclusa y pareció expectante…

- Te está mirando, ve – otro empujón. Shaoran se incorporó del todo y Tomoyo aprovechó para saludarlo extendiendo su larga y delgada mano. Sakura se quedó de piedra y no respondió. Shaoran pareció extrañado de la brutal indiferencia de ella. Si tan solo supiera… pero Sakura giró en sus pasos y se marchó de allí dejando a Tomoyo completamente desconcertada.

Entonces sus miradas se encontraron. Sakura mantuvo la mirada fija en aquellos ojos ámbar y detuvo su andar solo cuando estuvo a pocos metros de él. Shaoran guardó descuidadamente el cigarrillo en uno de sus bolsillos y estuvo por decir algo, pero Sakura no lo dejó.

Debía hacerle saber cuanto lo deseaba, cuanto lo amaba en secreto. Debía poder decírselo finalmente sin salir corriendo de allí o fingiendo que nunca había depositado su mirada en él. Debía hacerlo porque de lo contrario sería muy tarde…

- ¿Shaoran llevará a otra chica? – preguntó con el corazón fracturado. Se llevó una mano al pecho y se sintió traicionada, humillada por creer todas esas veces que Tomoyo le dijo que Shaoran estaba interesado en ella, por creerse el cuento de que él simplemente era muy orgulloso para declararse.

De modo que tenía que ser ella la que actuara primero. Así debía haber sido desde un comienzo. Sakura terminó con la distancia que los separaba, y cogiéndolo de la solapa de la camisa lo acercó mucho a ella y respiró vagamente su esencia de hombre antes de plantarle un beso en los labios.

- ¡Me mentiste! Dijiste que yo le gustaba! – gritó. Se puso a llorar enseguida y Tomoyo la imitó. Sintió los brazos de ella aferrándose a su espalda, pero la evitó. No quería su consuelo, no quería más engaños. Tomoyo le había mentido, la había traicionado y ella, siempre siendo una estúpida, se había creído la película de que Shaoran estaba enamorado de ella. ¡Por dios, si en todos esos años jamás se había acercado a ella!

Sintió las manos de Shaoran clavarse en su espalda, atrayéndola hacia él hasta que no había forma de que pudieran estar mas cerca. Él respondió el beso con energía, hambre y solo se calmó cuando ambos necesitaron aire para respirar.

Entonces, Shaoran cargó su frente contra la de ella y sonrió sin que Sakura pudiera verlo.

- Me gustas – susurró ella escuchándose por primera vez diciendo lo que por tanto tiempo había ocultado – Desde siempre – agregó en un susurro.

Shaoran no respondió, pero Sakura podía sentir como él seguía aferrado a su espalda, con las llemas de los dedos clavadas en su carne. El beso que finalmente le dpositó en la frente despejó toda inseguridad.

- No sabes cuanto deseaba escucharte decir eso – susurró él y fue todo lo que Sakura necesitó saber. Tomoyo había tenido razón aquella vez… y en realidad siempre la tuvo. Shaoran sí la quería.

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- Cuando cumplas tu deseo, yo me llevaré tu alma - la voz se oyó en todos lados, y en ninguno. Él asintió, pero tenía pensando traicionarlo...


Continuará. Parece ser que Sakura está feliz... pero será todo color de rosas? Hay cosas que Sakura no puede cambiar... que ocurrirá con eso? Yo tengo algunas teorías al respecto, pero me gustaría saber que más se les ocurre a ustedes que está pasando.

Sigan leyendo! Tardaré mucho menos en subir el siguiente capitulo! Dejen Reviews por favor =)

De nuevo muchas gracias a quienes se dieron un minuto para comentar esta historia, no saben lo feliz que me hacen!