"Pero mira, sí la bella durmiente acaba de despertar". Dijo una voz qué provenía de la puerta. Last dirigió su mirada para dar con tres ponis diferentes.

Uno de ellos qué era un pegaso rojo de crin celeste se acerco para examinarlo en silencio incomodando al unicornio.

"Ésta totalmente curado". Sentenció este con una voz sería y profunda.

"Muy bien entonces saquémoslo de la cama y llevémoslo con los demás". Aclaró el de la voz de hace un rato, el cual era un poni terrestre rosa de crin blanca y ojos rojos.

"¿No crees Brigs qué sería mejor dejarlo descansar un momento más al pobre?". Pregunto de manera tímida un unicornio marrón y crin naranja.

"No lo creo Force, Key me dijo claramente qué en cuanto se despierte qué lo lleváramos, aunque sea arrastrando, con él y Masters". Sentenció el otro para luego tomar a Last por una de sus patas y jalarlo fuera de la cama.

"¡E-Esperen! ¿Qué hacen? ¿Quiénes son ustedes? ¡Ayuda! Me están secuestrado".

"Ya cállate niño, qué te responderemos tus pregunta cuando estemos con los otro dos viejos". Lo cayó Brigs

"A-Al menos díganme q-quienes son ustedes".

"Ésta bien". Dijo el otro saltando y poniéndose con los demás. "Nosotros somos los guardianes eternos, o por lo menos parte de ellos". Le respondió dejando a Last con los ojos bien abiertos. "Bien ya basta de charla, así qué nos vamos". Dijo para después agarrarlos de vuelta de uno de sus cascos y arrastrarlo.

Ya llevaban un tiempo caminando por el pueblo. Y en el transcurso, Last pudo observar desde el suelo con claridad qué ya no estaban en Equestria, ya qué se podía ver qué estaban en una zona tropical aparte de qué la población era en su mayoría jaguares. Esto le daba una clara idea de qué ya no estaban en Equestria. Uno de los guardianes se le apareció de depende en su campo de visión a preguntarle.

"Disculpa, y sí es qué usted me lo permite, ¿puedo preguntarle una cosa?". Se acerco a preguntarle tímidamente Force a al semental mientras era arrastrado.

"Claro, ¿qué quieres saber?".

"Pues verás, es qué eh notado qué usted se asombro cuando mí hermano le comentó qué nosotros éramos guardianes eternos, ¿acaso usted sabe algo de nosotros?".

"Espera, ¿dijiste qué él era tú hermano?". Pregunto señalando al poni qué lo estaba llevando.

"Sí, él y Dust son mis hermano". Le contesto dando una nerviosa sonrisa.

El otro aún sin poder creerlo sacude su cabeza y termina por responderle la pregunta.

"Bue, en fin". Toma aire. "Sí, se de ustedes, resulta qué soy arqueólogo y en varias excavaciones me tope con un montón de tablas en donde hablan de los guardianes eternos, seres inmorales qué fueron puestos en este mundo para proteger a todos de los peores dioses qué pusieron existir, pero me extraña el qué sean más, porque en las mismas tablas sólo menciona la existencia de uno".

"Ya veo".

"Vale, sí tantas energías tienes para hablar, porque no mejor caminas por tú cuenta, ya me arte de llevar arrastrando". Dijo Brigs soltando la pata de Last y tomando una manzana de un negocio para después comérsela. "Le puedes pagar por mí, me olvide mí saco de monedas en la casa". Le pidió a Force mientras tomaba otra manzana más y salir caminando con Dust.

El otro sólo rodó los ojos y pagó las manzanas y un par de cosas más qué considero oportuno llevar. Pasaron media hora más caminando para llegar a las afueras del pueblo a donde sólo había una casa mediana de la cual se podía ver a un pequeño grupo de niños jaguar jugando en la entrada. Cuando estos se les aparecieron todos saltaron a recibir al grupo de ponis. Los cuatro entraron a la casa y fueron recibidos por mujer jaguar qué tenía entre sus manos a un bebé.

"Hola Sila, ya volvimos, ¿donde andan los viejos?".

"Key no ha vuelto y Masters está en la cascada meditando". Le respondió a lo qué Brigs miro a Force.

"Voy por él". Dijo para salir nuevamente por la puerta.

"¿Me pueden decir quién es él?". Le pregunta la jaguar al poni de crines blancas al ver a Last.

"El es el niño del qué te hablábamos".

"¡¿El?!Yo pensé qué hablaban de un niño en serio".

"Tienes razón, el era un niño hace veinte años, pero ahora precisamos de él en estos momentos".

"Brigs puede ser qué un día de estos trates a todos cono deberías y no como niños, solo porque tienes más de trescientos años". Dijo mientras se llevaba una mano en la cara.

El tiempo fue pasando y Force no estaba volviendo con Masters, Brigs se había puesto a jugar con los niños mientras Dust y Sila preparaban la comida, en cambio Last se mantuvo viendo las cosas qué la jaguar tenía colgado en la casa sorprendiéndose de algunos objetos de importancia arqueológica qué ésta tenía en su posesión. Justo en eso vio un objeto qué le llamó la atención y quiso tocarlo pero alguien lo interrumpió.

"Yo qué tú, no tocaría eso". Le dijo alguien mientras evitaba con su casco qué lo tocara.

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"Sabes bien qué lo qué hiciste no fue correcto verdad". Le decía una poni a alguien qué se encontraba a sus pies.

"Perdóname mí señora yo no quise...". Le rogaba alguien con un tono triste en su voz.

"No llores mí leal sirvienta, se qué no lo hiciste a propósito y te perdono, pero recuerda qué por culpa de tus actos no podrás salir por un buen tiempo".

"Gracias, gracias". Le agradeció mientras se inclinada ante la poni.

"Pero no puedo decir lo mismo de aquel semental, aunque eso no me impediría qué te de esto para qué intentes convencerlo para qué se nos una". Aclaró ésta a lo qué la poni asistió mientras tomaba algo con sus cascos.

"No se preocupe mí maestra, haré qué él se nos una, cueste lo que cueste". Dijo para después salir de la habitación.

"Eso espero".

En cuanto estuvo sola y fuera de la vista de alguien, se recostó contra un muro y se acaricia el vientre.