Título: With a Few Good Friends
Categorías: FriendShip/Humor
Advertencias: Ninguna.
Capítulos: 3/(¿?)
Todos los personajes de la Serie South Park le pertenecen a Trey Parker/Matt Stone.
Gracias por agregar esta historia a favoritos y principalmente gracias por todos sus hermosos reviews.
®ShinigamiJazzDark89
With a Few Good Friends III
'¡Hoy Nada Hay Que Hacer!'
El transcurso del aeropuerto a la casa de los Donovan se llevaba a cabo con bastante tranquilidad, los chicos no paraban de bromear entre sí. En los asientos traseros se encontraban Craig junto con Tweek, el rubio no paraba de acariciar al cobayo de nombre Stripes; Craig a ver la escena que le regalaba el rubio inconscientemente provocaba que una sonrisa boba se formara en sus labios. Tweek se veía de lo más adorable con esa playera de Aeropostal color verde junto con sus bermudas con un estilo militar, el cabello rubio se movía de una manera bastante elegante cuando el aire chocaba en el rostro de Tweek. Hubiese apreciado más a Tweak si no hubiese sido que Clyde había comenzado a decirle lo tierno que se veía al observar de esa manera a su rubio amigo, el menor de los tres se encogió en su asiento y ladeó su cabeza para ver el paisaje de le otorgaba el estado de Texas.
La Hummer H2 de Clyde era tan cool que los autos que iban de ambos lados de la carretera eran mierda comparado con aquella belleza de transporte. Bebe Stevens escuchaba las conversaciones que tenía su novio con los amigos de Clyde, simplemente se limitaba a oír y reír cuando era necesario. Ver de aquella forma a Clyde le hizo sonreír internamente, su novio al fin podría pasar el mejor verano de su vida y al fin tendría más amistades que ese chico raro de nombre Kevin Stoley. Le desagradaba ver como el castaño era "absorbido" a aquel extraño mundo de ciencia ficción; Kevin era un chico agradable pero el único amigo que tenía era su pareja y temía que este pasara más tiempo con el pelinegro que con ella.
Tweek observaba a través de la ventana y sintió tanta paz al ver que no era como la ruidosa ciudad en dónde vivía. No había mucha gente en las calles y eso lo provocaba felicidad, pasaría un hermoso verano sin esa gran presión sobre sus hombros, primer verano que no trabajaría en la cafetería. Al principio creyó que sería una mala idea viajar hasta Texas pero una vez estando aquí, se da cuenta de lo equivocado que estaba. Inhala todo el aire que puede y exhala lentamente… todo estaba tan pacifico y con la mascota de Craig sobre su regazo, lo tranquilizaba aun más.
—Llegamos chicos, mis padres morirán cuando los conozcan…, y traten de no hacer enojar a mi mamá o tenderemos problemas —. Los chicos tomaron eso como una broma y comenzaron a reírse, pero la sonrisa de Clyde se borró cuando millones de situaciones vergonzosas llegaron en su mente, y en todas esas bochornosas escenas los protagonistas eran su amada madre; Betsy Donovan y el.
Estacionó la Hummer a un lado de la banqueta y el primero en bajarse fue Clyde ya que tendría que abrirle la puerta a su querida novia, Bebe. Craig fue el segundo en bajar y con tan sólo tener un pie sobre el pavimento se estiró como un gato, sus músculos estaban tiesos ya había pasado demasiado tiempo sentado y el culo le ardía horriblemente. Tweek hizo lo mismo que Craig sólo que dejó primero a Stripes en el asiento para estirarse libremente, ya después de eso nuevamente tomó al cobayo entre sus manos y cerró la puerta trasera de la Hummer de Clyde que cuando se las enseñó en el estacionamiento del aeropuerto comenzó a presumir que era lo mejor que sus padres le habían regalado al cumplir los dieciocho años.
Los cuatro se dirigieron hasta la puerta que daba acceso a la cocina y entraron por ahí. La cocina estaba pintada de un amarillo y todo estaba sumamente limpio y todo en su lugar, Clyde les dijo a los chicos que esperaran en la sala y el les llamaría a sus padres. Bebe fue detrás del castaño y Craig comenzó a inspeccionar la casa del castaño que se volvería su hogar por todo un verano eterno. Tweek con miedo de quedarse solo en esa extraña casa siguió a Craig y cuando el pelinegro se detuvo, chocó con la ancha espalda del mayor de los tres. Craig ladeó su cabeza en dirección del rubio que lo miraba con terror en su mirada y comenzaba temblar con su Stripes en ambas manos temblorosas.
—Ten cuidado, Tweek.
Craig se instaló en el sofá rojo y Tweek se sentó en el otro sofá, manteniendo su distancia, no quería que Craig lo odiase por ser tan jodidamente distraído porque siendo así tendrían problemas con el mayor por todo el verano y no quería que Tucker lo odiase ¡Oh Jesús! Eso era tanta presión que moriría ahí mismo.
Bebe rompió aquel incomodo ambiente que pasaba el rubio y les indico con una seña de que la siguieran. Los llevó hasta el patio trasero en donde había una piscina y la madre de Clyde se encontraba dentro de la piscina y el padre se encontraba asando una pequeña carne asada para los nuevos invitados.
—Bienvenidos chicos. Sus madres y yo tuvimos una conversación por el Messenger cuando ustedes habían salido de sus respectivas ciudades hasta aquí.
—Es un placer conocerla personalmente, Mrs. Donovan.
— ¡Ack! también es un placer conocerla, Mrs. Donovan —Tweek hizo una pequeña pausa para tomar aire, los nervios lo estaban consumiendo lentamente —. Seguramente mi mamá ya le habrá contado todas las medicinas que debo tomar.
—No te preocupes, Tweek. Tu mamá ya me pasó todos los nombres que los medicamentos que tomas.
Craig hizo una mueca de disgusto al oír todo aquello, le gustaba que Tweek consumiera aquellos medicamentos que ni necesitaba en un primer lugar, el no era ningún loco que necesitaba tranquilizantes y todas esas mierdas.
—Chicos, en unos minutos estará listo la cena, vayan poniendo la mesa para cenar, esta noche habrá un buen clima —habla Roger Donovan.
Después de pasar una maravillosa cena con los padres del castaño, Clyde llevó a Bebe hasta su casa mientras que Craig y Tweek comenzaba a desempacar todas sus pertenencias en el cuarto de Clyde. Craig dormiría en un colchón inflable mientras que Tweek dormiría con Clyde, ya que el sofá que estaba en la habitación tenía pequeños residuos de la pequeña aventura que había tenido Clyde con Bebe antes de ir por sus amigos. La habitación ahora estaba ordenada y ambos estaban a gusto al igual que Stripes.
El reloj marcaba las 11: 00 pm y Clyde entró a su habitación y vio como Tweek ya tenía puesta su pijama y Craig solamente tenía unos bermudas y su pecho al descubierto. Por su mente llegó la idea de que ya no podría seguir durmiendo desnudo ya que seguramente Craig le haría una maldad cuando estuviese dormido.
Craig puso el colchón a un lado de la cama del castaño -precisamente en donde podía ver claramente a Tweek- cuando hacia todo aquello, Tweek lo observaba atentamente y Stripes descansaba en la almohada del rubio. Clyde al ver como el rubio observaba a su amigo pelinegro, se formo una sonrisa maliciosa en su rostro… su cuarto apestaba a "tensión sexual" y el no era el responsable de aquella tensión. Clyde sabía que Tweek tenía "ciertos sentimientos" hacia Craig y por eso se comportaba torpemente cuando Tucker estaba cerca y por eso se ponía más nervioso de lo normal.
Craig terminó de acomodar su cama temporal y se acostó viendo a Tweek que lo veía de esa manera, las mejillas del rubio se cubrieron de un color rosa al ver como esos ojos lo miraban de esa manera que lo mataba internamente, rápidamente se acostó del lado derecho para evadir aquella mirada, Stripes aun dormía en su almohada pero eso no le importó por ese momento. Clyde apago las luces de su cuarto y todo se sumió a la oscuridad, sólo las luces de la luna penetraba la ventana -ahora despejada, ya que no tenía esa manta negra que impedía que entrara luz- al instante Clyde se entregó a Morfeo, dormía boca abajo y su cabeza descansaba en la almohada de funda color azul oscuro.
—No tienes el peluche que te envié por correo, me habías dicho que dormías con "é" todas las noches.
Tweek se levantó de la cama y fue hasta una de sus muchas maletas y de ahí sacó un peluche de una taza de café que tenía cosido "I Love NY and Coffe" volvió a acostarse a un lado del castaño evitando a toda costa de despertarlo y durmió viendo desde arriba de la cama a Craig que le sonría triunfante.
—Ngh… no podía dejarlo. Evita que tenga pesadillas por las noches.
—Bien. Entonces, que pases buenas noches, Tweekers.
"Tweekers" ese apodo especial que sólo Craig podía utilizar, y que lo ponía a un más nervioso cuando escuchaba como Craig lo pronunciaba con esa voz tan… especial.
—Buenas noches, Craig —abraza al peluche y cierra los ojos para así entregarse a Morfeo con un Stripes durmiendo tranquilamente a un lado de su almohada.
Continuará…
N/A: Yo amo escribir esta historia, se me hace tan… extraña. Es que yo escribiendo algo que no fuese tan dramático se me hace extraño y pues ustedes ya ¿entendieron mi mensaje? Sin mucho que agregar y espero que este capítulo haya sido de su agrado :)
Nos leemos en la próxima actualización.
Shinigami Out.
