Capitulo 3: Acosadoras…

Capitulo 3: Acosadoras…

En un lugar cercano, se encontraban los hermanos del kazekage peleando como de costumbre, siempre en desacuerdo, ahora la discusión la provoco un inocente comentario de Kankuro:

- A ver explícame lo de nuevo ¿Que ella que?

-siempre tiene a Gaara encerrado en esa oficina llevándole mas trabajo, además se cree muy inteligente- empezaba a enojarse sólo de hablar de ella.- es una estupidita… y yo… no quiero que Gaara..

-¿Tu que? Temari ¿estas loca? nosotros ni la conocemos bien, apenas la has visto en la oficina y…. – la mirada de la rubia se desvió dándole a entender que la conocía de antes –¿que te hizo? ¿De donde la conoces tan bien hermanita?

- ¿Qué te hace pensar eso? En mi vida… - se fingía la ofendida.

-Por favor es obvio que algo tienes contra ella, siempre que vas a la oficina de Gaara – sintió un golpe en su cabeza que le sacaron lagrimitas.

- La oficina del kazekage, recuérdalo, tenle respeto cabrón – estas aclaración fue mas bien para desviar el tema.

- Tú lo puedes llamar hermanito pero yo… te pasas. Volviendo a lo que me atañe, es obvio que la conoces, ahora dime ¿de donde?

- que te importa

- me parece dulce… extraña pero apacible y de verdad es inteligente – se rascaba la cabeza recordando las veces que de la boca de esta escapaban mejoras, que ni siquiera se le habían ocurrido, para su ejercito de marionetas.

Con voz melancólica Temari se le escapo - También a él le parece "problemáticamente fantástica" – lo dijo inconcientemente. Kankuro conocía esa palabra, era una frase muy recurrida por un ninja perezoso de Konoha y el tono de su hermana denotaba unos celos a muerte, recordaba el dicho del Nara las mujeres son muy "problemáticas". Le daba gracias esa palabrilla.

- Así que estas celosa… no que el vago de Shimaru no era para ti...

Con un sonrojo que no pudo ocultar Temari dio a entender que eso era falso, pero solo era para mantener su imagen de mujer dura y orgullosa que ningún hombre podría legar a domar.

-¿Y de donde la conoce ese vago? ¿De donde? – la pregunta retórica fue respondida en un instante, debió ser cuando…

- Tonto, fue cuando vino a dejar unos pergaminos de la alianza entre nosotros y Konoha – la chica comienza a explicarle a un poco observador hermano lo que sucedió hacia apenas un mes –Nos vio jugando Shogi y con tres movimientos derroto al vago. Claro este quedo impresionado…

-me imagino, tu con tanto que has estudiado para ganarle y no los has logrado.

-Ni me digas, maldita mocosa, el otro día la cache viendo a Gaara raro. No lo voy a permitir. – dijo mientras golpeaba en la mesita junto al sofá.

- ¿Qué? Vas a decirle al Kazekage que se deshaga de su brillante ayudante solo por que te cae gorda o ¡ya se! mejor dile que la destierre por que te puede quitar a tu amorcito – Kankuro empezó a burlarse haciendo gestos sobre besos, abrazos, canturreando algo sobre se gustan, a lo que temari respondió con un golpe en la cara que lo dejo estático por unos minutos.

- Que tal si Gaara cae en sus redes diabólicas – Unos ojos cabreados se iluminaban en su rostro –Cuando puede elegir a una Kuinochi que este a su altura, no esa gorda, mal hablada, fea y … buurrr. Me cae tan mal – Bufo.

- A mi me parece interesante y creo que es mas delgada que tu…- el marionetista se tapo la cabeza pues pensó que le daría otro golpe por su comentario. La rubia no hizo nada, el sentir que estaba perdiendo al único hombre que le interesaba, que su vago estaba siendo robado por esa. No permitiría que se llevara también a su hermano menor. Se encontraba dispuesta a pelear en el hipócrita mundo de las mujeres con tal de proteger a sus hombres…ah también a Kankuro, no recordaba de quien debía protegerlo pero lo haría de todas formas.

La plática desencadeno mucha irritación en la chica de ojos zafiro, que encontrando alivio en un bolsa de papas gigantes que saco de la alacena, comiéndolas con extrema rapidez. Incluso cuando su castaño hermano trato de robarle unas cuantas recibió un gruñido feroz demostrándole que no debía acercarse a su territorio, donde se esparcían las mijagas.

- Dame esas papas… - apenas podía decirlo la rubia con la boca llena de papas.

- No, son mías las compre para ver mi película favorita..

- ¿Los tontos no encuentran novia??

- Que te pasa mujer loca e histérica devuélveme mis frituras…. - Mientras en el sillón luchaban de forma divertida, inmovilizando al otro con brazos y pies.

Un sonido hueco y la puerta se abría de golpe, la tormenta de arena había pasado hacia muy poco , dejando a la luz al ninja de hielo frente a sus hermanos, las papas y un patética pelea; le costaba mucho trabajo integrarse en aquella vida familiar que siempre le fue negada, sentía que todo eso eran tonterías, al mismo tiempo deseaba unirse a ese grupo de inmaduros y disfrutar, pero aun no sabia como. Solo se les quedo mirando con esas aguamarinas inexpresivas.

- Bienvenido….- se limpio los pedacitos de papas de la ropa y cara olvido el de sus dorados cabellos, amablemente indago - ¿como te fue en el trabajo? ¿Te sientes mal? Es que es muy temprano… – Realmente le preocupaba, trabajo, desvelo y su poco apetito, la soledad que aun no podía eliminar el respeto de los aldeanos ni su amor fraternal.

Tantas preguntas abrumaban al pelirrojo, no le gustaba que le prestaran descomunal atención sin embargo era agradable, le daba calidez a su alma – Estoy bien, sólo que ya estaba harto de estar encerrado en la oficina yo solo.

- ¿Solo? No estaba contigo Matsuri, siempre se queda hasta muy tarde… - fue la curiosidad la que lo hizo formular esa pregunta, mientras se quitaba su gorrito de gato.

- De seguro le dio flojera o se fue por allí a comprar ropa, debe ser una excusa para dejarte todo el trabajo – "lo sabia esa mocosa es peligrosa, debió irse a comprar un vestido para conquistar a Shikamaru" los ojos psicópatas de Temari no pasaron desapercibidos por Gaara.

Frunció el ceño levemente – Se sentía mal, por eso se fue temprano, dijo que estaba cansada.

La rubia parecía poseída, quería decir miles de cosas sin sentido ni fundamento sobre esa asistente, al percatarse de esto Kankuro le tapo la boca al mismo tiempo que le daba un pellizco. No quería confundir a su inexperto hermano menor en cosas de mujeres, más que nada por las ideas dementes de la mujer a su lado.

- espero que recupere pronto... ¿te es de gran ayuda verdad?- la pregunta era mas profunda de lo que parecía, como hombre el castaño se daba cuenta de lo mucho que influia esa niña en el carácter frió e imperturbable y casi podía jurar que en las noches de que pasaba solo deseaba que le acompañara.

- Supongo que si…. Lo es – si era de gran ayuda, mas de lo que el mismo pensaba, aunque el pudiera hacer todo el trabajo solo (al no poder dormir le sobraban horas de ocio) su figura alivianaba las tareas del día llenando de luz su rededor con su sonrisa. – Estoy chocado, tomare un baño……

- No quieres cenar, te puedo preparar algo si quieres - atentamente se presto la chica de ojos zafiro.

- No, gracias comí algo en el camino…. Hasta mañana Kankuro, Temari

Decepcionada por su desprecio contesto con voz tenue – Hasta mañana Gaara- ella quería que el pelirrojo la necesitara, deseaba sustituir a su difunta madre al igual que hizo años atrás con el marionetista, este la confortó diciéndole que todavía faltaba para que el frió poseedor de Shukaku se acoplara al circulo familiar, el demostraba su afecto de otras formas. Ella lo entendía pero ansiaba poder compartir todo aquello que se perdió en miedo de los años, el temor de los demás que le impido amar a su hermanito como se merecía.

En la tina del baño Gaara observaba la noche estrellada por la amplia ventana, sentía una opresión en el pecho, no podía relajarse, pensaba en que tendría que hacer un esfuerzo por llevarse mejor con las personas de su rededor, especialmente con su asistente ya que pasaban muchas horas juntos y separados por la poco que deseaba conversar con ella. Tomo esa decisión en ese instante de convertirse en su amigo, tal como le medio enseño Naruto. Ansiaba que llegara la mañana para poner en práctica las pocas enseñanzas de Kankuro y Temari "como socializar con los demás" – aunque pensándolo bien esos dos tiene técnicas raras, especialmente Temari ¿Para que le voy a preguntar donde compro su ropa? – confundido con las raquíticas explicaciones de sus hermanos sobre el trato entre los amigos.

A pesar de las miles de cosas que había planeado el día anterior el pelirrojo no se atrevió a llevarlas a cabo. De igual forma no le exigió a su ayudante que fuera a la revisión que se planeo, decidió dejar las cosas por la paz por que aun no se sentía capaz de ser sociable. Pero sin razones aparentes su auxiliar fue la que a partir de ese momento se esforzó por ambos para crear una amistad real, algo más que cruzar unas simples oraciones en la jornada, más que cordialidad. Los días pasaron sin que ninguno de los dos se atreviera a mencionar el incidente del desmayo principalmente por que Gaara consideraba que eran preguntas formuladas por morbosidad; sin embargo hubo un cambio, la coexistencia, el día a día los hizo convertirse en los meses venideros en buenos amigos. Increíble- decía constantemente Temari cuando los escuchaba reírse de cosas banales o cuando Gaara participaba animadamente en la discusión sobre temas controversiales.

El hecho de imaginar lo bien que lo debían pasar o que después la arpía atrapara a su hermano menor, ponía a la rubia verde de coraje y empezó formar una alianza con cierta chica conocida por su gran sensualidad y belleza para que sacar a su "feo" problema del camino. Así como se fue enamorando de shikamaru por las misiones que por "casualidad" debían cumplir juntos, conoció a una gran aliada en su maléfico plan de separar a Matsuri y el Kazekage.

- ¿¿Explícame como vas a separarlos si ni siquiera están juntos?? – confundido mientras pulía a sus marionetas el castaño preguntaba esperando una respuesta irracional, de esas que últimamente daba su hermana.

-Ya lo veras… ya lo veras….. ji ji – un halo de luz magnética se desprendía de su rostro dejándolo macabro, Kankuro mejor no replico sabia que cuando se ponía así nada la detenía.

Realmente sucedió, el marionetista lo notó, mas bien todos en la aldea lo vieron el arma poderosa de la que se jactaba Temari ni mas ni menos que la ninja experta en jutsus de control mental, Yamaka Ino. Envidiada por las mujeres, acosada por los hombres, podría decirse que no existía muchacho que resistiera sus encantos (aun Sasuke cayo en sus redes una vez) era la indicada para enseñarle al pelirrojo como tratar a una dama. Frente a multitudes de rabiosas fans del Gondaime, la rubia paseaba con el tomada de su brazo, salían al café, al cine, a comer, al templo, se metía en su oficina para hacerles cariñitos o masajitos que sólo fastidiaban al pelirrojo.

El por que este aguantaba la empalagosa presencia de Ino, era una pregunta que atropellaba los pensamientos de Matsuri cotidianamente, por un lado por ese cuerpo de diosa combinado con un rostro angelical y por el otro por el acoso de su hermana mayor para que la tratara excelente "recuerda que esto nos ayudara a afianzar nuestra relación con la Hoja" decía. Le lastimaba verlos salir tan cerca, que ella tomara su mano o que recargara ligeramente en su pecho, que pasara su tiempo libre divirtiéndose con ella; a veces creía que fallecería por el dolor insoportable que era el darse cuenta de que a pesar de todo su esfuerzo "solo era la ayudante de confianza", que junto a ese ser maravilloso no era mas que una basura. La nostalgia de tanto en tanto, la desesperación la hacían quebrarse rompiendo en llanto en los rincones de la solitaria oficina, mientras patéticamente revisaba informes de quien sabe que cosas. No podía concentrarse su brillante mente se quedaba en blanco, solo pensaba en el, en lo que estaría haciendo, si le gustaba estar con ella…lo cual la envenenaba mas y mas, sumiéndola en noches en vela lloriqueando en silencio para que nadie la escuchase. Calmándose con sobredosis de pastillas, lo último que deseaba era que todos se dieran cuenta.

- Gracias a dios que se fue hoy - fue un pensamiento en voz alta, que la dejo al descubierto.

- No pienses que por que se va las cosas, volverán a ser iguales – una sonrisa burlona se dibujo en el rostro de la poseedora del gran abanico, miro de reojo la oficina sabia perfectamente que Gaara se encontraba en una reunión con el consejo no tenia de que preocuparse – Ino es inteligente, hermosa, ninja excelente, una mujer en toda la extensión de la palabra … será una buena esposa.

- no se por que me dice todo esto

- Para que te des cuenta y te dejes de tonterías. No eres una mujer o lo que seas digna para mi hermano, nada mas mírate…. No te puedes comparar con ella.

Si la castaña se vio, como siempre, sintió que un balde de agua helada cayó encima de ella. Entendía que sus ilusiones eran solo eso y que debía terminarlas en ese momento. No levanto el rostro siguió acomodando papeles, revisándolos… a pesar de su esfuerzo una lagrima escapo de sus ojos.

Como excusándose Temari completó - Es mejor que te lo diga ahora, el kazekage debe estar con alguien de su clase… y... Bueno tu sabes…. – estaba mas que claro, no había que ahondar mas en el tema, la rubia comprendió que la chiquilla entendió perfectamente. Salio con aires de triunfo. Destruyo las pocas esperanzas de esa torpe asistente "así sabrá que no debe meterse conmigo" pensaba feliz de ver como su plan iba viento en popa.

La pelicastaña salio apresuradamente de allí, sentía como se asfixiaba, el lugar se hacia mas pequeño. Llego a su casa, pero no recordaba como ni cuando, ni siquiera que día; estaba completamente trastornada y las malditas voces se hacían mas y mas fuertes, el ruido era ensordecedor. Gritos de dolor, sangre, niños llorando, la tierra estremeciéndose… no era de su mente... No.

Para comprobarlo salio a la ventana, fuego, sangre, miembros desmembrados… una bomba. Los ninjas se agrupaban para levar a los civiles a salvo de lo que obviamente era un ataque. Y claramente un pensamiento llego a su cabeza – Estupido Kazekage no pudo salvar a esta gente, a ver si puede con las otras- Matsuri alzo la voz y dio ciertas instrucciones a Hideki, antes de que explotara otra. Confusión, la voces de miles de almas se conjugaba y el …..el Kazekage…. Estaba……..