Capitulo dos
Edward prov.
La luz del sol filtrado en las cortinas de mi habitación era un aviso que el día había comenzado; vagamente tenia recuerdos de lo que paso todo el fin de semana. La resaca no se hizo esperar, había bebido como si dependiera mi vida.
Trate de salir de la cama pero dos brazos se aferraban a mi cintura sin dejarme salir. Trate de no reír ante mi broma privada y el infarto que tendría Esme al ver a su querido hijo durmiendo con dos rubias despampanantes en su casa; espera haber usado protección.
Delicadamente quite sus brazos, necesitaba una ducha rápida antes que mi demonio personal llegara y encontrara esta agradable escena.
-¡Edward, abre la maldita puerta!- ahí estaba mi demonio personal, Alice mi hermana.- ¡abres ahora, o pido a Dorotea que abra la puerta en este instante!
Suspire frustrado ¿a caso no me podía dar mi espacio? Nunca me metía en su vida intima. Resignado abrí la puerta sin antes ponerme mi bóxer.
Y lo que me esperaba solo al abrir la enana entro como una fiera a mi habitación, gritando el por que de mi encierro hasta que vio a las dos mujeres en mi cama, dejándole con los ojos como plato.
-¡Edward ¿Cómo pudiste?- comenzó, teniendo el mismo tema- si te encontrara Esme en estas condiciones….
-No lo encontrara, si tu no lo dices- le corte fastidiado
Una de las rubias se levanto desorientada, buscando algo hasta que sus ojos se posaron en mi. De manera felina se levanto, sin importar su desnudez y me planto un beso antes de meterse al baño.
-Sácalas ahora- dijo enojada al ver la escenas
-Vamos Alice, como si tu no hicieras lo mismo- le rete, aunque sabia que no era verdad, Alice no era como el tipo de personas como Tanya en un grado superior pero si tenia sus juegos.
-No me compares con tus calenturas- dijo asqueada por el cambio de tema- mejor arregla tu habitación, huele a sexo – camino hasta la puerta deteniéndose- y apúrate, ayer faltaste a clases.
Me había olvidado que había extendido mi fin de semana ya que mis madres se habían ido de viaje. Pero pensándole mejor, ¿Alice que hacia aquí? Debía estar en el internado, me encogí de hombros antes lo obvio, ella estaba en lo mismo que yo.
Perezosamente camine a la ducha, no me importaba tener publico, ya lo había hecho que más daba.
-Por fin viniste, pensé que tenia que ir a verte- dijo la rubia seductoramente
Adoraba este inicio de día, sexo freso para aguantar las clases. Maneje mi volvo hasta el instituto, Alice solo leía una revista de moda todo el viaje, era una adicta a las compras.
Estacione el auto, despreocupadamente salí de ahí, teniendo el suspiro de mis admiradoras, aun cuando en Forks no había sol me ponía mis lentes dándome el toque rebeldes que me fascinaba.
-Sabias que eso te hace ver gay- dijo Alice
Gruñí ante su comentario, sabia como fastidiarme pero decidí ignorarla; quería comenzar este día lo mejor posible.
-¡Edward….Alice!- la voz de Heidi interrumpió la risa de Alice
-¿Qué pasa?- dijimos
-Reunión urgente
Caminamos tras ellas, tratando de entender cual era la emergencia de la reunión; a veces eran muy superficiales, como el cambio de profesor o cotilleos; así que lo de "urgente" tenia que ser algo superficial, conociendo a Tanya, la reina del drama.
-¿Qué le ocurrirá ahora tu novia?-dijo en susurro Alice dirigiéndonos al sótano.
-No en mi novia- gruñí
-como sea- le quito importancia
Había salido con Tanya algunas par de veces como novios pero lo demás era sexo, era el único laso que nos unía, ya que los dos no creímos en el amor y preferíamos aprovechar el tiempo instruyéndonos con el Kama Sutra, en breves palabras Tanya era como mi diosa del sexo.
Entramos en la habitación ambientada por velas en donde todos estaban sentados según la jerarquía de la organización. Alice y yo nos sentamos adelante ya que éramos los chicos más ricos mientras Tanya nos seguía.
Sin esperarse apareció Tanya con su grupo de huecas, tomando sus lugares. Jessica me sonrió antes de tomas asiento detrás mío, yo incomodo le sonreí sabía que después de esto tendríamos una visita al cuarto del conserje.
-Hermanos… hermanas….- comenzó Jane con la presentación- como ustedes saben nuestra seta solo acoge a estudiantes de nuestra clase- todos asentimos y era la maldita verdad- son escogimos minuciosamente por su físico, dinero y habilidad en la cama.
Suspire anta la misma charada, eran las mismas palabas comenzar con esta reunión, Jane decía todo lo que nos interesaba, tenia información de todos en este colegio.
-Lamento informar que nuestro querido profesor Jefferson ya no tiene poder en la junta de maestros, todos nosotros estamos obligados a tomar nuestras respectivas clases, esgrima para los hombres y ballet para las mujeres
Todos mostraron el desagrado de la noticia, nadie nos obligaba a tomas aquellas clases absurdas que no nos servían para nada.
-No se preocupen compañeros- la voz chillona de Tanya retumbo en el estrado- el profesor Banner nos ayudara
Trate de no imaginarme como lo había logrado, quizás esperaría unas semanas antes que tuviéramos nuestro encuentro intimo, me daba asco tan solo pensarlo.
-El siguiente punto- continuo Jane- es que el señor Leman no cree que el sushi es un alimento sano para nosotros.
-No se preocupen hermanos- intervino de nuevo Tanya – adiós señor Leman- hizo con la mano como si se despidiera- hola señor Chon.
Después de dos horas de analizar a nuestras nuevas presas, nuevos que teníamos que poseer ya que tenían dinero pero no las otras características, comenzó a designarse para cada uno.
Jasper se tenso al ser nombrado, tenia que seducir a una nueva estudiante llamada María, no se veía tan mal para unirse a nuestro grupo pero no tenía dinero así que solo será para la cama.
Alice no dijo nada ante su nueva elección, pero sabia que no se encontraba satisfecha ante el hombre corpulento que le toco; ella prefería de rasgos finos.
-Y por ultimo- dijo cansada Jane- Isabella Swan
Todos se quedaron en silencio ante lo último, solo minúsculos cotilleos sobre la hija legítima de Charlie, la hermanastra de Tanya. Observe con detenimiento la foto, no se veía tan mal la chica, tenía un no se que.
-Yo me encargare de ella- dijo Tanya con amargura- es mi hermanastra y es mi deber hacerle conocer las fantasías carnales.
Todos abandonaron el salón cuando se acaba todo, dejándonos solos a Tanya y a mi envueltos en un silencio que era lo único que hablaba ante la amargura de ella.
-No se que te a hecho – dije al fin sorprendiéndole con mi presencia
-¿A que te refieres?- dijo recelosa
-Te conozco y se que esta chica- le indique la foto de Isabella- no te simpatiza para nada
-¿Eso es lo que crees?- dijo tangente
-Vamos Tanya – le rodee con mis brazos dejando besos húmedos en su cuello- ¿que harás a tu pobre hermanastra?
-Si es posible enviarla a la luna- dijo girándose para verme directamente
-Que madura eres- dije dejando el juego
-Te propongo un juego Edward- dijo seductoramente
-Sabes que lo hare, siempre gano- dije acariciando su brazo.
-Seduce a Isabella hasta llevarla a la cama, quítale su inocencia en cuatro semanas- dijo desafiante
-si gano- era lo que me interesaba en verdad, el premio
-Me tienes a mi para lo que desee
-y si no- dije siguiendo el juego
-Serás mi juguete hasta que me canse de ti
-Es un trato Tanya, serás mi sirvienta sexual toda tu vida, querida- le susurre en el oído dándole una nalgada antes de irme.
