El sol comenzaba a asomar sus rayos por la ventana de una joven rubia, recostada en su cama, inmersa en libros. A pesar de la iluminación tal parecia que la chica no tenia intencion de levantarse, solamente se revolvia en la cama buscando comodidad. En su mente repaso lo que tenía que hacer en el día. Ir a la universidad para la practica de hockey, luego ir a la cafeteria, quizas de compras ya que el invierno se asomaba y necesitaba un saco para el frío, por ultimo verificar que Ruff haya llegado sana y salva de la fiesta, aunque aun sentía que se olvidaba algo...

- ¡La lista de las porristas!- Gritó la rubia, poniendose en cuclillas en la cama, y dando un salto fuera de ella, observando el reloj. No importo que todas sus hojas y libros cayeran al suelo, llegaría 30 minutos tarde a la universidad si no se apresuraba. Como pudo se miro al espejo y se trenzo su cabello al costado, se coloco algo de rimel y corrector, para que no se notara su larga noche, y se dispuso a cambiarse de ropa, a la vez que contactaba a Ruff por su celular. Se puso unos jeans tiro alto, con una camiseta que ligeramente mostraba su ombligo.

Rogaba para que su amiga contestara, era tarde y no parecía haber signos de ella en la casa, pero al escuchar un "hola" del otro lado se relajo.

-Ruff, ¿Cuando rayos ibas a decirme como estas? Debiamos estar temprano en la universidad, para las porristas, y ya voy demorada! Ni pienses que te esperare en casa- Exclamó la rubia mientras metía con rapidez las cosas en el bolso deportivo.

-¡As, tranquila por favor! Mi cabeza no para de dar dolor- Se quejo su amiga, que al parecer había bebido de más- No te preocupes, estoy en casa de Mackency, y me llevara a la universidad, obviamente cuando estemos mejor, la fiesta estuvo muy buena, ¡Te lo perdiste!- Termino de decir entre risas. Astrid solo murmuro entre dientes y salió disparada de la casa, tomando una manzana, para comer en el camino, mientras con equilibrio aun seguia en el telefono.

-Muy bien entonces para tí, pero no pierdas el sentido y vuelve a la realidad, te espero allá en el campo de entrenamiento, por favor intenta llegar temprano al menos a Hockey, no me dejes sola- Suplicó la rubia

- Ja! Mira quien me ruega! Quien no quízo acompañarme a una fiesta, dejandome abandonada!

-No exageres, que rapidamente te conseguiste una amiga nueva.

-Awww! No te pongas celosa, nos vemos allá señorita exigencia- Respondió la chica de coletas, cortando el telefono y dejando a la rubia rodando los ojos.

El invierno se acercaba, y se notaba por que ahora, camino a la universidad, no había demasiada iluminación, solo rayos de sol, que se salvaban de ser tapados por los edificios. La joven apresuro los pasos, era peligroso hacer ese recorrido sola, una cosa era ir con Ruff, pero otra es ir completamente sola y con frío. Apresuro sus pasos y se tranquilizo al ya poder divisar el edificio principal del campus, que se encontraba adelante del campo de entrenamiento, y algunos estudiantes más en el camino, entonces se quito la tensión que llevaba. Entro por la puerta de la entrada y se dirigio con rapidez a la pizarra de anuncios y calificaciones. Era justo lo que pensaba, junto con Ruff habían entrado a las porristas, lo que era perfecto para su puntaje ideal. Entonces dirigió su mirada en las calificaciones de los examenes, que había rendido anteriormente, en Didáctica era puntera, en Psicología tambien con un perfecto 10, pero...

-¿QUÉ!? ¿Quien rayos es Hadokk?- Dijo la ojiceleste, evidentemente sorprendida, pues iba puntero, con la mejor calificación, en lo que iba de física, matemática, y biología- ¿Como lo consiguió? Rayos, ni siquiera lo conozco!- Se reprocho asi misma, mientras en su mente pensaba e intentaba recordar a alguien con ese apellido. Era imposible o sorprendente aquello.

-Hola As! Entonces dime queda.a... Uuooh, pero que sorpresa! Alguien a superado a mi amiga!- Exclamo la rubia de coletas que se había quedado pasmada al ver los puntajes en las pizarras, a ella solo le importaba aprobar, pero su amiga tenía un serio problema de autoexigencia- La verdad que creí que eras la más esquizofrénica con el tema de la universidad, pero este chico te ganó hahaha.

- No es gracioso Ruff- Le reclamo la chica, mientras le golpeaba el hombro, haciendo que esta soltara un pequeño aullido de dolor- Iba a la perfeccion con mi puntaje, y ahora soy segundona, o peor podría llegar a ser tercera!.

- Eres demasiado exagerada amiga, yo creo que la beca te la daran de todas formas, por el miedo que das cuando estas furiosa- Bromeó, pero sin sacar a su amiga de la disputa mental que llevaba- Ya se que haremos, descarguemos toda esta furia y potencial, en un buen partido de hockey, además viendo la hora veo que llegaremos tarde.

"Tarde" esa palabra hizo click en la cabeza de la hermosa rubia, que sin pensar tomó el brazo de su amiga y comenzaron a correr al campo. Ya las demas chicas habian calentado y al parecer iban a comenzar un partido de practica.

- Señoritas Astrid y Ruffnut, que bueno verlas por aquí, con el horario no creí que llegarian- Dijo la profesora Adys, que tambien se encargaba del equipo de hockey

-Lo sentimos, enserio profesora, es solo que se presenti algo- Intento disculparse la chica, mientras sacaba de su bolso la muda de ropa, y su palo de hockey.

-De acuerdo, pero saben que la presencialidad y puntualidad son fundamentales en mi materia, espero que mañana no lleguen nuevamente asi.

-No se repetira- Dijeron las dos en unisóno, mientras corrian a os vestuarios. El conjunto deportivo consistia en un short-falda, junto con una playera de tirantes. Astrid tomo el stick propio de ella, que tenia una cinta celeste, junto con una pequeña pluma azul, que tenia desde que tenía memoria, y lo ponía en cualquier cosa suya que creía importante para marcar su toque personal. Salió a la cancha seguida de Ruff, aprovechando ese momento de libertad para sacar todo su potencial y coraje, además de usar como impulso el hecho de que un estudiante, quizas nuevo, superara sus calificaciones. Amaba el hockey y era buena en eso, podría decirse que la mejor, y era la razón por la cual era capitana, nadie dudo en darle el puesto, viendola con esa feroz manera de atacar al equipo contrincante, pero siendo justa a la vez.

Asi paso la mañana, terminando una cansada practica, que uso para despejar su mente, y había disfrutado completamente

-Muy bien chicas, nos vemos en el proximo entrenamiento. Por cierto señorita Hofferson y compañia, al unirse a las porristas deberan presentarse temprano mañana, para una práctica. Será a las 7:00 am. No lleguen tarde- Se despidio la profesora Adys, dejandolas con más trabajo que hacer. Astrid solo sonrió e intento añadir eso a la lista de cosas que debía hacer mañana. Se despidio de todo el equipo que ya se estaba dirigiendo a la salida y entonces diviso a los lejos a algunas porristas que comenzaban a entrar al campo, junto con los jugadores del equipo. Estaban Heather, Rachel, Eret, Scott y algunos chicos más que no conocía, entonces vio a la pelinegra lanzarse a los brazos de un chico, abrazandose.

- Tierra, llamando a Astrid, HOLA!- Exclamó Ruff interponiendose en el camino de la rubia- Bueno como te decía, pude descubrir en la fiesta de Gerald quién era el chico que pudó conseguir una citatoria con el Director, te parecera increible, pero fue a la fiesta, lo ví desde lejos obviamente, y me contaron que viene de otro pais, que es hijo de alguien importante y que era el mejor del equipo en la universidad que asistia, con un futuro prometedor, pero me distraje porque en ese momento en que me contaban el chisme, se escucho un grito, que provenía de una chica, que Tuff decidió presentarle a Belch, confudiendo un Huron con una rata ¿puedes creerlo? hahaha- Terminó de contar con una carcajada, que la rubia solo respondió con una sonrisa mientras seguia observando al grupo de chicos.

Ruff había notado esa distraccion de su amiga y dirigio su vista a la de ella.

-Claro es él!! Mira el que esta con Heather, es el chico que logró hablar con el director, y sera el nuevo jugador, quizás capitán!- Terminó de decir, casi en un grito y señalandolo, lo que ocasiono que avergonzara a la ojiceleste, ya que llamó la atencion y aquel chico solto a la pelinegra que estaba abrazando solo para ver de donde provenía el escándalo.

Entonces Astrid lo vio mejor, era un muchacho alto de cabello caoba, algo despeinado, con pecas esparcidas en su rostro. Debía admitir que era guapo, tenia una musculatura promedio, no era tan exagerado como Eret, que con disgusto observaba la situación. De la desesperacion se dió media vuelta y tomando del brazo de su amiga se fue a paso apresurado, dejando a todos curiosos por aquello.

-Hey tú! Muñequita barbie, ven aquí- Se escucho a sus espaldas. Era Heather que se acerco con rápidez, junto a Rachel dejando a los demás, en medio del campo - Oyeme bien, como capitana del equipo de porristas espero que sepas que la puntualidad es importante, y te quiero ver mañana mismo a la hora acordada, si no tomare medidas con la profesora.

Astrid estaba hecha furia, ni ella siendo capitana de hockey habia tratado asi a una de sus chicas, con ese aire de superioridad. Ni siquiera asintió, apretó sus puños y la ignoro, dejandola con la boca abierta.

-Muy bien, vete tú y tú fenomeno de amiga, la proxima vez para llamar la atención no sean directas con los muchachos- Gritó la pelinegra, sonriendo en modo de burla, mientras Astrid seguia su camino con Ruff, intentando tranquilizarse.

-Ya vamos rápido, debemos llegar temprano al trabajo y a casa- Dijo con desgano la ojiceleste.

Llegó a la cafeteria cansada, podría decirse que estaba algo desganada, primero levantarse tardisimo, recibir un llamado de atención, enterarse que su calificacion fue superada y por ultimo pasar verguenza junto con Tuff. Ahora debía trabajar y aguantar a los chicos que venían a molestarla, aunque suponía que ahora Leg podria liberarla de ello. Se encontraba detrás del mostrador, en la cocina, preparando los pedidos, donas, churros, las famosas galletas y trozos de pastel que debía cortar.

Estaba preparando un capuchinno para llevar, junto con dos donuts de chocolate y media docena de las galletas favoritas de Storm, sonrió al pensar en ella. Entonces leyó el papel, en el cual figuraba el pedido y el dueño.

-Haddock... ¡HADDOCK! - Exclamó con sorpresa. Era el chico! el que la supero, estaba ahí, ahora sabría quien era el supuesto "genio". Tomo la bandeja y se dispuso a salir al mostrador para dar el pedido y saber quién era el dueño. Se acercó al microfono y dijo:

- Pedido 67 Haddock-

Muy bien, no se preocupen, continuara! Si ven algo que arreglar solo diganme, y tambien cuentenme que creen que pasara! Se pondra interesante! e.e Gracias por los comentarios, favs y rewiews! Son un amor! jajaja Nos leemos pronto! (En el capitulo 2 hubo unos errores en la parte de la cafeteria, pero ya lo arregle)

Chimuelo1315: Si que lo es, pero quireoén no quisiera un hurón de mascota! jajaja Ya veremos su reaccion, no te preocupes e.e Te agradezco! :)