Nota: Este capítulo tiene pequeñas diferencias en comparación a los hechos narrados en los dos primeros, me dieron un excelente crítica constructiva que me hizo darme cuenta de errores en la personalidad de los personajes y algunos anatómicos, por lo que en este capítulo trate de corregir esos fallos.


Oculto:

— ¡Han sido dos jodidos días, Huesos!

Han pasado dos días desde que mi primer oficial vulcano se encerrara en su habitación, dos días sin dar ninguna señal de vida, esto estaba comenzando a preocuparme. En este momento me encontraba en la bahía médica acompañando a Huesos a revisar informes y padds.

— ¿Lo estoy pensando demasiado?

¿Pensar? Eso es inusual en ti Jim.

— ¡Huesos!—grito y me cruzo de brazos.

¿Qué?, es la verdad niño, tú eres del tipo de persona que no piensa mucho las cosas antes de actuar, pero concuerdo contigo, esto es demasiado sospechoso, la muestra de sangre que obtuve del duende antes de que se marchara cual diva orejuda me mostró que su química sanguínea está extremadamente activa y tiene la presencia de hormonas desconocidas, he buscado en todas las bases de datos e informes y no he encontrado algo similar a los síntomas que el duende tiene. —me señalo con una mano varios padds y archivos regados sobre un escritorio cercano a donde estábamos sentados.

Desde que Spock se retiró de la bahía médica y había pedido un permiso para ausentarse de sus labores por unos días, Huesos y yo habíamos estado tratando de encontrar que es lo que podría estar afectando a Spock en nuestras horas libres.

Me he quedado sin ideas Jim, esta cosa que afecta al duende solo otro duende puede que lo sepa, porque no me creo que con solo reposo pueda estabilizar esos síntomas que se carga…

— ¡Eso es huesos!

¿Qué? —giró para observarme mientras fruncía el ceño.

— ¡Eso!

Demonios Jim, soy un doctor no un psíquico, si no me dices que es "eso" no sé de demonios me hablas…

— ¡Spock!

Jim… —él comenzaba a perder la paciencia y me miraba como si no entendiera a donde quería llegar.

— ¡Hablo del viejo Spock, Huesos!, él podría decirnos que le está pasando a nuestro Spock, tú lo has dicho solo un vulcano puede que sepa que le está pasando y ¡Quién mejor que el mismo!

¡Vaya Jim al parecer si tienes buenas ideas!

— ¡Huesos!

Ya, ya, deja de perder el tiempo y ve a comunicarte con él viejo duende y después me dices cuál es el diagnóstico para curar a nuestro duende —dice mientras se levanta y comienza a ordenar su escritorio

— ¿No vendrás conmigo?

Jim, a diferencia de un niño con exceso de tiempo libre como tú yo aún tengo mucho trabajo atrasado por estar buscando lo que tiene el orejudo, además estoy seguro de que el viejo duende estará feliz de hablar a solas contigo y se sentirá más cómodo de esa manera si resulta ser algo personal.

Le di la razón a Huesos y procedí a salir de la bahía médica rumbo a mi habitación, misma que quedaba en el mismo piso que la de Spock, algunas veces al salir tarde del turno alfa ambos nos acompañábamos todo el trayecto y nos separábamos en un pequeño cruce que separaba nuestras habitaciones en direcciones opuestas, cuando llegue a ese cruce tuve la sensación de querer ir a ver como estaba Spock, pero inmediatamente recordé su extraña manera de comportarse los últimos días, debía saber qué era lo que aquejaba a mi amigo de esa manera, con un suspiro gire rumbo a mi habitación.

Una vez dentro de mí habitación, me dirigí a la sala donde el intercomunicador estaba y procedí a meter los datos necesarios para poder realizar la llamada a Nuevo vulcano poco después una voz conocida me saludo.

Buenas tardes, Jim, es grato verte de nuevo viejo amigo.

—Buenas tardes embajador Spock, primero que nada quería agradecer por el libro que me obsequio sobre costumbres y características vulcanas, gracias a eso he evitado malentendidos con Spock.

Le sonreí con sinceridad, gracias a ese libro había evitado cosas que podrían haber hecho sentir incomodo a mi primer oficial vulcano y que yo terminara presa de una llave vulcana del sueño o de un intento de asfixia por parte de un vulcano furibundo, hacer enojar a un vulcano no es algo para tomarse a broma y más si es 10 veces más fuerte que tú.

—Lamento no haberle agradecido antes, usted comprenderá lo ajetreado que es estar en la Enterprise.

No hay nada que agradecer viejo amigo, me alegra el que te haya sido de ayuda, sigo lamentando la manera en la que mi contraparte te trato en el incidente de la Narada y quería evitar que sufrieras más incidentes de ese tipo.

—Está bien, no tiene que disculparse por eso, sé que fue mi culpa, le dije cosas terribles a Spock y en verdad estoy agradecido de que me hubiera perdonado por eso.

¿Ha sucedido algo Jim? Luces preocupado…

—La verdad embajador… —hago una pausa, no sabía si este tema seria delicado, Spock en sí nunca nos dijo nada sobre su condición. ¿Se sentiría incomodo el viejo Spock si le preguntaba lo que le estaba pasando a nuestro Spock?, ¿Era algo que no podían hablar fuera de miembros de su especie?

Jim, dime que es lo que te está preocupando.

—Ha sucedido algo con el otro tú, no sé cómo explicarlo bien, él no nos dijo nada sobre lo que tenía y le restó importancia… Pero creo que no fue completamente sincero con nosotros y empiezo a creer que él está en peligro o algo así… No sé si está enfermo o es alguna cosa vulcana… Pero él comenzó a comportarse diferente de lo usual… —empecé a bajar la mirada, siento que estoy entrometiéndome demás en la privacidad de Spock, pero quiero ayudarlo de alguna manera.

Jim, ¿puedes contarme que es lo que notaste en mi contraparte que te preocupara?

—Comenzó hace unos cuantos días con pequeñas cosas, lucia más pensativo que de costumbre, a veces sobre reaccionaba a situaciones sencillas —comencé a hacer memoria de los cambios que Spock había tenido en los últimos días —recientemente comenzó a comer cada vez menos, empezó a mostrar ligeras expresiones en su rostro y lo que más me preocupan son sus temblores.

Veo como el viejo Spock da un ligero cabeceo y su porte se ve más rígido que de costumbre, algo que para los demás posiblemente pasaría desapercibido, pero yo convivía varias horas al día con Spock, había comenzado a notar sus ligerísimas gesticulaciones.

¿Temblores?

—Sí, empezó solo como algo inofensivo, él me aseguro que estaba bien… pero al día siguiente sus manos temblaron sin control durante varios minutos, no pareció notarlo hasta que se lo hice ver…

¿Jim, él comenzó a ponerse agresivo?

—Se comenzó a portar más cortante con la tripulación e irracional, juro que por un momento pensé que quería despedazar el replicador de comida, su rostro se mostraba sumamente furioso, como cuando lo de la Narada…

Inconscientemente muevo mi mano a mi garganta, sabía que era una reacción estúpida, pero no podía evitarla, aun recordaba la sensación de una garre férreo que me impedía respirar.

— Era más terco de lo usual, tuve que ordenarle que me acompañara con Huesos para que lo revisara, cuando Huesos le dio la información del tricorder fue cuando nos dijo que sufría una condición vulcana, pidió unos días libres, dijo que no quería ser molestado y se encerró en su habitación, de eso hace dos días —alcé la mirada para verlo a los ojos —Huesos, dice que algo en su química sanguínea está mal. ¿Le está pasando algo grave? ¿Es una enfermedad vulcana?

A través de la trasmisión veo que el viejo Spock baja la mirada mientras se remueve ligeramente.

Sé que es lo que aqueja a mi contraparte Jim, es una condición conocida como "Pon Farr", un síndrome que todos los machos vulcanos tenemos que sufrir periódicamente a través de nuestra vida adulta, dura 8 días exactos, en los cuales el vulcano sufre un desequilibrio neuroquímico, los vulcanos no solemos hablar de este tema, por lo que es lógico que mi contraparte no les dijera nada.

Siento alivio inmediato, el viejo Spock dice que es un síndrome vulcano que todos ellos sufren, no debe ser peligroso, me siento un poco estúpido por lo paranoico que me he puesto.

Jim, durante su Pon farr el vulcano debe aparearse o morir…

Doy un gran respingo. ¿A qué se refería con eso? ¿Spock podía morir? Él ve mi confusión y continua.

Los vulcanos cuando somos niños somos vinculados con una pareja con la que tengamos algo de compatibilidad, para que cuando llegue nuestro Pon farr, podamos recurrir a ella y evitar una tragedia, ya que al no atender en los primeros días el Pon farr el vulcano cae en lo que llamamos Plak Tow o fiebre de sangre en tu idioma Jim, en esa circunstancia el vulcano se vuelve completamente irracional impulsado por su instinto y con una fiebre muy alta. En ese estado será incapaz de hablar o pensar con claridad y solo poseerá el deseo de aparearse de manera irresistible, una vez iniciado el Plak tow este debe ser concluido de manera natural, o el desequilibrio químico lo llevara a la muerte.

— ¿Entonces debemos ir a Nuevo vulcano para que Spock… —trago saliva —se aparee?

Jim, no creo que alcancen a llegar a Nuevo vulcano… —veo que cierra los ojos para evitar verme mientras continua—es la primera vez que mi contraparte sufre de estos síntomas, no sabe cuáles son sus límites aun, él falló sus cálculos, posiblemente creía que estaba en los primeros días de su Pon farr y que podría detenerlo con meditación, lo cual es otra solución a este problema aunque no siempre efectiva, sin embargo, solo es eficaz en los primeros días del Pon farr, los temblores eran el indicativo de que estaba por entrar al Plak tow lo que indica que iba por el cuarto día de su Pon farr y de eso hace dos días, Jim…

Siento un escalofrió recorrer mi columna. ¿No había manera de salvar a Spock? ¡No! Debe de existir una forma, siempre hay una forma, yo no creo en escenarios sin salida, necesito pensar en una solución…

Me habías comentado que mi contraparte salía con la teniente Uhura, ¿su relación aun continua? ¿Hay forma de que ella lo asista?

—No, ellos terminaron recientemente… —mi mente comienza a tramar una solución alternativa —Embajador… —aclaro mi garganta antes de continuar —¿Es necesario que sea una mujer con la que Spock se "aparee"? ¿Se requiere de algo en específico para ser su pareja en el Pon farr?

El viejo Spook abrió ligeramente sus ojos en un gesto sutil de sorpresa, él ya dedujo a donde quiero llegar, esa era la única opción lógica que queda.

Jim, no es necesario que sea una mujer y como te he mencionado antes solo se necesita algo de compatibilidad, ¿por el rumbo de tus preguntas considero lógico el suponer que estás pensando en ofrecerte como la pareja en el Pon farr de mi contraparte?

—Es la opción lógica embajador, no dejaré que él muera por algo así y parece que es la única solución que queda, además me atrevo a asegurar que tenemos cierta compatibilidad, ¿no es así?

Tienes razón en lo de la compatibilidad Jim, pero debo advertirte que mi propio Pon farr fue muy violento y yo no me encontraba en el Plak tow como lo está ahora mi contraparte, fui rechazado por mi pareja de enlace y retado al kal-if-fee, que es una pelea a muerte para ganar el derecho de tenerla, ella eligió como su campeón a un buen amigo mío, pelee a muerte con él por culpa de mi irracionalidad y ansias de calmar mis deseos con ella, quería demostrarle a ella que era mía y de nadie más y mate a mi amigo por ella, o eso fue lo que creí, después de eso yo mismo termine mi compromiso con ella.

— ¡Pero dijo que tenían que consumarlo para sobrevivir! ¿Cómo pudo sobrevivir entonces si termino su compromiso y no consumo la relación, embajador?

Depende del momento en el que este el individuo de su Pon farr, como he dicho yo no estaba en el Plak tow aun y… —un sutil verde cubre sus mejillas —en el combate yo me excite… y cuando creí asesinar a mi amigo… tuve un orgasmo…

Los colores se me suben al rostro de golpe, escuchar un tema tan privado es algo sumamente vergonzoso.

—…eso ayudo a que me tranquilizara un poco, después con una ardua meditación pude suprimir mis malestares y calmar mi sangre, en el caso de mi contraparte como ya he mencionado eso no puede ser posible, él ya está demasiado avanzado en sus síntomas, él necesitara copular con alguien forzosamente por un lapso de 3 días debido al Plak tow o morirá, es parte de nuestra biología vulcana…

Un estremecimiento me invade, yo había tenido mis buenas sesiones maratónicas de sexo, pero 3 días se me hacen una idea atemorizante, cierro los ojos tratando de tranquilizarme, inhalo profundamente y lentamente comienzo a exhalarlo, cuando me siento más tranquilo abro los ojos y le doy una pequeña sonrisa nerviosa al viejo Spock.

—Digame que necesito saber por favor…

Está bien viejo amigo, sé que cuando alguna idea se mete en tu cabeza es imposible sacarla —las comisuras de sus labios suben ligeramente dándome un breve atisbo de sonrisa, posiblemente la mayor sonrisa que un vulcano puede dar —los vulcanos somos sumamente posesivos, él querrá saber que tú eres únicamente suyo, te recomiendo tomar una ducha antes y no relacionarte con algún otro hombre en el trayecto, es muy probable que cuando te vea no te reconozca ya que en su condición será incapaz de pensar con claridad y cuando comiencen —el sutil verde regresa a sus mejillas —habrá un momento en que comenzara a lamer tu cuello para después morderte profundamente, esa será su marca de posesión, posiblemente repita eso varias veces hasta que él crea que es suficiente, es probable que él deje otras marcas en tu cuerpo y puede que sea incapaz de medir su fuerza contigo, sin importar lo que haga no trates de escapar o rechazarlo ya que podría portarse violento en esas circunstancias y en algún momento buscara hacer un vínculo contigo…

— ¿Vinculo? ¿A qué se refiere embajador?

El vínculo es una unión entre sus mentes, mucho más fuerte que la fusión mental, en palabras humanas es una especie de matrimonio…

Mi cuerpo se tensa de golpe, el viejo Spock comentó que tenía una prometida, por lo que nuestro Spock debía tener una prometida también, ¿Que me indica que en este mundo ella y Spock no formalicen su relación?, no puedo permitir que de la noche a la mañana Spock se encuentre casado conmigo y más cuando él no estará en sus cabales mientras eso pasa.

— ¿Qué puedo hacer para evitar eso?

El viejo Spock me da una mirada que soy incapaz de definir, es sumamente profunda, me siento completamente expuesto ante esa mirada.

Yo no realice un vínculo en mi primer Pon farr, ya que no racionalizaba correctamente, pero si quieres asegurarte de que no suceda solo evita que él acerque su mano a tu rostro como yo lo hice en Delta vega, recomiendo también que hables con el doctor McCoy antes de que hagas cualquier cosa, necesitaras algunas vitaminas y anestésicos…y que alguien esté pendiente de ti por si sucede algo.

— Gracias embajador, comprendo que no fue un tema fácil de hablar, supongo que no tengo tiempo que perder…

Larga vida y prosperidad viejo amigo… y suerte.

—Larga vida y prosperidad Embajador, Kirk fuera.

—¡Por dios James Tiberius Kirk que es lo que estas a punto de hacer! —con mis manos jalo mi cabello, no puedo perder más el tiempo Spock me necesita, me levanto y salí a paso rápido hacia la bahía médica a ver a Huesos, no quería alterar a cualquier miembro de la tripulación que me llegara a ver si me veía corriendo.

Una vez que llegue a la bahía medica entre sin anunciarme, Huesos estaba sentado en su escritorio, di un vistazo rápido para ver si hay alguien más de la tripulación en la zona y al asegurarme de que no hay nadie más bloquee la puerta, Huesos me observa intrigado por mi comportamiento.

—Ya sé que es lo que tiene Spock, Huesos, por favor escucha todo lo que tengo que decirte.

Trato de resumirle toda la información que el viejo Spock me ha blindado y omito los detalles personales, de vez en cuando escucho maldiciones de parte de Huesos, cuando termine me deje caer en una silla frente a él.

Resumiendo, ¿me estás diciendo que Spock necesita montarse un numerito contigo durante tres días para no morirse?

—…Sí

Maldición Jim, esto sonaría gracioso en otras circunstancias, pero esto es sumamente grave. ¿Qué es lo que planeas hacer? Porque parece que Spock planeaba resolver su "asuntito" con su vudú vulcano y no con un acostón.

—Para eso necesitaré tu ayuda Huesos, tengo un plan…

Después de conseguir un maletín con las hypos que Huesos creía que necesitaría para mi futura faena y de terminar de darme una ducha a conciencia, me encuentro caminando hacia la habitación de Spock, estoy sumamente nervioso para cuando llego frente a su puerta.

Comienzo a introducir el código para abrir la puerta, más la puerta no abre.

—¡Maldición Spock!— ha cambiado los códigos de seguridad de la puerta, ahora tengo que regresar por mi padd para poder hackear la cerradura y poder entrar a su habitación, gire rápidamente rumbo a mi habitación por el dichoso aparato.

Una vez que tengo el aparato en mis manos regrese rápidamente a la puerta de la habitación de Spock, es la primera vez que agradezco que nuestras habitaciones sean más privadas que las del resto de la tripulación, por qué estar montando un espectáculo de hackeo enfrente de la puerta de mi primer oficial seguramente infringe una que otra norma de la federación aun siendo yo él capitán.

Una vez termino el hackeo la puerta comienza a abrirse, inhale profundamente preparándome para lo que vendría a continuación, cuando la puerta está lo suficientemente abierta para que yo entre, antes de que pueda dar siquiera un paso unos brazos me arrastran al interior, jadeo al ser tumbado sobre la cama a causa de la sorpresa de ver a Spock completamente desnudo ante mí, el maletín y el padd que tenía en mis manos me son retirados por él para después ser arrojados a un lado de la cama, el cuerpo de Spock me tiene atrapado contra la cama, siento como su nariz roza mi cuello.

—¿Spock? —jamás he visto a mi amigo lucir de esa manera, luce completamente desesperado y hay marcas de lágrimas en su rostro. Él está sufriendo. Trato de levantarme para poder apreciarlo mejor y una de sus manos me apresa contra la cama un gemido de sorpresa escapa de mi boca a causa de esta acción.

—¿Spock, sabes quién soy?

Spock levanta la cara de mi cuello y puedo notar que trata de recordar quien soy, una pizca de dolor me recorre, ya me había dicho el viejo Spock que él tal vez no me reconocería, pero verlo que no tenga idea de quién soy duele… duele demasiado.

—¿Te encuentras bien?

Sus manos siguen temblando, su piel está cubierta por una capa de sudor y respira irregularmente, luce peor de cómo estaba la última vez que lo vi, no le queda mucho tiempo. ¿Él es capaz de entender lo que le estoy diciendo? ¿Aún puede hablar? Me mira fijamente para después acercar su rostro a mi oído.

Sé mío…

Su voz está sumamente ronca, jamás la había oído así, baja de mi oído y comienza a lamer mi cuello, su lengua se siente extraña, es rasposa y suave como la de un gato, mi cuerpo se tensa a causa de la sorpresa de esta extraña sensación.

No, no me rechaces por favor, te deseo, ¡no me dejes!

Spock me aprisiona con su cuerpo sobre la cama malentendiendo mis reacciones, su cuerpo está sumamente caliente, contengo la respiración mientras veo su miembro frotándose sobre mis caderas, había leído antes sobre aquella parte de la anatomía masculina vulcana y como se diferenciaba ligeramente de la humana, pero verlo en directo frente a mí es completamente diferente, la cabeza esta hinchada en un tono verdoso y justo debajo del grande otra protuberancia similar aparece, esa es la segunda cabeza de su miembro, esa es una característica única de los vulcanos, sin contar que está muy bien proporcionado…

Por favor…

No puedo evitar ver el rostro de Spock fijamente, él luce tan arrebatador, su siempre perfecto peinado ahora se encuentra completamente revuelto, sus mejillas están cubiertas de un profundo sonrojo verde, sus normalmente expresivos ojos cafés ahora son posos oscuros, notó que él se está conteniendo, Spock está esperando mi aceptación, es muy diferente a lo que había pensado que pasaría.

Spock vuelve a lamer mi cuello, la sensación de su lengua que antes me era extraña ahora me comienza a resultar placentera, se acerca a mis labios y comienza a rozarlos con los suyos, es una caricia suave que manda miles de sensaciones a mi cuerpo.

Déjame estar enterrado profundamente en ti, que tu estreches me rodee dulcemente, que me mires con ojos nublados en placer, verte completamente extendido esperando por mí, golpear una y otra vez tú punto dulce haciendo que ruegues por más, el solo imaginar los sonidos que harás por mí, me enloquece completamente... por favor, sé mío...

Un escalofrió recorre mi columna e imagino rápidamente todo lo que él ha dicho, de repente siento que me he convertido en una masa temblorosa a espera de que él me moldee a su antojo, la voz ronca de Spock me está volviendo loco, el saber que yo estoy provocando estas palabras y deseos en él es más que suficiente para terminar las dudas que aun pugnaban en mi mente sobre lo que estaba por suceder, una sensación extraña embarga mi pecho y el deseo de ser completamente suyo aflora en mi mente, sin poderlo evitar suelto un gemido y le confieso mi deseo.

—No te dejaré solo... seré tuyo Spock... solo tuyo...

Spock me mira y comienza a llorar, su mirada parece completamente enternecida por lo que le he confesado, lleva sus manos a mi ropa y comienza a desgarrarla, lo mire sorprendido por un momento, el siempre recto Spock ahora está desesperado en despojarme de mi ropa. Él está desesperado en ver mi cuerpo desnudo, no el de nadie más, solo el mío, sé que es a causa de su Pon farr que él esté actuando así, pero una pizca de orgullo se clava en mi pecho, he conseguido hacer que este hombre siempre estoico este desesperado en conseguir desvestirme, sus dedos se detienen brevemente mientras mira mis reacciones, asiento con la cabeza indicándole a seguir y él termina de quitarme toda la ropa.

Una vez que estoy completamente desnudo él toma una de mis piernas y comienza a lamerla lentamente, creo que me estoy volviendo adicto a la sensación de su lengua rasposa, sus dedos suavemente rozan mi piel mandándome ligeras descargas eléctricas por donde tocan, sus manos de repente se encuentran en mis caderas y me voltea sobre la cama con una facilidad sorprendente, se pone de rodillas entre mis piernas y alza mis caderas dejándome de rodillas de espaldas a él.

Después siento una de sus manos sobre mi hombro empinándome e inmovilizándome contra la cama y como su miembro roza mi entrada, mi cuerpo se tensó de golpe, jamás he estado en la parte pasiva en una relación ni con mujeres ni con hombres, estar en esta posición me asusta, sé que él no puede contenerse y seguramente no me preparara para poder entrar en mí, temblé sin poder evitarlo anticipándome al dolor que sabía pronto sentiría.

Su mano se aparta de mi hombro y siento a Spock deslizándose hacia el sur de mi cuerpo, no entiendo que es lo que quiere hacer, de repente siento sus manos masajeando mis glúteos, la sensación es sumamente placentera, sus dedos siguen enviando ligeras descargas en cada parte de mi piel que toca, sujeta mis glúteos entre sus manos y los separa, me siento completamente expuesto ante él. Siento su nariz rozando mi entrada y como exhala lentamente sobre ella, un estremecimiento recorre mi cuerpo y un gemido ahogado brota de mi boca.

Me volví de golpe una masa gelatinosa de gemidos y lloriqueos cuando su lengua dio una lamida y un pequeño tanteo a mi entrada, esa jodida lengua exquisita estaba tanteándome sin tregua alguna, lentamente comenzó a entrar de a poco en mí, ¡oh por Dios! La sensación era sublime, su lengua entrando y saliendo lentamente, ¿acaso podría haber algo mejor?... ¡Oh sí, claro que si lo había! Uno de sus dedos comenzó a entrar lentamente dentro de mí, una vez dentro comenzó a hacer movimientos circulares suaves y lentos para después rozar un punto dentro de mí que me hizo gemir sin control alguno, aumento lentamente la cantidad de dedos en mi interior, comenzando una lenta tortura de meter y sacar que siguió durante varios minutos, saber que los dedos que Spock cuidaba con tanto recelo, ahora están tocando una parte tan íntima mía sin pudor alguno y que el mismo debía estar disfrutando de las mismas sensaciones que me proporcionaba a causa de su telepatía táctil hacia que todo fuera sumamente obsceno, pero yo quería más de ese contactó, comencé a empujar mis caderas hacia esos dedos, quería sentirlos más dentro de mí, pero esos dedos comenzaron a salir lentamente de mí, un gemido de frustración salió de mi boca.

Su mano regresó a mi cadera y sentí nuevamente el glande esponjoso de su miembro dar un suave toque a mi entrada y detenerse. ¡Maldito Spock! Me tiene hecho completamente un lio y, ¡se atreve a provocarme así! Spock aún debe de tener algo de control sobre sí mismo, esa es la única explicación lógica para todas las acciones que ha hecho, no sé cuánto tiempo aun pueda durar así, pero el pensar que él se está conteniendo por mi bien hizo que mi corazón saltara de alegría.

Comencé a frotarme contra él provocando que un gemido escapara de su boca, gemí en respuesta, yo había provocado que mi perfecto e incorruptible vulcano gimiera a causa mía, ¿sería esta su primera vez? ¿Era yo el primero en hacerlo sentir así? Esos pensamientos me hacían sentir especial, quería que el sintiera lo mismo que yo y seguí frotándolo.

Sus manos de repente se sujetaron a mis caderas para después penetrarme lentamente, el sentir a mi cuerpo abrirse para dar paso a Spock era algo extraño, para cuando Spock estuvo completamente dentro de mí no pude parar de jadear, la presión de su miembro dentro de mí cuerpo era maravillosa, su miembro ardía de una manera agradable, sin pensarlo demasiado moví mis caderas deseando más de esa carne; cuando de improviso sentí un calor llenándome, Spock se estaba corriendo, una sensación extraña de triunfo inundó mi cuerpo y gemí sin control alguno. ¡Yo había hecho que Spock se corriera!

Eres mío... solo mío.. .—susurro contra mi oído y mordió el lóbulo del mismo para después ir bajando hacia mi cuello dándome ligeros mordiscos.

— ¡Sí!, tuyo, solo tuyo… —aunque sea solo por estos 3 días, esa era una verdad inevitable, a Spock le gustaban las mujeres, era algo tan obvio como lo fue su relación con Uhura y nuestra relación era solo de amistad, era muy tarde para recién darme cuenta de mis sentimientos por Spock, sentimientos que seguramente ya existían dentro de mi desde hace mucho tiempo y que yo me negaba a ver, si solo podía tenerlo en este corto periodo de tiempo… ¡Aprovecharía al máximo! De cualquier manera él jamás recordara ni sabrá sobre esto…eso era parte del plan.

Me restregué contra él queriendo sentir más contacto, sentí como Spock salía lentamente, aún podía sentir los chorros de semen caliente que brotaban de él, comencé a sentir una extraña sensación de ausencia mientras él se retiraba hasta que solo su grande estaba dentro de mí, más la sensación duró poco, Spock comenzó a embestirme lentamente para gradualmente subir de intensidad, un ruido húmedo y obsceno comienza a llenar la habitación, incluso ahora mi vulcano es perfecto, sus estocadas son certeras, la segunda cabeza de su miembro roza sin parar el mismo punto que su dedos antes habían tocado cada vez que Spock se retira para después empujar dentro de mí, eran demasiadas sensaciones juntas, no resistiría mucho más, podía sentir como mi vientre bajo comenzaba a tensarse, estaba tan cerca.

El sudor de Spock caía lentamente por mi espalda, la sensación de las gotas deslizándose por mi piel me comenzaba a volver loco; cuando de improviso sus uñas se clavaron en mi piel y rasgaron para después ser intercambiadas por su lengua lamiendo las heridas recién hechas de mi piel, la sensación me supero, sentí mi cuerpo tensarse y contrayéndose a causa de mi orgasmo justo en el mismo momento que Spock se corría de nuevo.

Spock comenzó a salir de mi interior lentamente, una vez fuera de mí volvió a sujetar mis hombros y volvió a girarme sobre la cama, quede completamente recostado sobre ella y ¡Al fin podía ver su cara otra vez!, su cabello se pegaba a su frente, su piel tenía un suave color verdoso por doquiera, su cuerpo seguía teniendo sutiles espasmos, jadeaba mientras trataba de recuperar aire, ahora estábamos en las mismas condiciones, sonreí al verle así.

Acercó su cara otra vez a mi garganta y escuche que inhalaba fuertemente, ¿mí olor le gustaba? El recuerdo de la plática en la cafetería sobre si usaba colonia regresó a mí memoria, ¿era mi olor el aroma extraño que Spock había mencionado? Mis pensamientos fueron cortados de golpe al sentir los dientes de Spock morder y lamer suavemente sobre mi manzana de Adán, un jadeo roncó salió de mi boca. ¿Cómo demonios había conseguido hacer que ese simple gestó se sintiera tan jodidamente bien?

No pude resistir más, acerque mis manos a su cara y lo bese, succione su labio inferior y acaricie lentamente debajo de su labio de la misma manera que a mí me gustaba, Spock gruñía contra mis labios, amaba sacar estas expresiones de él, una sonrisa maliciosa afloró en mis labios, quería escuchar más sonidos provocados por mí causa, levante mis caderas y comencé a flotar mi miembro contra el de él, él seguía completamente duro y yo solo necesite unos roces más para estar en iguales condiciones.

—Puedes continuar...

Un ronroneo brotó de sus labios ante mí petición, ¡Dios, amaba ese sonido! Tomó mis piernas entre sus manos y las comenzó a doblar lentamente hacia mi pecho, sujetó mis tobillos entre sus dedos y comenzó a dar suaves caricias con sus dedos, acerco su cara a uno y sopló sobre el para después rozar sus labios sobre mi piel lentamente, repitió el proceso en el otro, una pregunta afloró en mi mente. ¿¡Cómo demonios hacia que partes de mi cuerpo donde nunca antes había sentido placer ahora se doblegaran ante su mínimo roce!?

Spock se colocó de rodillas frente a mis muslos y se quedó mirando fijamente entre ellos, sentí como mi cara se calentaba, sabía que era lo que estaba mirando, podía sentir como su semen salía lentamente de mí, estoy completamente seguro de que eso es lo que está viendo.

Pude sentir y ver como su miembro volvía a posicionarse frente a mi entrada gracias a la nueva posición en la que Spock me había colocado y de un golpe volvió a introducirse en mí, no hubo dolor, la sensación fue diferente era mucho más placentera, mi cuerpo no opuso resistencia alguna a su entrada, probablemente a causa de que hace unos minutos atrás él había estado dentro de mí, coloque mis manos sobre sus hombros buscando darme más apoyo, Spock bajo una de sus manos para apoyarse en la cama mientras su otra mano mantenía fija mi cadera.

Las embestidas eran más rápidas que antes, su miembro penetraba más profundamente en mí interior, la segunda cabeza de su miembro no dejaba de rozar el punto que me volvía loco cada que salia, mis uñas se clavaban en sus hombros cada que lo rozaba, la mano que sujetaba mi cadera la soltó para tomar una de mis manos, sus dedos se deslizaron lentamente hasta que sujeto mi dedo índice y medio con los suyos, si no mal recordaba ese era un beso vulcano, una corriente de sensaciones me invadieron, eran sensaciones placenteras, confusas y algo más que no podía definir que provoco que me estremeciera, sus dedos lentamente comenzaron a moverse sobre mis dedos en caricias suaves y después atrajo mi mano a su cara, Spock puso su boca sobre mi muñeca, dio varios besos sobre ella y después su bendita lengua rodeó lentamente mi muñeca en pequeñas lamidas, eché la cabeza hacia atrás dando un profundo jadeo, ¿es que acaso todo mi cuerpo es una zona erógena? ¡Qué importa! ¡Quiero más de esas sensaciones! ¡Quiero más de lo que Spock desee darme!

Regrese mi mirada a Spock, de su boca brotó un jadeo, soltó mi mano para después posar la suya en mi miembro, era la primer caricia que tenía sobre esa parte de mi anatomía desde que comenzamos y ¡por Dios, esa caricia era maravillosa!, Spock sabía perfectamente que movimientos hacer para tenerme completamente a su merced, todo lo que yo sabía sobre el sexo estaba comenzando a redefinirse a causa de Spock, ¿acaso quiere hacer que no pueda volver a tener sexo con nadie más que con él? Porque lo está consiguiendo.

Me encontraba otra vez cerca de terminar, sentí a Spock otra vez en mi garganta deslizándose cerca de mi hombro izquierdo, las embestidas y su mano están volviéndome loco, lo abrace fuertemente a mí, quería sentirlo aún más cerca mío, su lengua comenzaba a lamer mi cuello, esa lengua comenzaba a volverse mi parte favorita de Spock sin olvidar, sus orejas puntiagudas y su glorioso miembro; eche la cabeza hacia atrás para darle más acceso a mi cuello, el viejo Spock me había mencionado que Spock buscaría morderme el cuello, me sorprendía que aun recordara estas cosas, probablemente por que están relacionadas a Spock, las embestidas y la presión de su mano aumentaron volviéndome una gelatina temblorosa en sus manos.

— ¡Oh por dios!... ¡Spock... se siente tan bien!

De repente sentí la boca de Spock cerrarse sobre la piel de mi cuello, una oleada de placer recorrió cada parte de mí, sin poder contenerme más me corrí entre sus dedos dando un gran gemido, poco después Spock se corrió en mi interior; él comenzó a lamer la mordida que me había hecho en el cuello, mi cuerpo se relajó contra la cama completamente exhausto, cada musculo de mi cuerpo se sentía completamente satisfecho.

Vi la mano de Spock dirigirse a mi cara, el deseo de dejarlo tocarme y hacer un vínculo con él era inmenso, más eso era algo que no podía ser… debía apegarme a mi propio plan… eso era lo mejor para Spock.

Sujete su mano antes de que me tocara y la introduje lentamente en mi boca limpiando los restos de mi semen que la manchaban, después recorrí lentamente sus dedos con mi lengua y vi como eso lo adormeció, hasta que cayó dormido sobre mí.

Trate de moverme pero me era imposible, Spock aún estaba dentro de mí y aunado a su peso me imposibilitaba el salir de debajo suyo, probablemente debería sentirme incomodo por la posición, pero el sentir a Spock tan unido a mí me hacía feliz, considere el tratar de tomar el maletín con las hypos que Huesos me había dado, pero desistí al último momento, aún no me sentía agotado ni adolorido y probablemente después las necesitaría, todavia nos quedaba mucho tiempo juntos, subí mis brazos y abrace a Spock mientras yo también desidia descansar, no sabía cuántos descansos podría tener más adelante así que necesitaba reunir energías.

Unas caricias suaves fueron las causantes de despertarme, abrí los ojos lentamente, probablemente solo había dormido unas dos horas cuando mucho, aún me sentía completamente exhausto, Spock que me observaba fijamente sonrió cuando me vio despierto, la sonrisa de Spock era lo más hermoso que podía existir en el mundo, agradecía a su Pon farr por dejarme presenciar a mi vulcano sin restricción alguna.

Spock comenzó a lamer la zona en la que me había mordido antes, todavía se encontraba dentro de mí completamente duro y no parecía tener deseos de salir de ahí, la sensación de tenerlo dentro mío durante tanto tiempo era un poco extraña más no era incomoda o dolorosa, sus dedos están rozando ligeramente mi cuerpo como si tratara de memorizar cada parte de mí. ¿Cómo era posible que yo el gran James Tiberus Kirk el gran casanova estuviera hecho una bola de lloriqueos y gemidos por algo tan simple como su ligero toque? Esa era una incógnita que solo Spock sabría responder.

Mire sus orejas que estaban justo a mí alcance y ligeramente verdes en la punta, Spock seguía completamente enfocado en su tarea de lamer mi cuello y tocar mi cuerpo, siempre había tenido el deseo de tocar esas orejas de las cuales él se sentía tan orgulloso, aunque estaba seguro de que Spock nunca lo admitiría si alguien se lo preguntara y que yo recibiría un castigo si lo intentaba en condiciones normales.

Pero ahora es diferente… sin poder contenerme más di una lamida a la más cercana a mí boca, el gimió y después de unos instantes Spock comenzó a embestirme lentamente aprovechando que estaba aún dentro de mí, al parecer sus orejas eras sensibles, introduje la punta de su oreja en mi boca succionándola un poco, sentí como su miembro se hinchaba más dentro mío, él volvería a correrse pronto, sus dedos siguieron un recorrido por mi torso hasta dar con la base de mi miembro ya completamente duro para después sujetarlo firmemente entre sus dedos y comenzar a moverlos sobre mí dureza, comenzó a sincronizar sus embestidas con el movimiento de su dedos, esa acción provocó que soltara su oreja y gimiera fuertemente, sujete mis piernas a sus caderas para lograr que él entrara más en mí y apreté el abrazo que aún tenía sobre él, Spock ronroneo gustoso sobre mi cuello por mis acciones, sentí como estaba a punto de correrme solo por ese ronroneo, Spock dio una embestida tan profunda en mí que fui incapaz de contenerme más y me corrí entre sus dedos, Spock volvió a morderme el cuello antes de venirse dentro de mí y lentamente salió de mí.

Después de darme un tiempo de descanso donde Spock se la paso acariciando mi cabello suavemente, él ese colocó a mis pies y continuo su tarea de rozar mi cuerpo en delicadas caricias con sus dedos, ahora está trazando lentamente el contorno de uno de mis pies, ¿cómo una raza que parecía tan estoica e incorruptible podía ser tan buena en la cama? Comenzaba a creer que Spock había tenido sexo antes, ¿había sido Uhura su primera vez? Mi corazón se contrajo ante esa idea, un gruñido atrajo mi atención, Spock me miraba molesto. ¿Le había molestado que yo me distrajera de sus atenciones? Dócilmente abrí mis piernas para él, un ronroneo salió de su garganta antes de introducirse de nuevo en mí.

El tiempo se fue volando en una vorágine demasiado rápida, él despertar entre sus brazos, acariciarnos mutuamente, besarnos, frotarnos, todo fue sumamente perfecto.

En ningún momento él se portó violento contra mí, hubo ocasiones en los que su fuerza me lastimo accidentalmente para después verlo acariciarme la zona afectada por largos periodos como si rogara mi perdón, perdí la cuenta de las veces que Spock se corrió dentro de mí al igual que el número de veces que yo lo hice, que sin duda es mayor a las de Spock, si fuera una mujer estoy seguro de que para este momento ya estaría embarazada.

Agradecía a Huesos por sus hypos, habían sido sumamente útiles, no me creo capaz de haber resistido todo esto sin ellas, Spock ya había dejado de tener temblores y su temperatura ahora era normal, su Pon farr terminó.

Mire a Spock que está durmiendo abrazado a mí, pase mi mano por su suave pelo negro y rocé con mis dedos su cara, esta será la última vez que pueda hacer esto, me separó lentamente de su cuerpo para no despertarlo y deslizándome suavemente sobre la cama saco el maletín donde tengo guardadas las hypos, busco entre ellas la hypo que había pedido especialmente para este momento, vi que sus parpados comienzan a abrirse lentamente aún adormilados, esta es mi única oportunidad para confesarle lo que siento, después de hoy volverá todo a la normalidad donde nada habrá pasado entre nosotros, me acerque a su oído y susurre suavemente sobre el.

—Te amo

Presione y accione la hypo contra su cuello y vi como sus parpados volvían a cerrarse.


P.D.1 Mientras revisaba el fic por errores o incongruencias me di cuenta que el embajador Spock había ofrecido a Uhura para asistir a su contraparte, pero cuando Jim se ofreció él inmediatamente se preocupó por lo que le podía pasar y trataba de convencerlo de no hacerlo, es obvio a quien de los dos quiere más el embajador de mi fic.

P.D.2 A veces cuando leo las cosas que dicen mis personajes pienso, ¿en serio yo escribí eso? ¡Eso suena tan a él! o ¿Cómo demonios deje que él dijera eso?

P.D.3 Por cierto notaron que aprendí a hacer el guion largo?

Ojala les guste este capítulo.

Me encantan leer sus Reviews, espero sigan dejándome muchos más y acepto críticas constructivas!