Disclamer: Los personajes de Tinkerbell que aparecen en las películas, libros no son de mi propiedad, pertenecen a Disney.

Éste capítulo es personalmente mi favorito, espero que os guste.

Tomar decisiones

Capítulo 3: La decisión.


[Vidia]

Escuché un ruido pensando que estaba en mi casa. ¿Quién está tocando a la puerta...? Oh mierda, me he quedado dormida. El ruido era la llave dando la vuelta a la cerradura. Vi a Tink durmiendo aún, estirada y tapada con un papel.

·¡Tink! ¡Despier-· el cajón se abrió de golpe cuando me estaba levantando y caí terminando en el fondo ·¡Tink!·

"¿Cómo os habéis escapado? Venid aquí..." vi como su mano la cogía y la sacaba de allí. No, ella no "¿dónde está tu amiga?" abrió el cajón del todo y salí volando de allí.

"¡V-Vidia! ¿Qué ha pasado?" si no me hubiera quedado dormida... Me quedé viendo la situación revoloteando desde un par de metros. Con mi velocidad era imposible que me atrapara, pero Tink estaba en serios problemas y tenía que hacer algo.

"Oh vamos, ¿no quieres dejarla sola verdad?" sacó el bote del cajón y lo puso encima de la mesa "hagamos un trato, tú te metes aquí dentro y yo no le hago nada a tu amigita, ¿qué te parece?" maldito descerebrado... Me tenía hasta las narices, me estaba poniendo de lo más furiosa.

"¡No le hagas caso Vidia! Volveremos a estar como antes" no puedo dejar que le haga daño a Tink, no se lo merece. Tengo que pensar en algo. Me acerqué al bote muy lentamente para que me diera tiempo de hacer un plan, pero cada vez estaba más cerca y seguía sin saber qué hacer "¡Vidia!" tengo que aprovechar mi talento, ¿pero cómo?

Cuando estaba a un par de centímetros del bote apareció mi lado agresivo y sin pensarlo puse el bote en horizontal y con todas mis fuerzas lo lancé con una corriente de aire hacia su cabeza. Fue toda una pena que lo esquivara por los pelos y terminara rompiéndose contra la pared, tenía unas ganas enormes de ver como se rompía en toda su frente.

"Eso no ha estado nada bien, no no no..." joder, qué poco a faltado... "vamos a ver" entonces con su otra mano la cogió de las alas superiores y la dejó colgando cruelmente.

La cara de dolor de Tink me estaba destrozando por dentro, cómo le pasara algo a sus alas no me lo iba a perdonar nunca. Yo, mejor que nadie sabe lo importantes y preciadas que son las alas para nosotras.

"¿Qué tal si la dejo sin alas? Me facilitaría mucho el trabajo" mierda, mierda, mierda.

Descendí hasta la mesa y me arrodillé con las manos detrás de la espalda. Agaché la cabeza y cerré los ojos por un momento. Esto no puede terminar así, no mientras pueda hacer algo para evitarlo, ¿pero qué hago?

"¡Vidia! ¿¡Qué demonios haces!?" mi corazón latía a mil por hora, la sangre me hervía y a penas podía pensar con claridad, pero aún así intenté centrarme dejando el miedo a parte.

"Veo que ahora nos entendemos. Ni se te ocurra mover un dedo" noté que se acercó a mí para cogerme y con mucho cuidado y concentración, fui recogiendo polvo de la mesa con un ligero viento. Esa vez no podía fallar.

Cuando estaba a punto de cogerme abrí los ojos y saqué mis manos de detrás de mi espalda para echarle todo ese polvo directamente a sus ojos. No me extrañaría que después de eso no pudiera volver a ver nunca más.

La soltó para frotarse los ojos y tuve que reaccionar rápido para coger a Tink, al parecer no podía volar bien.

"¡Argh! ¡Maldito bicho! Encontraré vuestro escondite y ¡me haré con vosotras!"

·Larguémonos de aquí ahora mismo· aún cogiéndola en brazos, conseguí abrir la puerta con el pomo y salir rápidamente de ahí. La puerta principal estaba abierta y conseguimos huir de ese edificio del demonio de una vez por todas. Qué alivio...

Yo ya no podía más, estaba mentalmente agotada y encima no había dormido mucho la noche anterior, debían de ser las seis o las siete de la mañana.

La llevé hasta un alto tejado donde no correríamos peligro y la solté.

·¿Crees que puedes... volar?· di que sí por lo que más quieras. Me abrazó y se echó a llorar. ¿Cómo debo tomarme esto? No me digas que no puede...

"Tenía mucho miedo" respiré aliviada y la abracé con fuerza. No quería soltarla, sentí que si lo hacía la perdería para siempre. Me costó muchísimo aguantar mis lágrimas, mentiría si dijera que no se me escapó ninguna.

Tras unos minutos, se calmó y dejó de llorar. Nos separamos y le volví a preguntar.

·¿Cómo están tus alas?· tras secarse las lágrimas dio un pequeño salto y pudo conseguir volar con algo de dificultad.

"Creo... que están bien. Podré llegar al campamento sin problemas" menos mal... estamos bien después de todo "tienes... el vestido echo polvo" ni me acordaba, aquél horroroso vestido quedó rasgado al abrir la tapa del bote y con algo de sangre de mi mano.

·El vestido es lo que menos importa ahora. ¿Volvemos? Tienen que estar todos como locos buscándonos· asintió con la cabeza y volamos de regreso a casa.

Por el camino pensé en las últimas palabras que dijo ese humano. ¿Realmente nos buscará? No tiene ni idea de dónde estamos, pero su hija sí lo sabe. Si investiga un poco creo que dará con el campamento... esto es un desastre.

·Tink, tenemos que desalojar el campamento cuanto antes· no había otra opción, teníamos que ser precavidos.

"¿Qué? ¿Porqué?"

·Si ese tío le pregunta a su hija dónde nos ha encontrado dará con el campamento y no me gustaría tener que salir por alas de allí·

"Tienes... razón. Ahora por mi culpa tienen que irse todos del campamento, y solo el segundo día que estoy aquí. No debería haber venido..."

·Para· me frené en seco para dejar las cosas claras ·tú no eres la culpable de que pasara todo esto ¿me oyes? Todos sabemos que eres una experta en meterte en líos pero ésta vez, no ha sido tu culpa·

"Pero-"

·Shh, no hay peros que valgan aquí. Si alguien tiene la culpa es ese psicópata que casi...· decidí no terminar la frase y continuar con nuestro camino. Tink se quedó un poco por detrás de mí ·eh, ¿qué ocurre?· noté que se iba a poner a llorar de un momento a otro.

"Siempre meto la pata en todo, soy un desastre, no dejo de fastidiarlo todo, la primavera, la piedra lunar... no me merezco la amabilidad que me dais todos y encima me duelen las alas... Debí de haber terminado en una vitrina" eso me dolió hasta a mí, Tink se estaba desmoronando por momentos, no podía dejarla así.

·Ven aquí pequeña· la abracé para que dejara de batir las alas ·eres quizás la hada más importante de todo Pixie Hollow, todos te echarían de menos si te fueras. Tienes un talento increíble con el que has creado todo tipo de inventos impresionantes e incluso gracias a ti tenemos polvo de hada azul para todo un siglo. No te vuelvas a menospreciar de esa forma ¿de acuerdo?· me sorprendí a mi misma de mis propias palabras, era la primera vez que decía algo así a otra hada.

"G-gracias..." dijo entre sollozos.

·Te llevaré en brazos, las alas son muy delicadas. Tuviste que habérmelo decido antes que te dolían· la cogí en brazos por el poco camino que nos quedaba y cerró los ojos cogiéndome con fuerza. No tiene remedio.

A los dos minutos rompió el silencio.

"Sabía que tenías un buen corazón después de todo... muchísimas gracias" normalmente me hubiera incomodado ese tipo de comentario, pero esa vez fue diferente. Sentí calidez en mi corazón, esas palabras de Tink llenaron un pequeño vacío que tenía desde hace mucho tiempo.

Fui un poco más despacio para disfrutar de nuestros últimos momentos a solas hasta que llegamos al campamento.

·Hemos llegado· la dejé en el suelo con cuidado y tuve la extraña sensación de no querer entrar.

"¡Mirad! ¡Tinkerbell y Vidia están aquí!" gritó un scout que vigilaba la entrada. Empezaron a salir hadas y duendes del campamento para darnos la bienvenida, pero no había tiempo para reencuentros.

"Vaya Vidia, pero qué vestido más-" me puse seria de golpe.

·Rosetta, no estoy de humor para tus estúpidos comentarios. Tink tiene las alas dañadas, llevadla con las hadas sanadoras de inmediato·

"Oh cielos..." después de dejarla con las demás, fui a hablar con el scout para contarle la situación en la que nos encontrábamos.

"Bien, desalojaremos el campamento lo antes posible. ¿De cuantas horas disponemos?"

·Unas tres o quizás cuatro. El humano tardará en volver a su casa·

"Entonces nos iremos en dos horas, gracias por todo, Pixie Hollow está en deuda contigo" se fue disparado dentro y fui tras él para irme a casa y quitarme ese trapo sucio que llevaba.

Al fin un poco de tranquilidad... Preparé con calma todas mis cosas para irme y tras comer algo me estiré en la cama. Estaba deseando dormir, pero no había tiempo para eso.

Al cabo de una hora pensando en mis cosas y escuchando a scouts repitiendo una y otra vez que preparáramos las cosas para irnos, nos pidieron que fuéramos a la plaza del centro. Llegó el momento de decir adiós al campamento, me pregunto a cuál iremos ahora. Pasé a recoger el polvo de hada para el viaje que nos esperaba y me dirigí hacia la plaza.

Al llegar con mis cosas vi a Tink junto a sus amigas y decidí no acercarme para no molestar, pero como siempre consigue llevarme la contraria se acercó al verme y sus amigas fueron detrás de ella.

"¡Vidia! Eh... ¿estás lista para partir?" ¿ha venido para preguntarme eso?

·¿Tú qué crees?· no pude evitar sonar tajante al estar presentes sus amigas. Quería preguntarle cómo estaban sus alas, cómo se encontraba, qué pensaba... pero no me atreví a decirlo.

"Te estamos muy agradecidas por haber cuidado a Tink de esa forma. Has sido muy valiente" dijo Silvermist con dulzura.

"¡Sí! Cuenta con nosotras si necesitas algo" dijo Fawn.

Esas palabras de agradecimiento a las que no estaba acostumbrada me descolocaron. Me estaba haciendo un lío, no sabía cómo reaccionar ni qué decir.

"Cuando nos dividan en campamentos ¿vendrás con nosotras?" cómo iba a negarme a esa inocente petición de Tink.

·S-sí, por qué no...· aunque la idea de tener a sus amigas cerca no me terminaba de gustar, pero ya no había marcha atrás. Esa decisión fue la que definitivamente iba a cambiarlo todo.

"¡Silencio por favor! Ahora que ya estamos todos, vamos a proceder a dividiros en cinco grupos que irán a los campamentos del norte, noreste, sureste, sur y oeste. En cada grupo no pueden haber más de cuatro hadas y duendes del mismo talento, repito, no más de cuatro" por suerte éramos pocas hadas de vuelo veloz y podía ir en cualquier grupo.

Tras hacer los grupos nos preparamos para ir al campamento del sur, nunca habíamos cambiado de sitio y estaba nerviosa por ver cómo era.

Me pasé todo el largo camino al lado de Tink y sus amigas comentando todo lo que ocurrió. No quería hablar mucho del tema, pero tampoco es que pudiera olvidarme de eso fácilmente. Al estar tanto rato con ellas las fui conociéndolas un poco. La inocente amabilidad de Silvermist, la siempre obsesionada con la belleza Rosetta, la miedosa Iridessa, la hiperactiva Fawn y Tink, de la cual no me separaba de su lado.

En el fondo no era un grupo de amigas tan malo como pensé, incluso me reí algún que otro momento. Pensé que no podía ser tan mal al fin y al cabo. ¿Eso es lo que se siente al tener amigas?

Llegamos al campamento tras unas dos horas que se me pasaron muy rápidas y nos recibió Viola para enseñarnos el lugar. Era parecido al nuestro, quizás un poco más grande.

Empezamos con la visita guiada y pude ver a Elwood de refilón, el duende de vuelo veloz al que menos odiaba. Bueno, puede que haya sido un buen cambio de campamento.

Estaba muy agotada y mi cuerpo pedía cama urgentemente a lo que me surgió una incógnita. ¿Y dónde vamos a dormir? Éramos unas cincuenta y dudaba mucho que hubieran camas para todas.

Al terminar con la visita guiada, Viola nos enseñó una zona donde íbamos a dejar nuestras cosas y unas camas muy improvisadas que hicieron los tintineadores para nosotros. Aún seguían trabajando en ellas pero había algunas que ya estaban terminadas.

"Nos avisaron con poca antelación, así que esto es lo que hemos podido hacer. Ésta noche podréis dormir sin problemas, hasta entonces, disfrutad de nuestro humilde campamento" ¿no podré dormir hasta la noche? No voy a aguantar.

"¡Qué bien! Vamos a dormir todas juntas" la emoción de Tink me hizo aplazar el problema del sueño. Espera, ¿vamos a dormir juntas? No tendré una casa sola para mí, ¿tendré que pasar el verano entero viviendo con todos? No puede ser verdad. Fui a hablar con Viola para aclarar el tema "¿Vidia? ¿Dónde vas?"

·Tengo que hablar con Viola de una cosa, quédate con las demás· no quería que me escuchara quejar de la idea de dormir todos juntos.

Antes no me hubiera importado pero ahora, por alguna razón, sí que me importaba.

·Eh, hola soy Vidia y tengo una pregunta... ¿Nos vamos a pasar el verano entero durmiendo unos junto a otros como animales?·

"Oh, bueno, al menos los primeros días antes de que hagamos casas nuevas. Es una suerte que tengamos los inventos de Tink, con ellos disponemos de más personal para hacerlo. Si nos hubieran avisado antes podríamos haber hecho más, pero con tan poco tiempo..." supongo que ahora Tink es conocida por todos lados.

·No, ya, claro. Está bien... ¿Puedo dormir en algún sitio por ahora? Estoy realmente agotada...·

"Sí claro, sígueme" me giré para ver a Tink antes de irme y la seguí hasta que entramos en una hermosa casa en una zona tranquila "este es mi hogar, duerme aquí si quieres, si necesitas algo estaré con los recién llegados" qué amable... me ofrece su casa sin ni siquiera conocerme.

·G-gracias. ¿Puedes decirle a Tink que estoy aquí?· conociéndola seguro que estará preocupada o buscándome por ahí.

"Claro, ningún problema" se fue y me dejó sola en su casa. Ayer fue un día muy largo y por fin podía descansar tranquilamente.

Caí rendida en la cama y no tardé nada en quedarme dormida.


El próximo será muy posiblemente el último capítulo, pero ésta historia tiene mucho por recorrer...